México pierde cuarenta y tres Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Con estas palabras titula la prestigiosa revista New Yorker su artículo de portada en la versión electrónica de estos días. No es poca cosa el significado de estas palabras para la imagen de nuestro país. Es mucho lo que significan dentro y fuera de nuestras fronteras. Para la sociedad mexicana y sus instituciones el hecho es tan indignante que seguramente está marcando un parteaguas en la forma de enfrentar una realidad lacerante en muchas regiones de la Patria.

Hasta ahora la situación se mantiene en una fuerte tensión; se ha ido el gobernador, se persigue al alcalde de Iguala, se han detenido a decenas de personas, pero el caso no ha sido resuelto. Ante esta realidad el desgaste es continuo y la presión aumenta en los canales políticos e institucionales, pero también en el clima social. Por eso la actuación de las autoridades federales ha sido especialmente seria, se ha procedido con prudencia y templanza ante una realidad que genera una enorme carga de emociones.

Hacia dentro también es una llamada de atención respecto a la situación que guardan muchos municipios pequeños, pobres y alejados, pero que contienen en su territorio actividades de grupos de delincuentes que superan en capacidad de fuego, recursos e influencia social a las fuerzas e instituciones municipales.

En el ámbito interno, para muchos ésta es una oportunidad para agitar e intentar que la indignación se convierta en activismo, para otros es un punto de referencia para propiciar una acción coordinada que permita revertir el deterioro de estas instituciones y reduzca la rampante violencia inductora del miedo socialmente paralizante que impera en poblaciones como Iguala. Una de las primeras acciones encaminadas en esta dirección son las indicaciones que han surgido para que las fuerzas armadas se desempeñen con estricto apego a la ley y por ende con escrupuloso respeto a los derechos humanos.

Vista desde el exterior, la tragedia de Ayotzinapa genera una percepción de falla en la gestión del Estado mexicano. El delgado límite que hay entre administrar un caso policiaco complicado a que se trate de mostrar una responsabilidad del Estado mismo puede provocar un daño mayor. El asunto es ahora mismo seguido por millones de personas, es materia de muchos hashtags que van y vienen como un oleaje que golpea.

Ante tal grado de atención interna y externa el caso debe ser atendido y resuelto de forma ejemplar, y ha de servir como una muy dolorosa lección para acelerar el paso en la solución del problema estructural más complejo de México: el fortalecimiento del estado de derecho que termine con la impunidad bajo la cual se han criado muchas de las organizaciones criminales que como las que han participado en los hechos del Estado de Guerrero.
 
México debe ganar cuarenta y tres estudiantes como símbolos de un sacrificio que debe dar como fruto acciones políticas y de la administración pública para proteger de mejor forma la vida, la integridad y el patrimonio de las personas en libertad.

Luis Ernesto Salomón
OCT 26

Ébola en la agenda Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Es muy poco frecuente que temas relacionados con la ciencia se conviertan en parte de la agenda informativa de los medios de comunicación. Pero casos como la expansión de una enfermedad produce una amplia reacción que incluye el miedo que activa una necesidad de informarse de lo que realmente sucede. Este es el caso de la epidemia producida en Sierra Leona y Guinea que se ha expandido a otras naciones de África Occidental. El temor se ha extendido desde el contagio de trabajadores sanitarios de España y luego de Estados Unidos.

El desarrollo de los hechos ha puesto de manifiesto la errática actuación de la Organización Mundial de la Salud en el asunto, al grado que esta misma institución ha reconocido sus fallas públicamente.

El tema ha seguido en ascenso en la agenda informativa de los Estados Unidos a partir del fallecimiento de una de las personas contagiadas y ha llegado a la agenda del propio presidente Barack Obama que se ha visto obligado a nombrar un comisionado especial para atender el tema.

Ante eso la opinión pública se mantiene cada vez más expectante y ávida de información confiable, y los gobiernos comienzan a tomar medidas preventivas. Se han iniciado revisiones en los aeropuertos de Nueva York y París mientras nuestro país ha informado que se están tomando medidas en algunos hospitales para capacitar personal médico y enfermeras para atender posibles casos, y se revisan protocolos para estos casos.

Más aún, se impidió que un crucero con un caso sospechoso a bordo atracara en Cozumel y la embarcación se dirige a Texas. Las autoridades del Centro de Enfermedades de Atlanta han explicado que se espera un crecimiento en el número de casos y decesos desde ahora y hasta el mes de diciembre cuando se espera una reducción de la incidencia para dar paso al control de la epidemia.

Pero esto es previsible, según las autoridades sanitarias de la OMS, si no se generan nuevos polos de expansión y contagio en otras regiones del mundo. Por eso resultan tan llamativos e importantes los casos registrados en Houston y Madrid. La noticia de un nuevo caso fuera de África y de posibles contagios del personal que atiende a los enfermos resulta muy relevante para acotar la posibilidad de que la inercia hacia el control se rompiera.

Estos casos en Europa y Estados Unidos han puesto también de manifiesto la fragilidad de los sistemas sanitarios más desarrollados del mundo y que se creían suficientes para manejar este tipo de asuntos. Ahora queda claro que es necesario revisar y cambiar protocolos para actuar eficientemente.

Hay quién piensa también que esto puede ser una exageración, pero lo que es verdad es que las autoridades sanitarias tienen la enorme responsabilidad de estar preparadas, incluyendo por supuesto las de nuestro país. Seguramente habrá mucha más tinta y tiempo aire que se produzca con este tema, será parte de la agenda en los próximos meses. Puede incluso saltar al ámbito electoral en Estados Unidos y convertirse en un asunto de debate. Tenemos ébola para rato.

Luis Ernesto Salomón
OCT 19

Iguala Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Indignación es quizá la palabra para describir de mejor forma el sentimiento que produce enterarse de los hechos ocurridos en Iguala. Aunque luego las palabras no alcanzan para expresar los que genera el ir poco a poco entendiendo lo que sucedió en esa noche, y conocer cómo se extendió el manto negro de la presunta impunidad para intentar cubrir la realidad.

El cobarde asesinato de jóvenes mexicanos es un hecho inaceptable que debe ser aclarado puntualmente, y con ese propósito se ha involucrado directamente el Gobierno Federal. Mucha razón tiene el Presidente Enrique Peña Nieto al decir que se irá hasta el fondo del asunto, porque lo que se ha puesto de manifiesto es la presunta fragilidad de las instituciones públicas locales de Guerrero ante la fuerza de grupos criminales.

El asunto abre la oportunidad de actuar con determinación en un caso que se ha convertido en noticia internacional y que lastima la imagen de México, la de los mexicanos y de las autoridades. Es un desafío a las instituciones públicas que merece atención especial para producir una respuesta contundente. Debe ser fuerte porque es inaceptable que las autoridades policiales mantengan vínculos, como parece ser el caso, con organizaciones criminales; pero mucho más por el respeto irrenunciable a la vida de las personas.

Un crimen de estas características implica un enorme dolor no sólo para los familiares y amigos de los fallecidos sino para la sociedad que ahora observa el desarrollo de los hechos y aprecia el deterioro al que se ha llegado en aquella región de nuestra Patria. La respuesta también ha de ser sólida para enviar un mensaje a las organizaciones políticas que, al parecer están cada vez más acechadas por grupos criminales que ahora apuntan a tratar de controlar a las autoridades municipales de las regiones en donde operan, especialmente en las zonas más pobres y alejadas de las grandes ciudades.

Es también un reto para las autoridades judiciales. que al final serán las encargadas de encausar los procedimientos en los tribunales que lleven a castigar a los verdaderos culpables. Es muy probable que en estos próximos días conozcamos más sobre lo que en realidad sucedió y quiénes son los presuntos responsables de estos actos de barbarie. Ahí será el inicio de un proceso que habrá de ser ejemplar.

La descomposición que se ha desarrollado en la operación de las actividades de vigilancia, investigación, acusación y procesos ante los tribunales por parte de muchas autoridades ha producido un hecho muy lamentable: la desconfianza de las personas en las instituciones policiacas, carcelarias, de procuración de justicia y aun en los propios jueces penales.

Ahora mismo está en marcha una profunda reforma en la materia, cuyos resultados positivos se verán en los años por venir, pero ahora mismo es necesario que el Gobierno de la República actúe con determinación y eficiencia para poner de manifiesto que con toda la fuerza del Estado Mexicano se castigarán los hechos criminales que privan la vida de personas inocentes.

Aunque resulte difícil encontrar las palabras adecuadas habrá que expresar algunas para abrazar con solidaridad de compatriotas a las familias y amigos de los jóvenes que soñaron alguna vez en ser buenos mexicanos.

Luis Ernesto Salomón
OCT 12

Estado Islámico en Vice News Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Quizá el sitio web que presenta mejores reportajes sobre temas de violencia social es Vice News. Ahí se publicó hace semanas un extraordinario reporte sobre el Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés) que ha sido visto más de tres millones de veces.

El sitio informa que su reportero Medyan Dairieh pasó tres semanas dentro del territorio controlado por el llamado Estado Islámico, logrando un acceso sin precedentes para el grupo en Iraq y Siria como el primer y único periodista que logra documentar su funcionamiento interno.

“El acceso de Dairieh es un hecho sin precedentes, por las características de la realidad en aquella zona del mundo. Y aún de mayor valor si consideramos las ejecuciones de los periodistas occidentales en las últimas semanas y días.

En su labor periodística Medyan levanta testimonios de habitantes y combatientes de una forma tan notable que el auditorio logra tener una clara visión del contexto y de lo que sucede. Pero el hecho de que haya logrado infiltrarse para esta notable labor profesional puede también ser interpretado como un acto de relación con los grupos que el Gobierno de los Estados Unidos clasifica legalmente como terroristas dadas las argucias que seguramente tuvo que emplear para lograr su objetivo.

Y ahora mismo este es motivo de un debate en la nación vecina. Esto porque la ley prohíbe de todas las formas la coloración, el asesoramiento y por supuesto el apoyo a los grupos terroristas, y la interpretación de lo que significa colaboración puede significar un peligro para la actividad periodística y para la difusión de la información. Pero más allá puede ser un golpe al derecho a saber que tenemos las personas.

Esto, porque algunos pueden interpretar que el reportero al difundir los testimonios de los lugareños beneficiados con la acción de ISIS, y de combatientes que exponen con claridad y determinación sus ideas y propósitos puede significar una vía de salida a mensajes cuya elaboración y difusión pueda ser considerada como una colaboración con estos grupos.

Aunque esta interpretación pueda ser considerada un tanto estirada, puede significar una tentación para limitar la elaboración de este tipo de trabajos periodísticos lo que sería realmente lamentable.

Es claro que el derecho a saber que tienen los ciudadanos de Estados Unidos y los de cualquier país democrático es un elemento de la dignidad personal que debe ser respetado.

Es parte de una libertad esencial que no debe limitarse desde el Estado salvo muy puntuales excepciones relacionadas precisamente con la seguridad de las naciones.

Habrá que seguir con detenimiento este caso porque puede ser el principio de un debate legal que lleve a interpretar de una forma mucho más adecuada los alcances de las normas contra el terrorismo en relación con el respeto a la libertad.

Viene al caso aquí en México también porque, aunque no tenemos un caso similar, también en ese sitio se publicó un reportaje hace tiempo sobre la actuación de Los Zetas, cuya difusión está puesta en la misma plataforma.

Defender el trabajo profesional de Medyan resulta en defender un principio de libertad irrenunciable.
 

Luis Ernesto Salomón
OCT 5

Guadalajara del futuro Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Guadalajara, como cualquier otra ciudad, no es sólo un conjunto de personas, construcciones e infraestructura. Es un sistema complejo con muchos componentes que en conjunto forman un sistema adaptativo altamente sofisticado. Estudios publicados por el Instituto Santa Fe, en Estados Unidos
(http://www.santafe.edu/research/cities-scaling-and-sustainability/papers/), muestran cómo la interacción urbana tiene patrones matemáticos y sociales, que relacionados con la infraestructura se pueden considerar como parte de una definición de la ciudad.

En su esencia, las ciudades son redes de interacción social. Esta interacción que se da entre personas y grupos se produce por los contactos que cada uno tiene en el ámbito urbano. En el pasado, estos contactos se formaban por la acción en que dos o más personas se encontraban para realizar todo tipo de acciones. En nuestro tiempo, estos contactos se multiplican por la vía digital produciendo una enorme capacidad potencial en la cantidad y calidad de los contactos. El número y diversidad de los contactos crece con la población de la ciudad, y con ello crecen las oportunidades sociales que se pueden traducir en productividad económica, cultura e innovación tecnológica, en la parte positiva, y en más delincuencia y transmisión de enfermedades, en la negativa. La vida urbana tiene estos aspectos unidos y los grupos sociales se adaptan rápidamente a ellos.

En los últimos años los habitantes de las ciudades han intensificado sus relaciones con otras personas en otras urbes del mundo, produciendo una diversidad global, lo que ha agregado complejidad al sistema adaptativo. Además, este proceso de relaciones ha reforzado el uso de nuevos lenguajes para los contactos: el lenguaje informático, el cine, el uso de idiomas casi globales como el inglés y el uso de mecanismos tecnológicos uniformes. Esto ha conducido a un cierto nivel de especialización en la diversidad en algunas ciudades; las empresas, las universidades, la cultura, la productividad y la explotación de recursos son factores que determinan que las ciudades adquieran un perfil propio. Y esto crea oportunidades mediante la división y especialización del conocimiento y su aplicación enfocados a la productividad. Al mismo tiempo, esta intensidad provoca un mayor consumo de energía y a un mayor esfuerzo en su uso eficiente. Dicho de otra forma, la presión por el uso de recursos y energía provoca una reacción hacia la productividad y la sustentabilidad construida sobre el conocimiento producido en las grandes ciudades.

En el caso de Guadalajara, es claro que la ciudad vive un proceso de transformación que puede ser visto como acelerado o lento, según la perspectiva con la que se mire. Desde el juicio del interior de una ciudad cómoda, amable, que prima la calidad de vida vista desde una economía conservadora, el cambio es rápido y puede atentar contra esa calidad de vida y ese concepto económico de generación de riqueza basado en la transformación y la intermediación. Vista desde el avance de la economía global del conocimiento, esa transformación ha sido lenta y nos ha dejado en un cierto rezago en la productividad.

Guadalajara, para ser mucho más productiva, necesita generar más contactos entre sus habitantes, entre las personas que habitan aquí y potenciar exponencialmente los contactos con el exterior. El intercambio que producen los contactos virtuales produce valor. La calidad de estos contactos es crucial para la competitividad, necesitamos que más y mejor gente venga aquí, y que su interactuar con personas, empresas e instituciones genere valor. Los motores que generan estas interacciones son las empresas, las universidades, las organizaciones sociales y el Gobierno. Por eso la actividad de centros de negocios y exposiciones, centros de cultura y servicios altamente especializados son fundamentales para dotar a la ciudad de imanes de contactos.

Si definimos la ciudad a partir de considerarla como una red de interacción, más que un conglomerado, podremos enfocar el esfuerzo a la intensidad de los contactos, más que a la acumulación material. Lo que nos acerca a la economía digital del conocimiento. La construcción de la infraestructura enfocada a respaldar una ciudad de intensos contactos interpersonales resulta esencial. Los proyectos de movilidad como el tren eléctrico facilitan la interacción, como también la mejora de espacios públicos para la convivencia, y por supuesto la infraestructura que facilite la conectividad que lleve el Internet a todos.

Guadalajara tiene indudablemente un perfil como urbe, por sus empresas características, como las tequileras, por su perfil cultural y educativo, como por el capital humano que la nutre. Pero es una ciudad que en muchos aspectos tiene una baja intensidad en la interacción y en sus vínculos entre personas con el exterior. Y ahí está una de las mayores oportunidades para el futuro.

Volviendo al criterio de considerar esencial el contacto que se propicie en la ciudad, es estratégico propiciar que vengan, no sólo de visita, sino a vivir personas y empresas de valor y alcance global. Es conveniente abrir las oportunidades para que miles de nuestros jóvenes salgan al exterior y generen redes de contactos que se traduzcan en oportunidades productivas. Es fundamental elevar el nivel de la gestión pública enfocándola hacia el fomento de la productividad, dejando de lado criterios proteccionistas y asistencialistas, para traducir las acciones públicas en palancas que potencien el intercambio virtuoso.

La nuestra es una ciudad que tiene todo para convertirse en protagonista de la nueva etapa de crecimiento económico que parece iniciar. Abrir fuerte las ventanas y las puertas para tener más y más intensas redes de contactos debe ser una meta estratégica para las próximas décadas. Por ahí llegará viento y luz, y por ahí saldrá el valor de Guadalajara para el mundo.

Luis Ernesto Salomón
SEP 28

Hillary Clinton para presidente Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Hace apenas unos días la ex primera dama y ex secretaria de Estado de Estados Unidos ha pronunciado un discurso político lleno de significado en el Estado de Iowa y ha comenzado sus palabras con un simbólico “Hola Iowa He Vuelto”. Lo ha hecho como un punto de arranque en la carrera presidencial. Ahí donde la derrotó Obama en 2008, y en donde inician las elecciones primarias de su partido. De hecho se especula que la campaña está preparada con un cuartel general en Nueva York y que eje rector será la lucha contra la desigualdad económica.

Cuando Hillary dice que sí está pensando en la candidatura significa que el equipo está integrado y que sus movimientos están perfectamente planificados. Iowa es el primer territorio para hacer presencia entre los aspirantes demócratas ahí estarán Joe Biden, el vice presidente, y el gobernador de Maryland, Martín O’Maley y otros aspirantes, pero ninguno de ellos tiene, hoy posibilidades frente a Hillary.

La ex secretaria de Estado tiene una intención de voto de 56% entre los demócratas, seguido de Biden, con 15%. La propuesta de Clinton resulta muy atractiva por las condiciones económicas y sociales que han puesto en evidencia la desigualdad de oportunidades y la creciente incertidumbre en la economía de las familias, que afecta fundamentalmente a las mujeres y a los jóvenes, que son la parte fundamental de la elección presidencial.

Es claro que la propuesta del sistema de salud que enarboló Hillary le ha costado un desgaste enorme considerando las dificultades que ha tenido el presidente Obama para hacer funcionar la versión práctica del modelo. Pero ello no será obstáculo para una mujer que también sabe muy bien que el papel de los hispanos en la elección será crucial. Por eso uno de los previsibles pasos a seguir, podría ser tomar posición respecto a la reforma migratoria que está atorada en el Congreso.

Así con una propuesta de reforma hacia la igualdad económica con un fuerte impulso femenino y con el talante liberal que atrae a la minorías, a los inmigrantes y la clase trabajadora es muy probable que la carrera por la presidencia de los Estados Unidos se encamine a presentar una candidata demócrata fuerte contra un caballero que aún no se revela como candidato de parte de los republicanos.

Para México resulta de vital importancia este proceso porque entre el posicionamiento bravucón del gobernador de Texas criticando al Presidente Enrique Peña, y el tono de reformadora social de la ex secretaria de Estado hay una enorme brecha. Es probable que pronto veamos a los aspirantes acercarse al voto hispano y por ende habrán de tomar posición respecto a los mexicanos que viven allá y a la apuesta por México.

Para bien o para mal la carrera presidencial en Estados Unidos pasará por los mexicanos. Por los que votan y por los que aún sin hacerlo opinan allá e importan cada vez más. Una muestra de ello es la postulación de María Echaveste, la nueva embajadora estadounidense para México, que precisamente es hija de mexicanos y que curiosamente trabajó en el Gobierno de Clinton. Hay en la campaña de Hillary un cierto aliento mexicano que puede llegar a ser muy interesante de cara a la elección.

Luis Ernesto Salomón
SEP 21

La moral del progreso Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

México se encamina a una etapa de crecimiento económico. Las condiciones parecen estar dadas para expandir la actividad en una amplia gama de sectores. Muchos proyectos industriales, comerciales, de servicios y de infraestructura se preparan en estos meses. Por eso es oportuno recordar que los periodos de crecimiento están asociados a la percepción de progreso y bienestar, mientras que los pericos de estancamiento generan pesimismo social.

Ahora pareciera que estamos transitando desde la situación de estancamiento provocada por la crisis de 2008 hacia una etapa de progreso. En muchas ciudades de México esta percepción es constante desde hace años, derivada de los proyectos en marcha. Sin duda en los últimos años los habitantes de Querétaro, de Aguascalientes, de Silao, de San Luis Potosí viven esa sensación. Aun en las metrópolis como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey es perceptible la transformación.

Otra historia es lo que sucede en zonas estancadas del Sur del país o en las regiones presa de la inseguridad. Ante este panorama es necesario que el crecimiento económico que se puede apreciar genere una ola de optimismo. Lo que aún no sucede en las mayorías. Hay mucho más optimismo respecto al futuro de México en el exterior del país que en nuestras ciudades.

Según Benjamin M. Friedman, el reconocido economista norteamericano, hay muchos ejemplos en la historia reciente que muestran que el declinar de la expansión de la economía, el letargo, ha originado brotes de intolerancia, nacionalismos agresivos y guerras. Y una muestra de ello puede verse en la crisis de Ucrania, en donde dos naciones que vienen de periodos sin crecimiento se involucran en conflictos. Y la otra cara de la moneda la podemos ver en China, en donde el progreso es el signo de una sociedad que se ve a sí misma fuerte y en crecimiento.

Ahora es nuestro turno. Habrá que vernos como una nación que se expande, que genera valor, que eleva las condiciones de vida de muchas personas y que tiene un papel en el mundo. Esa visión de optimismo ante el futuro es un motor moral del desarrollo. Es una palanca que fomenta la apertura al exterior y el intercambio sobre bases cada vez más imaginativas.

El mismo Friedman señalaba en su obra fundamental, "Las Consecuencias Morales del Crecimiento Económico", que “el valor de un aumento del nivel de vida estriba no sólo en las mejoras concretas que aporta a la vida de las personas, sino también en cómo moldea el carácter social, político y en última instancia moral de un pueblo”.

La construcción de comunidades más productivas, capaces de competir en el mundo es el desafío más relevante ahora mismo aquí. Para conseguir niveles de eficiencia y productividad es indispensable tocar la actitud de las personas mediante una visión optimista.

La sensación de progreso es un factor determinante para la paz, la estabilidad y el desarrollo de una nación. Esta es quizá la tarea más importante que tienen los líderes políticos y sociales en México. Sumar, sobre todo a los jóvenes, en una nueva moral del progreso que suponga creer que se puede tener mejores condiciones para todos mediante el esfuerzo compartido.

México necesita una nueva actitud moral ante el progreso. Primero para generar valor y luego para distribuirlo de mejor manera sobre la base de sabernos fuertes.

Luis Ernesto Salomón
SEP 14

Entre Borges y Cerati Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Me enteré de la muerte de Cerati dos veces, una hace meses cuando fue un trascendido en Buenos Aires y ahora mediante un crespón en un sitio entrañable de la red. En realidad sé poco o muy poco de este artista argentino, pero la estela de su obra está dibujada en la mente y el sentimiento de millones.

Al escuchar su música se percibe el talante popular y la intención de búsqueda interna, y la exquisita instrumentación para expresarse en sus obras sinfónicas. Al oírla puede uno encontrar espacios. Y en alguna parte de esa música, entre acordes y silencios se recuerdan los espejos de Jorge Luis Borges. Aquellos a los que temía. Evoca pensar en esa dimensión de la memoria y el tiempo al que se refería al decir: “Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos”.

La música y la palabra expresan en distinto lenguaje pequeños espacios de vida que se van dejando en trozos en el tiempo. Y como el tiempo en cada persona es único, es vida insustituible, al final de cuentas las palabras que compartimos con los demás, las que leemos en soledad, como las melodías compartidas o solitarias se vuelven parte de cada uno.

Cerati abrevó de Borges, sin duda. No sé si Borges escuchó la música de Cerati pero queda claro que ambos compartieron más que la nacionalidad, la sensibilidad expresiva con la intención de hacerse presentes en el mundo.

En realidad no sé si compartieron juntos para considerar que estuvo uno en la vida del otro. Pero ambos han estado en la vida de millones en los libros y en los discos, apropiándose del tiempo individual. Al entregar ese tiempo personal los hacemos propios, pasan a lo nuestro. Pasan en pedazos de memoria, en trozos de espejos rotos. Y viene al caso recordar las propias palabras del escritor: “Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esa es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad”.

Ahora es oportuno recordarlos porque acaba de celebrarse el 24 de agosto el 115 aniversario del nacimiento de Borges y recién ha muerto Cerati. Homenaje a estos dos hombres que ponen en alto el talento que habla en español y se expresa de forma latina.

Luis Ernesto Salomón
SEP 7

La prudencia de Obama Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

No tenemos una estrategia. Fueron las palabras que declaró el presidente de los Estados Unidos al ser cuestionado respecto a la crisis producida por el movimiento llamado Estado Islámico (EI) en Iraq y Siria. No sólo eso sino que al mismo tiempo la situación en Ucrania se ha vuelto más compleja al darse a conocer imágenes de la OTAN que muestran fuerzas rusas penetrar en las fronteras de su vecino y al ser capturados soldados de esa nación por parte de las fuerzas de Kiev.

En Estados Unidos hay ya muchas voces que reclaman elevar el volumen de los tambores de guerra y presionan a la Casa Blanca a tomar acciones, ese es el contexto en el que el presidente Barack Obama responde: primero debemos tener una estrategia planeada por el Pentágono y luego el presidente decidirá. Una forma de decir que están en un proceso para ganar tiempo antes de considerar acciones bélicas. Pero la respuesta no se hizo esperar, para los sectores más conservadores fue una muestra de debilidad o de improvisación, por lo que en muchos medios se han publicado opiniones y decoraciones llamando a que Estados Unidos tenga una actitud más firme.

En realidad, la situación tanto en Medio Oriente como en Ucrania es muy compleja: una acción militar concertada en Iraq puede abrir la puerta a un conflicto que puede escalar y conducir a estallidos violentos de grupos radicales en otras naciones árabes. Incluso puede tensar aún más la situación con Rusia.

La prudencia de Obama no es gratuita, hay suficientes razones para estudiar detenidamente la situación y hacer uso de la diplomacia para ganar aliados en el caso de una acción militar. En el caso de Ucrania la situación es aún más complicada, porque los aliados europeos están dividíos respecto al incremento y alcance de las sanciones que se anunciarían contra Rusia producto de sus acciones militares luego de la anexión por la fuerza de la península de Crimea. El suministro de energía rusa a Europa es un tema sensible, así como las ventas y las inversiones que los europeos hacen en Rusia.

El resultado es alargar el tiempo en la toma de decisiones, lo que produce un desgaste en la imagen del Gobierno, de la administración y del presidente. Lo que decida en estos dos asuntos puede marcar para siempre su gestión, y él lo sabe muy bien. En ambas no hay margen para equivocarse porque las consecuencias pueden ser enormes.

Toda guerra internacional implica un cambio en las fuerzas geopolíticas, y en ambos casos los actores tienen suficientes argumentos económicos y sociales para ser escuchados con atención por parte de las naciones que ejercen la supremacía militar. Ante eso, el presidente ruso, Vladimir Putin, sigue con su estrategia de avanzar y tensar la liga para obtener mejor posición. Y lo mismo parece suceder con las fuerzas del Estado Islámico que poco a poco buscan consolidar sus posiciones y avanzan en una estrategia de difusión en las naciones árabes.

Cada día el espacio para la prudencia de Obama se reduce.

Luis Ernesto Salomón
AGO 31

La guerra persigue a Obama Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

El presidente Obama se planteó terminar con la escalada militar iniciada a partir del 11 de septiembre. Las intervenciones en Iraq y Afganistán habían costado mucho en términos económicos y políticos en Estados Unidos. La caída de Osama Bin Laden y el anuncio del regreso de las tropas desplegadas en Iraq significó un punto culminante en el camino hacia una política externa con menos riesgos bélicos. Pero en muy poco tiempo el panorama ha cambiado radicalmente porque hay ahora mismo dos grandes amenazas: la más importante es la extensión del llamado Estado Islámico en el territorio de Siria e Iraq, que supone el crecimiento de un Ejército de radicales profesionales que se han propuesto dominar a base del exterminio grandes extensiones en ambas naciones.

La amenaza de Estado Islámico se convirtió la semana pasada en un desafío directo al Gobierno de Obama con la decapitación del periodista norteamericano James Foley. Días antes el presidente había autorizado el bombardeo en Iraq para debilitar a los yihadistas. Ahora el tono de la administración que buscó una política menos bélica se ha transformado hasta llegar a la amenaza abierta a los combatientes islámicos al señalar que si tocan a norteamericanos irán por ellos a donde se encuentren. Esto significa simplemente que los atacarían en Siria y que la intervención ahí sería un movimiento bélico muy peligroso dada su ubicación geográfica y política.

No olvidemos que Rusia ha mantenido una cercanía con el régimen sirio y que considera a esta nación como estratégica en sus relaciones externas. La otra amenaza es precisamente Rusia, que se empeña en intervenir en Ucrania mediante un respaldo cada vez más consistente y evidente a las fuerzas rebeldes a Kiev. No es casual que en la semana la OTAN haya manifestado su preocupación por la acumulación de fuerzas en la zona y por la entrada por la fuerza de un convoy procedente de Moscú. Ahí hay una guerra que puede escalar y en Siria e Iraq hay más que una gestación de otra que también puede alcanzar dimensiones mayores.

Ante este panorama, la administración Obama está en medio de decisiones militares de un alcance aún mayor de las que tuvo que tomar su antecesor. Si a eso sumamos la crisis en la Franja de Gaza tenemos una agenda internacional que se centrará más en el Pentágono que en la diplomacia del Departamento de Estado.

De hecho, en las últimas semanas las operaciones militares autorizadas por la administración han ido creciendo, incluyendo los esfuerzos por rescatar a norteamericanos secuestrados en Iraq y Siria, que han sido infructuosas. Los tambores de guerra comienzan a sonar a lo lejos, la tecnología sofisticada se apresta a contribuir en procesos que buscarían ser “quirúrgicos” pero que pueden desencadenar operaciones de gran calado.

Sin duda estas semanas por venir serán probablemente las más complicadas en la gestión de Obama y pueden ser determinantes para el futuro económico y político de Estados Unidos. Los rusos saben bien eso y por eso están tensando la cuerda en Ucrania y han llevado las cosas a un punto en donde seguramente habrá más represalías económicas contra Rusia y mucha más atención al tema en Europa. El presidente que llegó a la Casa Blanca con un mensaje para terminar con la guerra está inmerso en la gestación de otras que pueden ser de mayor calado.

Luis Ernesto Salomón
AGO 24