El góber bala Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Puebla es hoy una muestra de un falso dilema. No sé si por maña o confusión de los políticos y varias ONG.

Parecería que frente a las manifestaciones los gobiernos sólo tienen de dos sopas: permitir con total impunidad que grupos violentos realicen actos de vandalismo que afecten a terceros o reprimir brutalmente a quienes protesten.

Los partidos políticos viajan de una postura a la otra según les va tocando ser gobierno u oposición: no les interesan los derechos de manifestación, libre expresión, libre tránsito y seguridad pública. Trabajan para los grupos profesionales de la protesta que los apoyan o para cuidar la cara de sus figuras.

En las democracias más avanzadas del mundo tienen claro que el derecho a protestar se respeta sin condiciones. Y también que el uso de la fuerza es legítimo cuando quienes se manifiestan recurren a la violencia y al vandalismo. Nadie lo discute.

Por eso es muy fácil detectar casos de abuso policiaco. Hay protocolos y reglamentos detalladísimos tanto para las fuerzas públicas de seguridad como para los manifestantes. Y los policías tienen una capacitación permanente para saber qué hacer frente a multitudes enojadas.

La llamada “ley bala” aprobada en febrero en Puebla pareció en un principio un intento por ordenar el tema. Pero el Gobierno de Rafael Moreno Valle y la mayoría PAN-PRI en el Congreso local se excedieron:

Comenzaron tomando en cuenta en su iniciativa la capacitación para los policías y el establecimiento de protocolos, pero terminaron incluyendo apartados peligrosos como que en el cuarto nivel de emergencia frente a una manifestación, los policías usen balas de goma, armas de fuego y “armas letales” en general.

Esperable: la reacción de las ONG fue de rechazo y denuncia, y aún así la ley se aprobó.

Si en la frontera Estados Unidos-México siempre estamos en contra del uso de balas de goma (que en todo el mundo se sabe que sí pueden causar la muerte), es absurdo ponerlas en manos de policías mal capacitados y plasmar en la ley que pueden usar armas letales contra manifestantes. Era abrir la puerta a la tragedia.

El 9 de julio, en San Bernardino Chalchihuapan, pobladores que protestaban por el retiro de los registros civiles bloquearon la autopista Atlixco-Puebla. Con la “ley bala” en vigor llegó la policía estatal. Hubo un enfrentamiento: no se veía gran capacitación de los policías que arrojaban a la gente lo mismo granadas de gases lacrimógenos que las mismas piedras y objetos que habían recibido primero.

Fue herido en la cabeza el niño José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, quien terminó muriendo. Los pobladores afirman que lo mató una bala de goma de la policía. Las autoridades niegan que se hayan usado y afirman que lo hirió un cohetón, arsenal de manifestantes.

La tragedia es que falleció un niño de 13 años. Un juez ordenó la suspensión de la citada ley. Hoy en Puebla de nuevo no hay protocolos ni reglas vigentes, hay un niño muerto y el debate sigue en el mismo atolladero.

Como si la impunidad y la represión fueran las únicas dos opciones.
 

Carlos Loret de Mola
JUL 24

Los dos tienen razón. Ambos tienen culpa Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Pocas cosas me han impactado tanto como estar ahí. Fui en tiempos de paz, casi de turista, y me tocaron unos bombardeos. Luego regresé para cubrir la guerra y al día siguiente firmaron la paz.

Me marcó tanto que aprendí a orientarme en Ciudad Gaza tanto como en Jerusalén. Ya no necesito mapa para conseguir un buen mojito junto a las murallas del Rey Salomón ni para encontrar el restaurancito del garbanzo árabe con limón y frijoles bayos.

De eso a ser un experto en el conflicto Israel-Palestina, hay un tramo:

Los palestinos exigen el derecho a tener su propio Estado, su país. Los israelíes demandan que se garantice el derecho a la existencia del suyo. Tan sencillo. Tan complicado.

Se pelean por la propiedad del agua, por las colonias judías en Palestina, porque los palestinos no gozan de libre tránsito en su propia tierra y por el mando sobre Jerusalén, que es tierra sagrada común.

No hay fronteras seguras entre un Estado que ocupa territorios, una milicia de los ocupados que recurre a los ataques contra la población civil y un ejército que en su combate al terrorismo también mata inocentes.

Israel confina a dos millones de palestinos a la Franja de Gaza. Los requisitos para salir de ahí son casi inconquistables. “La cárcel más grande del mundo”. Los israelíes dicen que desde que los cercaron se terminaron los actos terroristas de su lado. Los habitantes de la Franja sobreviven en estado de pobreza y escasez: el 70% depende de la caridad internacional.

Los israelíes no pueden entrar a Gaza. Conozco periodistas judíos que quisieran hacerlo, pero temen que les cueste la vida sólo por su cuna. También aspiran a cubrir la guerra en Siria y los conflictos con Irán, pero están vetados por el puro escudo que lleva su pasaporte.

Hay ONG que han logrado proyectos de colaboración entre palestinos e israelíes: alguna orquesta, una exposición artística, una película, una empresa. Esfuerzos heroicos, pero pocos.

Gana el discurso del odio, con cada vez menos argumentos y cada vez más marcadores, como si la guerra pudiera medirse en un tablero de futbol:

Los palestinos cuentan los muertos. Los israelíes los misiles.

Los musulmanes relatan que por cada muerto judío ellos ponen 20, casi todos civiles, muchos menores de edad. Que a Israel no le importa que el supuesto terrorista esté en medio de su familia en casa, que ahí disparan el misil para aniquilarlo.

Los israelíes responden que cada media hora lanzan un mortero de Gaza, y que no pocos impactan en parques públicos y escuelas. No matan niños y familias porque suenan las sirenas y se resguardan apanicados en búnkeres, instalados cada 30 metros.

La capacidad de fuego de los palestinos más radicales ha ido mejorando en los últimos años, pero el Ejército israelí sigue siendo mucho más sofisticado aunque sufren más bajas que nunca.

Es una guerra intermitente hace 80 años. Lleva dos semanas en uno de sus episodios más sangrientos.

SACIAMORBOS

Los fundamentalistas de ambos bandos viven y opinan también en México. No aceptan posturas centradas: al que no es de su causa, lo violentan.
 

Carlos Loret de Mola
JUL 23

La verdad de los extremistas Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

"No creo en los fantasmas porque yo los vi”, decía mi abuelo cada que alguien le contaba alguna historia de un malo malísimo y un bueno buenísimo: que si el peor político, que si el mejor torero, que si el más sucio cocinero.

En mi chamba como reportero he conocido a muchos que trabajan de santos: figuras públicas que se presentan como mujeres y hombres sin mancha, activistas entregados a su causa, intelectuales políticamente correctos, artistas alabados por su camarilla, periodistas que se sienten perfectos desde cualquier ángulo, políticos interesados. Y me he topado con sus pecados y vergüenzas, con las víctimas que dejan en su ascenso a sus altares particulares.

También he encontrado que los demonios públicos —esos que para los dictadores de la conciencia nacional no merecen ningún derecho humano— tienen rasgos de genuina bondad.

La realidad es que todos los seres humanos somos una mezcla de blancos y negros que resultan en personalidades a veces más claras, a veces más oscuras, siempre cambiantes, pero nunca totalmente negras ni totalmente blancas.

Pero algunos de los más famosos opinadores tienden a no encontrar matices. Los matices son más periodísticos pero menos atractivos. Más verdaderos pero menos morbosos.

Así, cada quien elabora su lista de santos y demonios. Y al santo se le justifica siempre y al demonio se le condena siempre. Sin tolerancia, sin inteligencia, sin deseo siquiera de buscar la verdad. El triunfo es de la consigna.

En este ambiente surge el caso de Rosa del Carmen Verduzco, “Mamá Rosa”. En la calle se pelean los que la denuncian por abusos inhumanos con quienes fueron beneficiados por ella. Desde la élite, unos la culpan tan rápido como otros quieren exonerarla.

Es cierto que no hay justificación para un operativo policiaco-militar de ese tamaño para entrar a un albergue dirigido por una señora de 79 años de edad: se emplearon más elementos que en el operativo para capturar a el “Chapo” Guzmán.

Es verdad también que la sola existencia de estas instituciones de asistencia exhibe al Estado como incapaz de cumplir con la más básica de sus responsabilidades: cuidar a los niños. Gobiernos y sociedad que por décadas no han hecho nada por los grupos vulnerables, y dejan la tarea a heroicos esfuerzos individuales.

Pero asombra que haya quienes apuestan a voltear la mirada ante tantas y tan desgarradas denuncias de abusos sexuales, físicos y sicológicos. Que permanezcan en la ceguera de secta ante las imágenes de las condiciones en que vivían cientos de niños y adultos. Que se tapen los oídos cuando se habla de retenciones involuntarias y contratos de cesión de paternidad incontrovertiblemente ilegales.

El sábado el Gobierno federal retiró a los policías que mantenían bajo custodia a “Mamá Rosa” mientras estaba en un hospital de Zamora, Michoacán. Qué bueno que ya no la tratan como si fuera el “Chapo”. Ojalá el retiro no signifique carpetazo a las denuncias de las presuntas víctimas.

Porque, como dirían los abuelos, “ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre”.

SACIAMORBOS

En los extremos también hay bienintencionados y desinformados. Son los menos.
 

Carlos Loret de Mola
JUL 22

Monstruo de dos cabezas Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Los sindicatos que quieren seguir controlando la educación en México pese a la reforma educativa aprobada el año pasado son dos caras de lo mismo. Enemigos sólo en la disputa de territorios para dominar, pero hermanos en su forma de hacer las cosas.

La razón profunda de ser del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y su disidencia, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), es la misma: los privilegios para una cúpula dirigente rica y poderosa, el uso político de la fuerza que representan sus agremiados, y la impunidad para sus prácticas indebidas.

¿Los niños mexicanos y su derecho a una educación de calidad? Bien, gracias.

Una muestra de colección nos la regaló ayer Nurit Martínez, reportera de El Universal. En su investigación documentó con todo detalle cómo violan la ley el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Juan Díaz de la Torre, y el líder de la Sección XXII de Oaxaca, Rubén Núñez.

Ambos cobran en plazas de la Secretaría de Educación Pública sueldos que superan los 100 mil pesos. El monto es de por sí una muestra de que los dirigentes viven holgadamente mientras los maestros se conforman con modestos sueldos.

Más allá de ese contraste, lo grave es que se trata de una violación flagrante de la ley. Ambos cometen un delito porque la Ley del Servicio Profesional Docente —que complementa y reglamenta a la reforma educativa— establece que quienes acepten algún empleo, cargo o comisión que les impida ejercer como maestros deben separarse del servicio sin goce de sueldo.

Mientras las cúpulas siguen despachándose, el pasado fin de semana la CNTE impidió que en Michoacán y en Oaxaca se realizara el examen de admisión para casi cinco mil jóvenes que aspiran a ser maestros por sus conocimientos y su preparación como normalistas y no por sus palancas en el sindicato.

El secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, me dijo en Primero Noticias que el Gobierno va a aplicar la ley en este y en todos los casos, como lo viene diciendo desde que se aprobó la reforma educativa. “Ya verá como sí”, repitió el funcionario. Dice que evalúa el uso de la fuerza pública para aplicar sí o sí el examen este mismo mes.

El gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, quien pidió tregua hasta agosto para consensuar con la CNTE que sí se aplique la reforma educativa de manera plena en su Estado, luce desesperado: ayer declaró que se han cumplido todas las peticiones de la Coordinadora, que no entiende por qué siguen bloqueando y movilizándose.

La educativa es un muy buen ejemplo de que en la implementación se pueden caer las reformas:

Hay claros avances en la aplicación de la ley. Hay flagrantes violaciones a la legislación. Las escuelas del país terminaron el ciclo escolar 2013-2014 sin un ápice de diferencia: siguen estando igual de mal que siempre.

SACIAMORBOS

A ver si el panteón no es su entierro. Parece que solito está cavando el hoyo.

Carlos Loret de Mola
JUL 17

El monopolio que falta Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

No hay duda. El Gobierno y los partidos políticos le han echado valor. Por décadas los integrantes del Estado mexicano le han dado la vuelta a enfrentar a los monopolios, duopolios, poderes fácticos o como se les quiera llamar.

Con los matices que se han expuesto en columnas anteriores, los poderes Ejecutivo y Legislativo han lanzado a la arena pública nuevas leyes que buscan, de entrada, poner límites a los dos poderes económicos más relevantes, aunque desiguales entre sí: telecomunicaciones y televisión.

Pero hay un monopolio que se les compara económicamente y los supera en poder. Es el monopolio que ejercen los partidos políticos sobre la democracia mexicana.

Las empresas más importantes de telefonía y televisión tienen que apechugar con su preponderancia a la voz de ya. Y si no, hay sanciones, multas, etcétera.

Si bien a partir del próximo año se permiten las candidaturas independientes, los políticos se dieron de plazo ¡hasta el 2018! para que entre en vigor la reelección. Según los expertos ambas medidas quitarán poder a las dirigencias nacionales en su monopolio para decidir quién es candidato y quién no (conociendo las trampas del sistema político mexicano, modero mi optimismo).

Sin embargo, donde las reformas no rozaron siquiera a los monopolios políticos, fue en el dinero. Intactos.

Sólo en la segunda mitad de este año recibirán —financiados por el grueso de los mexicanos que, curiosamente, se manifiestan no representados por ellos— un total de mil 588 millones de pesos. Eso equivale a 10 millones de pesos diarios.

Hasta los partidos nuevos, como el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) de Andrés Manuel López Obrador, recibirán 36 millones de pesos en cinco meses cada uno. Con ese dinero, ni cómo descalificar a las instituciones.

Sería un gran gesto de los reformadores actuales un ejercicio de austeridad: ¿qué tal un recorte de 50% a estos gastos?

Naive. A este monopolio lo regula… el monopolio mismo.

SACIAMORBOS

El oficio de reportero me ha regalado muchos momentos lindos. Definidos así. Sin más. Lindos.

Uno de ellos, en noviembre de 2006, en la sala privada de la Expo Guadalajara donde se resguardan como estrellas de rock los escritores más importantes que van a la Feria Internacional del Libro (FIL). Ahí hacen su “ajuste de tiempo” entre que llegan al recinto y es su turno de saltar a alguna de las salas donde hacen presentaciones, ofrecen ponencias, firman libros.

Me tocaba moderar una mesa así que tuve acceso a la privilegiada estancia de dos pisos. Y atestigüé cómo se conocieron Nadine Gordimer y Carlos Fuentes. Se abrazaron, se saludaron como si se hubieran visto mil veces, en un perfecto inglés corrieron la cortesía del “cómo estás”, qué tal sus apariciones públicas programadas, Fuentes —anfitrión en tanto mexicano— le preguntó qué tal la trataba el país y luego los dos se quedaron, sentados en sillones, uno al lado del otro, conversando unos minutos.

Fuentes nos dejó en mayo de 2012. La sudafricana Gordimer, premio Nobel de literatura 1991, se fue hace tres días.
 

Carlos Loret de Mola
JUL 16

Los cuatro abucheos de la señora Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

“¡Hey, Dilma, vai tomar no cu!”, retumbó en el Maracaná. Lo coreaban miles de brasileños en la final del Mundial.

Su presidenta, Dilma Rousseff, no había aparecido en las pantallas monumentales, no se había anunciado su presencia ni estaba pronunciando ningún discurso. El grito simplemente surgió del público.

Al término del encuentro Alemania-Argentina, cuatro veces apareció en las televisiones gigantes y cuatro veces la abuchearon.

¿Pesó el desarrollo del Mundial en la popularidad de Dilma?

Sus opositores apostaron a que el descontento por los gastos en los estadios se traduciría en una intensificación de las grandes protestas populares. Las que hubo estuvieron desinfladísimas.

Pero el tema está ahí: de los malos manejos, la mala planeación y el despilfarro del presupuesto hablan todos los ciudadanos. Es su tema predilecto. Por si faltara algo, la poderosa selección de futbol de Brasil sufrió su peor goleada, no pudo ganar ni el tercer lugar y dejó al país huérfano de orgullo y de paliativos.

Hay que sumarle el peor daño de todos: la aniquilación de eso que llamaron “milagro brasileño”.

Quedó exhibido el proyecto de izquierda moderna de Lula da Silva-Dilma Rousseff. Brasil tiene hoy una peor imagen que antes de la Copa.

Se desmintió ese sueño que se había vendido con gran eficacia en los últimos años de un país moderno, en desarrollo vigoroso, gigante latinoamericano que se comía el futuro a mordidas y dejaba muy detrás a sus vecinos.

Los millones de visitantes que recibió Brasil durante un mes de competencia mundialista disfrutaron el futbol y los deslumbrantes estadios, pero padecieron las retrasadas realidades de los servicios, las comunicaciones, la infraestructura, la capacitación de la mano de obra y la inseguridad del país.

¿Lo resentirán los números electorales de la presidenta, que busca reelegirse entre octubre y noviembre?

Antes de la estrepitosa derrota que supuso la eliminación del equipo brasileño, el Instituto Datafolha encontró en una encuesta que la intención de voto a favor de Rousseff subió cuatro puntos por el arranque del mundial y alcanzó 38 por ciento. Su más fuerte competidor, el senador socialdemócrata Aécio Neves pasó de 19 a 20% y el socialista Eduardo Campos creció de 7% a nueve por ciento.

El mismo estudio reportó que 63% de los brasileños veían con buenos ojos la realización del Mundial en su país, 13% más que antes de la inauguración. A ver si tras el 7-1 de Alemania se mueven los datos.

El reto para ella parece estar más adelante. Un nuevo periodo en el poder será mucho más complicado ya sin el cuento internacional del “milagro” brasileño. Además, la organización de los Juegos Olímpicos en dos años seguramente le seguirá produciendo dolores de cabeza (el complejo olímpico en Río hoy no es más que un terreno baldío), deudas y descontentos sociales.

Quizá la reelección de Dilma no está en riesgo, pero el proyecto político de largo plazo Lula-Dilma sí.

SACIAMORBOS

Se reporta Iván Peña Neder, a propósito de la entrega “¡A usar al rapado!”. Informa que ya quedó en libertad.
 

Carlos Loret de Mola
JUL 15

¡A usar al rapado! Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Vaya biografía. Médico michoacano de consultorio. Líder del primer grupo de autodefensas. Acusado de paramilitar protegido por el Gobierno. Ahora se dice perseguido político. Preso sentenciado en los años noventa. Dicen que por narco. Él responde que por no tener licencia para ejercer la medicina.

Aliado de Fausto Vallejo durante su singular gubernatura. Protegido por la Secretaría de Gobernación cuando se accidentó la avioneta en que viajaba. Desconocido como vocero por sus compañeros de las autodefensas. Restacado por un grupo de seguidores como opositor.

Es el doctor José Manuel Mireles, también activo en la arena político-partidista.

Hoy se encuentra recluido en el penal de Hermosillo acusado de portación de armas de uso exclusivo del Ejército y de delitos contra la salud. Eso en lo judicial.

En lo político, el Gobierno federal ha señalado que violó el acuerdo de desarme entre la Federación y los grupos de autodefensa al movilizar a decenas de personas armadas para tomar el poblado La Mira y ocupar la cabecera municipal del estratégico puerto de Lázaro Cárdenas.

Semanas antes de su detención y ya alejado del grupo dominante de líderes de las autodefensas, Mireles encabezó una campaña política en la que amplió el espectro de sus alianzas.

Fue la figura principal del grupo llamado “Todos Somos Autodefensas”, que incluyó a líderes sociales como Alejandro Solalinde, Javier Sicilia, José Jacques Medina y Mario Segura, políticos panistas como Ernesto Ruffo y Jaime Rodríguez, y las hermanas perredistas Talía y Selene Vázquez.

Talía Vázquez es ahora abogada de Mireles. Ya hasta se rapó para lucir como el doctor, sometido en prisión a la desaparición de melena, sombrero y bigote que lo caracterizaron en la lucha.

Militante del PRD, diputada suplente de su hermana Selene quien fue parte del gabinete de ¡Leonel Godoy! en Michoacán, Talía saltó a los reflectores el año pasado al denunciar corrupción de altos funcionarios panistas durante el sexenio de Felipe Calderón para otorgar permisos ilegales de casinos.

Tras su señalamiento de que el ahora senador y ex subsecretario de Gobernación Roberto Gil recibió sobornos millonarios de un grupo empresarial para obtener licencias de casinos, Vázquez fue acusada por un ex colaborador suyo de hacer todo esto para favorecer al rival: Juan José Rojas Cardona “El Zar de los Casinos”.

Su ex marido, Iván Peña Néder, también ex funcionario de Gobernación y coordinador de brigadas de Andrés Manuel López Obrador en 2006, se encuentra preso y sentenciado por violación tumultuaria, acusado por ella. Desde la cárcel, ha denunciado que Talía usó su influencia política en Michoacán para manipular el proceso en su contra. Dice que hasta lo ha querido envenenar.

Mireles es visto como héroe, delincuente o títere.

Parece una ficha en un ajedrez en el que juegan la partida intereses políticos muy superiores a un sombrero, un bigote y una melena.
 

Carlos Loret de Mola
JUL 10

Los “chuchos encuerados” Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

El partido que nació para permitir las libertades políticas obliga a sus legisladores a votar en contra de sus conciencias.

El partido que se fundó porque muchos se salieron del PRI hartos de la “línea” ahora la ejecuta.

El partido que presume una vida interna vigorosa decidió reprimir la diversidad de opiniones.

El partido que se ostenta plural amenazó con cortar las carreras políticas de quienes no acataran las órdenes superiores.

La discusión y votación de las leyes secundarias encueró a la corriente dominante en el PRD, “Los Chuchos”, liderada por los Jesuses, Zambrano y Ortega:

Tras meses de negociaciones y debates, más o menos la mitad de los senadores del PRD estaban a favor de las nuevas leyes. El viernes era la hora de votar. Se preveía que los perredistas sufragaran divididos —fiel reflejo de sus dinámicas—, pero recibieron una comunicación oficial: votan en contra o se las ven con el Consejo Nacional.

La amenaza era de Los Chuchos, que controlan ese Consejo. Era una amenaza de expulsión, de olvidarse de futuras candidaturas si contravenían la orden de los dirigentes. Un golpe autoritario desesperado.

¿Por qué? Porque las leyes no le gustaron al ingeniero. Le implicaban competencia a su imperio. Y Los Chuchos son territorio Telcel. Han sido los más eficaces cabilderos del hombre más rico.

Alineados con los Slim-media y en particular con el periódico de izquierda que por años tanto los golpeó en la grilla interna, Los Chuchos se olvidaron de aquellos a quienes siempre dicen defender: los mexicanos de más bajos ingresos.

Jesús Ortega y Jesús Zambrano maniobraron personalmente para que don Carlos Slim pudiera seguir cobrando por una larga distancia que a él ya no le cuesta, pudiera seguir quedándose con los minutos aire que al final del mes no usan sus clientes, pudiera cargar como llamadas hasta las consultas de saldo, pudiera mantener alta su tarifa de interconexión que encarece el servicio, pudiera mantener intocado su monopolio.

Ordenaron votar en contra de un dictamen que beneficia a millones de personas, especialmente los más pobres: lo mismo quienes trabajan lejos de sus familias y pagan por llamadas para sentirse cerca, que quienes contratan el “Plan Amigo” y le van recargando dinero, y que son casi el 90% de los usuarios del servicio móvil.

Los Chuchos, que se presentan como el ala moderna de la izquierda mexicana, hoy coinciden con la generalidad de las peculiares “izquierdas” del país: para ellos y sus periodistas afines es muy progresista, democrático y nacionalista impulsar activamente, con votos concretos en el Congreso y con campañas propagandísticas incesantes y sistemáticas, los intereses del hombre más rico de México y el primero o segundo del mundo, según los vaivenes financieros internacionales.

Desde finales de los años ochenta, la izquierda mexicana tiene entre sus insultos favoritos los adjetivos de privatizador, monopolista, neoliberal, plutócrata. Qué ironía que hoy sean sus más apasionados defensores.

SACIAMORBOS

Los fenicios de la política. Con perdón de los fenicios.
 

Carlos Loret de Mola
JUL 9

El “regalo” para Televisa Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Ayer lunes muy temprano entré a Televisa. En la puerta nadie me ofreció una copa de champagne. Caminé por sus pasillos y no encontré en los rincones botellas vacías ni vasos con vestigios de alcohol y hielos. De la oficina de Emilio Azcárraga Jean no colgaban serpentinas ni globos. Me pareció raro. Los Slim-media pregonan que el Congreso y el Gobierno le dieron un regalo a Televisa. Que con las leyes secundarias en telecomunicaciones habían afectado sólo al “pobre” ingeniero Carlos Slim. Extraño que en las instalaciones de Televisa no hubiera un ánimo de fiesta.

Quizá tenga que ver con que los periodistas y medios de comunicación afines al ingeniero Slim, en la defensa inaudita de los intereses del hombre más rico, han escondido que las nuevas reglas en telecomunicaciones incluyen varios golpes para Televisa:

1.- Habrá tres nuevas cadenas de televisión: dos privadas y una pública. Según el calendario, estarán operando en menos de un año.

2.- Por tanto, los ingresos de Televisa serán menores porque el dinero que destinan empresas y gobiernos a publicidad no crecerá mucho, y se distribuirá entre más competidores.

3.- Televisa no podrá participar en nuevas licitaciones, pero sí podrá América Móvil, de Carlos Slim.

4.- Televisa está obligada por ley a dejar que sus nuevos competidores utilicen su infraestructura (antenas, torres, etcétera) lo que les permitirá salir al aire en tan sólo seis meses y bajar de 3 mil millones de dólares a 400 su costo de inicio de operación (un descuento de 90%, con cargo a Televisa).

5.- Televisa debe entregar gratuitamente sus señales a sus competidores para que las retransmitan. Dejará de ganar mil 400 millones de pesos al año.

6.- No puede participar en medios impresos de circulación diaria.

7.- Debe incluir en su programación tres canales de programadores nacionales independientes, no sólo producciones propias.

8.- Las multas pueden alcanzar el 10% de sus ingresos.

9.- No puede firmar contratos de exclusividad.

Por enumerar sólo unos cuantos privilegios que ha perdido la compañía de Emilio Azcárraga Jean.

Con razón no había fiesta.

Me encanta la idea de que haya más cadenas de televisión, más lugares donde ejercer el periodismo, que se abra paso a producciones independientes, que la programación sea incluyente para las personas con discapacidad, que existan en los medios defensores reales de las audiencias en lugar de alcahuetes a modo de los dueños y comunicadores. Y me encanta que las compañías del ingeniero Slim ya no puedan cobrarnos una larga distancia que a ellos ya no les cuesta, tengan prohibido embolsarse a lo chino los minutos-aire que no usamos al final del mes, que ya no paguemos como llamada una consulta de saldo y que nos devuelvan el dinero cuando haya fallas.

(Como es bien sabido, uno de mis trabajos es en Televisa y estoy a favor de que todos los que opinemos sobre este tema transparentemos ante nuestras audiencias cualquier posible conflicto de interés).

SACIAMORBOS

Los votos de “Los Chuchos” hablaron.
 

Carlos Loret de Mola
JUL 8

El Tri: una luna de miel, varias aventuras y un pleito Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Paul Aguilar, que todo el tiempo fue el alma de la fiesta, encontró la manera de romper la atmósfera de tristeza, de aislamiento individual en que se había metido cada seleccionado mexicano en el vuelo de regreso desde Brasil.

Estaban en sus asientos, tratando de olvidar la descalificación, desconectados del planeta con un par de audífonos —de los varios que recibieron de regalo— para escuchar música o ver una película. Algunos se tomaban fotos con las sobrecargos, encantadas con su suerte.

Aguilar agarró sus bocinas gigantes, se fue hasta la parte de atrás del avión de Interjet, encontró un enchufe en el baño y desde ahí tendió el cable para poner a todo volumen la música de banda, la más popular entre los de verde.

Fue una gran Copa para México. Cuando aterrizaron una multitud tratando de acercarse puso en riesgo la seguridad del aeropuerto más importante del país. No eran los insultos y reclamos de otros Mundiales. Ni los autoexilios que el rechazo popular sentenció para técnicos y jugadores del pasado. Era una afición feliz, agradecida, emocionada.

Quizá hasta ese momento el grupo cayó en cuenta que si bien había espacio para la desilusión por dejar ir la historia en cinco minutos, su actuación arrojaba un saldo a favor.

En una tribuna de Sudáfrica 2010 un imbécil fanático mexicano jaló del pelo a la esposa del “Guille” Franco reclamándole los desaciertos de su marido. Otro puñado de cobardes acosó a los papás de Ricardo Osorio, una pareja mayor de sencillos oaxaqueños, gritándoles toda suerte de ofensas porque un error de su hijo.

Tras Brasil 2014, Mishelle Herrera, la hija del “Piojo”, era una de las más solicitadas para tomarse una foto. No se digan el técnico nacional, el portero titular, los goleadores, el capitán, el crack del medio campo.

“El Piojo” invitó a México a una luna de miel y nadie desea que se termine.

El grupo está unido. Listo para lo que viene. Muy atrás quedaron los pleitos entre los futbolistas que juegan en Europa y los que juegan en México, la agria relación entre los arqueros, el protagonismo de algunas estrellas, los disgustos con el trato de los ex técnicos.

Acaso un saldo desafortunado: el rompimiento entre Héctor González Iñárritu y Ricardo Peláez. Terminó mal la relación, como terminan todas las relaciones entre dos personas que son nombradas de facto en el mismo cargo.

Peláez irá de vuelta al América donde podrá maniobrar en plenitud como no pudo en la Selección por esta disputa de organigrama que también rozó a Justino Compeán, derivado de las medidas de emergencia tomadas para evitar que México se quedara fuera del Mundial.

“El Piojo” quiere ser campeón de la Copa América. Es el próximo año. Si les sigue contagiando a los jugadores este ánimo de divertirse mientras trabajan, si Paul Aguilar no deja de bailar con “El Maza” parodiando a los famosos hermanos de Youtube, si Guardado no olvida su máscara de luchador para despertar carcajadas, si se la pasan bien afuera de la cancha que fue su mejor vitamina, estamos por ver la Historia que se escapó en cinco minutos.

Carlos Loret de Mola
JUL 3