Sin pretextos Por Sergio Aguirre sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre

El Congreso del Estado de Jalisco está en ruinas. Las anteriores legislaturas se encargaron de hacerlo quebrar, desprestigiarlo a más no poder, desordenarlo (no hay sistema —ni siquiera manual— de seguimiento de las iniciativas) y dejarle personal no calificado (pero sí muy comprometido con sus “padrinos” anteriores) a la actual Legislatura.  Lo anterior no quiere decir que el actual Congreso sea una fuente de virtud ni mucho menos, pero cuenta con algunos miembros que de buena fe, pretenden sacarlo de su anarquía donde cada diputado “jala por su hebra”, para convertirlo en un organismo colegiado real que funcione: que legisle y cumpla con sus otras obligaciones. No fue balde el desaguisado de la recién presentada iniciativa contra la desaparición forzada, cuya explicación de motivos resultó un “copia y pega” del portal Wikipedia.

Este estado de cosas, hacen previsible una enorme dificultad, no sólo de disposición política (hay muchos diputados adictos al status quo o al de sus mandamases), sino también técnica para acometer la exigencia social reformista, de la que mucho me he referido y que se materializará necesariamente en la modificación de leyes locales. También vale recordar que la opinión pública local ha coincidido en la necesidad de volver a regular ya, temas tan relevantes como el de movilidad, ordenamiento territorial, urbanismo, cuidado de bosques, seguridad, etcétera.

Y al día de hoy se encuentran abiertos variopintos y aislados conductos de diálogo con la sociedad civil para tratar dichas cuestiones. Algunos están en el Congreso y otros en el Ejecutivo, pero no se aprecia ni coordinación ni método. También el Gobierno (incluyendo municipios) ha implementado algunos mecanismos electrónicos para captar a las opiniones interesadas, pero el diálogo es un desorden: acuerdos van y acuerdos vienen, pero no existe mecanismo alguno que permita a la sociedad civil (que ahora ya tiene un peso específico mayor) colaborar de forma técnica con el Gobierno sin que ello implique por supuesto, renunciar a las medidas de presión política. Esto, por cierto, les exige una nueva capacidad: ser capaces de dialogar y de recibir al mismo tiempo, la presión de la opinión pública en la que cada vez más se implica el ciudadano.

De lo anterior que resulte por demás interesante, el sistema presentado a un puñado de legisladores por parte de un grupo de organizaciones y académicos y ciudadanos agrupados bajo la etiqueta #Movidemo (Movilidad democrática) el pasado lunes por la tarde (a decir de las organizaciones, se continuará en breve con otros diputados). Se trata de una plataforma abierta de trabajo colaborativo diseñada específicamente para la creación de leyes en colaboración con la sociedad civil llamada LiquidFeedback. Es respaldada por el MIT  y sólo requiere —como carga— el que se aprenda a usar. De hecho, ya se cuenta con una versión en español generada por uno de los académicos ya que el sistema es de manufactura alemana.

Ya no hay pretexto para no escuchar o hacerlo al ahí se va, o alegar falta de recursos técnicos.
 

Sergio Aguirre
MAY 17

El momento del sexenio Por Sergio Aguirre sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre

Se avizoran tiempos políticos muy movidos: quizá los más movidos del sexenio. Las reformas económicas a procesarse en el próximo periodo de sesiones del Congreso, a saber: la ya anunciada y robusta reforma financiera, la fiscal y de seguridad social, y la energética; serán por mucho, las de mayor polémica y polarización, ya que de su éxito depende el de este Gobierno y el giro del país hacia una sana y relevante participación en el mercado mundial, situación que a muchos no les conviene, en particular a aquellos cuya visión doctrinal del mundo económico los aleja más de la realidad. En el mismo periodo, además habrán de procesarse las leyes secundarias en materia de telecomunicaciones, educativa y política, así como la creación de un nuevo Código Federal de Procedimientos Penales y la afinación de la Ley de Víctimas, entre otras.

Ante dicho panorama, que de seguro no estará exento de violencia, vale preguntar qué tan bien se han gestionado los cambios, y qué tan preparado están los impulsores del Pacto por México para evitar que las siguientes adecuaciones normativas no fracasen y las políticas públicas deseadas no nazcan.

De acuerdo a un breve texto que tengo a la mano, Aprender a gestionar el cambio, de Emilio Ronco, Ed. Paidós: “Los subprocesos básicos para la gestión del cambio organizacional son los siguientes: a) preparar el proceso de cambio; b) conocer y gestionar la resistencia al cambio; c) implicar a las personas; d) gestionar la comunicación, la información y el nuevo aprendizaje; e) adecuar los subsistemas de la organización; y, f) reforzar los éxitos y consolidar la nueva situación”.

Cabe aclarar que todos estos subprocesos corren de manera simultánea al gran proceso de cambio y se nutren de manera recíproca entre todos.

Al hacer una importación un tanto arbitraria, y dado que el imaginario reformista implica una renovación sustancial que afectará tanto a la sociedad en su conjunto como al Gobierno, el comportamiento de la organización a modificar es ni más ni menos que al Estado mexicano en su conjunto.

Así dimensionadas las cosas, surgen cuestiones como las siguientes: ¿Si bien la reforma legal es el primer paso en un Estado, qué tanto se ha preparado el proceso de cambio al interior del Gobierno? ¿Se tienen bien ubicados a los actores opositores y se ha gestionado de forma oportuna su resistencia? ¿Por qué no se ha querido implicar de forma abierta a la sociedad, si resulta tan necesaria?  ¿Ya tienen listos los mecanismos de capacitación de funcionarios ante las nuevas reglas?  ¿Ya se iniciaron los ajustes gubernamentales en sus manuales internos y reglamentos? ¿Cómo se piensan consolidar las reformas?

Ante los desafíos —incluso de matiz violento— que plantean los opositores a toda mejora, sería buen tiempo para darle mayor empuje y claridad al Pacto, resolviendo éstas y otras cuestiones en beneficio de lograr lo que cada vez se ve más cerca: un nuevo país con una nueva actitud.

 

Sergio Aguirre
MAY 10

Clases sociales Por Sergio Aguirre sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre

Una nota aparecida en La Vanguardia.com, consigna los siguientes hechos: La BBC dirigió una muy interesante encuesta sobre las clases  sociales en Reino Unido, cuyos resultados se publicaron en la revista Sociology Journal, y señalan una propuesta de clasificación de la sociedad británica en siete clases sociales. La perspectiva obtenida sustituye los parámetros tradicionales de medición (ocupación, renta y educación) por el económico, social y cultural, donde “…el capital económico comprende la renta, los ahorros y el valor de la vivienda, mientras que el social determina el número y el estatus de la gente que alguien conoce; por último, el capital cultural se entiende como la extensión y la naturaleza de las actividades y los intereses culturales.”

La nota señala que la tradicional división en clase obrera, media y alta ya no funciona, al representar sumadas tan sólo 39% del total de la muestra y es sustituida por la siguiente a) la elite, el grupo más privilegiado y aislado del resto por su riqueza; b) la clase media establecida, que goza de altos niveles económicos, sociales y culturales; c) la clase media técnica, un grupo nuevo y reducido que es próspero, pero se distingue por su aislamiento social y por su apatía cultural; d) los nuevos trabajadores acaudalados, una clase joven, social y culturalmente activa, con niveles medios de capital económico; e) la clase trabajadora tradicional, que no destaca ni en lo económico, social y cultural,  pero que no se puede clasificar como desfavorecida porque el valor de sus hogares es razonablemente alto debido a la edad avanzada de sus componentes; f) los trabajadores emergentes, una clase nueva, joven y urbana que es relativamente pobre, pero tiene un alto capital social y cultural; y g) el proletariado precario o el grupo más desfavorecido.

El giro en la forma de medir parece muy sugerente: se adecua a la complejidad y nuevas relaciones humanas en beneficio de la efectividad del análisis social, y la posibilidad de llevar a cabo mejores políticas públicas. La consecuencia: una mejor ubicación de posibles tensiones y conflictos entre estos grupos, para mutarlas en una sana cooperación en beneficio de la cohesión social, la economía y la movilidad social, en demérito de las visiones de lucha adversarial de aniquilación a la marxista-leninista-populista.

Un ejercicio de esta naturaleza no estaría nada mal en nuestro país. Finalmente en el saber medir bien lleva a mejores diagnósticos y por ende, a mejores respuestas, amén del beneficio que para estrategias de mercado, de inversión y empresariales representaría el saber el porcentaje que corresponde a cada una, aunado a la posibilidad de planificar la movilidad social propia.

Vale insistir sobre la finalidad de este tipo de clasificaciones: no son para desagregar, sino para hacer diagnósticos y actuar en consecuencia. Tampoco pueden servir de auto justificación moral para destruir la estructura social, tal como parece ser el objetivo de las organizaciones desestabilizadoras que están desatadas en varios lugares de México.

Liga al texto:

http://www.lavanguardia.com/internacional/20130403/54370896100/estudio-clasifica-reino-unido-siete-nuevas-clases-sociales.html
 

Sergio Aguirre
MAY 3

El movimiento reformador Por Sergio Aguirre sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre

La palabra movimiento, de acuerdo a la Enciclopedia de la Política de Rodrigo Borja, del Fondo de Cultura Económica, tiene cinco significados relevantes: a) Como el desarrollo y la difusión de una tendencia de pensamiento, cultural, científico, político, económico, laboral, artístico, o religioso. b) Como una agrupación transitoria de personas para la consecución de objetivos electorales o para la defensa ocasional de un principio, de una tesis o de un orden determinado de intereses; es de naturaleza transitoria y desaparece una vez conseguidas sus metas. c) Como partido político en formación u organización pre partidaria. d) Como sinónimo de coaliciones de partidos, y e) como eufemismo demagógico de partido político.

El Pacto por México (una coalición de partidos) está montado en el desarrollo y difusión de una tendencia de pensamiento político detonado por la inmovilidad del país y nutrido durante años por diversos movimientos en la acepción b) anterior y grupos de intereses gremiales serios. Este documento por lo tanto no sólo atañe a los partidos políticos, sino a todo el sector reformador de la sociedad, al representar el símbolo de la gran reforma mexicana, ante la imposibilidad de la ciudadanía de engendrar por sí misma un movimiento nacional de efectos análogos a los de dicho Pacto. Así pues, es válido reclamar que cualquier vicisitud política por más grave que sea (como lo de Veracruz) no lo elimine.

Al habitante promedio de nuestro país además le conviene que el espíritu reformador identificado con el Pacto por México continúe. Su oportunidad no puede ser más idónea: las condiciones internacionales favorables como pocas veces y el hartazgo del inmovilismo en la sociedad, demostrarán (de aprobarse) su eficiencia casi de inmediato: el crecimiento de la economía sería notable en pocos años (no más de 10) y el sentido de anquilosamiento generalizado por la falta de competitividad, sería sustituido por uno de innovación.

Si bien de alguna manera las reformas planteadas en el documento citado, implican “un todos ponen”, razón por la cual en algún momento del proceso reformador todos se quejarán para reducir en lo posible “la parte” que les toca, ello no implica descalificar en su integridad al Pacto por México, porque al final del día saben, que aun rebajando su aporte, salen ganando en una economía más grande, sólida, competitiva e innovadora. Es el caso, por ejemplo, de los grupos de presión gremiales y de algunos movimientos reformistas serios los cuales se rigen con parámetros de eficacia, no de destrucción.

Pero hay minorías muy poderosas a las que no les convienen las modificaciones en lo absoluto. Y ellos sí tienen su movimiento bien organizado. Es una alianza implícita y en algunos casos explícita entre el lopezobradorismo, gremios y sindicatos abusivos, delincuencia organizada, grupos clientelares, guerrilleros e insurrectos; atados todos ellos a la dogmática revolucionaria, cuya esencia no respeta norma o valor alguno que se contraponga a la imposición de un sistema homogéneo excluyente de lo “no proletario”. De ahí que no acepten el epíteto de vándalos ante los eventos de violencia y destrucción en diversos lugares del país, tales como Guerrero, Oaxaca, Michoacán y en la UNAM. Ellos son revolucionarios.

Sergio Aguirre
ABR 26

Ahora o nunca Por Sergio Aguirre sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre

La insistencia sobre el carácter volátil del PRI que en este lugar se ha hecho, no es gratuita ni obedece a un afán fóbico, sino de sana advertencia. Su deliberada obstrucción (con el único objetivo de recuperar la presidencia) durante los 12 años de ejecutivos federales panistas está más que demostrada con el impulso priista de iniciativas análogas a las que bloquearon a los panistas. Nunca sabremos a ciencia cierta el costo para el país de ese  retraso y jamás se podrá recuperar ni cobrar, pero sí se puede lograr que —durante un tiempo relativamente largo—, nuestro país funcione bien.

Con ese partido hay que irse con cautela y mucha memoria; recordar que el PRI no es confiable, y dar por un hecho que el PRI del próximo sexenio será obstructor. Sé que podría ser al revés, pero más vale apostar a la segura en estos menesteres. Viendo así las cosas parece más claro el camino a seguir: aprovechar la circunstancia de que al PRI le costaría demasiado desdecirse de su ánimo reformador durante este sexenio, e impulsar todas las reformas necesarias para darle al país un entramado institucional y legal que le sirva al menos durante los siguientes 20 o 30 años: abrumar las asonadas contrarreformistas con más reformas y mejor hechas. Pero, como mucho también se ha dicho, los partidos no lo pueden lograrlo solos: es indispensable, dado el entramado de negocios y acuerdos irregulares de la clase política local y nacional, la presión y colaboración ciudadana.

En este contexto, Jalisco se encuentra ante una coyuntura importantísima. La opinión pública local también exige cambios y se ha decantado por temas que nos incumben a todos: movilidad, desarrollo urbano redensificador, ecología; todos en el centro de la atención dado el fenómeno de la dispersión urbana con su consiguiente incremento en el parque vehicular, deshumanización, disminución de calidad de vida  y pauperización de la ciudad. Los accidentes continuos por el desquiciado sistema de transporte público, la anarquía en las calles y el auto como el centro de la movilidad también han prendido los focos rojos.

Y la ciudadanía activa no se ha cruzado de brazos: al movimiento ciclista de Guadalajara, así como el muy valioso trabajo que diversos colectivos han desplegado, cada vez se suman más iniciativas ciudadanas de presión y se comparte más información (aun y cuando los problemas ya se encuentran sobre diagnosticados) con la finalidad de cambiar las cosas.  Así, se ha dado de la mano de algunas organizaciones y personas que se han integrado mediante la etiqueta #Movidemo (Movilidad Democrática), el inicio de un diálogo con las autoridades legislativas con la finalidad de reformar todas las normas en la consecución de un nuevo modelo que permita revertir las problemáticas de la Ciudad y la proyecte como una megalópolis viable y de vanguardia.

De forma natural, cada vez son más los interesados y #Movidemo (como todas las demás) obedece a dicha circunstancia. Y la coyuntura es inmejorable: un Gobierno local urgido de remontar su infortunado inicio, un gobierno con un discurso de cambio, un ánimo social entendido y favorable y ciudadanos dispuestos a dar su tiempo: y entre más, mejor.
 

Sergio Aguirre
ABR 19

Pajarraco de la fortuna Por Sergio Aguirre sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre

La fortuna sobrevuela a Venezuela. El candidato chavista, Nicolás Maduro, ha resultado un pésimo candidato a tal grado, que la estrategia de jugar con los tiempos de vida, o mejor dicho de muerte del dictador, está comprometida.

Como se recordará, Hugo Chávez postuló su reelección sabiendo que fallecería poco tiempo después de los comicios. Calcularon que el luto por su muerte les rendiría lo suficiente para ganar la elección. Y quizá así parecía ocurrir al inicio, pero no se contaba con los enormes errores de comunicación que infringió después el candidato oficialista. El momento estelar del candidato Maduro fue cuando se le ocurrió narrar la aparición de un ave poseída por el alma en pena del finado comandante, pajarraco que a decir de su narración, después de darle tres vueltas sobre la cabeza, supuestamente le transmitió un mensaje. Dicho candidato, además de los regulares insultos revolucionarios, ha bailado, cantado, contado chistes, puesto en duda la heterosexualidad de su rival; y todo con una gracia y tacto por lo menos cuestionables.

Pero lo más grave: en lugar de dejar a un lado el tema del pájaro poseído, ha pretendido tomarlo como resorte: lanza pájaros al aire seguido de levantar el brazo combativo y poner expresión del Che, vuelve a narrar la historia imitando los chiflidos del ave y en el colmo del delirio, se coloca un sombrero con un pájaro en la parte de arriba.

Esas conductas lo han dejado ver nítidamente como un lunático o cínico oportunista y las encuestas lo reflejan: hay un corrimiento en la tendencia electoral, de tal manera que es posible su cruce y resulte ganador el candidato opositor Capriles. Pero eso no es todo. La autoridad electoral venezolana se encuentra seriamente cuestionada en su independencia, ya que tampoco pudo escapar de la toma autoritaria de las instituciones que desde hace tiempo logró el chavismo en Venezuela.

En otras palabras: sólo una victoria opositora amplia podría garantizar el cambio de Gobierno. De ser una victoria opositora por pequeño margen, no será reconocida. Y no lo será por las implicaciones que implica no sólo en su ámbito interno, sino el cese de apoyo de una Venezuela azotada por la violencia y problemas económicos muy serios a los otros países del bloque bolivariano: Cuba, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Argentina, y de los acuerdos con otros como Irán, Siria y Norcorea.

Una oportunidad así no se puede desaprovechar. Ojalá los venezolanos lo entiendan y voten abrumadoramente a favor del opositor Capriles. Su voto no sólo pondría a Venezuela en un camino de reconciliación —que les urge quitarse de encima como legado chavista—, sino afectaría de forma importante a sus fuerzas políticas aliadas (incluyendo las mexicanas representado por el lopezobradorismo a través de la dupla Padierna-Bejarano) que pretenden llevar el “paraíso” bolivariano a otras latitudes.

El populismo latinoamericano es una plaga a contener.

México tiene el suyo que ahora destaca por su reacción ante la avalancha reformista. Y lo seguiremos viendo protestar de mala manera todo el sexenio: ni modo, es el precio por pagar.
 

Sergio Aguirre
ABR 12

Contrarreformas Por Sergio Aguirre sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre

Es de llamar la atención la cantidad de comentócratas que nos advierten sobre la necesidad de ejecutar las normas una vez aprobadas. Nos dicen que ante la inusual avalancha reformista, (algunos la llaman con desprecio diarrea reformista) no nos debemos dejar engañar; que una cosa es reformar la ley y otra lo es su funcionamiento. Sin dejar de mencionar lo redundante y vacuo de esas afirmaciones (¿para qué es una ley sino para su aplicación?), creo sólo poderlas entender como un último reducto de crítica “seria” al Pacto por México. Se equivocan de cabo a rabo.

En primer lugar porque no son llamados a una acción ciudadana vigilante y con información contrastable frente a las autoridades, sino simples advertencias de aquellos que no pudieron o no les permitieron hacer esas reformas en sus tiempos, amén de sus intrigas para, paradójicamente, ahora comportarse como el PRI obstructor al que tanto criticaron durante años. Luego, y precisamente como efecto de tantos años de tener atorado al país, no entiendo qué otra forma podría ser. Es como considerar irregular la fuerza de la corriente de un río cuando se rompe la presa que lo contiene. De ahí que sin dejar de exigir que los errores en las reformas se reparen de inmediato, habrá de esperar algunos más que esperemos, no sean tan graves como el representado por la Ley de Víctimas y la llamada cruzada contra el hambre que no son más que un par de despropósitos destinados al fracaso.

Pero, ¿cómo hacer una crítica seria y constructiva al Pacto por México? ¿Cómo evitar errores de tal naturaleza? Ya se había comentado en este espacio, la inaudita ausencia en dicho instrumento político de la llamada sociedad civil, o como prefiero referirme: ciudadanía activa. Se había dicho que no se podía entender cómo podrían llegar a cumplir sus objetivos los tres partidos solos, que era necesaria su participación, tanto para su empuje político, como para determinar su contenido. Ante esto, pedido por muchísimos actores ciudadanos, los partidos del mencionado pacto, hicieron mutis con un dejo de desprecio. También en este lugar ya se había criticado la actitud de reventadores por parte de algunos panistas. Se señaló puntualmente que en todo caso, podían beneficiarse adelantando temas y trabajando mano a mano con la ciudadanía activa.

Ahora que se percatan los partidos integrantes del pacto, PAN, PRI y PRD, de que no sólo tendrán obstáculos serios por parte de la izquierda bananera, sino que se percatan de serias y potentes acciones contra reformistas, dicen ahora que invitarán a la ciudadanía activa para nutrir el pacto. De la sociedad civil depende tomarles la palabra y acercárseles para ver lo genuino de la invitación. También el PAN dice ahora que adelantará temas. Ojalá esas dos afirmaciones sean reales. El PAN ya no puede seguir perdiendo empuje y el gobierno no se debe confiar.  

Gabinetes especializados

Muy buen diseño de los gabinetes especializados creados para el Ejecutivo federal, a pesar de los nombres que hacen recordar por fuerza el 1984 de George Orwell: México en paz, México incluyente, México con educación de calidad, México próspero y México con responsabilidad global.
 

Sergio Aguirre
ABR 5

Charlatanes autorizados Por Sergio Aguirre sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre

Un charlatán es un embaucador profesional, su víctima: el ingenuo. Ese espécimen se aprovecha de las naturales tendencias o sesgos del ser humano por creer y confirmar la propia versión, para luego dañarlo de forma implacable (casi siempre en su patrimonio, pero a veces se va más allá). Sus víctimas van desde el académico más agudo, hasta el ignorante más silvestre. Todos somos vulnerables: quien nunca haya sido timado, lance la primera piedra.

Para complicar las cosas vivimos en un país donde el timador contumaz vive a sus anchas ante un sistema legal y autoridades que facilitan o estimulan malas prácticas en todos los ámbitos económicos y profesionales. Lo que es el coyote y el traficante de la justicia para la abogacía, lo es el astrólogo para la astronomía. Otras duplas: las universidades y escuelas serias y las patito; el periodista y el conspiranoico; el científico y el paracientífico; el religioso y el sectario; y coloque usted lector aquí la pseudo arte, técnica, ciencia o religión con la que usted ha tenido (si es el caso) que lidiar.

Mención aparte merece una dupla: la medicina y la llamada “medicina alternativa” y/o algunos productos milagro. A diferencia de otras charlatanerías donde el daño se limita a lo económico, aquí hay que tomar otros factores en la ecuación: los riesgos generados por un mal diagnóstico y el retraso en el tratamiento médico el cual puede en muchos casos representar la imposibilidad de salvar la vida. Se trata pues, de un asunto de la mayor importancia, más aún cuando muchas de estas prácticas médicas pseudocientíficas van acompañadas de un argot semi o “chafa” espiritual basado en “artes” como la lectura del tarot, brujería, videncia, astrología, teorías de la conspiración de Youtube, contactos y comunicaciones extraterrestres y otras lunaticadas de las que se deriva un falso naturismo que evita a toda costa la medicación, en beneficio de remedios tales como brebajes de sepa qué, masajes de pies (reflexología en el argot), masajes de campos magnéticos con piedras y sin piedras, pulseras mágicas (para mantener el ¿equilibrio? energético), agua asoleada (flores de Bach),  acupuntura (puede dañar nervios, si no es médico el que la aplica) y la homeopatía (que es una disolución inservible equiparable a tomar agua no asoleada).

Sobre esta última hay que mencionar, que de manera inexplicable, el pasado 19 de marzo nuestros ocurrentes legisladores aprobaron una reforma al Artículo 28 bis de la Ley General de Salud, mediante la cual se equiparan a los homeópatas y a los médicos de adeveras. Cuando se dice que nuestra sociedad exalta al pícaro, al embustero, no es en balde. Sin embargo, no desconozco el poder de los falsos remedios: el efecto placebo. Para algunos organismos, el sólo hecho de saber que se está tomando un remedio en el que se cree, provoca tal incremento de dopaminas en el cerebro, que genera un sentir de bienestar, pero pasajero, y también engañoso.
 

Sergio Aguirre
MAR 29

Francisco Por Sergio Aguirre sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre

Es innegable ya, la dinámica que le han impuesto las nuevas tecnologías a las democracias. El “peatón” ahora dispone de información que antes estaba reservada al poder, además de poder influir en la configuración de la opinión pública de manera directa. Antes, la opinión de las personas en general gozaban de sólo un  conducto democrático: el voto. Ahora puede —con tan sólo prácticamente decidirlo—, participar en el contenido que los otros toman en cuenta para decidir su voto. Esto no es cosa menor: implica un entendimiento muy diferente del poder y de sus límites. Hoy los gobernantes son menos poderosos y los ciudadanos lo son más (el problema es que no nos hemos dado cuenta).

Esta renivelación de poder parece indicar o marcar con nitidez un cambio de época, donde todo poder y sus gobernados tienen que tomar una decisión: O se suman a la destrucción civilizatoria intentando asirse de manera terca o incluso violenta de sus límites y errores previos (principalmente del error de la utopía posible), o se transforman. Y es en este contexto donde pudiera también explicarse la sucesión en el Vaticano. Hoy por hoy ya no es posible gobernar sin interactuar (ya no digamos sin escuchar), so pena de menoscabar su propio poder. Y Benedicto XVI se sabía poco hábil en los menesteres de la comunicación y sin las energías necesarias para llevar a buen puerto una necesaria actualización burocrática, doctrinal (en menor medida) y de comunicación. Y lo hizo reconociendo sus propios límites.

La designación del Papa Francisco, acepta que la opinión pública es el campo de batalla de las democracias y al mismo tiempo la relevancia de América para el catolicismo. Su perfil y carisma así lo indican (no son desconocidos sus pleitos en medios con los Kirchner en Argentina). También (dado el nombre) se vislumbra un traslape de su visión austera de la vida a la curia, urgida de recuperar los bonos perdidos por los casos de abuso infantil (asunto ya atendido por Benedicto XVI), malos manejos pecuniarios, mala comunicación y otros escándalos. Su formación jesuita también es de llamar la atención, ya que si bien no es partidario de la Teología de la Liberación, sus conocimientos, visión crítica del gobierno y su enfoque en la caridad, en mucho ayudará.

Otros temas relevantes

Con la toma de riendas del PRI por parte del Presidente Peña, lo coloca en la posibilidad de reforma al tricolor. Como ya se ha dicho por aquí, no se puede entender la consecución del Pacto por México sin reformarlo. También se muestra corresponsable con los gobiernos locales de su partido. Buena jugada.

Por lo que entiendo, salvo algunos detalles, la propuesta de reforma en materia de telecomunicaciones está tan bien hecha que es de no creerse. También las reacciones de los agentes involucrados fueron notables.

Yoani Sánchez vino a México y los fanáticos la hostigaron. Creyeron que la iban a asustar. Se olvidan que está más que curtida en esos lances , por los dictadores que ha enfrentado.
 

Sergio Aguirre
MAR 15

Consenso y disenso Por Sergio Aguirre sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre

De entre toda la creciente y valiosa constelación de organizaciones cívicas de Jalisco, hay una que me llama particularmente la atención por la importancia que le da a un elemento esencial de las sociedades democráticas: el consenso basado en la confrontación. Mar Adentro de México nació en 2001 como fruto de un proyecto de estudiantes de preparatoria para promover la reflexión y diálogo juvenil con la finalidad de hacer posible una nueva generación de mexicanos comprometidos y capaces de solucionar problemas mediante el debate. Al día de hoy, amén de haber recibido las Llaves de la Ciudad de Guadalajara ha consolidado sus torneos; el anual de preparatorias (públicas y privadas), anual de parejas (de acceso a cualquier ciudadano), el anual universitario (de las 15 mejores universidades y escuelas del país con duración de tres días). Además impulsa un par de programas, uno orientado a la comunicación (con EL INFORMADOR) y el otro hacia la vinculación de líderes y académicos. Por si fuera poco (además de su enorme impacto) cuenta con un curioso récord Guiness por el maratón de discursos más largo de la historia en un espacio público.

Siguiendo las ideas de Giovanni Sartori (La sociedad multiétnica, Madrid 2001),  el pluralismo es el código genético de la sociedad abierta o libre. Es el elemento que impide la autodestrucción de la sociedad por su apertura indiscriminada.  El mismo autor —como es su costumbre—, previene sobre el mal uso del término pluralismo. En primer lugar señala su abuso por estar de moda, pero a pesar de ello resalta la importancia de reconstruir ese concepto.

Luego afirma que el pluralismo presupone tolerancia y, por consiguiente, “que el pluralismo intolerante es falso pluralismo.” Sobre la diferencia entre tolerancia y pluralismo dice: “En que la tolerancia respeta valores ajenos, mientras que el pluralismo afirma un valor propio.” Así, los valores del pluralismo (en sintonía con la tolerancia) son la diversidad y el disenso, motores del consenso mediante reglas democráticas.

El falso pluralismo al que se refiere, concuerda con aquel enarbolado por el hoy finado presidente de Venezuela, Hugo Chávez: que reconoce las diferencias, pero como un obstáculo, donde el disenso se entiende como peligroso para la fortaleza de un Estado de visión monocromática de la realidad;  que es tolerante para los suyos, pero brutalmente intolerante hacia los demás, y que divide en parcelas las diferencias para enfrentarlas hasta que lo homogéneo prevalezca.

Las organizaciones cívicas como Mar Adentro, y todos aquellos a los que nos ha impactado (me han distinguido con invitarme como juez en sus torneos),  tenemos muy clara la efectividad y el empuje constructivo de lo diferente cuando es enriquecido por el debate tolerante, franco y leal.

Para mal, también es nítido el contraejemplo de lo plural en el chavismo hoy herido de muerte (y en algunas expresiones políticas de nuestro país) y con cuyo terrible legado de división y odio tendrán que lidiar los venezolanos.
 

Sergio Aguirre
MAR 8