Disfrazado de tigre Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

El corderito Barack Obama se puso disfraz de tigre. El presidente de Estados Unidos finalmente le entró al tema migratorio, lejos de su promesa de campaña pero al tope de sus capacidades actuales.

A través de una “acción ejecutiva” —que no pasa por el Congreso, donde dominan sus rivales del Partido Republicano— abrió la posibilidad de que 5 millones de personas sin documentos puedan escapar a la deportación y quedarse en Estados Unidos. Millones de mexicanos duermen hoy mejor.

Obama se la debía a los latinos. Durante sus dos campañas a la presidencia —2008 y 2012— prometió una reforma migratoria. Los latinos votaron abrumadoramente por Obama (67% y 71% respectivamente), y nada: Obama le dio preferencia a su reforma de salud que amargó las relaciones con los republicanos en el Capitolio.

Luego, para lograr algún espacio de negociación con los conservadores que ven migrante y piensan terrorista, el mandatario decidió batir el récord de deportaciones: más de dos millones de personas, la gran mayoría mexicanos.

Pero Obama no quiere pasar a la historia como el “deportador en jefe”. El Premio Nobel de la Paz busca un asomo de humanidad en su vulnerado currículum.

La decisión de Obama de confrontar al Congreso por el tema migratorio ha sido recibida con fuertes críticas de sus opositores, quienes lo tachan de “presidente imperial” y “emperador”. Su acérrimo rival en la Cámara Baja, el presidente del Congreso John Boehner, lo acusa de haber “envenenado el pozo”, una expresión en inglés para señalar que Obama cerró toda posibilidad de lograr algún acuerdo bipartidista en el tema. Ni iba a suceder.

Tienen razón los republicanos en estar furiosos. Obama hizo política electoral y de la efectiva. Hillary Clinton o quien logre la candidatura del Partido Demócrata para la Casa Blanca en el 2016, estará ampliamente agradecido con Obama pues la comunidad latina volverá a castigar al candidato republicano por su negativa a aprobar una reforma migratoria.

Con esta acción ejecutiva despierta un Obama que luce distinto, dispuesto a ejercer su voluntad y todo el poder que le otorga la legendaria Oficina Oval. Que no es todo, pero no es poco.

Decían que Obama era un corderito. Por ahora el de tigre es disfraz. Veremos si se queda con esa piel.

SACIAMORBOS

Morena se estrenará con una multa de millón y medio de pesos, tras su primera revisión de gastos como partido político que le hizo la Unidad de Fiscalización del INE.

Cheques que no existen físicamente, recibos sin folio, falta de contratos de donación, cuotas que no coinciden con los recibos, estados de cuenta bancarios que no se presentaron, son sólo algunas de las inconsistencias, por un monto de 4 millones, detectadas en la corta vida de la casa de López Obrador.

El INE votará en breve que Morena impidió que la autoridad electoral estableciera a cabalidad el destino y manejo de los recursos y por lo tanto no puede saber si el partido está usando legalmente el dinero público que recibe.

Se creen distintos, superiores a sus rivales. Son igualitos.

Carlos Loret de Mola
NOV 27

Los primeros cinco Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Los testimonios son muy detallados. Dolorosamente detallados. He tenido acceso a las declaraciones de los seis sicarios que han sido detenidos por las autoridades federales como sospechosos de haber asesinado, triturado, embolsado y arrojado al río a los estudiantes de Ayotzinapa.

Tres de los ejecutores resaltaron ciertos rasgos físicos particulares y algunas características de los aspectos de los chavos que permitieron a representantes de los padres de familia y conocidos de los jóvenes identificar como víctimas de ese destino a cinco normalistas con nombre y apellido, según me lo han confiado.

No dejan de ser “dichos” de delincuentes confesos que en muchos de los casos no convencen a los papás ni significan una prueba definitoria para quienes están esperando que los exámenes de ADN encargados a la Universidad de Innsbruck en Austria sean contundentes en la identificación de los restos óseos.

Éstos resultados, cuando mejor, estarán listos la primera semana de diciembre. Y siempre existe la posibilidad de que la respuesta sea que no fue posible obtener ADN de los fragmentos óseos que les envió el gobierno federal mexicano.

Los escenarios inmediatos son francamente críticos para el Presidente Enrique Peña Nieto y su administración porque el más optimista considera que sólo algunos de los 43 puedan ser identificados con el registro genético de sus familias.

Eso no brindaría sosiego a la mayoría de los padres de familia, no mejoraría la denominación de “desaparecidos” para el grueso de los 43, no calmaría la exigencia de “vivos se los llevaron, vivos los queremos” y en cambio mantendría encendida la bandera de Ayotzinapa en los tiempos por venir.

Los saldos políticos son para la historia:

El desdén a tantas alertas sobre la situación en Guerrero, la tardanza en darle al caso la importancia toral que tenía desde un inicio, y la falta de sensibilidad y cercanía que ha exhibido hacia los dolientes son sin duda responsabilidad del Gobierno federal, y merecen todas las críticas, acusaciones y manifestaciones nacionales e internacionales. A fin de cuentas, como cabeza del Estado toca al Presidente Peña hacer frente y pagar por los errores de gestión.

Lo que me parece asombroso es que con toda impunidad y desfachatez enarbolen las solicitudes de renuncia, las exigencias de justicia y los gritos de “¡Ya basta!” algunos de los políticamente imputables por la tragedia: Andrés Manuel López Obrador y la pandilla de “Los Chuchos” (Jesús Ortega, Jesús Zambrano, Carlos Navarrete) en el PRD, a través de sus reconocidos y confesados operadores —Lázaro Mazón y Ángel Aguirre, respectivamente— encumbraron a los autores intelectuales de la desaparición de los 43.

SACIAMORBOS

Con los ánimos tan tensos, el partido de hoy Pumas-América en CU es considerado “foco rojo”. Ya habían acordado la UNAM y la Femexfut que se jugara a las 6pm para minimizar riesgos. El gobierno del DF lo mandó a las 10 pm y más de uno levantó las cejas. El encuentro va a terminar a medianoche. Ojalá no pase nada. Ya sabemos a dónde apuntaría la responsabilidad.

Carlos Loret de Mola
NOV 26

La casa y el horror Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

El Presidente Peña y su equipo ven intentos de desestabilización en las protestas sociales y se están tardando en entender que para cada vez más ciudadanos comunes Ayotzinapa y la Casa de las Lomas se han convertido en dos potentes símbolos de problemas muy reales del país: violencia, impunidad, corrupción y desigualdad.

Si bien puede ser cierto que manos políticas y sobre todo poderosos intereses económicos buscan aprovechar la crisis para debilitarlos, quizá les ayudaría reconocer en Los Pinos que esos dos símbolos llegaron para quedarse.

Si pasa todas las pruebas de veracidad lo informado oficialmente sobre la casa de Las Lomas, aún quedan dos temas por explicar.

¿Es una práctica comercial común, al alcance de cualquier ciudadano, que una inmobiliaria compre dos terrenos a petición de un particular, construya una casa a su gusto y acepte que se le empiece a pagar, a plazos, sólo después de concluida la obra?

¿Por qué dejar en manos de un empresario que ha sido contratista del gobierno mexiquense durante la gubernatura de Peña Nieto y del Gobierno federal ahora, un asunto tan personal como la compra y construcción de la casa de la familia del entonces candidato presidencial?

Si además el personaje en cuestión es amigo del Presidente y colaboró en su campaña, era previsible que llegara el momento en que la sospecha de conflicto de intereses le produjera dolores de cabeza.

¿Nadie en el equipo del Presidente Peña Nieto advirtió a su jefe? ¿No lo vieron? ¿Creyeron que no habría costo político que pagar?

La falta de visión estratégica en este tema por parte del equipo gobernante propició que el asunto, que tarde o temprano se haría público, reventara en un escándalo justo en el peor momento político para ellos.

Todos aquellos ciudadanos que han padecido la indefensión y el abandono de las autoridades frente a la extorsión, las desapariciones, los secuestros y los asesinatos han encontrado en Ayotzinapa un símbolo para expresar su hartazgo y reconocerse con muchos otros que han sufrido lo mismo.

Ellos y muchos más que están hastiados de la corrupción política y la impunidad que generalmente la acompaña, han encontrado en la casa de las Lomas un símbolo para expresar su cansancio. También los que por más que se esfuerzan no logran acceso al bienestar social mínimo.

Y sí, en medio de ellos pueden estar los que quieren cobrársela a Peña por otras cosas, pero escudarse en éstos para descalificar el descontento general es no entender lo que está pasando.

Cualquier intento del gobierno por corregir el rumbo y enfrentar la crisis debe reconocer que hay que atacar la corrupción, la impunidad y la desigualdad. La medicina incluye el castigo a todos los involucrados en el caso Iguala sean del partido o sector que sean, sí, pero debe ser mucho más amplia. Como nunca se ha visto. Del tamaño de la crisis. Y también debe incluir la limpieza… empezando por la casa propia.
 

Carlos Loret de Mola
NOV 25

Abarca era “objetivo” del gobierno dos meses antes de Ayotzinapa Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

El 6 de agosto de este año se registró un intercambio de información entre el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y el gobierno de Guerrero que puede resultar clave para deslindar responsabilidades en el caso de los estudiantes desaparecidos.

Según fuentes involucradas, la delegación del Cisen en esa Entidad, la procuraduría local y representantes de la Marina, el Ejército, la PGR y la Policía Federal llevaron a cabo varias reuniones para definir la lista de personas que representaban los mayores riesgos de seguridad para Guerrero.

A principios de agosto consensuaron la “lista negra”. Quedó plasmada en un documento —tengo una copia— casi dos meses antes de la desaparición de estudiantes en Iguala. Se llama “Objetivos de Atención Especial. Guerrero”.

Y ahí, en el capítulo de “Objetivos relacionados con autoridades”, figura José Luis Abarca Velázquez. Aparece su fotografía, se señala su filiación perredista, se le ubica en el cargo de presidente municipal de Iguala y con toda claridad expresa: “Vínculos: Guerreros Unidos. Cuenta con dos averiguaciones previas en su contra por los delitos de fraude y lesiones, actualmente en integración”.

Casi dos meses antes de la tragedia.

Hay otros once presidentes municipales señalados de la misma manera por el documento oficial: siete del PRD y cuatro del PRI. La mitad de ellos con averiguaciones previas en su haber.

A los de Chilpancingo, Apaxtla de Castrejón y Taxco se les vincula con el cártel de Guerreros Unidos. Con la Familia Michoacana, a los de Teloloapan y Cuetzala del Progreso. A los de Coyuca de Catalán y La Unión de Isidoro Montes de Oca con los Caballeros Templarios. A los de Chilapa de Álvarez, Tlacotepec y Leonardo Bravo con “Los Rojos”. Y al de Zihuatanejo con una organización identificada como Granados Beltrán-Leyva.

Además se señala a dos diputados locales: el presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso, Bernardo Ortega Jiménez, a quien se le pone como vinculado a la banda de “Los Ardillos” y con una averiguación previa por el delito de ataques a las vías generales de comunicación; y a Olaguer Hernández Flores, del Partido Verde, supuestamente inmiscuido con “Los Rojos”.

El documento de “Objetivos de Atención Especial” incluye tres capítulos más. El primero, sobre “Objetivos relacionados a la delincuencia organizada” donde aparecen los nombres de 16 ciudadanos. El segundo, de “Objetivos Relacionados a la Subversión” con cuatro personas. Y el tercero, de “Objetivos Relacionados con Organizaciones Sociales”, en el que enlistan a 14.

Lo tenían los órganos de inteligencia casi dos meses antes.

¿Por qué entonces no pasó nada? O mejor dicho, desgraciadamente sí.

SACIAMORBOS

Claves de un discurso. El Presidente ve un afán concertado para desestabilizar al país, afirma que las reformas han afectado los intereses de los que mucho tienen y de los que se oponen a su proyecto de nación. Dice no saber si el tema de la casa está vinculado a ese afán. El fraseo es casi misil a poderosísimo destino.

Carlos Loret de Mola
NOV 20

Calderón piensa que Peña maquilla las cifras Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Se ha cuidado mucho. Es especialmente respetuoso del gobierno de Enrique Peña Nieto. En sus entrevistas, en sus discursos, en sus declaraciones, en la presentación de su libro. Calderón no se mete con Peña. Quién sabe si por precaución o convicción política: si alguien puede hacerle daño a un ex presidente es un Presidente en funciones, y en alguna medida, viceversa.

Sin embargo, entre sus cercanos, Felipe Calderón Hinojosa se suelta más. Y cuestiona. Concretamente en lo que tiene que ver con seguridad. Dice que no le cuadran los números. Sospecha que la administración de Enrique Peña Nieto está maquillando las cifras de homicidios, para hacer parecer que hay menos ejecutados en el sexenio actual que en el anterior.

Del 1 de diciembre de 2012 al 30 de junio de 2014, el gobierno de Peña Nieto reportó 29 mil homicidios dolosos, mientras que en los últimos 20 meses de Calderón fueron 37 mil, ambas cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Con esos datos, se habría producido una reducción considerable con el nuevo gobierno.

Pero la sospecha de Calderón es que muchos homicidios dolosos se reclasificaron como culposos: en el último tramo de Calderón se registraron poco más de 23 mil culposos (accidentales), mientras que en el primero de Peña hubo 28 mil.

La cosa es demostrar que se haya inflado indebidamente el registro de culposos para bajar la cifra que se maneja oficialmente.

En todo caso, más allá de que ese maquillaje sea cierto o no, los hechos de violencia que cimbran al país en los últimos meses han hecho trizas la percepción que construía el peñanietismo de que el tema de seguridad se iba controlando poco a poco.

Pero el ex presidente está más enfocado por ahora en la política de su partido. Su esposa, Margarita Zavala, que puso en neutral su carrera política personal durante el sexenio pasado, ha anunciado que buscará una diputación federal por el PAN en las elecciones federales del 7 de junio de 2015.

En análisis hechos con su equipo, los Calderón calculan que el grupo de Gustavo Madero, en control total del PAN, hará todo para cerrarle el paso a la ex primera dama.

Por eso la apuesta es en realidad que Zavala se postule para presidenta nacional del PAN y disputar con todo el control a los maderistas. Ricardo Anaya, que sustituyó a Madero, debe terminar el periodo 2014-2015 para el que fue reelegido el chihuahuense.

Para esa batalla, el ex presidente Calderón ha expresado su intención de estar en el frente de guerra, jugando un papel activo en la campaña de Margarita. Pero hay quien le dice que no debe, por la investidura que ostentó.

Margarita Zavala tiene un historial dentro del PAN que le permite competir con fuerza sin necesidad de muletas. Quizá un protagonismo excesivo de su esposo termine por perjudicarle.

Veremos por cuál ruta se decide.
 

Carlos Loret de Mola
NOV 19

El narco usa Whatsapp Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Hace tres décadas, un adolescente ucraniano llegó a Estados Unidos. Casi no hablaba inglés. Con su mamá y su abuela, se amparó en un programa social para conseguir dónde vivir. Jan Koum estudió la universidad, se especializó en computadoras, se empleó en Yahoo y hace cinco años, junto con el estadounidense Brian Acton, inventó Whatsapp.

La sensacional aplicación para enviar mensajes de texto, fotos, videos y audios recién fue vendida a Facebook por 19 mil millones de dólares. Es un éxito: se estima que cada día se envían por Whatsapp 700 millones de fotos y 100 millones de videos.

En ese océano de datos, ¿cómo rastrear la comunicación de los criminales?

Los narcotraficantes mexicanos, siempre empleando lo último en tecnología para evadir la acción de las autoridades, tienen al Whatsapp como su nueva comunicación de moda.

Hace unos meses, según informes de inteligencia del Gobierno federal, el prófugo Rafael Caro Quintero, ex líder del cártel de Guadalajara, empleó esta aplicación para mandar un video mensaje a quien es hoy el capo más poderoso de México: Nemesio Oseguera Cervantes, cabeza visible de la organización criminal conocida como Jalisco Nueva Generación.

Caro Quintero obtuvo su libertad en condiciones que despertaron sospechas. Después de 28 años en prisión, resolución en mano, abandonó el penal estatal de Puente Grande sin mayor aspaviento la madrugada del 9 de agosto de 2013.

Lo primero que hizo, según consta en el expediente que se le sigue con el objetivo de recapturarlo, entró en comunicación con varios altos mandos del mundo de las drogas, como “El Mencho” y Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, quien aún se encontraba en libertad. La comunicación con el primero fue usando la red; con el segundo, personal.

El mensaje era el mismo para ambos: que ya no pensaba meterse al negocio, que quería vivir tranquilo su vejez, que no representaba una amenaza para nadie y que si le podían brindar protección.

Caro Quintero no es el único narco en la era digital.

Hace apenas unas semanas, el grupo de élite que busca a Servando Gómez Martínez, líder del cártel de Los Caballeros Templarios, tuvo conocimiento de una “nota de voz” que envió “La Tuta” a Fernando Cruz Mendoza “El Tena”, quien presuntamente fue su jefe de sicarios, distanciado de él a juzgar por los reportes de inteligencia.

En el audio, le pide encarecidamente ayuda para enfrentar a sus rivales en el narco, a las autodefensas y a las autoridades. Le sugiere acciones de guerra concretas en la región de Michoacán donde tiene influencia, le plantea reestructurar la organización de Los Templarios para dejarla como “un grupo de amigos” cuidando cada uno su área y propone un nuevo trato a los empresarios mineros con cuotas de extorsión menores a las que les cobraban cuando tenían control y dominio total sobre la realidad michoacana.
 

Carlos Loret de Mola
NOV 18

Los zapatos de Don Rafael Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Don Rafael López Catarino se lleva la mano al corazón y casi susurra: “Era todo para mí”. Habla de su hijo Julio César, uno de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Cuenta que un día el joven le dijo que lo acompañara a comprarse unos zapatos. Don Rafael se llevó una sorpresa: “¡Y que me compra éstos!”, suelta con los ojos empañados. “Ya están rotitos…pero no me los quito porque con estos lo ando buscando y sé que donde quiera que esté él, me va a oír…porque para mí, él está vivo”.

Esta vez no escribo como reportero.

Soy un padre de familia. Tengo tres hijos: Mikel, Katia e Iñaki. El más grande tiene 8 años.

Quizá alguno de ellos de joven se vuelva activista. Y un buen día llegue a casa y me anuncie que se va a la manifestación a favor de no sé qué. Sería hasta genéticamente explicable.

Tal vez por eso no recuerdo una noticia de primera plana que me haya impactado tanto en lo personal como el destino que parecen haber tenido los estudiantes de Ayotzinapa.

¿Qué clase de país es este, en el que protestar contra una pareja de impresentables políticos-criminales puede costar que te secuestren, te maten de asfixia o a balazos, quemen tu cadáver y trituren a batazos los restos de huesos, los embolsen y los lancen al río?

Desde el viernes que se presentaron los testimonios de los delincuentes y las fotografías que respaldan sus dichos estoy triste, descuadrado, dolido, indignado hasta la rabia.

Es la peor tragedia del último medio siglo. Una brutalidad como de la Alemania nazi. Nada tan grave desde la represión de 1968-1971.
El gobierno no debe dar a este expediente el trato de cualquier otro escándalo. Porque es el más terrible de todos.

Por eso no estoy de acuerdo con la gira del Presidente a China. Entiendo los argumentos diplomáticos y económicos, pero le doy más peso a las razones humanas. Son estos momentos en los que se exige a los líderes que lo sean y estén con los suyos.

Por eso me parece que el respeto que le tienen los padres de los normalistas al procurador Murillo Karam debió aprovecharse en una reunión llena de compasión y comprensión para contarles qué se deduce sucedió con sus hijos, en lugar de una notificación detallada del parte de la tragedia en el frío hangar de la aeropista de Chilpancingo. Por duras que sean sus críticas, por amargas sus exigencias, por enormes sus insatisfacciones y su dolor, los padres no han desconocido al Presidente ni a sus más cercanos colaboradores. Ellos no deben hacerlos sentir desdeñados.

Por eso puedo entender las motivaciones electorales para que tres meses antes de la tragedia López Obrador postulara al gobierno de Guerrero al ya cuestionado Lázaro Mazón, pero no puedo comprender que no haya aún un deslinde contra quien, para los padres de Ayotzinapa, es el padrino político de los asesinos.

Ayotzinapa es algo que no habíamos visto nunca. Por ello, la respuesta de los políticos y el gobierno debe ser igualmente inédita, avasalladora. No la veo aún.

Y por eso pienso en los zapatos de Don Rafael y nunca quiero estar calzado en ellos.

Carlos Loret de Mola
NOV 13

Catorce pedazos de hueso Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Veo la fotografía y no la entiendo. Sobre una especie de sábana blanca tendida en el suelo de tierra, unos cincuenta objetos negros de distintas formas y tamaños, separados en filas y columnas.

¿Qué son esas piedras?, pregunto al perito federal mexicano. “No son piedras, son los huesos calcinados”, responde y me quedo helado. O debo decir: otra vez me quedo helado, dolido, frente a una imagen de las muchas que constan en el expediente de Ayotzinapa.

Y empieza a explicarme: “Mira, estos no queda claro qué son”. Apunta varios. “Pero este es un hueso de cadera, este se ve que es un fémur, esta es una rótula”. Descubro que entre el despliegue de piezas óseas oscuras hay algunas blancas. ¿Y éstas? “Son las únicas que quizá, quizá puedan darnos algún ADN”. La repetición del adverbio enfatiza lo remoto de la posibilidad.

Con una narrativa bastante clara sobre qué pasó desde la noche del 26 de septiembre en Iguala, Guerrero, las autoridades federales tienen ahora el reto de convencer a los padres de familia de los 43 estudiantes desaparecidos de que sus hijos fallecieron atrozmente. Ellos exigen una prueba genética. El gobierno la ofrece, pero sus expertos les dicen que se quemaron a tal grado los restos que será difícil extraerles una muestra de ADN.

Según la misma fuente oficial, los peritos mexicanos en coordinación con los argentinos (que son a quienes el grupo de padres de familia tienen confianza) definieron catorce piezas óseas para enviar a la Universidad de Innsbruck en Austria, donde se animaron a intentar obtener la información genética resguardada en ellas.

Aunque los europeos no se comprometieron a algún plazo para entregar sus conclusiones, en el Gobierno federal esperan que estén listas en un lapso de entre dos y tres semanas.

Para la administración de Enrique Peña Nieto será clave lo que a partir de estos resultados puedan deducir los peritos argentinos y los enviados de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, porque han hecho equipo con los padres de los estudiantes.

Las protestas se multiplican y también los actos de violencia desprendidos de las manifestaciones pacíficas. La sensación de inestabilidad social se expande y la gobernabilidad enfrenta el más serio de sus desafíos. Entre dos y tres semanas son hasta 21 días de espera, de dolor, de rabia.

Para embalsamar el coraje, en nada han ayudado el viaje del Presidente Peña Nieto a Asia a pocas horas de haberse dado a conocer hacia qué destino trágico apuntan las investigaciones ni la organización de un acto exprés en el hangar de la aeropista de Chilpancingo para notificar a los padres que sus hijos seguramente murieron secuestrados, asfixiados, baleados, quemados, triturados, embolsados y arrojados al río.

SACIAMORBOS

Hasta donde reviso el registro, Lázaro Mazón, padrino político y financiero de los Abarca, sigue siendo el precandidato de López Obrador —y de su partido Morena— a la gubernatura de Guerrero. Hubo un gran acto de unción hace cinco meses. No ha habido una declaración de deslinde. La elección es en junio.

Carlos Loret de Mola
NOV 12

Abarca prometió suicidarse Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

José Luis Abarca notó que uno de los agentes en su interrogatorio descansó su pistola de cargo y la asentó sobre el escritorio.

Habían pasado sólo unas horas desde su detención. Era la madrugada del martes 4 de noviembre. Justo hace una semana.

El ex presidente municipal de Iguala todavía vestía la camisa azul y el saco oscuro con el que apareció en las imágenes después de que elementos de la Policía Federal y la PGR lo capturaron en una casa semiabandonada en la delegación Iztapalapa del Distrito Federal.

“Quíteme las esposas y me pego un tiro en la cabeza”, soltó el edil. Los presentes reaccionaron con incredulidad. “Déjenme una cuerda en la celda y van a ver cómo me ahorco”, prometió al instante, según me relata una fuente bien informada.

Para los especialistas, una personalidad como la del ex munícipe guerrerense nunca llegaría al suicidio. Les suena más a un ardid de quien quiere aparentar lo que no es.

Según lo que consta en el expediente al que he tenido acceso, tanto Abarca como su esposa María de los Ángeles Pineda coincidieron plena y puntualmente en sus primeras declaraciones informales frente a funcionarios realizadas por separado:

No dimos la orden de enfrentar a los estudiantes, no sabemos por qué los mataron, no sabemos qué fue lo que pasó esa noche, no tenemos idea de dónde se encuentran los jóvenes. No, no, no. Todo rechazado. Todo sincronizado.

Les preguntaron por horas, les insistieron en distintos tonos, intentaron hacerles caer en contradicciones, les advirtieron que su protectora y amiga de su hija, Noemí Berumen sería procesada, les ofrecieron un trato para que “pusieran” a los de arriba. Pero nada.

Incluso en uno de estos interrogatorios, me confía una fuente, estuvieron presentes tres padres de familia de los estudiantes desaparecidos, quienes atestiguaron el testimonio detrás del cristal de una Cámara de Gesell, que les permitió ver sin ser vistos.

“Los Abarca tuvieron un mes para ponerse de acuerdo”, concluye uno de los involucrados en la indagatoria del caso más trágico en la historia reciente de México.

Ya en declaración ministerial, ambos se negaron a hablar. Las autoridades esperan llegar más lejos en la extracción de información a estos dos personajes clave para deslindar responsabilidades en la peor tragedia del último medio siglo en México.

El procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, explicó que José Luis Abarca fue llevado al penal de máxima seguridad del Altiplano porque contaba con varias órdenes de aprehensión. Pero su esposa no tenía ninguna. Entonces la arraigaron.

La apuesta es ahora María de los Ángeles Pineda, según la información oficial, la verdadera mandamás de la zona. El ministerio público federal tiene poco menos de cuarenta días para armarle un caso o hacerla hablar.

SACIAMORBOS

No se reportó. No se habló de ello. Pero un general del Estado Mayor Presidencial fue herido en la reyerta en Puerta Mariana del Palacio Nacional durante el vandalismo de la noche del sábado.

Carlos Loret de Mola
NOV 11

Caso Abarca: La chava misteriosa y el relevo en el cártel Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

“No te vayas a meter solo porque no sales”, me dijo un policía adscrito a la delegación Iztapalapa cuando le pregunté para donde quedaba la calle de Cedros del pueblo urbano de Santa María Aztahuacan. Y eso que era mediodía.

Para llegar a la casa de seguridad donde fueron arrestados los Abarca Pineda hay que subir un cerro, serpentear callejuelas —algunas sin letrero y otras con dos nombres—, topar muchas veces con pared y preguntar constantemente a los locales.

Un muy viejo vehículo tipo van de color amarillo, con el logotipo del PRD rotulado con descuido, está estacionado a dos cuadras del lugar. No sé si arranca o ya no.

Damos vuelta. Un par de jóvenes que platican en la banqueta con el portón de su hogar abierto se meten súbitamente cuando ven nuestra camioneta y no la reconocen.

Me queda claro que aquí no entra cualquiera y que quien trajo a José Luis Abarca y María de los Ángeles Pineda a esconderse aquí es porque tiene contactos.

Noemí Berumen Rodríguez es la rica de la colonia. Su familia es dueña de salones de fiestas y —ahora se sabe— proveedora de infraestructura para mítines de Andrés Manuel López Obrador (otro dato que sigue acercando al líder de Morena con el escándalo Abarca-Lady Iguala-Mazón).

Las autoridades federales detectaron a Noemí la propiedad de tres casas en la zona: la de Cedros y dos en avenida Jalisco. Una reportera define una de éstas: “¿Qué hace esta casa de Las Lomas metida en Iztapalapa?”.

Adentro, un “I love you” está pintado a mano en el pizarroncito negro de la estancia donde la Policía Federal y el Ministerio Público de la PGR se llevaron detenida a Noemí por encubrimiento y presentada a Yazareth Liz Abarca Pineda (no le pueden imputar ese delito pues se trata de un familiar directo de los presuntos criminales).

En el expediente se señala a la joven Berumen Rodríguez como la operadora de la evasión de la justicia de la familia Abarca.

Habría recibido 10 mil pesos para comprarles ropa y víveres, les prestó una de las casas de su familia —en la propia dio albergue a su amiga— y ya estaba consiguiendo otra vivienda para trasladarlos a la brevedad: el ex alcalde y su esposa ya llevaban cosa de diez días en Cedros 50 y quería moverlos pronto de ahí para despistar a los investigadores oficiales.

Cayeron los tres: los Abarca y su joven protectora.

Fuentes de inteligencia presumen que Ángel Pineda Villa, hermano de Lady Iguala, que quedó al frente de un muy disminuido cártel “Guerreros Unidos”, tras la captura de los también hermanos Sidronio y Mario Casarrubias Salgado, este último apodado “El Sapo Guapo”.

La pregunta permanece: ¿Dónde están los 43?

SACIAMORBOS

En el caso Iguala las relaciones íntimas entre los protagonistas y actores de poder —no sólo la obvia que todo mundo conoce— son sorprendentes, inusuales y pueden tener implicaciones. ¿Se mantendrán en el ámbito de lo privado?

Carlos Loret de Mola
NOV 6