Tolito y el debate: una opinión ciudadana Por Carlos Enrigue carlosenrigue@hotmail.com

Me llamó el tío Tolito, emocionadísimo con motivo del debate que se celebraría entre nuestros amados candidatos presidenciales, lo cierto es que en ningún país del mundo han soñado tener mejores. Desde luego que al tío en su casa le dijeron que ni maíz, que no vería el debate, que se olvidara de verlo ahí, la tía Meme y las chicas tenían pensado ver un programa de fondo, trascendente, como es un concurso de genios infantiles.

Buscó en todos los bares de la ciudad si lo iban a pasar ahí y no pudo encontrar ninguno, ya que la mayoría de sitios consideraban que un debate era un tipo de pornografía no apta para personas que están bebiendo alcohol, ya que se han dado casos de que los clientes al ver los desfiguros, creen que se trata de un ataque de delirium tremens y el negocio es que beban no que se vuelvan locos, por lo que insistió en verlo en la casa de ustedes.

De todo el negocio electoral, a mí lo que más me gusta son los debates, que en sí mismos son absolutamente intrascendentes, pero tienen la cualidad de alegrar a mucha gente a la que le gusta la política (si quiere leer sobre ellos busque un artículo de Toussaint que se publicó esta semana en este diario). La alegría que produce es visible en las redes sociales ya que los partidarios de cada uno de los candidatos desde temprano empiezan a anunciar que su candidato será el ganador, durante el evento saturan las redes diciendo que su candidato va ganando y en cuanto termina anuncian que su candidato ya ganó, y todo es felicidad y se van a festejar. Los opinadores opinan y hay negocio para todos. Como ven todo mundo queda contento y en la vida real, pues, no pasó nada. Espectáculo puro.

Comenzó el suceso y lo que pintaba ser para una aburrición pasó a ser un evento memorable, después de presentar a los suspirantes se rifaron los turnos y quien presentó las papeletas fue una chica verdaderamente sensacional, con un ajuar que permitía tuviera la suficiente vulgaridad para hacerla atractiva. El tío, famoso junto con el tío Dido por su desmedido amor por las mujeres, tenía los ojos como plato y ella fue depositaria de la mirada sicalíptica del sector galán de la familia; acompañada del único candidato que demostró tener debilidades humanas, los otros, como si no existiera siguieron con su rollo. Ese evento hizo que valiera la pena la tortura de ver el programa.

Más no fue unánime el dictamen, el 99.80% de las mujeres que la vieron opinaron que estaba operada o gorda. Quadri y el 100% de varones que la observaron pertenecen a grupos considerados como extremadamente vulgares. Peña Nieto y doña Josefina estaban clavados en su pleito y no la pelaron y el Peje ya está muy mayorcito para andar galaneando.

Para el infelizaje se trató de un espectáculo de un minuto que hizo valiera la pena aguantar el debate, y muchos piden se repita más rato en el segundo debate, lo que puede aumentar el rating.
 

Carlos Enrigue
MAY 13

Adiós al anticristo Por Armando González Escoto armando.gon@univa.mx

Cinco años duró la vida del “anticristo”, como llamaron algunos exaltados al presidente Sarkozy, atendiendo a su perfil de presidente global y a su ascendencia judía, si bien ignorando la conversión al catolicismo de su padre y abuelo, y la educación cristiana correspondiente de Nicolás.

Lo cierto es que el presidente francés a lo largo de cuatro años y lo que va del presente, desarrolló una impresionante actividad política internacional de diverso nivel y grado, pues lo mismo intercedía ante las guerrillas colombianas, que tomaba decisiones militares en contra de Libia. Fue desde luego un infatigable promotor de la economía global europea y trabajó a brazo partido con la canciller alemana ante la crisis del sistema euro, particularmente en el caso de Grecia. Se entiende que quienes viven bajo el espectro del inminente “anticristo” pensaran que se había encarnado en un personaje, por añadidura de origen húngaro, de ascenso meteórico, y casado con una modelo, actriz y cantante de méritos bien reconocidos.

Al margen de lo que hizo y de lo que decían que hacía, es un hecho que su alineación con la poderosa plutocracia mundial, y específicamente la europea, no fue todo lo exitosa que cabría esperar. Ya desde el comienzo de su mandato diversos intelectuales franceses de izquierda lo habían denunciado como servidor de los grandes propietarios del capital, de los integrantes del club de Holanda (nada que ver con su sucesor), de los pocos dueños del país, con o sin la sincera convicción de que la economía neoliberal y globalizada podría finalmente elevar la condición económica de todos los integrantes de la sociedad. También para la izquierda Sarkozy era un “anticristo”, aunque resultara de alquiler.

Ya sabemos que el actual sistema económico solamente cumple las expectativas de los muy ricos, que se han hecho mucho más ricos, empobreciendo a las clases medias y volviendo miserables a los pobres. El asunto es que a las clases medias de Francia equivalentes a los ricos de América Latina, y a los pobres, equivalentes a nuestras clases medias, poco les importó el origen de Sarkozy, sus “servicios” a la nación, y hasta su señora esposa, votaron por la izquierda socialista, así les hubieran “matado” a su gallo, Satrauss Khan, otro francés también de origen judío. Con la expectativa de reformas que reequilibren el reparto económico desde un discernimiento mucho mejor informado y participativo que el nuestro, los franceses dieron al traste con un “anticristo” que se supone debería gobernar de por vida. La posible ventaja sería advertir que hoy como ayer, el “anticristo” no es un personaje tipo endriago, sino una postura en el mundo que va y viene.

Contemporáneamente, los rusos, al margen de “anticristos” de izquierda o derecha, siguen creyendo en los zares, así sean alternativos, como es el caso de los señores Putin –Medvedev, que ya van en su tercer mandato, intercambiándose presidencia y ministerio, verdadera envidia de los frustrados proyectos del general Manuel González-Porfirio Díaz, y de Obregón– Calles. Nosotros decidiremos el camino el 1 de julio con opciones parecidas: “anticristos”, contra-anticristos, personajes de telenovela, episodios ya vistos, y lamentablemente muy pocas novedades.

Armando González Escoto
MAY 13

Seguridad Por Carlos Cortés sicpm@informador.com.mx

La división es difícil de entender de acuerdo a cada época. Durante el Imperio Romano, Julio César, que lo previó para un milenio, procuró evitar la división y parceló el poder; siempre con la obligación de contribuir a Roma. Europa, nada exenta de la división durante el siglo XVIII, proyectó la independencia de sus colonias.

México hubo de crear el sistema constitucional con tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. En la práctica quedaron con regímenes particulares: el Ejército y el Clero con su respectivo poder sobre fuerza material, creencias y voluntad.

En este complicado equilibrio hay luchas internas con respaldo e intereses permanentes del exterior, aportando elementos definitorios a la política y su conducción. Por una parte la compra del armamento, proveniente del exterior para el Ejército, aumenta efectivos imprescindibles en continua renovación (lo cual disminuye la capacidad de inversión en infraestructura con debilidad económica de la administración pública), por otra es evidente el suministro a organizaciones criminales. Así se rompe el equilibrio.

El contexto es de palpable división, al que contribuye el poder omnímodo de la comunicación, supuesta integradora de opinión pública consecuentemente desconcertada, desconfiada; con juventud exponencialmente sin perspectiva y afecta a la evasión de responsabilidad e ingreso a las adicciones.

La comunicación, con su inconmensurable poder tecnológico contemporáneo, tiene la capacidad de ejercer un cambio radical en usos, costumbres y cultura, luchando con la razón y no la fuerza, hasta el convencimiento para buscar nuevas rutas conducentes al bienestar.

Los debates, llevados al terreno de la propagación de compromisos, promesas, y proyectos son las posturas de quienes aspiran a la obtención del voto, pero de ninguna forma deben constituir la oportunidad para atacar actuaciones, que por intención u omisión hayan obstruido el destino positivo del país; porque el pasado es irreversible por muy injustificable que se le exponga, ya que para exigir el cumplimiento de responsabilidades existe el Poder Judicial.

El espíritu del debate debe ser, tiene que ser, propositivo y convincente. A toda promesa corresponda cómo hacerla realidad en el tiempo que añada el compromiso. Así se vencerá la indiferencia y contrarrestará el poder de los mensajes por las redes sociales que permean negativamente en la conciencia pública.

Es tiempo de encarar a la población con la verdad. Basta de simulaciones y medias verdades con su virulento desempeño divisorio que mantiene a la población sumida en la desconfianza. Las generalidades, los mejores propósitos y las buenas intenciones ya cubrieron su etapa, ahora se impone la verdad. Trabajo hay mucho para desvirtuar el desprestigio, sobre todo para los legisladores.

Dios nos guarde de la discordia.

sicpm@informador.com.mx
 

Carlos Cortés
MAY 13

La novela rosa Por María Palomar opinion@informador.com.mx

Muchas veces es complicado definir un subgénero, porque eso de clasificar los libros tiene sus bemoles, y además, como en la música, resulta muy difícil decidir si una obra se puede calificar de culta o de popular, y si hay que tomar o no en cuenta el favor del público  a la hora de valorarla. Cuando se piensa en novelas románticas, por ejemplo, ¿cómo establecer una escala que iría de Jane Austen, por decir un nombre más allá de toda sospecha, a Corín Tellado? Los académicos obsesionados con la taxonomía y, como diría García Riera, “el fonema, el morfema y el enema” se meten en inacabables enredos a la hora de explicar por qué tal autor vale la pena como literatura seria, mientras que encajonan a otros en subgéneros tan indefinidos cuanto despectivos como el de “novela rosa”.

    Pero los buenos lectores, afortunadamente, hacen poquísimo caso de las opiniones de los “especialistas” y votan con el bolsillo y con los ojos. Además, el buen lector es muy capaz de distinguir categorías y calidades, no se deja engatusar por el aparato comercial de los best-sellers y sabe perfectamente a qué se atiene cuando lee para distraerse: si busca una gran novela de intriga y acción, se irá tras Le Carré y no Dan Brown (aunque el lector omnívoro también suele tener sus ratos de masoquismo).

Se ha dicho que las novelas románticas son melcocha y empalago, repostería literaria, y sí es un símil válido: a quien lee mucho con frecuencia se le antoja algo que no resulte amargoso, lo cual es tan legítimo como (casi) cualquier otro gusto. Pero también es cierto que no es lo mismo una cucharada de azúcar que una carlota rusa: en la novela rosa hay categorías y niveles, y por ejemplo la producción en serie de una Corín Tellado no tiene nada que ver con líderes de la tabla como Luisa María Linares, que además de escribir muy bien (mucho mejor que la mayoría de los narradores políticamentecorrectos y académicamenteaprobados) sabe construir personajes, desarrollar intrigas complejas, describir escenas de acción y evitar el romanticismo empalagoso gracias a un extraordinario sentido del humor. Es repostería fina, pues.

Luisa María Linares, que murió en 1986 en Madrid, donde había nacido en 1915, fue una escritora con calidad y con enorme éxito. A lo largo de cuatro décadas escribió alrededor de 30 novelas traducidas a muchas lenguas y que se vendieron por cientos de miles en Europa e Hispanoamérica; 13 de ellas fueron llevadas al cine. Viuda a los 22 años de un marino que murió en la guerra civil española, mantuvo con su pluma a sus dos hijas, se hizo rica y dejó una serie de libros divertidos, ingeniosos, optimistas, sin complejos pero sin crudezas, donde la levedad es virtud y que además nunca fallan cuando lo que se necesita es leer algo con un final feliz, como deben ser los finales de novela (rosa).

Se ha dicho que las novelas románticas son melcocha y empalago, repostería literaria, y sí es un símil válido: a quien lee mucho con frecuencia se le antoja algo que no resulte amargoso
 

María Palomar
MAY 13

Empleo y educación Por Javier Hurtado dochurtado@hotmail.com

Según trascendió el día de ayer, en Jalisco la generación de empleos va a un paso demasiado lento. De las 46 mil plazas laborales formales proyectadas para este año apenas se han concretado mil 581. A ese ritmo difícilmente podrá cumplirse la meta.

Sin embargo, el problema no solo es que no se pueda lograr ese objetivo, sino que la meta planteada está por debajo de las necesidades reales de empleo derivadas del crecimiento poblacional, que son del orden de las 79 mil plazas. Esta diferencia entre el crecimiento poblacional y el número de empleos creados (que este año, siendo sumamente optimistas se trataría de 33 mil jóvenes desempleados) de alguna manera explica el fenómeno de la migración a los Estados Unidos; el crecimiento de la informalidad y el incremento de la actividad delincuencial.

En Jalisco, según datos de SEIJAL, entre enero de 2005 y marzo de 2012 los trabajadores asegurados crecieron a un ritmo de 35 mil 424 en promedio al año, por lo que estaríamos hablando de un déficit real de más de 40 mil empleos no creados por año.

Durante 2011, Jalisco se ubicó en el lugar número 22 en materia de generación de empleos con 41 mil 950 empleos creados, que significaron un crecimiento del 3% con respecto al año anterior, pero que se ubicó por debajo del 4% que hubo a nivel nacional y que contrastan con los 60 mil empleos generados en el Estado de México, que tuvo un crecimiento superior al 5 por ciento.

Este problema se agrava si consideramos que esos jóvenes desempleados tampoco  logran ingresar a estudiar el bachillerato o una carrera a una institución pública de educación superior: tan solo en la Universidad de Guadalajara, en el calendario escolar 2011 “B” de 52 mil 850 aspirantes al bachillerato, 24 mil 518 no pudieron ingresar (46%) y a nivel superior de 37 mil 372 aspirantes, fueron rechazados 23 mil 712  (63 por ciento).

Todo esto, de alguna manera explica que Jalisco sea uno de los estados con mayor número de trabajadores con primaria completa. Según datos del INEGI de 2011, el 21 % de sus trabajadores tiene ese nivel de instrucción, cuando en Nuevo León es del 15%; en el Distrito Federal de 13% y la media nacional es de 19%. No se requiere de un esfuerzo especial para darnos cuenta que eso está asociado a bajos salarios e ingresos de los trabajadores, pues en diciembre de 2011 el salario promedio de cotización al IMSS en Jalisco fue de 229 pesos diarios, ubicándonos en el décimo primer lugar a nivel nacional y contrastando con el Distrito Federal donde el salario promedio de cotización es de 335 pesos diarios.

Parece como que en Jalisco la política económica y laboral es esa: tener una fuerza de trabajo de bajo nivel de instrucción (para abaratar salarios), al tiempo que, paradójicamente, la población desocupada con educación media superior y superior se incrementó en nuestro Estado entre 2000 y 2011 para ser del 17% en ambos casos, cuando hace 12 años era de 10% y 6%, respectivamente.

Mientras esto no cambie, Jalisco no podrá crear los empleos que se requieren, mejorar en competitividad, en capacidad para captar inversión, ni en sus indicadores en materia de seguridad. ¿Hasta cuándo?  

Javier Hurtado
MAY 12

¿Jalisco a futuro? Por Carlos Alberto Lara González 48.carlos@gmail.com

En la entrega anterior hablé sobre la pobreza en las plataformas de los candidatos al Gobierno de Jalisco en materia de cultura. Algunos colegas me han preguntado por qué no hay una propuesta por lo menos informada y les respondo por este medio diciendo que considero que hay un cierto desprecio a las reflexiones académicas entre quienes diseñan e implementan políticas públicas.

Veamos por qué. En 1999 se echó a andar en el Estado un ejercicio académico denominado Jalisco a futuro, una iniciativa que planteó, entre otras cosas, las líneas para el diseño de una política cultural, a partir de la inserción de la planificación global, de proyectos integrados con enfoque sistemático y sentido antropológico… Proponía la consolidación de la identidad cultural de la región y anclar la política cultural a otros sectores como la economía y el desarrollo social, tanto a nivel nacional como en las reuniones, cumbres, seminarios y congresos internacionales. Sin embargo dicho esfuerzo jamás se vio reflejado en una política pública. En 2006 se llevó a cabo el Itinerario de la Cultura en Jalisco, una serie de consultas públicas temáticas entre la comunidad cultural realizada por algunas instituciones culturales y educativas del Estado, coordinado por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes. Participaron diversos especialistas como Arturo Camacho y Juan José Doñán con interesantes planteamientos para el denominado sector cultural, pero tampoco fueron insumos de política pública alguna.

Recientemente, el área de planeación del Gobierno del Estado publicó en coordinación con la Universidad de Guadalajara el libro Dos décadas en el desarrollo de Jalisco 1990-2010. El apartado dedicado a cultura, denominado “Cultura, patrimonio, creación y difusión”, estuvo a cargo de Dulce María Zúñiga. Fueron revisadas de forma muy breve las formas de organización y las acciones más relevantes de las instituciones dedicadas a la difusión y promoción de la cultura en los últimos 20 años, con la finalidad de mostrar lo que se ha hecho en la Entidad. En este ejercicio hay que decir que resulta lamentable la forma tan somera del abordaje, pues no solo es corto en el análisis, sino ridículamente pobre en sus conclusiones (un párrafo) e igualmente menesteroso en su bibliografía (dos fuentes).

En estos momentos algunos académicos e investigadores están tratando de proyectar el ejercicio Jalisco a futuro con un horizonte a 2025, esperemos que este ejercicio sea más analítico y preciso en sus planteamientos, que señale qué se ha hecho, qué se ha dejado de hacer y por qué. En lo personal me conformaría con que logre aterrizar en políticas públicas. De lo contrario, se confirmará la hipótesis de que existe un divorcio entre la reflexión académica sobre el futuro, en este caso del Estado, y las políticas públicas.

Por cosas como estas las propuestas de los candidatos a gobernador en el Estado son meras enunciaciones sin contexto.

Carlos Alberto Lara González
MAY 12

Temas para reflexionar Por Flavio Romero de Velasco r_develasco22@hotmail.com

El nivel de alfabetismo entre los brazos armados de la cristiandad, que durante el período de las ocho “Cruzadas” pretendieron el rescate del Santo Sepulcro en poder de los infieles, acaso era —por así decirlo— de un nivel poco aceptable, a grado tal que interpretaron torcidamente los mandamientos de la Tabla de Moisés. Leyeron que Dios mandaba invocar su nombre en vano, y en nombre de Dios hicieron lo que hicieron… Leyeron que  Dios mandaba mentir, y traicionaron casi todos los acuerdos que firmaron en su Guerra Santa contra los infieles… Leyeron que Dios mandaba robar y saquearon cuanta cosa encontraron en su camino hacia Oriente, amparados por el estandarte de la cruz y por la bendición del Papa que les había garantizado el perdón de sus deudas y la salvación eterna… Leyeron que Dios mandaba cometer proezas carnales, y las huestes del Señor no solo cumplían con ese deber con las profesionales contratadas por el ejército de Cristo, sino también con las prisioneras que formaban parte del botín… Y leyeron que Dios mandaba matar, y poblaciones enteras fueron pasadas a cuchillo sin perdonar a los niños; por deber cristiano, para purificar esas tierras sucias de herejías, el rey Ricardo Corazón de León degolló a todos sus prisioneros porque le estorbaban su marcha hacia Jerusalén… Esta es la historia, lo demás, mitos y pamplinas.

Don Sebastián Lerdo de Tejada, que accedió a la Presidencia a la muerte de Juárez en 1872, dijo estas proféticas palabras: “Entre el fuerte y el débil… el desierto”.

El pensador y humanista uruguayo José Enrique Rodó, llamó “roedores del mérito” a los corroídos por la envidia. No pudiendo hacer mayor mal porque ni para el mal tienen tamaños, se dedican a desdorar a dentelladitas la valía ajena. Tal es la vergüenza de las ratas.

En las estadísticas, el cuadro desolador de las edades, de los tiempos. En el vértice, hombres que frisan los 90 años en la vida y medio siglo en el oficio. Los mismos rostros, los mismos nombres, la reelección indefinida, el poder sindical como hipnosis enfermiza, el reparto de las parcelas mediante escrituras que dan la posesión para siempre. Y más allá del asco, la elección que debe ser asimilada: crear en todos los ámbitos de la vida pública climas propicios para el relevo, a fin de evitar del denigrante espectáculo de los indispensables, que han hecho durante décadas un remunerativo oficio del chambismo político.

Son sedantes las virtudes del tiempo; cicatriza heridas físicas y morales.

Felipe González, cabal político y ex presidente de España, comentó: “Al gobernar, aprendí a pasar de la ética de los principios a la ética de las responsabilidades”.

Paulatinamente hemos estado cayendo en la tentación de hacer encuestas de todo y por todo. De manera insensible hemos ido fabricando un Frankenstein  populachero que consulta y da jerarquía a una masa amorfa e ignorante. La opinión que de ella se obtiene es la peor de todas las opiniones por superficial, por visceral, y porque se expresa las más de las veces sin conocimiento de causa. La aprobación o rechazo de la multitud equivale a confiar a la insensatez asuntos que competen a personas informadas y de buen juicio.

Flavio Romero de Velasco
MAY 12

El lenguaje de los políticos Por Martín Casillas de Alba malba99@yahoo.com.mx

«No existe un límite preciso entre lo real y lo irreal, entre lo verdadero y lo falso —aseguraba Harold Pinter, Premio Nobel de Literatura en 2005—, la verdad en el drama es difícil de captar y su búsqueda se convierte en uno de los objetivos. A veces, uno se tropieza con ella en la oscuridad y, de pronto, se da uno cuenta que en el teatro hay muchas verdades que se retan entre sí, se reflejan a sí mismas, se ignoran, se ciegan. A veces uno cree que tiene la verdad entre las manos y, luego, desaparece», como pez en el agua.

Esto es algo que acabamos de comprobar en esa otra obra llamada «El primer debate» transmitida por algunos canales de TV el pasado domingo en donde la diferencia que hay entre lo real y lo verdadero y lo imaginario y falso estuvo a flor de piel.

Se acusaban de mentirosos fuera del guión y del propósito de la obra y por eso resultó una protocolaria confrontación de tres chiflados y un bufón como los que había en el medioevo cuando eran los únicos que podían decirle a su Majestad lo que les viniera a la cabeza.

«El lenguaje político no se aventura con la verdad ni con el arte pues, pues la mayoría de ellos —decía Pinter, tal como pudimos comprobar—, no están interesados en la verdad (y mucho menos en el arte), sino más bien en el poder y en cómo poder (en este caso) alcanzarlo y en otros mantenerlo. Ellos saben que, para mantenerse en el poder, es necesario que la gente ignore la verdad, aunque sea la de su propia vida. Entonces, lo que escuchamos, no son más que las ilustraciones de un enorme tapiz tejido con puras mentiras».

Julian Sands vino a la Ciudad de México gracias a que Daniel Pastor lo trajo de Los Ángeles para presentar A Celebration of Harold Pinter y, ahí mismo, en el Teatro Helénico nos dio una lección de lo que es «hablar con el alma», es decir, hablar sinceramente sin ocultar lo que uno siente; hablar con el corazón para que las cosas funcionen mejor, evitando el estrés de la hipocresía, pues, cuando uno habla con el alma, nadie tiene que esconder nada a nadie.

Tal vez por eso Pinter cerraba algunos de sus versos diciendo que «todo ‘corrige’ el espacio que hay entre la muerte, tú y yo» y que, finalmente, tuvo sentido cuando supimos que eso fue lo que le dijo a su esposa, dame Antonia Fraser, antes de morir.

En cambio, el lenguaje que usaron los políticos en este protocolo comprueba lo que decía Pinter y, al mismo tiempo nos dimos cuenta de la decadencia y caída del liderazgo político en México.

El lenguaje político no se aventura con la verdad ni con el arte pues, pues la mayoría de ellos —decía Harold Pinter, tal como pudimos comprobar—, no están interesados en la verdad (y mucho menos en el arte)

Martín Casillas de Alba
MAY 12

Cría cuervos Por Ana María Salazar www.anamariasalazar.com

Nunca es tarde para los candidatos a la Presidencia y otros puestos de elección popular sentarse con sus familiares y amigos cercanos y tener una difícil e incómoda conversación. ¿Cuál es el contenido de este diálogo? El círculo íntimo tiene que aceptar el escrutinio público que enfrentará por su cercanía con el candidato, y de resultar éste electo, cuál deberá ser el comportamiento de ellos.

El electorado no sólo puede y debe evaluar la credibilidad de un candidato, también, para formarse una idea general del mismo es válido conocer a quienes lo rodean. ¿Cómo un candidato puede hablar de que luchará en contra de la corrupción si uno de sus familiares posee riquezas inexplicables? Si un candidato está en favor del estado de derecho y va a atacar la impunidad rampante, ¿con qué cara afirma tal propuesta si los que lo rodean son intocables por la justicia?

Hoy, más que nunca, la conducta de la familia y del círculo íntimo de un gobernante se considera no sólo extensión de su estilo de liderazgo, sino que se suma como un elemento más que permite anticipar el tipo de gobernante que será de ser electo. De nuevo, esta situación tal vez sea injusta porque nadie tiene familiares perfectos ni puede ser responsable de sus acciones. Pero también los gobernantes tienen que reconocer, aun siendo candidatos, que uno de sus flancos más débiles es la familia. Ya sea durante la campaña o cuando ya esté en el poder, el escrutinio público puede ser brutal y hasta injusto. Pero esto ya es una realidad que por el momento no puede modificarse, y por ello quien aspire a ocupar un puesto que lo expondrá a la  vigilancia constante del público y de los medios tiene que preparar a sus allegados para que juntos enfrenten un tsunami de ataques personales.

El poder enloquece. El poder absoluto enloquece absolutamente. Esto era un problema no solo de los presidentes y de otros gobernantes de antaño, sino que también era un padecimiento que compartían sus familiares. Y ahora que sale a la luz la cantidad de barbaridades que se les permitió en el pasado a los presidentes y a sus familiares, con mayor razón se deben crear mecanismos de transparencia para que esto no vuelva a suceder. La sociedad tiene el derecho y la obligación de exigir compromisos que aseguren que no se vuelvan a repetir estos abusos de poder.

El sexenio de Fox lo acabaron de ensuciar las personas allegadas a él. Lo que no han entendido los gobernantes y los que los rodean es que no solo deben actuar dentro de un marco de legalidad, sino que su conducta tiene que ceñirse a un marco ético y moral muy estrecho. De lo contrario, enfrentarán críticas y grandes suspicacias por parte de los medios de comunicación.

Cuando un familiar del presidente o de un gobernador incrementa dramáticamente su fuente de ingresos tiene que asumir que originará una persecución política, con fundamentos, además, legales. Y ni hablar si ese familiar o amigo hace uso de su cercanía con el mandatario para llevar a cabo actividades ilegales. Antes que se dé cuenta ya los medios de comunicación lo estarán persiguiendo y expondrán sus delitos, si antes no lo ha denunciado ya la oposición. Esta es la nueva realidad política mexicana en adelante. Tal vez no se castigue a esos infractores influyentes, pero sí los incomodarán al grado de destruir sus ambientes familiares.

Hay que preguntarles directamente a los candidatos si ya hablaron con sus allegados y les advirtieron que no robarán y no abusarán de sus cargos públicos y que deberán llevar una vida discreta y de perfil bajo. Porque de lo contrario, sufrirán, y mucho.

¿Será que esta conversación íntima  se dificulta porque los candidatos también tendrán que comprometerse a no robar y a no abusar y a no ser unos cínicos?

Se acaba la vida privada: “la perdición de los hombres son las malditas mujeres…”. Un ejemplo muy claro de esta nueva demanda de la sociedad fue la bochornosa situación a la que se tuvo que enfrentar el ex presidente estadounidense Bill Clinton, por un lío de faldas casi pierde la presidencia. Y es que para cualquier candidato o gobernante un escándalo sexual es, además de vergonzoso, altamente costoso en términos políticos. El tema da para hacer unas cuantas reflexiones: Con diferencias evidentes con el pasado, la vida sexual de los candidatos y servidores públicos es comidilla para los medios. La tecnología permite que sea más fácil grabar conversaciones telefónicas, filmar videos, y otros. Recuerden la regla de las ocho columnas: todo lo que hagan, aunque sea parte íntima de su vida personal, podrá aparecer en las ocho columnas en cualquier momento.

Ana María Salazar
MAY 12

La declinación de Guzmán a favor de Alfaro Por Rubén Martín rubenmartinmartin@gmail.com

Que Fernando Guzmán, el candidato panista a la gubernatura del Estado, declinaría a favor de Enrique Alfaro Ramírez, es un rumor que circula desde hace cuatro semanas. Como cualquier rumor, tiene su dosis de mentira, pero también de verdad.

La historia que se puede reconstruir, con diversas fuentes, es esta. Todo indica que el rumor sobre la declinación de Guzmán salió de los propios panistas y la mayoría se la atribuye a Herbert Taylor Arthur, compadre y personaje cercano al gobernador Emilio González Márquez. Soltado por Taylor, el equipo de Alfaro se encargó de esparcirlo. Inicialmente esta versión circuló de manera lenta y poco creíble, sobre todo con la polémica encuesta de Milenio Jalisco que concedió un cuarto lugar en las encuestas al ex alcalde de Tlajomulco. Pero adquirió otra connotación con la encuesta de El Universal en la que el panista caía hasta el tercer lugar.

La versión creció y esta semana obligó a varios actores políticos a pronunciarse. Lo hizo el jueves pasado el candidato del PRD, Fernando Garza, quien reconoció que existe el rumor y acusó a Herbert Taylor de estar detrás. Guzmán y los panistas empezaron a reaccionar. Por un lado Guzmán rechazó la especie y afirmó que por ningún motivo declinaría. Ayer viernes, Guzmán recibió respaldo del presidente nacional del PAN. En su cuenta de Twitter publicó: “Fernando Guzmán es un extraordinario panista con valores y capacidad q consolidará los logros del Gob Emilio Gonzalez e irá por más!” (sic).

Al mismo tiempo, operadores de Guzmán empezaron a ofrecer detalles de la operación de Taylor y a revelar las razones del desencuentro. Dicen que el origen de sus diferencias se debe a que Guzmán se opuso a varios proyectos impulsados por Taylor que eran vistos como oportunidades de negocios privados: Vía Express, Chalacatepec, El Disparate, operación de ciertas áreas de Juegos Panamericanos, etc. Fuentes cercanas a Taylor dicen que el desencuentro es porque sencillamente Guzmán es un mal candidato.

Pero así como en los rumores hay mentiras, hay dosis de verdad. Lo cierto es que poco antes de arrancar la campaña el dirigente nacional panista, Gustavo Madero, le pidió a Guzmán reconsiderar su candidatura pues de acuerdo a sus números, las preferencias electorales a su favor no crecían. Guzmán le reviró y le dijo que según sus encuestas sí crecía. La controversia fue entonces por las encuestas de Madero que, según algunas fuentes, son las que salen de Casa Jalisco. Pasado el encontronazo, Madero ahora respalda a Guzmán, sin embargo sigue el cabildeo en contra del candidato panista. De esta operación deslindan a Emilio González en el equipo de Guzmán, sin embargo, otros enterados se cuestionan por qué el gobernador en la práctica no hace nada a favor de las candidaturas panistas. En resumen, el rumor existe, Herbert está interesado en difundirlo, Alfaro en circularlo y Guzmán en negarlo.

Detrás del rumor hay poderosos intereses en campaña, entre otros, dejar que los dos candidatos opositores se peleen para que siga adelante y cómodamente la candidatura del priista Aristóteles Sandoval.

Rubén Martín
MAY 12
-->