La Luz del Mundo Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Una gran comunidad de la ciudad está de luto. Ha muerto el líder de la Iglesia de La Luz del Mundo. La comunidad religiosa nacida en esta ciudad que ahora está presente en decenas de países del mundo se ha sacudido con la noticia de la muerte de Samuel Joaquín Flores, su apóstol.  

Las manifestaciones de duelo se han hecho sentir en muy diversas formas. Las exequias se extienden para permitir que miles y miles de fieles lleguen a presentar sus condolencias. Si miles de nuestros vecinos están de luto, nosotros también lo estamos. La solidaridad con el dolor por la ausencia de un hombre que consolidó una comunidad cristiana con lineamientos pentecostales singulares es más que justa. Porque más allá de las cuestiones religiosas hay que reconocer el valor que civilmente ha tenido esta organización que ahora sufre.

Desde su fundación, en 1926, la Iglesia de La Luz del Mundo ha mantenido una posición comprometida con la ley y el respeto a la dignidad de la persona.  Lo han mantenido a pesar de las descalificaciones continuas de las que han sido objeto a lo largo de muchos años. Desde su fundación, los miembros de esta comunidad se han manifestado como personas comprometidas con la ciudad, exponiendo su disposición para ordenar su conducta conforme a valores de respeto a los demás, obediencia a las leyes y servicio a la comunidad.

De hecho, esto queda de manifiesto en las colonias y barrios en donde tienen presencia. La vida ordenada, limpieza y atención a los espacios públicos es evidente. Encomiable labor civil enfocada en la formación personal. Más aún si consideramos que sus actividades están ubicadas en zonas en donde viven personas con necesidades materiales evidentes. Pero aún más importante es el sentido de tolerancia y respeto a la libertad que se manifiesta en su forma de conducirse en la sociedad.

Alguna vez, cuando pregunté por la razón que les movía a impulsar estos modelos de conducta civil, me explicó uno de sus líderes: para ser buen cristiano hay que ser buen ciudadano.

Buenos ciudadanos es lo que una ciudad como ésta necesita para transformarse en una metrópoli libre, abierta y cosmopolita, por eso hay que rendir un homenaje a quien impulsó durante su vida este sentido de convivencia comprometida con la vida civil.

Deseamos sentidamente que esa labor de hacer ciudad perdure y se refuerce en el seno de esta organización que ha dado muestras de compromiso con Guadalajara. Descanse en paz Don Samuel Joaquín. Salud a las comunidades que inspiró y el mejor deseo para que la organización religiosa siga comprometida con los valores civiles que orienten la conducta personal a la formación de mejores ciudadanos mediante la práctica de valores que incluyan la tolerancia y el amor a la libertad.

Luis Ernesto Salomón
DIC 14

¿Bajar el precio de la gasolina? Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

En los últimos meses el precio del petróleo ha caído casi 40% por lo que el precio ha llegado a niveles inferiores a los 69 dólares por barril. Si este nivel de precios se mantiene por un tiempo prologando habrá repercusiones muy importantes para México y para muchos otros países del mundo. Ahora mismo hemos visto una devaluación del rublo ruso, una caída estrepitosa de los ingresos en Venezuela y hemos visto a nuestro peso cotizar en más de 14.4 pesos por dólar. Una caída mayor puede resultar en un deterioro económico para nuestro país.

Por lo pronto la situación está controlada por las coberturas de precio contratadas, pero la situación puede cambiar si el precio se sitúa por debajo de 65 dólares. A ese nivel muchos de los proyectos de explotación petrolera como los que se tienen proyectados en México y otros que ya están en marcha en Estados Unidos pueden dejar de ser rentables. Y de hecho la OPEP induce esta baja en el precio del petróleo precisamente para intentar quitarle rentabilidad a las empresas productoras de Estados Unidos que mediante la técnica del ''fracking'' y otras han conseguido que aquella nación sea prácticamente autosuficiente en hidrocarburos.

Hay una guerra comercial en el mercado petrolero que nos involucra y debemos tomar medidas. Un caso específico es el precio de las gasolinas en México. Ahora mismo el precio bajo del petróleo no se refleja en el de los combustibles mexicanos, mientras que sí lo hace en las naciones industrializadas. Esto nos resta combatividad e irrita a la sociedad. En Estados Unidos el bajo precio del petróleo está permitiendo que se transfiera el ingreso real de los productores de petróleo a los particulares, lo que eleva la demanda a corto plazo, ya que los hogares gastan una mayor proporción de sus ingresos que las empresas petroleras. Por la misma razón, el precio más bajo también impulsa la demanda agregada en Europa, Asia y otras regiones importadoras de petróleo.

Si observamos detenidamente los grandes perdedores de la caída de los precios del petróleo son países como Venezuela, Irán y Rusia, que no son amigos de Estados Unidos. Estos países dependen en gran medida de los ingresos provenientes del petróleo. Incluso si los precios se sitúan en un rango de 70 dólares por barril, será difícil para estos gobiernos financiar los programas populistas. Y por otra parte Arabia Saudita y varios de los países del Golfo están empeñados en que los precios bajen porque sus costos de producción son muy bajos y poseen enormes recursos económicos que les permiten financiar sus actividades nacionales e internacionales durante un período prolongado, mientras intentan transformar sus economías para reducir la dependencia de los ingresos provenientes del petróleo.

Una caída más pronunciada en el precio del petróleo podría tener importantes repercusiones geopolíticas, particularmente en Rusia, donde un barril cotizado a 60 dólares probablemente acarrearía graves problemas. para el presidente Vladimir Putin, e Irán y Venezuela sufrirían consecuencias similares. En el caso de México la situación implicaría consecuencias en el tipo de cambio con el dólar y la necesidad de acelerar el proceso de exploración y explotación petrolera para revertir el deterioro tanto en la cantidad de crudo extraído como en su precio. El Gobierno federal seguramente está estudiando nuevas formas para substituir los ingresos provenientes del petróleo en los próximos dos años como de evitar distorsiones en los precios. Una medida que se puede adelantar es liberar el precio de los combustibles para lograr que se reduzcan de forma tal que estimulen la actividad económica y generen más ingresos a las familias.

Luis Ernesto Salomón
DIC 7

Justicia es el reclamo Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Estado de Derecho es la respuesta al reclamo social que se ha expresado en las últimas semanas en México. El mensaje del Presidente Peña Nieto el pasado jueves marca el rumbo en el sentido correcto. El valor denominador que se expresa mediante la auténtica indignación e impotencia es la necesidad de tener un México más justo. Justicia significa, antes que nada, seguridad en lo que a cada quién corresponde. En la dignidad personal como eje esencial del respeto que personas e instituciones deben a cada mexicano. El único camino a la justicia pasa por el derecho.

Nuestro país será una nación desarrollada cuando tengamos instituciones suficientemente sólidas para asegurar que a cada uno se da lo que en dignidad corresponde y que cuando alguien falte a este principio será castigado llevándolo a la justicia institucional que respetemos todos.

Para contar con instituciones que brinden esa certidumbre es necesario que todos respetemos las normas y que nos sometamos a las decisiones de la justicia sin distingos. Ahora mismo para los ciudadanos muchas de las instituciones no son confiables dada su fragilidad manifiesta. De ellas las corporaciones de seguridad son las más débiles en cuanto a la percepción que se refuerza con los muy lamentables acontecimientos que hemos conocido en las últimas semanas.

Por eso, aunque sea doloroso de alguna forma, es correcto que se emprendan acciones para intervenir en municipios en donde quede manifiesta la infiltración del crimen. También es adecuado redefinir las competencias en el combate a la delincuencia y el narcotráfico para implicar coordinadamente a todos en la lucha contra el poder de organizaciones que pretenden disputar a las autoridades constitucionales el monopolio de la violencia institucional.

Las propuestas del Presidente son acciones en el rumbo correcto; sin embrago, es claro que enfrentarán resistencias políticas y de intereses que se sienten afectados con los cambios emprendidos por la actual administración.

Es claro que ante el río revuelto de los últimos días hay intereses que intentan revertir muchos de los cambios estructurales aprobados, y en ello pueden confluir intereses políticos, económicos y de control social que, si se asocian al crimen, pueden producir un coctel muy explosivo. Por eso es importante tomar con toda seriedad la situación y observar con detenimiento lo que sucede en realidad.

La sed de justicia de los mexicanos es plenamente justificada. El camino es el fortalecimiento del Estado de Derecho mediante acciones contundentes. Todos los mexicanos debemos respaldar el esfuerzo por hacer que las leyes se respeten. Todos debemos implicarnos en el combate a la impunidad. Los privilegios de pocos que son evidentes son una de las cuestiones esenciales en este proceso social y político. La justicia implica terminar con esos privilegios para encausarlos en leyes equitativas.

Habrá que esperar para conocer el contenido material de las iniciativas del Presidente, para opinar con profundidad, pero el rumbo marcado es el más serio. El país no está para pretender acciones de relumbrón, sino para actuar con toda responsabilidad, porque tenemos que dar el paso para tener instituciones enfocadas al respeto de la dignidad de la persona mediante acciones justas apegadas siempre a la ley. Claro que es una cuestión de leyes, de su aplicación, de su respeto. Es cuestión de entender que por encima de cualquier voluntad política o pretensión de acuerdos está el respeto a la ley.

Ha llegado el momento de decidirnos por el camino de las normas para alejarnos de la comodidad del consenso acomodaticio que solo redunda en injusticia. Si la justicia es el reclamo el respeto es la respuesta.

Luis Ernesto Salomón
NOV 30

Obama esencial Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Luego de la estrepitosa derrota demócrata en las elecciones intermedias, el presidente Barack Obama se decidió a retomar la iniciativa planteando una reforma migratoria. Lo hizo usando facultades que le permiten evitar el paso por el Congreso, lo que de inmediato crispó a los victoriosos republicanos que controlan ambas cámaras.

Las opciones del presidente eran, por un lado, la acción formal y jurídica, y por la otra, instar a la movilización y el activismo. Optó por la segunda porque puede significar mayores rendimientos electorales a los demócratas de cara a la próxima elección presidencial.

Fue una apuesta que polarizará las posiciones y puede paralizar, aún más, la relación entre el Legislativo y el presidente. Aunque desde su primera campaña nacional Obama llamaba a evitar el bipartidismo radical con palabras como unidad, un solo pueblo con un sueño y la famosa esperanza de todos, la verdad es que con el paso de los años ha aprendido que para lograr acuerdos que permitan esa unidad se requiere del uso de las herramientas de la fuerza, del amago político y la lucha social.

Tiene claro, por sus estudios profundos en los derechos civiles de los Estados Unidos, que no es posible la transformación sin la fuerza de la acción social. Aun en los términos conciliadores de la campaña usó las herramientas de la comunicación en internet para desatar una lucha por un territorio que entonces era inexplorado, y ganó.

La formación esencial de Obama es de un conocedor de estas fuerzas sociales, y dado que nunca se formó para ser un político, carece de una figura ideal que le limite a actuar desde el cliché de un líder tradicional. Es un provocador capaz de liberar energía social, y lo sabe muy bien, por eso, ahora abre las compuertas de la esperanza de millones de indocumentados en Estados Unidos para volcar su energía en torno a un propósito político.

Los republicanos ahora están políticamente contra la pared porque al oponerse a la reforma pueden perder una gran parte del voto latino y de las cada vez más poderosas minorías. Por eso, sólo se plantean recurrir al argumento de que el presidente carece de facultades para actuar, sin entrar, aparentemente, en el fondo de la cuestión. Pero la suerte está echada, en Nevada, el Estado con más indocumentados, se lanzó a fondo y ha abierto un debate que marcará el cierre de su gestión y la próxima campaña.

Los republicanos ya han emprendido acciones contra la reforma de salud y se preparan para dar la batalla con más fuerza desde el Senado y la Cámara de Representantes. Ante ese escenario, podemos decir que el presidente decidió poner fin a la etapa de la búsqueda de la unidad en Washington para pasar a la argumentación desde la sociedad.

Y en ese discurso tiene ventajas, porque cuando hablaba de reconocer el valor de los jóvenes indocumentados que con acento extranjero buscaban estudiar o trabajar para lograr sus sueños, no hablaba de una novela o una historia referida, sino que en el fondo hablaba de sí mismo.

No hay que olvidar que, al fin de cuentas, en Estados Unidos todos tienen una raíz extranjera, pero hay de raíces a raíces y las de Obama están muy claramente impresas en su color de tez, en el origen extranjero de sus padres y abuelos, en su experiencia como estudiante y luego como profesional exitoso que estudió los movimientos de los derechos civiles en su país.

Ese Obama liberal, de color, con nombre musulmán, que trabajó en los guetos de Chicago, que sabe bien lo que es ser un desconocido y luego dejar de serlo, se proyectó en sus palabras del jueves en Nevada. Y ese Obama es el que seguramente seguiremos viendo hacia el fin de su mandato, porque ese es el perfil más auténtico que le puede dar más profundidad a su legado como presidente. Obama ha vuelto al ataque luego de perder poder en el Congreso. Ha vuelto a lo que lo hizo ganar: la gente que necesita hacer crecer su esperanza.

Luis Ernesto Salomón
NOV 23

Es el Estado de Derecho Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

La enorme inquietud que ha provocado en la sociedad mexicana las manifestaciones de violencia de las últimas semanas ha puesto los reflectores sobre el desafío más importante que tiene la nación de cara a su pleno desarrollo. La justicia es una necesidad social propia de la vida civil organizada. No hay civilización sin justicia. Para conseguirla el único camino para conformar una sociedad justa es la ley. La idea de la barbarie ha estado presente desde la antigüedad griega, que consideró, en palabras del propio Ulises, que calificó a los hombres bárbaros como los sin ley.

Así la primera cualidad del hombre civilizado es respetar las normas. A esta conducta apegada se le ha llamado legalidad. El respeto a la legalidad es precisamente la primera cualidad de la justicia, como el mismo Sócrates decide tomar la cicuta que le fue impuesta por una sentencia injusta, dice que es preferible sufrir la injusticia que romper con la legalidad, dando testimonio con su propia vida de la preeminencia que ha de tener el imperio de la ley.

México ha tenido a lo largo de su historia el continuo reto de lograr imponer el Estado de Derecho sobre la injusticia y la ilegalidad. De hecho, la impunidad ha sido siempre un problema a resolver. Pero quizá nunca como ahora se ha hecho tan evidente la necesidad de contar con él. Somos nosotros. A esta generación le corresponde la enorme responsabilidad de hacer respetar la libertad y la dignidad de las personas con rigor tal que nos haga sentir seguridad y orgullo.

Es probable que esta sea la más importante razón de Estado. Es posible fortalecer la vigencia de la ley para generar justicia si nos ponemos de acuerdo en ello. Es necesario que así sea primero por dignidad de cada mexicano. Pero además porque la aldea global distingue claramente por qué fallan las naciones y condena a aquellas que no son capaces de darse instituciones sólidas a la marginación.
El mundo occidental que rige la globalización es un mundo que cumple normas como primera condición de entendimiento. Y la primera es reconocer el derecho a vivir dignamente a cada persona. En eso coinciden las visiones utilitaristas como las que tienen inspiración religiosa.

Es un común denominador entre Jerusalén y Atenas. Entre Roma y Londres. Y ahora con fronteras más lejanas se construyen normas de pretendida validez universal. Por eso México debe dar un paso al frente para enfocar su esfuerzo en reformar la sociedad para hacerla más justa, mediante el fortalecimiento del imperio de la ley. Y no se trata de un problema de hacer normas sino de aplicarlas de forma eficiente.

La cuestión está en la forma como se desempeñan las instituciones y la forma como las personas reaccionan ante ellas. Contra lo que muchos pueden pensar no se trata de un asunto de Gobierno, es el tema central de la sociedad nacional y por eso nos involucra a todos.

De nada sirven declaraciones, normas, acuerdos si no hay eficacia en la aplicación de la ley. Y para que esto suceda necesitamos con urgencia mejorar nuestras instituciones y enfocar la conducta de las personas en el respeto a la legalidad.

Ha sido un error costoso el creer que los acuerdos políticos pueden estar por encima de las normas. Ha llegado la hora de invertir las prioridades y colocar a la justicia como el objetivo y a la legalidad como meta esencial. Y para ello será vital asumir que el rigor de la justicia no puede ser nunca materia de una negociación.

Esa fue la lección de Sócrates que prefirió la muerte a romper con la ley de la ciudad que le condenó.

Luis Ernesto Salomón
NOV 16

Nunca más Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

La sensación ante los vestigios de la maldad sobrecoge. El hombre a lo largo de la historia ha perpetrado crímenes horribles que desnaturalizan su condición de ser pensante, capaz de amar a los demás. El poder, el dinero, la guerra se han entrelazado en casos horribles que debemos ser capaces de entender para que nunca más se repitan.

Así sucedió con los crímenes que las guerras han producido desde la antigüedad hasta el exterminio que quedó evidente luego de la Segunda Guerra Mundial. En México los excesos violentos han sido constantes desde los pueblos precolombinos, que practicaban, por otras razones, sacrificios para llegar a lo divino. En nuestras guerras también se vivieron capítulos de horror desde la Independencia hasta la Revolución.

Llegada la paz luego de los movimientos armados de principios del siglo XX, la violencia fue poco a poco apaciguada en gran parte la nación. El Ogro Filantrópico del que hablaba Octavio Paz fue haciendo su labor para conducir a una Patria llena de contrastes apasionados.

Ahora la historia de los crímenes cometidos en Iguala contra jóvenes inocentes se ha convertido en una manifestación vergonzosa de la degradación de la condición humana de personas y grupos criminales para los que no alcanzan las palabras de repudio. Los hechos, que fueron narrados apenas hace unas horas, llegan a ser tan impactantes que pueden ser calificados como un daño a la humanidad misma.

Nos debe llenar de vergüenza que esto haya sucedido en México. El enorme dolor que produce debe ser un acicate para trabajar todos para fortalecer a las instituciones de forma tal que nunca más suceda un crimen así.

Ante un hecho tan grave toca actuar con toda la seriedad para tomar las riendas de una situación que en algunas regiones se ha vuelto crítica. Mal haríamos los mexicanos si nos volcamos en una demagogia vacía desde las autoridades, o si nos dedicamos sólo a descalificarnos a nosotros mismos.

Peor aún si convertimos este hecho en oportunismo político. La actuación con temple, responsabilidad y apertura corresponde a las instituciones que deben actuar para llevar la justicia a los culpables del exterminio para que sean castigados de forma ejemplar.

Como ciudadanos debemos respaldar el actuar del derecho para asegurarnos de que la fuerza del estado pueda impedir siempre que se repitan hechos como éste.

La pena que producen éstos debe permanecer hasta que juntos seamos capaces de fortalecer nuestro sistema de seguridad interior dejando de lado los intereses de personas o de grupos. Hoy tenemos una tarea de estado que emprender.

Las autoridades parecen estar conscientes de ello para generar acuerdos que permitan acelerar el paso en el fortalecimiento del estado de derecho.

Las palabras que el Papa Francisco escribió luego de visitar el Museo del Holocausto pueden ser oportunas para reflejar el sentimiento ante crímenes como el de Iguala: “Con la vergüenza de lo que el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, fue capaz de hacer. Con la vergüenza de que el hombre se haya hecho dueño del mal. Con la vergüenza de que el hombre, creyéndose Dios, haya sacrificado, así, a sus hermanos. ‘¡Nunca más! ¡Nunca más!’”.

Luis Ernesto Salomón
NOV 9

Elecciones en Estados Unidos Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Las elecciones que se desarrollan en estos días en Estados Unidos son cruciales para determinar la fuerza de los aspirantes a suceder a Barack Obama. Aunque la contienda está centrada en el ámbito local porque se disputan puestos en el Senado, en la Cámara de Representantes y Gobernadores de muchos estados, no deja de ser un termómetro y un punto de arranque en la carrera por la Presidencia. Quizá el punto estratégico más significativo sea la posibilidad de que los republicanos puedan controlar el Senado por primera vez desde 2006 y además tener una mayoría histórica en la Cámara desde la época de la Segunda Guerra Mundial.

Ellos necesitan seis escaños más para hacerse con el Senado y aparentemente los pueden obtener por la insatisfacción de los electores de algunas regiones con el desempaño del presidente Barack Obama.

Por el lado de los demócratas el esfuerzo ha estado centrado en el respaldo a los candidatos de parte de Bill Clinton y de su esposa Hillary, quien se perfila como la más fuerte aspirante a ser candidata a presidente. Ellos han estado muy activos estos días tanto en presencia física como mediática en estados claves como Iowa, Louisiana y Michigan.

En el equipo republicano sus estrellas también han saltado a la palestra para respaldar a los suyos: Ted Cruz del Tea Party ha viajado de frontera a frontera y Bob Dole, el ex líder del Senado, se concentra en Kansas para luchar al lado de su compañero ante el embate de un candidato independiente. Pero quizá el rasgo más significativo de este proceso político ha sido la rudeza como se han tratado los candidatos y partidos en el desarrollo de las campañas.

En Kentucky se ha desatado una batalla legal por la impugnación de anuncios publicitarios en donde se acusa de engañar a los votantes y hacer referencia a violaciones a la elección misma. Los equipos de campaña ahora mismo están enfrascados en litigios que han abierto nuevas expectativas en el desarrollo de una elección muy competida.

La estridencia que permite la publicidad televisiva en las campañas allá ha llegado al caso de Joni Ernst, la candidata republicana de Iowa, quien publicó un spot donde se refería a la forma como ella misma había usado cuchillos para castrar cerdos, y que sabía entonces como cortar “cerdo” en Washington, hasta sacar chillidos, lo que mereció luego los ataques de Bill Clinton.

Estas manifestaciones para influir en un electorado cada vez más polarizado están llegando a su fin y pronto sabremos si los republicanos ganan suficiente terreno para construir una plataforma que pueda ser competitiva desde ahora para enfrentar lo que parece una muestra de unidad de los demócratas en torno a Hillary.

Visto desde México, el ejercicio también es interesante porque el voto hispano y especialmente el de los mexicanos se ha convertido en estratégico en la medida que las elecciones se vuelven más competidas y se resuelven con márgenes de apenas unos puntos. La falta de apoyo práctico a una reforma migratoria por parte de la actual administración federal de los Estados Unidos puede pasar la factura a los demócratas.

Como quiera que sea, los mexicanos debiéramos estar más atentos al desarrollo de estos procesos que, dada la enorme interacción, terminan teniendo indirectamente una influencia aquí.

Luis Ernesto Salomón
NOV 2

México pierde cuarenta y tres Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Con estas palabras titula la prestigiosa revista New Yorker su artículo de portada en la versión electrónica de estos días. No es poca cosa el significado de estas palabras para la imagen de nuestro país. Es mucho lo que significan dentro y fuera de nuestras fronteras. Para la sociedad mexicana y sus instituciones el hecho es tan indignante que seguramente está marcando un parteaguas en la forma de enfrentar una realidad lacerante en muchas regiones de la Patria.

Hasta ahora la situación se mantiene en una fuerte tensión; se ha ido el gobernador, se persigue al alcalde de Iguala, se han detenido a decenas de personas, pero el caso no ha sido resuelto. Ante esta realidad el desgaste es continuo y la presión aumenta en los canales políticos e institucionales, pero también en el clima social. Por eso la actuación de las autoridades federales ha sido especialmente seria, se ha procedido con prudencia y templanza ante una realidad que genera una enorme carga de emociones.

Hacia dentro también es una llamada de atención respecto a la situación que guardan muchos municipios pequeños, pobres y alejados, pero que contienen en su territorio actividades de grupos de delincuentes que superan en capacidad de fuego, recursos e influencia social a las fuerzas e instituciones municipales.

En el ámbito interno, para muchos ésta es una oportunidad para agitar e intentar que la indignación se convierta en activismo, para otros es un punto de referencia para propiciar una acción coordinada que permita revertir el deterioro de estas instituciones y reduzca la rampante violencia inductora del miedo socialmente paralizante que impera en poblaciones como Iguala. Una de las primeras acciones encaminadas en esta dirección son las indicaciones que han surgido para que las fuerzas armadas se desempeñen con estricto apego a la ley y por ende con escrupuloso respeto a los derechos humanos.

Vista desde el exterior, la tragedia de Ayotzinapa genera una percepción de falla en la gestión del Estado mexicano. El delgado límite que hay entre administrar un caso policiaco complicado a que se trate de mostrar una responsabilidad del Estado mismo puede provocar un daño mayor. El asunto es ahora mismo seguido por millones de personas, es materia de muchos hashtags que van y vienen como un oleaje que golpea.

Ante tal grado de atención interna y externa el caso debe ser atendido y resuelto de forma ejemplar, y ha de servir como una muy dolorosa lección para acelerar el paso en la solución del problema estructural más complejo de México: el fortalecimiento del estado de derecho que termine con la impunidad bajo la cual se han criado muchas de las organizaciones criminales que como las que han participado en los hechos del Estado de Guerrero.
 
México debe ganar cuarenta y tres estudiantes como símbolos de un sacrificio que debe dar como fruto acciones políticas y de la administración pública para proteger de mejor forma la vida, la integridad y el patrimonio de las personas en libertad.

Luis Ernesto Salomón
OCT 26

Ébola en la agenda Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Es muy poco frecuente que temas relacionados con la ciencia se conviertan en parte de la agenda informativa de los medios de comunicación. Pero casos como la expansión de una enfermedad produce una amplia reacción que incluye el miedo que activa una necesidad de informarse de lo que realmente sucede. Este es el caso de la epidemia producida en Sierra Leona y Guinea que se ha expandido a otras naciones de África Occidental. El temor se ha extendido desde el contagio de trabajadores sanitarios de España y luego de Estados Unidos.

El desarrollo de los hechos ha puesto de manifiesto la errática actuación de la Organización Mundial de la Salud en el asunto, al grado que esta misma institución ha reconocido sus fallas públicamente.

El tema ha seguido en ascenso en la agenda informativa de los Estados Unidos a partir del fallecimiento de una de las personas contagiadas y ha llegado a la agenda del propio presidente Barack Obama que se ha visto obligado a nombrar un comisionado especial para atender el tema.

Ante eso la opinión pública se mantiene cada vez más expectante y ávida de información confiable, y los gobiernos comienzan a tomar medidas preventivas. Se han iniciado revisiones en los aeropuertos de Nueva York y París mientras nuestro país ha informado que se están tomando medidas en algunos hospitales para capacitar personal médico y enfermeras para atender posibles casos, y se revisan protocolos para estos casos.

Más aún, se impidió que un crucero con un caso sospechoso a bordo atracara en Cozumel y la embarcación se dirige a Texas. Las autoridades del Centro de Enfermedades de Atlanta han explicado que se espera un crecimiento en el número de casos y decesos desde ahora y hasta el mes de diciembre cuando se espera una reducción de la incidencia para dar paso al control de la epidemia.

Pero esto es previsible, según las autoridades sanitarias de la OMS, si no se generan nuevos polos de expansión y contagio en otras regiones del mundo. Por eso resultan tan llamativos e importantes los casos registrados en Houston y Madrid. La noticia de un nuevo caso fuera de África y de posibles contagios del personal que atiende a los enfermos resulta muy relevante para acotar la posibilidad de que la inercia hacia el control se rompiera.

Estos casos en Europa y Estados Unidos han puesto también de manifiesto la fragilidad de los sistemas sanitarios más desarrollados del mundo y que se creían suficientes para manejar este tipo de asuntos. Ahora queda claro que es necesario revisar y cambiar protocolos para actuar eficientemente.

Hay quién piensa también que esto puede ser una exageración, pero lo que es verdad es que las autoridades sanitarias tienen la enorme responsabilidad de estar preparadas, incluyendo por supuesto las de nuestro país. Seguramente habrá mucha más tinta y tiempo aire que se produzca con este tema, será parte de la agenda en los próximos meses. Puede incluso saltar al ámbito electoral en Estados Unidos y convertirse en un asunto de debate. Tenemos ébola para rato.

Luis Ernesto Salomón
OCT 19

Iguala Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Indignación es quizá la palabra para describir de mejor forma el sentimiento que produce enterarse de los hechos ocurridos en Iguala. Aunque luego las palabras no alcanzan para expresar los que genera el ir poco a poco entendiendo lo que sucedió en esa noche, y conocer cómo se extendió el manto negro de la presunta impunidad para intentar cubrir la realidad.

El cobarde asesinato de jóvenes mexicanos es un hecho inaceptable que debe ser aclarado puntualmente, y con ese propósito se ha involucrado directamente el Gobierno Federal. Mucha razón tiene el Presidente Enrique Peña Nieto al decir que se irá hasta el fondo del asunto, porque lo que se ha puesto de manifiesto es la presunta fragilidad de las instituciones públicas locales de Guerrero ante la fuerza de grupos criminales.

El asunto abre la oportunidad de actuar con determinación en un caso que se ha convertido en noticia internacional y que lastima la imagen de México, la de los mexicanos y de las autoridades. Es un desafío a las instituciones públicas que merece atención especial para producir una respuesta contundente. Debe ser fuerte porque es inaceptable que las autoridades policiales mantengan vínculos, como parece ser el caso, con organizaciones criminales; pero mucho más por el respeto irrenunciable a la vida de las personas.

Un crimen de estas características implica un enorme dolor no sólo para los familiares y amigos de los fallecidos sino para la sociedad que ahora observa el desarrollo de los hechos y aprecia el deterioro al que se ha llegado en aquella región de nuestra Patria. La respuesta también ha de ser sólida para enviar un mensaje a las organizaciones políticas que, al parecer están cada vez más acechadas por grupos criminales que ahora apuntan a tratar de controlar a las autoridades municipales de las regiones en donde operan, especialmente en las zonas más pobres y alejadas de las grandes ciudades.

Es también un reto para las autoridades judiciales. que al final serán las encargadas de encausar los procedimientos en los tribunales que lleven a castigar a los verdaderos culpables. Es muy probable que en estos próximos días conozcamos más sobre lo que en realidad sucedió y quiénes son los presuntos responsables de estos actos de barbarie. Ahí será el inicio de un proceso que habrá de ser ejemplar.

La descomposición que se ha desarrollado en la operación de las actividades de vigilancia, investigación, acusación y procesos ante los tribunales por parte de muchas autoridades ha producido un hecho muy lamentable: la desconfianza de las personas en las instituciones policiacas, carcelarias, de procuración de justicia y aun en los propios jueces penales.

Ahora mismo está en marcha una profunda reforma en la materia, cuyos resultados positivos se verán en los años por venir, pero ahora mismo es necesario que el Gobierno de la República actúe con determinación y eficiencia para poner de manifiesto que con toda la fuerza del Estado Mexicano se castigarán los hechos criminales que privan la vida de personas inocentes.

Aunque resulte difícil encontrar las palabras adecuadas habrá que expresar algunas para abrazar con solidaridad de compatriotas a las familias y amigos de los jóvenes que soñaron alguna vez en ser buenos mexicanos.

Luis Ernesto Salomón
OCT 12