La educación en Guadalajara Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Nuestros niños y jóvenes pertenecen a una generación que nació en plena expansión de las herramientas digitales. Son parte de la era de abundancia notable de la información y el conocimiento. En contraparte, la mayor parte de los maestros son inmigrantes digitales. Hay una brecha en el desarrollo de las habilidades, entendemos de forma distinta la forma de acceso al conocimiento, la conciencia de nosotros mismos y la libertad que los pequeños adquieren por el acceso a los medios de comunicación electrónica.

Las expectativas de los jóvenes son mucho mayores que las de los adultos de 40 años y más. El mundo para ellos es más accesible, su principal problema es saber dónde encontrar el conocimiento en línea y cómo crear sus juicios, más que encontrar información. Viven en el mundo líquido del que habla Bauman. Ven un mundo en donde todo está interconectado. En el que las formas sociales que se asumían sólidas se derriten junto con las fronteras. En el que el sentido del compromiso individual con las estructuras de poder se reduce, adquiere más fuerza el ciudadano, mientras el sentido de disfrute crece en la medida que se expande el ocio. Participan de un mundo donde la memorización es inútil y las habilidades para pensar y trabajar de forma global se generalizan. Ellos ven de otra forma las naciones y las culturas.  Asumen que el mundo se ha aplanado, como decía Thomas  Friedman, y que México se ha “americanizado” como una parte de un proceso natural de globalización.

Nuestros maestros se enfrentan cada día con niños y jóvenes más complejos, informados, rebeldes y críticos. Y qué bueno que sea así. Sin embrago, para que esa gran energía sea canalizada hacia la calidad, la excelencia, y el fortalecimiento de nuestros valores requiere que la sociedad respalde la superación profesional efectiva de sus maestros.

La educación forma seres humanos, incluye necesariamente los valores morales que son referencia para el manejo de la libertad responsable. Hoy entre la familia, los profesores y la información abierta se forman estos criterios, y es el acceso en línea el que más parece influir en la conducta social y colectiva. Un joven tapatío se comporta cada vez en forma más parecida a un joven de Los Ángeles, de Madrid, de Londres o incluso, de Osaka.

La diferencia está en dos grandes ámbitos: la productividad y la formación en los valores. La primera tiene parámetros globales; la segunda se debate entre la aceptación de la verdad única y la concepción sajona de la felicidad de la mayoría como eje para justificar el valor legítimo de las acciones.

Aunque los maestros hacen esfuerzos heroicos cada día los resultados no son los que la sociedad reclama porque el sistema educativo ha fallado. Los limita y no permite su actualización eficiente en corto tiempo. No les estimula. Las instituciones públicas no les respaldan lo suficiente. La sociedad aun no les reconoce plenamente.

Ahora, el Estado mexicano está asumiendo que la educación debe traducirse en mayor productividad y para eso debe apoyar a los maestros.

En una ciudad como está, no es aceptable que los profesores tengan que recurrir a dobles turnos, traslados irracionales y jornadas inhumanas para tener un ingreso digno. Éstas son fallas de un sistema educativo agotado. El reto es participar en la creación de otro más productivo. Los profesores de Guadalajara deben ser una voz muy importante en ese sentido. Si queremos que en Guadalajara trabajen los mejores maestros, que aquí vivan y se desarrollen buscando lo mejor, hay que involucrarnos todos. Estamos en condición de hacer que en esta ciudad se generen los modelos de calidad con escuelas de tiempo completo, con profesores excelentes, mejor remunerados, respaldados por mecanismos de fomento a la ciencia y al arte.

En Guadalajara contamos con infraestructura en materia educativa, con escuelas normales, con centros universitarios, con un buen índice de conectividad en internet, con experiencia centenaria en la docencia, y sobre todo, contamos con los que deben ser los mejores maestros de México: los maestros de Guadalajara.

Es tiempo de trabajar enfocados todos al respaldo de la persona esencial en la educación: el maestro. Es hora de dejar de lado el asistencialismo caritativo que se enfoca en aspectos materiales muchas veces estériles.  El mejor apoyo es el que dota de herramientas para saber y trabajar. Los materiales para los alumnos deben ser herramientas pertinentes, más que simples cuadernos y bolígrafos. Ahora, la habilidad para alfabetizar no es suficiente; hoy es importante habilitar a los chicos para pensar, siempre vinculados a los sistemas electrónicos.

Aunque hay más de 30 mil analfabetas y muchos miles más de analfabetas digitales, tenemos todo para que nuestros maestros sean los mejores de México y hacer de la práctica docente de esta ciudad un ejemplo. Eso hará que los mejores alumnos quieran venir aquí. Que las familias prefieran vivir aquí y que las autoridades federales le den el lugar que corresponde a la ciudad. Las reformas en la educación no las hacen las leyes, sino los profesores. Hay que confiar en ellos como educadores auténticos, que tengan un nivel cultural bastante alto, que sean honestos y ganen un sueldo digno de la gran función que se les encomienda; de tal manera que nadie, llámese Estado, municipio o sociedad, les afecte su dignidad.

Muy pronto las aulas tendrán otra dimensión. La formación digital permite el acceso a conocimientos de más calidad de forma inmediata. Serán más virtuales y menos presenciales. Los maestros más guías que orientan criterios y menos difusores de conocimientos. Hay que propiciar y acelerar este cambio para colocar a Guadalajara a la vanguardia de la reforma educativa.
 

Luis Ernesto Salomón
MAY 19

Pena de muerte en Ohio Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

En días pasados surgió más información respecto al horrible secuestro, cautiverio y posterior liberación de tres chicas en Cleveland, Ohio. Las víctimas de este abominable suceso fueron tratadas, según versiones de la Policía, como prisioneras de un campo de concentración. Además de la natural atención pública del asunto, las averiguaciones tomaron un giro interesante desde el punto de vista legal, cuando los fiscales afirmaron que procurarían hacer cargos de asesinato contra el secuestrador, al que podrían acusar de forzar, al menos, a una de las mujeres a abortar.

Timothy J. McGinty, el fiscal del condado de Cuyahoga, dijo que los abortos involuntarios fueron referidos por una de las mujeres a la Policía, y podrían ser motivo de pedir la pena de muerte para Ariel Castro, un ex conductor de autobús, al que las autoridades judiciales acusaron por violación y secuestro en contra de Amanda Berry, Gina DeJesus, y Michelle Knight, como por el secuestro de la pequeña hija de la señora Berry quién dio a luz en cautiverio, que hoy tiene seis años de edad. Ahora los fiscales parecen tener evidencia de que esta menor es hija del propio secuestrador. Al surgir también la acusación por el aborto provocado a la señora Berry, abre la puerta para que pida la pena de muerte dado que de acuerdo con la ley de Ohio esta cabe por “homicidio agravado en el transcurso de un secuestro”. Ahora el fiscal del caso tiene en sus manos esta posible acusación que resolvería un gran jurado.

Otro aspecto interesante desde el punto de vista jurídico fue la actuación del fiscal McGinty, quien, obrando con respeto a la dignidad y derechos de las víctimas pidió a los medios de comunicación y a sus reporteros no procurar las entrevistas con las mujeres. Y también el alcalde de la ciudad, Frank G. Jackson, ordenó a los funcionarios policiales detener la divulgación de información sobre el caso “fuera de la cadena de mando establecida”, en aparente alusión a las fugas alrededor de cautiverio de la mujer. Acciones que pueden ser un ejemplo interesante para nuestro medio en donde en ocasiones se pisotean los derechos de las víctimas al procurar un ejercicio periodístico puntual.  

Pero más allá de estos aspectos, ahora el caso puede convertirse en un dilema moral, jurídico y político, si se decide pedir la pena de muerte para el sospechoso de haber cometido tan horrible crimen en contra de tres jóvenes y una niña inocentes. La clave estará en si se considera que el aborto inducido es un asesinato. Esto lleva consigo un precedente vital en la tradicional disputa entre quienes defienden la posición contra la liberación de la inicriminación del aborto durante las primeras semanas del embrazo y quienes pugnan por el derecho de las mujeres a tomar su decisión.

Hoy por hoy el caso ha despertado el repudio de la opinión pública, no sólo de los Estados Unidos, sino que ha suscitado un interés que ahora se centrará en las cuestiones jurídicas y éticas del caso.
 

Luis Ernesto Salomón
MAY 12

La disculpa púbica Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

En estos días en el Ayuntamiento de Guadalajara se presentó un caso de señalamientos a servidores públicos por hacer labor proselitista indebida. Los señalamientos pasaron de la denuncia a una suerte de campaña denostativa dispersa en los medios y las redes sociales. El caso sirve de pretexto para reflexionar respecto al derecho a la presunción de inocencia que tenemos todas las personas, que está regulado por tratados internacionales y por la propia Constitución. Las acusaciones, denuncias, señalamientos, se han vuelto una práctica común en el juego de los contrapesos políticos en democracia, y que bueno que existan estos mecanismos, pero en México lamentablemente en muchos casos se vulneran los derechos humanos de muchas personas inocentes en medio de la vorágine que busca notoriedad. Al violar este ámbito de dignidad de la persona se cae en el precipicio terrible de la impunidad, que es la mayor amenaza de la libertad. Esto es muy grave porque el ámbito de libertad de la comunidad depende de la fuerza y eficacia de la defensa de la dignidad de las personas. Y son los derechos fundamentales la forma como se hace explícito el contenido y alcance de esta dignidad.

En casos como éste se pasa por encima de los principios de presunción de inocencia y debido proceso que garantiza que todas las personas son inocentes hasta que se demuestra y se establece su culpabilidad por una autoridad competente. Es decir que la inocencia se presume desde que alguien denuncia, durante la averiguación que en su caso se hiciera, y en el juicio que la autoridad judicial condujera. Más aún, nadie es presunto responsable de un delito si no ha sido formalmente acusado por el Ministerio Público de éste.

Esto es más relevante en el contexto de la época que vivimos en donde las imágenes, los sonidos, las percepciones que estimulan emociones y los espectáculos públicos, dominan la formación de opinión en las comunidades.

Resulta muy complicado explicarle a un niño que su madre no irá a la cárcel cuando en los medios y las redes sociales se difunden ataques basados en declaraciones con enfoque político. El daño moral que se infunde a las personas y las familias por las aseveraciones son graves, cuantificables y ahora por fortuna exigibles judicialmente, pero sólo por unos cuantos que tienen los recursos suficientes para actuar en los tribunales.

El célebre profesor norteamericano Donald Dworkin afirmaba que la sociedad encuentra éstos que él llamaba casos difíciles en los que se enfrentan desafíos para hacer prevalecer la libertad que respeta a las personas y hace que las personas respeten la libertad.

Es delicado que en la vorágine de impactos informativos se confunda a la opinión pública, mediante aseveraciones que pueden quedar impunes. Al final de cuentas la sociedad se hace un juicio de las personas por la percepción de los contenidos que los medios difunden de ella. Este es un desafío ético y jurídico que tenemos los mexicanos. Corresponde a las autoridades políticas plantearse límites y a los medios de comunicación regulaciones éticas, y a las autoridades judiciales ir resolviendo los casos que no terminen en simplemente una disculpa pública. O un simple usted perdone.
 

Luis Ernesto Salomón
ABR 28

La masacre de Boston nos afecta Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Los efectos de la investigación del cobarde asesinato de inocentes en Boston llegarán hasta México. La activación de mayores controles contra el terrorismo afectará fronteras y compatriotas. Si se llega a concluir que se trató de una acción concertada contra los Estados Unidos, seguramente se endurecerán las medidas de seguridad interior, cambiará la forma en que se organizan muchos eventos con asistencia masiva de público, y la seguridad volverá a ser la prioridad en los presupuestos y la política interior de allá.  Al ver al presidente Obama en el salón de situación, es un signo de la importancia que el evento de Boston tiene para el futuro inmediato de nuestros vecinos.  

Es muy pronto para saber de las consecuencias económicas que se produzcan, pero de entrada es claro que para México una reactivación de la lucha contra el terrorismo supondría una postergación de la reforma migratoria que tan conveniente resulta para los mexicanos residentes en Estados Unidos, y para sus familias en México; dado que se propone legalizar a más de 11 millones de residentes.

Dos ollas de presión caseras repletas de explosivos, perdigones, clavos y metralla han llegado al corazón de Washington y a la cabeza del gobierno de Barack Obama;  también han golpeado indirectamente los intereses de México. Pero sobre todo a los intereses de la vida civil en libertad. Es un golpe que cambia la agenda de gobierno y pone en alerta, otra vez, a las comunidades. Es otro impacto más a la forma de vida occidental, otro hecho que impulsa la fuerza de la actuación de la autoridad para brindar seguridad.

En realidad estos hechos también lastiman el ámbito de libertad personal en nuestros países. Desde aquel 11 de septiembre, muchas libertades se han limitado y muchos son los cambios en nuestra forma de vida. Como en Estados Unidos, los cuerpos de seguridad interna se han fortalecido. Allá con un estado de derecho mucho más sólido, aquí en lucha contra la  impunidad que erosiona sin cesar a las instituciones públicas. Éste, puede ser un nuevo capítulo de esa zaga de terror que presencian las personas atadas a los medios de comunicación que transmiten en tiempo real, el temor que sale de Boston y llega a los confines de nuestra civilización.

El miedo es el mayor enemigo de la libertad, el terror la aniquila. En México, peligrosamente hemos comenzado a acostumbrarnos a la violencia, a los crímenes en nuestro entorno y a aceptarlos como fatalidad. No dejemos que esas olas de miedo nos hagan aceptar que nuestro derecho a vivir plenos en libertad ni se limite, ni se perturbe. Por eso resulta tan importante seguir con cuidado todos los efectos políticos y sociales derivados de estos hechos tan lamentables.
 

Luis Ernesto Salomón
ABR 21

Peña Nieto en coexistencia combativa en China Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

La relación de México con China es estratégica para nuestro futuro. La nación oriental es cuna de la más antigua civilización viva, que se considera a sí misma como el centro del mundo. Se asume como superior a las demás naciones al asumir una dimensión distinta del tiempo y del espacio. En contraste, México es cuna de una tradición cultural relativamente nueva que emerge aliada con el adversario ideológico y socio comercial de los chinos: los Estados Unidos.

Las visiones culturales entre ambas naciones son por definición distantes, por lo que el punto de interés se centra en la coyuntura económica y política, pero con dos visiones una de muy largo aliento, y la nuestra centrada en la practicidad.

El Presidente Peña lleva en su carpeta datos claros sobre estas circunstancias: en 2012, México exportó productos a China por cinco mil 721 millones de dólares y, compró 56 mil 936 millones de dólares. El déficit comercial de México con China ha crecido desde 1995 cuando registró una cifra negativa de sólo 305 millones de dólares en 1995 hasta llegar a 51 mil 215 millones, el año pasado, el más abultado de todo nuestro comercio exterior.

México no puede aceptar tal asimetría, así que dada la política de apertura, no queda sino incrementar las exportaciones, lo que explica el anuncio de ventas de petróleo y la regulación de importaciones.  Pero además México busca incrementar la inversión china en la industria y al mismo tiempo acordar políticas de cara a los acuerdos comerciales de la cuenca del Pacífico.

Con los chinos es indispensable tomar en cuenta su visión competitiva basada en el conocimiento de la condición humana que se puede encontrar en las palabras de Sun Tzu en el Arte de la Guerra: “La superioridad definitiva no estriba en ganar cada una de las batallas, sino en derrotar al enemigo sin luchar siquiera. La forma más elevada de la guerra es el ataque a la estrategia (del enemigo) en sí; la siguiente el ataque a sus alianzas…. Simular incapacidad; cuando se despliegan las tropas aparentar que no hay movimiento. Cuando se está cerca, aparentar que se está lejos; cuando se está lejos, aparentar que se está cerca”.

Luego del descuido en que se dejó la relación con China en los últimos años, la visita de Peña Nieto resulta un movimiento estratégico ante la nación que junto con los Estados Unidos reclama su trascendencia universal por sus valores. China es el competidor estratégico más importante de la industria mexicana, fuente de contrabando y al mismo tiempo un mercado inmenso al que muy pocas empresas mexicanas se han atrevido a tocar.

Estar cerca de China es clave para el futuro. De donde el incremento y alcance la relación es un objetivo, pero no hay que dejar de ver que al fin de cuentas vivimos una guerra comercial con ellos en la que se disputa el acceso al mercado de nuestros vecinos del Norte. Para los chinos el arte de participar en el mundo global es el talento de coexistir con el enemigo en una especie de lo que Kissinger llamaba la coexistencia combativa. Esa es la misión del Presidente allá.
 

Luis Ernesto Salomón
ABR 7

El mando único en Jalisco Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

La seguridad de las personas y de su patrimonio es la prioridad de las autoridades civiles. La aplicación estricta de la ley es el primer deber de todo gobierno. El reclamo de los mexicanos que demanda la restauración plena de la paz, es un imperativo en los tres niveles de gobierno. Una muestra de este actuar responsable y concertado es el acuerdo para tener un mando coordinado de las fuerzas de seguridad de Jalisco. Se ha suscrito un acuerdo de intención que permite la acción inmediata de parte de los municipios y del Gobierno del Estado de Jalisco para conformar una fuerza policiaca bajo un mando unificado.

Los municipios han acordado apoyar este modelo que respeta plenamente la autonomía constitucional, porque significará que en poco tiempo tendremos una nueva policía enmarcada en el sistema de planeación del Gobierno federal que sostiene que la política de seguridad no será reactiva.

Es conveniente el mando unificado porque mantiene el enfoque de esfuerzos para la atención de las causas del fenómeno delictivo. Y porque está en consonancia con la nueva legislación en materia de Atención a las Víctimas, Reparación de los daños y Uso Legítimo de la fuerza, que prevé el retiro de las reservas hechas por México a tratados internacionales.

Estamos dando un paso fundamental en el fortalecimiento de las instituciones y en la solidez de nuestro estado de derecho, en consonancia con el gran acuerdo nacional, que denominamos Pacto por México que en sus compromisos dice a la letra: El principal objetivo de la política de seguridad y justicia será recuperar la paz y la libertad disminuyendo la violencia, en específico se focalizarán los esfuerzos del Estado mexicano para reducir los tres delitos que más lastiman a la población: asesinatos, secuestros y extorsiones. Para cumplir con estos objetivos se implementarán las siguientes acciones: 3.1 Implantar un Plan Nacional de Prevención y Participación Comunitaria. • Se focalizará en los municipios con más violencia del país el avance del nuevo Sistema de Seguridad Social Universal; programas de combate a la pobreza; las Escuelas de Tiempo Completo; el Programa de Empleo para Jóvenes; y la recuperación de espacios públicos junto con las comunidades. De igual forma se alinearán todos los presupuestos para la prevención del delito para que se convierta en una verdadera prioridad nacional. (Compromiso 74) 3.2 Reformar los cuerpos de policías. • Se aplicará un esquema de Policías Estatales Coordinadas, en el que las policías municipales se conviertan en policías de proximidad para cuidar los barrios, unidades habitacionales, mercados, zonas turísticas y otros espacios públicos, y las policías estatales asuman todas las labores de seguridad pública bajo un sistema de homologación de funciones y capacidades.

Se impulsará un esquema en coordinación con las autoridades municipales. (Compromiso 75) • Se creará la Gendarmería Nacional como un cuerpo de control territorial que permita el ejercicio de la soberanía del Estado mexicano en todos los rincones del país, sin importar su lejanía, aislamiento o condición de vulnerabilidad. (Compromiso 76) Con ese espíritu abierto e incluyente del Pacto por México se han dejado de lado colores y pasiones de partido, anteponiendo el interés de México y de Jalisco, y los municipios han expresado su voluntad de implementar un nuevo modelo de seguridad. Corresponde a los cabildos de los Ayuntamientos la suscripción de los acuerdos definitivos en los próximos días.

No podemos cejar en nuestro afán de coordinación eficiente porque la fuerza y la voluntad de las personas buenas es y siempre será mucho mayor a los malvados que lastiman a personas inocentes.
 

Luis Ernesto Salomón
MAR 31

Juárez Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Son estas palabras para enaltecer la memoria de un hombre universal, hecho a sí mismo, un mexicano que con su obra política ha trascendido su tiempo y su patria.

Son homenaje civil al personaje nacido en 1806, en las áridas y montañosas tierras de la Antequera mexicana.

Siete años tenía Benito Pablo Juárez, cuando José María Morelos entró montado en su corcel a Oaxaca. Su estancia fue breve, pero provocó una leyenda rebelde que flotaba en aquellos valles, en Monte Albán, en Mitla y llegaba hasta el lago azul de Guelatao. Alguna de esas historias épicas de la independencia seguramente llegó a los oídos del niño huérfano.

Doce años contaba cuando tuvo su primer gesto con la lucha: al pasar frente a sí una partida en retirada de soldados insurgentes, que seguramente le evocaron la imagen de aquella grandiosa entrada de Morelos, el niño Benito Pablo decidió entregar una oveja a la tropa hambrienta, y la leyenda dice que al no poder explicar la falta del ganado a su tío y tutor, decidió fugarse de la casa de Guelatao y caminar a la ciudad de Oaxaca, para satisfacer su enorme deseo de aprender. En sus propios Apuntes, Juárez relata el dilema moral que, más allá de la leyenda, lo llevó a la decisión de marcharse: “Era cruel la lucha entre estos sentimientos y mi deseo de ir a otra sociedad, nueva y desconocida, para procurarme educación”.

Juárez fue desde niño un emigrante indígena que quería entender y vivir en el mundo occidental. Lo consiguió de tal forma que  trascendió no sólo la tradición zapoteca, sino que comprendió la importancia de la cultura náhuatl, se asimiló en el crisol mestizo y se convirtió, como decía Cicerón, en un ciudadano del mundo.

A los 12 años de edad de Juárez, quién llegó a la ciudad a buscar afanosamente a su hermana Josefa, que era cocinera en casa rica. Luego de mucho andar la encuentra y abraza, se envuelven los dos en llanto, en la mansión del genovés Antonio Maza, quien generosamente le ofreció trabajo de inmediato, en tanto encontraba casa en donde quedarse definitivamente. Esa residencia era frecuentada  por Antonio Salanueva, un convencido del bien hacer con la educación de los menores, quien lo protege e inscribe en la escuela. Su nuevo protector era terciario franciscano y encuadernador de libros, oficio que enseña al niño y con él llega la afición a la lectura de una lengua recién adquirida.

Para los indios, como él, el único camino para adquirir formación era la carrera eclesiástica que ya le era sugerida por su padrino, como ya lo había hecho antes con sus consejos su tío Bernardino. Si como reza la frase origen es destino,  su origen fue rebelde y su destino la lucha, pero siempre enmarcada en la ley y la justicia.

Trece años tenía cuando el Ejército trigarante entró a Oaxaca.  El espectáculo que miraban sus ojos le produjeron seguramente pasiones patrióticas, al grado que al pasar  la Bandera frente a él, decide dar un paso al frente y avanza hacia el símbolo patrio al que besa  en sus pliegues con la misma actitud que había aprendido al besar un crucifijo.

Quince años contaba cuando ingresó al seminario como externo zapoteca y ahí logró su propósito de estudiar la gramática en latín. Se distinguió  por su desempeño en las aulas en donde se ganó rápidamente el respeto de compañeros y profesores. Su padrino le impulsaba a que estudiara teología moral y abrazara la vocación sacerdotal, pero su deseo era otro, así que estudió casi furtivamente filosofía, artes y teología, pero en lugar de ordenarse obtuvo el título de bachiller.

Meses después se inscribía en el Instituto de Ciencias y Artes en contra de la opinión de su protector. Ahí adquiere el tono liberal en sus pronunciamientos, ahí abreva de las lecturas de los franceses Voltaire, Rousseau y Montesquieu, como de los norteamericanos Franklin, Jefferson, Adams y Penn, seguramente todos puestos con las bellas encuadernaciones ya sabidas. Ahí cultiva la luz de la ilustración, se adentra en las claves que orientan y dotan de equilibrio, según yorkinos y escoceses.

Ventisiete años tenía cuando vio culminada su formación de talante liberal adquirida en aquel Instituto, al obtener el 13 de enero de 1834 el ansiado título de abogado. El primero habilitado por los tribunales de Oaxaca.

Para entonces Juárez adquiría cierta fama pública, moderado es la palabra que quizá mejor le describe en esa etapa de su vida. Apenas recibido el título profesional es nombrado magistrado del Tribunal Superior de Justicia, pero el cargo dura poco, por la caída del gobierno de Valentín Gómez Farías y Juárez es expulsado de Oaxaca. El Partido Liberal que le había abierto las oportunidades estaba desorganizado ante el avance de los conservadores, por lo que decide actuar desde su bufete en acciones sociales, entre otros casos defiende a los indios del pueblo de Loricha, que se decían explotados por el cura, lo que le vale ir a la cárcel.

Treinta y siete años tenía cuando su vida personal se llena de plenitud amorosa en 1843 al contraer matrimonio con Margarita Maza, hija de aquel antiguo patrón quien le había recibido años antes. Los tiempos de vida matrimonial juntos los recuerda Juárez con enorme cariño, luego Margarita habría de luchar para poder encontrar al marido en medio de luchas, guerras, penurias e intrigas superadas por la gran compañera que siempre encontró la forma de llevarle  a los hijos a quienes juntos profesaron inmenso amor.  Aún después del dolor de la muerte filial.

Cuarenta y dos años contaba al ser nombrado gobernador de su Estado natal, mandato que culminó cuatro años más tarde cuando fue desterrado por el General Antonio López de Santana.

Cuarenta y siete años tenía al llegar en destierro a Nueva Orleans, luego de haber pasado una larga temporada en La Habana, Cuba.

A los 50 años regresa a ser gobernador de Oaxaca  y al año siguiente,  al expedirse la Constitución federal, es designado ministro de Gobernación y en diciembre del mismo año presidente de la Suprema Corte de Justicia. Perseguido luego del Plan de Tacubaya en Guanajuato asume la Presidencia de la República por ministerio de Ley.

A los 52 años, un 13 de marzo, aquí en Guadalajara, el presidente Juárez se enfrentó con los ojos a los cañones de las armas de un inminente fusilamiento impedido por la elocuencia y valentía de Guillermo Prieto quien vitoreó a Jalisco luego de gritar:  “Los valientes no asesinan”,  en un episodio épico.  Ahora hay que hacer resonar las palabras y repetirles a los criminales aquí y en todo México, con la fuerza del Estado con la misma frase:Los valientes no asesinan. Hay que poner la fuerza de la ley frente a los cañones de la impunidad.

Benito Juárez García se paseó por las calles de Guadalajara en momentos decisivos para nuestra Patria. En esta ciudad fue asediado por los enemigos, acosado por los traidores y protegido por los patriotas.  En sus calles avanzó su carruaje obscuro, que trasportó a un hombre que conoció profundamente la esencia del ser mexicano y se preguntó: “¿Por qué México, mi país, es tan extraño que está formado, a mitad y mitad, de una fuente inagotable de ternura y de un pozo profundo de bestialidad?” Ese sigue siendo nuestro México, quizá más moderno, pero igual de profundo.

Sesenta y seis años contaba cuando la muerte le sorprende en Palacio Nacional un 18 de julio de 1872.  Doscientos siete años han pasado y Juárez vive en Guadalajara.
 

Luis Ernesto Salomón
MAR 24

El Papa, ¿jesuita franciscano? Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

La orden de los frailes menores fue fundada en 1209 por Francisco de Asís, quién le dotó de una característica observancia a la pobreza. La vocación era tal que Francisco no quería que el estudio quitara el espíritu de su orden. Decía que sí podían estudiar si el estudio no les quitaba tiempo de su oración y si no lo hacían por vanidad. Temía que la ciencia se convirtiera en enemiga de la pobreza.

Siglos más tarde la Compañía de Jesús, fundada en 1540 por Ignacio de Loyola, quien dispuso que habría que huir de los poderes materiales y sus miembros debían hacer también un voto de pobreza.  El nuevo Papa Francisco parece tener la intención de fundir ambas tradiciones.

Los jesuitas están organizados de manera singular, en 10 asistencias  o regiones y 91 provincias. Se describen dedicados a la evangelización, definida como asistencia a las personas pobres, desvalidas y necesitadas, pero también al estudio y a la investigación científica. Son  unos de los principales defensores de que la Iglesia recurra a la ayuda de los laicos para mantener su compromiso con los más desfavorecidos. Son una élite religiosa que ha mirado  con cierta indiferencia el orden eclesiástico, cuentan con 67 obispos, y seis cardenales. Uno de ellos, es desde el pasado miércoles, el Papa.

Los jesuitas han estado siempre atentos a detectar “los signos de los tiempos”, tal y como recomendaba el propio Ignacio de Loyola. Y esa actitud les ha llevado a ser pioneros en muchas cosas. Han sido entre los primeros también, en la iglesia, en despojarse de la rigidez dogmática, para buscar la sintonía con la realidad social. Apoyaron sordamente la Teología de la Liberación, en los años ochenta, y una suerte de ecumenismo en la teología cristiana para armonizar con otras religiones. Lo que les ha valido reprimendas como en 1999, Joseph Ratzinger al frente del ex Santo Oficio, el teólogo jesuita Jacques Dupuis, fue amonestado por su libro Hacia una teología cristiana del pluralismo religioso.

La Compañía de Jesús es una especie de aristocracia en declive, que puede arrastrar a toda la Iglesia hacia un compromiso con la pobreza o que la presencia de un jesuita al frente de la curia lleve a la Compañía a extremar la obediencia al Papa y a perder su garra combativa.  

Vientos de cambio soplan en la Iglesia que resuenan con el teólogo suizo Hans Küng, uno de los teólogos  más controvertidos que critican el autoritarismo de la curia y que se declaraba encantado con el nuevo Papa. El jesuita Bergoglio, escogió el nombre de Francisco tenemos un emblemático jesuita franciscano.

Parece una contradicción reunir  a  las dos órdenes religiosas más contrastantes aparentemente, como son las de la Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola para preparar intelectualmente a las élites de la sociedad para difundir la cultura, la ciencia y, por otra parte, la orden Franciscana, fundada por el Poverello de Asís, que se caracteriza por su acercamiento a la gente más sencilla, a los más pobres. El contrasentido será resuelto en las acciones que el nuevo Papa lleve a cabo en los próximos meses. Hay una gran oportunidad de apertura que tiene que salvar primero el tema del castigo civil a los pederastas. Francisco ha abierto una puerta.
 

Luis Ernesto Salomón
MAR 17

Casinos en Guadalajara Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Las casas de juego nacidas hace siglos en Europa se han transformado en una industria pujante que combina el ocio con las apuestas y el juego de azar. Su establecimiento ha sido motivo de controversia por ser causa de adicción patológica al juego, como por las actividades con las que se le asocia.

En México, durante el Gobierno del general Álvaro Obregón se promovió el establecimiento de casinos, principalmente en la franja fronteriza Norte, para captar inversiones y actividad económica dada la prohibición de la venta, posesión y consumo de alcohol en Estados Unidos de 1920 a 1933. Pocos años después, en 1938 el Presidente Lázaro Cárdenas ordena por decreto su prohibición, calificándolos de “focos de atracción del vicio, las mafias y la explotación por parte de apostadores profesionales”. Nueve años después, el Presidente Miguel Alemán promulgó la Ley Federal de Juegos y Sorteos que otorgaba al secretario de Gobernación la facultad de reglamentar, autorizar y controlar todo juego de apuestas.  Este ordenamiento mantuvo bajo control la actividad hasta años recientes cuando el Gobierno de Vicente Fox autorizó al secretario de Gobernación para reglamentar esta Ley, lo que abrió la puerta para establecer centros de apuestas deportivas y los llamados bingos. A partir de entonces y aprovechando algunos resquicios legales los casinos son una realidad en México. Se estima que actualmente funcionan más de 360 en las ciudades más pobladas del país. En Guadalajara están en proceso diversos juicios promovidos por particulares que demandan el otorgamiento de autorizaciones y licencias para crecer aún más la oferta de juego. Los que ya funcionan, gracias a resoluciones judiciales, se han convertido en foco de controversia social porque la mayor parte de la comunidad seguramente está de acuerdo con las ideas de Paul Samuelson, el famoso Premio Nobel de Economía que considera que el juego “involucra transferencias estériles de dinero o de bienes entre individuos, sin crear dinero ni bienes nuevos algunos. Sin embargo, aunque no genera producción, el juego sí absorbe tiempo y recursos. Cuando se le prosigue más allá de los límites del recreo, cuyo propósito es precisamente matar el tiempo, el juego resta al producto nacional”.  A este criterio mayoritario aquí se oponen otros que argumentan que la actividad económica genera empleos bien remunerados. En medio de esta controversia, el Ayuntamiento de Guadalajara ha sido condenado a otorgar una licencia de funcionamiento de casino en fechas recientes y, aunque las autoridades edilicias consideren la actividad como nociva o riesgosa para la sociedad, no tienen más remedio que acatar las sentencias judiciales. La operación de estas casas implica mayor costo en servicios públicos, riesgo de inseguridad y atención a las personas que sufran la ludopatía, enfermedad silenciosa que se vuelve crónica y costosa por la propensión a conductas fraudulentas, impago de créditos, conflictos familiares, fallas laborales y gastos jurídicos y médicos en los que incurren los pacientes. Por eso, los establecimientos que de hecho funcionan deben ser obligados mediante nuevas leyes a cerrar, o en su caso a contribuir de forma muy importante al gasto público municipal. Habrá que trabajar en el Congreso para reducir y controlar los efectos sociales nocivos asociados a su funcionamiento y, por lo menos, establecer fuertes obligaciones fiscales y de acción social compensatoria a cargo de las empresas que se benefician del juego. La vida destrozada de ludópatas, las familias afectadas, el sufrimiento imputado y la improductividad, son también un hecho que no puede ser compensado con la creación de los empleos asociados al juego. Por eso la discusión sobre el establecimiento de casinos llega a cuestiones morales que enfrentan la libertad económica a la protección a la estabilidad social de las familias. La autoridad está obligada a actuar como un regulador eficiente. Ahora está maniatada por el actuar judicial. Es hora de legislar para poner orden.
 

Luis Ernesto Salomón
MAR 10

Por qué se fue Ratzinger Por Luis Ernesto Salomón luisernestosalomon@gmail.com

Benedicto XVI luchó por contener una crisis en la Iglesia católica. Su renuncia es la acción responsable de un líder que con su sacrificio busca limitar daños a la institución que encabeza. La parte más profunda de la amenazante situación límite es la acelerada secularización de la civilización occidental estimulada por el libre acceso masivo al conocimiento. La tradición democrática liberal se contrapone en más de un aspecto a la estructura unitaria que contradice la diversidad que sostiene la milenaria institución católica. Mientras que en los temas de coyuntura tiene un enorme peso moral, el encubrimiento de los centenares de casos de pedofilia y los escándalos de corrupción de sacerdotes y jerarcas de la curia romana, llevaron al Papa a pedir perdón por los abusos.   

Los poderes dentro de la iglesia se han convertido en verdaderos lobos en el Vaticano, que han quedado de manifiesto con las filtraciones del mayordomo Paolo Gabriele y que luego fueron reconocidas sutilmente por el propio Papa en su mensaje del miércoles de ceniza pasado, cuando llama a mantener la unidad a quienes luchan en el interior.

El desprestigio provocado por los escándalos como las evidencias contra Marcial Maciel Degollado que pusieron al descubierto una terrible trama de poder, privilegios y abusos, no deja de crecer cada día. Sumado a las acusaciones mediáticas de blanqueo de dinero que culminaron con la expulsión del presidente de la institución bancaria de la Santa Sede, Ettore Gotti Tedeschi, protegido del cardenal Bertone, por presuntas irregularidades promovida por el Papa, así como su reemplazo por el barón Ernst von Freyberg, han ocurrido demasiado tarde  como para atajar los las investigaciones por presuntas operaciones mercantiles ilícitas de enormes cantidades de dinero, cuya difusión puede seguir erosionando la imagen de la iglesia.

Ante esta realidad, el Papa Ratzinger estaba convencido que si la Iglesia católica se abría a las reformas, su desintegración podría ser fatal y conducir a la anarquía de una fragmentación indeseable o al menos a disputas internas que favorecieran el fantasma del relativismo moral contra el que luchó ideológicamente el Papa alemán.

Ahora queda claro que las diferencias internas en la jerarquía católica condujeron a la renuncia de Ratzinger y que como lo afirman algunos medios alemanes, no fue capaz de limpiar a la institución, como también fue el propósito inicial de Martín Lutero.

El inminente Cónclave para elegir al nuevo Papa supone el más grande desafío de la institución milenaria para provocar una apertura compatible con el ecumenismo o reducirse a mantener el aliento monárquico de la tradicional organización y sistematización del pensamiento católico.

El enorme peso intelectual de la obra de Joseph Ratzinger se enfrenta al poder real dela condición humana de los miembros de la curia. Seguramente pronto sabremos más de la trama que llevó a esta situación en el Vaticano y de las medidas de poder que se tomen para tener un control de daños que puede ser de enormes dimensiones.
 

Luis Ernesto Salomón
MAR 3