Esta va desde el corazón Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Me acuerdo que pedimos cáscaras de papa y dedos de queso mozzarella. La primera vez que supe que iba a cubrir una guerra invité a mi esposa a cenar y le hice el anuncio. Nunca se me va a olvidar el gesto con el que reaccionó.

Teníamos apenas días de habernos casado.

No sé si en ese momento ella sabía que para mí significaba un máximo anhelo: desde que era estudiante y armaba gacetillas fotocopiadas para jugar al periodista me seducía brutalmente la idea del desaliñado reportero que atestigua lo más crudo del menú de las tragedias y sin importar los peligros que enfrente, se inspira para contarlo hasta congregar todas las miradas.

Si no lo sabía entonces, seguro Berenice lo comprendió con el paso de las guerras: me ve salir con mucho miedo y regresar pleno por dentro, en esa extraña esquizofrenia de quien está horrorizado por lo que vio pero contento de recordar la esencia del oficio que le fascina, lleno de anécdotas “detrás de cámaras”, muchas increíblemente chistosas.

Antier a las 3:25pm.

Recibí como alerta de Noticia Urgente el despiadado video en que el colega James Wright Foley, periodista de la AFP, de rodillas, es decapitado frente a la cámara por un encapuchado que se identifica militante del grupo Estado Islámico.

James tenía 40 años. Lo secuestraron en Binesh la semana en que yo llegué a Damasco en noviembre de 2012. Estábamos haciendo lo mismo en el mismo país en las mismas fechas.

No quiero pasarme de “intenso” pero hoy ha sido un día desabrido. No me puedo quitar el video de la cabeza ni superar esa sensación desagradable en el estómago que me recuerda el oficio compartido y el destino que sólo fue de él.

No conocí a James ni a su familia. Pero pienso en cómo les habrá anunciado que se iba a Siria, a reportear en el Norte donde mandan los rebeldes que son un extraño potaje de demócratas idealistas y fundamentalistas terroristas, cómo habrá sido su última llamada telefónica y si prometió, como todos, volver pronto.

Así que la guerra no es un juego de ajedrez geopolítico al que debamos ver con distancia y recelo. La guerra deja estos saldos. Profundamente humanos. Brutalmente cercanos. Hoy todo lo demás me vale.

SACIAMORBOS

Mandan atentas cartas los legisladores panistas Juan Bueno Torio y Francisco García Cabeza de Vaca. Rechazan categóricamente haber intercambiado su voto en la reforma energética por contratos a empresarios aliados, como me revelaron fuentes que cité antier en este espacio bajo el título “Los 4 jinetes del PAN”.

Bueno Torio agrega: “que por cierto no fuimos sólo cuatro sino seis los que participamos, le faltó Salvador Vega Casillas y Jorge Luis Lavalle. Le aseguro que todos lo hicimos por el mejor interés del país”.

Agradezco ambas respetuosas réplicas. Sólo contesto que dichas fuentes nunca me han fallado.

Carlos Loret de Mola
AGO 21

Cambios en el gabinete y carrera por la sucesión Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Parece que el Presidente Enrique Peña Nieto está de ánimo para hacer el disparo de salida de la carrera por sucederlo.

Cuentan que aborda abiertamente el tema de sus posibles sucesores. Que habla del tapado sin tapujos. Y juega en la mesa con las barajas de su partido: Miguel Osorio Chong, Luis Videgaray, Aurelio Nuño, quizá se sumen más nombres.

Por el tipo de ejercicio del poder que ha caracterizado al actual Presidente, de la mayor concentración posible en sus manos, es previsible que Peña Nieto busque llegar a la recta final de 2017 con suficiente popularidad para designar al candidato de su partido de entre una amplia baraja.

Hablar de nombres a cuatro años de distancia apunta en esa dirección. De lo que no platica con tanta soltura es de cambios en el gabinete, según nos relatan varios personajes con acceso al despacho presidencial.

Las primeras evaluaciones internas del Gobierno ponen en la mira al secretario de Agricultura, Enrique Martínez y Martínez. Este ex gobernador de Coahuila no ha demostrado el dinamismo de gestión esperado y es el más fuerte candidato a salir.

El próximo año quedarán libres al menos tres políticos a los que el peñato quiere encontrar un sitio: Manlio Fabio Beltrones concluye su encargo como coordinador de los diputados priistas, y José Calzada y César Duarte terminan sus periodos como gobernadores de Querétaro y Chihuahua, respectivamente.

Una vacante está en Agricultura. Otra en la dirigencia del PRI, que dejará César Camacho para buscar ocupar el lugar de Beltrones en la Cámara. Quizá una tercera sea la Secretaría de Economía si Ildefonso Guajardo cristaliza su viejo sueño de ser candidato al Gobierno de su natal Nuevo León.

Y habrá que esperar el destino de dos carteras cuyos futuros son botana habitual en la mesa de los rumores políticos:

Emilio Chuayffet en la SEP, quien no ha tenido la química esperada con el vertiginoso ritmo del más íntimo equipo presidencial y recientemente tensó demasiado su relación con un hombre clave para Peña Nieto: Luis Miranda, subsecretario de Gobernación.

La otra cartera es la que ocupa Rosario Robles, a quien los perredistas odian racional e irracionalmente, los panistas desprecian y hay priistas que no terminan de confiar en ella.

Cualquiera de esas posiciones puede significar un potente reflector para medir, ya fuera de la Oficina de la Presidencia, a Aurelio Nuño.

Y claro, que no se les olvide que la élite puede estar embobada con su operación política para aprobar las reformas, pero a nivel de cancha el estancamiento económico y la aún alta inseguridad pueden ser aguafiestas. Esa latosa realidad.

SACIAMORBOS

A propósito de mi columna de ayer, los legisladores panistas Francisco Domínguez y Rubén Camarillo se comunicaron para rechazar tajantemente que hayan abogado por Oceanografía y otros empresarios amigos suyos para que recibieran contratos del Gobierno federal a cambio de apoyar la reforma energética.

Agradezco su respetuosa réplica a la que contesto que, como lo dice, el texto se basó en testimonios de varias fuentes que nunca me han fallado.
 

Carlos Loret de Mola
AGO 20

Los 4 jinetes del PAN Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Sus interlocutores los desdeñan. Sus colegas legisladores prefieren guardar distancia. Sus compañeros de partido les vieron el cobre y sólo levantan las cejas.

En los pasillos del Congreso y en las oficinas del Gobierno federal, cuatro panistas quedaron manchados de chapopote al concluir la aprobación de la reforma energética.

Según fuentes involucradas en las negociaciones que condujeron al cambio radical en las reglas de cómo se manejan Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, hubo quienes intercambiaron su apoyo por contratos.

No se supo en la opinión pública porque muchos diputados y senadores de distintos partidos, que fueron testigos, optaron por interpretar una especie de “secreto profesional” y no denunciar.

Según los mismos informantes, cuando el Gobierno y el PRI empezaron a buscar aliados para aprobar la reforma energética, un grupo de panistas comprometió su apoyo legislativo y al mismo tiempo solicitó beneficiar a una empresa que en ese momento no estaba en el centro del escándalo: Oceanografía.

Pero cuando ésta cayó en la desgracia del descrédito internacional, las peticiones de contratos relacionados directamente con el negocio energético se volvieron solicitudes de presupuesto por donde fuera: asignaciones de compras de escritorios, uniformes, lápices, todo para sus amigos.

Según el registro de varios involucrados en las negociaciones, los cuatro panistas que destacaron en este singular cabildeo fueron Juan Bueno Torio, Rubén Camarillo, Francisco Domínguez y Francisco García Cabeza de Vaca.

Algunos datos para refrescar la memoria:

El diputado Bueno Torio fue alto funcionario de Petróleos Mexicanos: en la recta final del sexenio de Vicente Fox encabezó Pemex Refinación. Ha sido objeto de muchas denuncias sobre su presunto involucramiento en casos de corrupción, especialmente el de Oceanografía. Ninguna denuncia ha prosperado en tribunales. El PAN ha estado siempre interesado en brindarle fuero. Nunca ha dejado de tenerlo desde que dejó Pemex: fue senador durante todo el sexenio de Calderón y diputado federal en lo que va de la actual administración.

El también diputado Rubén Camarillo, oriundo de Aguascalientes, es socio del priísta Francisco Labastida Ochoa. Se estrecharon sus lazos durante el sexenio pasado cuando ambos fueron senadores y estuvieron involucrados en las discusiones energéticas, cuya Comisión presidía Labastida, hoy retirado de la política y dedicado a los negocios.

El senador queretano Francisco Domínguez, que aspira a la candidatura del PAN para ser gobernador de su Estado el próximo año, sorprendió cuando públicamente refrendó su amistad/apoyo a los hermanos Rodríguez Borgio, sobre quienes pesa la acusación de lavado de dinero.

Habrá que seguir la ruta del dinero en las carreteras que llevan estos cuatro nombres.

SACIAMORBOS

¿El dirigente energético eterno estará esperando una señal de arriba o se va a ir solito?
 

Carlos Loret de Mola
AGO 19

¿Por bailar cachondo? Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Hay una historia que están escondiendo. Hay algo raro en todo esto. Sencillamente no me suena lógico:

Gustavo Madero, líder nacional del PAN, quitó la Coordinación del PAN en la Cámara de Diputados a Luis Alberto Villarreal.

No lo hizo por las acusaciones que había en su contra de estar cobrando ilegalmente un porcentaje de los presupuestos que asignaba.

Ni porque se divulgaron denuncias de que manejaba irregularmente los dineros de la bancada.

No lo hizo por los señalamientos de enriquecimiento ilícito en su natal Guanajuato.

Tampoco porque se publicó que su familia está secretamente involucrada en casinos.

Nada de eso. Lo corrió porque apareció en un video, revelado por Reporte Índigo, bailando quebradita con una teibolera.

La fiesta fue privada. No hay pruebas de que se hayan utilizado recursos públicos para pagarla. Ni de que se haya realizado durante horas de trabajo. El “narco” que dizque aparece en las imágenes es un añejo panista que fue exonerado de transportar un cargamento de mariguana. Y ultimadamente Villarreal es divorciado.

La imagen de la fiesta no es bonita ni ejemplar, puede cuestionarse duramente a los diputados exhibidos que usen mujeres como objetos mientras en tribuna condenan la trata de personas, pero la fiesta que motivó la salida del Coordinador de PAN en San Lázaro palidece frente a las otras acusaciones en su contra.

Gustavo Madero arropó y protegió a Luis Alberto Villarreal ante el golpeteo por los “moches” y los escándalos político-financieros mientras fueron aliados, cercanísimos que operaban políticamente juntos, que actuaban hombro con hombro en las negociaciones con el gobierno, en la campaña para quedarse con la dirigencia nacional de su partido.

¿Qué pasó ahora? ¿Por qué lo despidió Madero por un video, que además fue grabado en enero y extrañamente filtrado siete meses después?

La primera hipótesis es que Gustavo Madero puede tolerar la corrupción, pero es tan “m ocho” que una indiscreción personal es motivo de rompimiento. Pero “El Vato” Madero no es así: si lo fuera, seguro no tendría hoy por hoy como sus principales aliados a los ex secretarios Santiago Creel y Juan Molinar Horcasitas.

Además, Madero no pertenece al grupo ultraconservador del Yunque. De hecho fue su rival en la más reciente elección interna (un jefe yunquista, Juan Manuel Oliva, fue compañero de fórmula de Ernesto Cordero).

Hipótesis descartada, entonces.

¿Qué hay detrás? Una historia que hace falta reportear.

Sobre todo porque Madero y Villarreal eran uno mismo políticamente. Y se saben todo. A ver si no encienden el ventilador.

SACIAMORBOS

Los consejeros del INE están incómodos con la nueva estructura de su Unidad de Fiscalización. Aumentaron de 229 funcionarios a 366, dispararon los sueldos y el staff de la dirección asciende a ¡78 personas!, 50 más de los que ya cargaba. Ningún director ejecutivo en el INE tiene a tanta gente en su equipo cercano. Se extrañaron, se molestaron y pidieron a Alfredo Cristalinas, encargado de despacho en vías de nombramiento, que se ajuste.
 

Carlos Loret de Mola
AGO 14

El culpable secreto del caos IAVE Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

El diagnóstico oficial sobre el caos que se generó en las autopistas del país por el cambio de la tarjeta de peaje IAVE salpica al grupo empresarial del hombre más rico del mundo.

La historia denuncia ocultamiento de información, bloqueos tramposos a aspirantes a competidores, intenciones de retener un virtual monopolio a toda costa, de no perder un negocio de 30 millones de dólares… aunque los usuarios se amuelen. Nada que no se haya visto hacer antes al Grupo Carso en otros sectores de su aplastante influencia económica.

Esta es la ruta:

Carso, de Carlos Slim, es dueño de la mitad de la empresa I+D, que controla el telepeaje en la inmensa mayoría de las autopistas del país a través de las famosas tarjetas IAVE. La otra mitad es de BBVA-Bancomer, que ha sabido mantenerse al margen del escándalo.

Durante los once años que así dominó el telepeaje en el país, I+D no invirtió para modernizar sus lectores de tarjetas, mantuvo tecnología obsoleta, convenció al gobierno de no regularlo, de ir extendiendo su contrato aunque fallaran sus sistemas, aunque los tags de los usuarios a veces servían pero a veces no, etcétera.

Al llegar el gobierno de Enrique Peña Nieto, con Gerardo Ruiz Esparza como secretario de Comunicaciones y Transportes, se decidió renovar el contrato para mejorar tales condiciones. Grupo Carso no quiso participar: quería todo el pastel, y a la antigüita.

Ante ello, concursaron la operación del pago electrónico en la red carretera. Entre seis participantes, ganó el consorcio Telepeaje Dinámico, cuyos integrantes más visibles son el empresario Arturo Alcántara, dueño de VivaAerobus, y los españoles de Azvi. I+D debía hacer la entrega y Telepeaje Dinámico arrancar el nuevo proyecto.

Pero aquello fracasó estrepitosamente en la fecha programada, el 1 de agosto, y las molestias a los usuarios fueron noticia nacional.

Según el mismo diagnóstico oficial de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, el caos generado tuvo diversas responsabilidades:

El gobierno falló en permitir que el viejo operador y el nuevo operador prolongaran sus negociaciones de entrega-recepción hasta empalmarse con la implementación de la nueva tecnología.

Telepeaje Dinámico falló en subestimar el tamaño del animal que estaba por recibir y la importancia de los vehículos particulares —y no sólo los de carga— en el flujo carretero.

I+D, con Grupo Carso al frente, ocultó información al nuevo operador, retrasó las negociaciones innecesariamente peleando por centavitos, trató de quebrar al nuevo esquema para mantener su negocio, fue descortés en el proceso de entrega-recepción y sembró la semilla del caos.

(Uno de mis trabajos es en Televisa, empresa que mantiene una disputa pública con Carso. Estoy a favor de que quienes opinen sobre temas que involucren a las empresas para las que trabajan o de las que reciben dinero, transparenten sus posibles conflictos de interés. Lástima que muchas y muchos los siguen ocultando).

SACIAMORBOS

Cualquier similitud con los celulares seguro es coincidencia.
 

Carlos Loret de Mola
AGO 13

“Les vamos a romper la ma…” Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Reunión a puerta cerrada. Convocados sólo algunos de los funcionarios más cercanos al Presidente Enrique Peña Nieto y el propio Primer Mandatario. Hablaban de los conflictos sociales y políticos que se encendían como focos de alerta en el país.

“Les vamos a romper la madre a los de la CNTE”, dijo contundentemente uno de los asistentes. Y puso plazo: nomás terminen de aprobarse las leyes secundarias de la reforma energética, para que no se vaya a sobrecalentar el ambiente y se atore esa discusión en el Congreso.

Ayer a las 11 de la mañana en Palacio Nacional, el Presidente Peña promulgó el catálogo de letras chiquitas de la reforma energética. Concluye así el proceso de cabildeo y aprobación de las llamadas reformas estructurales.

Se sabe que vienen aplausos internacionales —medios de comunicación, inversionistas, gobiernos— al jefe del Ejecutivo. Y al calce, una exigencia: falta ahora implementarlas.

En esa coyuntura, la administración Peña Nieto estaría echando mano de una señal inequívoca de que sus reformas van en serio, que quien se oponga a ellas enfrentará el peso del Estado: una acción contra la CNTE, que se ha declarado en rebeldía contra la Constitución federal creando estados de excepción —complicidad de los gobiernos estatales de Oaxaca y Michoacán, al menos hasta ahora— donde la reforma educativa no se cumple ni se aplica.

No una represión sangrienta sino un manotazo político que allane el camino para la implementación de esa y todas las reformas, como lo fue al arranque de su gestión el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo, ex dirigente vitalicia del sindicato de maestros, que retó al entonces nuevo Presidente cuando planteó cambiar las leyes educativas del país.

La detención de Gordillo —en el clímax de su poder, aliada de facto del Presidente en su camino a Los Pinos— sembró respeto entre la clase política, mostró a un gobierno decidido y operante, y facilitó las negociaciones políticas.

Una acción política que corte de tajo la impunidad de la CNTE lograría un efecto similar: que no haya poderes fácticos retando a la reforma en telecomunicaciones, que no se atrevan los partidos políticos a darle la vuelta a la reforma electoral, que empresarios dejen de evadir las nuevas leyes hacendarias, que los bancos no se brinquen la financiera, que la energética no enfrente resistencias ilegales. En todo o al menos en parte.

Además, así como al inicio del sexenio la mesa estaba servida para que un golpe a “La Maestra” fuera unánimemente aplaudido, la propia CNTE ha ido creando tal descontento y descalificación entre la ciudadanía que el hecho de que se le aplique la ley puede ser igualmente popular.

“Les vamos a romper la madre”. Ya se sabe quién, a quiénes y cuándo. Falta ver el cómo… si se animan.

SACIAMORBOS

Hasta hoy, el gobierno aplica la ley educativa en 28 estados, en dos medio la aplica (Chiapas y Guerrero) y en otros dos de plano no se ha atrevido. No lo digo yo. Se dijo en la misma reunión. Es el diagnóstico oficial.

Carlos Loret de Mola
AGO 12

Casi me hizo llorar Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Un niño de siete años con la pierna y el brazo destrozados por esquirlas de una bomba de racimo. Un hombre descuartizado a machetazos y luego arrojado en un cerro. Cien mil cadáveres que tres días después de la tragedia seguían tirados en las calles de olor insoportable. Un bebé asentado junto a un árbol, rodeado de moscas, muriéndose de hambre.

Muchas veces he tenido ganas de soltarme a llorar durante una transmisión o mientras realizo un reportaje. La guerra en Afganistán en 2001. El golpe en Haití de 2004. El tsunami en Indonesia ese mismo año. La hambruna en el Cuerno de África en 2011. Súmele los dramas domésticos: los papás de niños secuestrados, de muertos por balas perdidas, las niñas que no tienen qué comer en la sierra, las brutales historias de discapacidad.

“Nunca pierdas la capacidad de asombrarte”, me recomendó hace unos quince años Ricardo Rocha, uno de mis primeros maestros del oficio de reportero. Me persigue la frase porque me da miedo que después de atrocidades como éstas un día ya no reaccione mi piel.

Pero hace unos días me di cuenta que estaba a punto de quebrarme mientras veía un tristísimo reportaje de Danielle D´Ithurbide sobre las mamás separadas de sus hijos por las insensibles e inhumanas políticas migratorias de Estados Unidos.

Las mamás, indocumentadas. Sus hijas, con todos los papeles. Unas que son deportadas. Otras que permanecen en el suelo donde nacieron.

Días que se vuelven años, llamadas que se tornan esporádicas, ausencia que la costumbre somete. ¿Qué estaría yo sintiendo si me separaran así de mis hijos? ¿Si un día los escuchara decir por Skype: papá, ya no me hables, porque me prometiste que ya nos íbamos a ver, que ya ibas a venir y ya pasaron dos años? Me derrumbé por dentro.

La de los niños que nacieron en Estados Unidos y son separados de sus padres, que ya hicieron su vida de aquel lado, es una tragedia. Y también lo es la de los menores que viajan solos desde Centroamérica y México.

Hay una crisis humanitaria en territorio de la principal potencia del mundo. Su respuesta es insuficiente, frustrante. Sus grillas internas complican todo y surge el odioso oportunismo de personajes como el gobernador de Texas, el republicano Rick Perry, que ofrece militarización de la frontera, más como trampolín personal hacia una candidatura presidencial que como solución al drama.

Para enfrentar la situación Barack Obama pidió a su Congreso recursos extraordinarios por tres mil 700 millones de dólares. Sólo le autorizaron 694 millones. El principal objetivo no es atender a los menores sino la deportación más expedita. Los republicanos son más estridentes en su postura pero los demócratas tampoco tienen soluciones más sensibles. Los republicanos avalan a quienes toman las armas para disparar contra migrantes, los demócratas en el Gobierno federal actual han deportado a más indocumentados que nadie en la historia.

Espero que no nos condenen sólo a llorar.
 

Carlos Loret de Mola
AGO 7

Mi hijo es borracho, pero no delincuente: Fausto a la PGR Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Fausto Vallejo Figueroa llegó con semblante de humildad a las instalaciones de la Procuraduría General de la República antier lunes.

El ex gobernador priista de Michoacán llevaba la cabeza baja como los hombros. Reflejaba desgaste, decaimiento, quizá depresión. Lucía apesadumbrado y hablaba en voz baja.

En plática informal contó que ya ni las noticias veía, que estaba aislado de la vida pública.

A su figura, de por sí golpeada por la enfermedad, el infortunio político y los graves problemas de salud de su esposa, se suman la tristeza y el miedo.

Tristeza porque su hijo Rodrigo Vallejo Mora, apodado “El Gerber” (corre la versión de que el apodo se lo pusieron en el mundo del hampa), fue consignado por presuntamente encubrir a Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, líder del cártel de Los Caballeros Templarios: apareció en un video departiendo con el criminal y hasta tomándose una cerveza, y luego no quiso explicar nada del asunto al Ministerio Público federal.

Miedo porque están tras las rejas por presuntos vínculos con el narco su brazo derecho —Jesús Reyna, su secretario de Gobierno— y su hijo, que era también su operador, su representante, su hombre de confianza. Y quizá siga él.

Estuvo cosa de media hora en la PGR, concretamente en la Agencia de Investigación Criminal, no tres horas como se llegó a difundir extraoficialmente. Su petición central: que se le autorizara ver a su hijo. Se dijo a las órdenes de las autoridades para lo que lo necesitaran y prometió mantenerse al margen de la investigación.

Y abogó por Rodrigo: que es desmadroso, borracho, mujeriego, pero no delincuente. Expresó que está desilusionado de su hijo, que le dio todo y lo único que ha recibido de él han sido problemas.

Contó que lo mandó a España desde el 2 de junio, cuando agonizaba su gubernatura que terminó dos semanas después. De Europa regresó el viernes 1 de agosto en la tarde, cuando la PGR primero le preguntó y al negarse a contestar, lo detuvo.

El ex mandatario michoacano recibió la luz verde de la Procuraduría General de la República para ver a su hijo en la cárcel estatal en la que se encuentra, la de Santiaguito, en el municipio de Almoloya de Juárez, Estado de México.

Todo esto me fue revelado por fuentes muy confiables.

SACIAMORBOS

¿Fausto es inocente? ¿No se dio cuenta de nada? ¿O no quiso indagar lo que se publicó por todos lados, se comentaba en todos sitios? ¿No sabía? ¿O todo contaba con su visto bueno? ¿Es la víctima de la noble paternidad? ¿O el titiritero que busca que la audiencia no descubra su cuerpo agachado, escondido con sagacidad tras bambalinas, mientras finge voces y manipula a los protagonistas?

El retrato del viejo golpeado no me ha hecho cambiar lo que pienso. Lo publiqué ayer en estas Historias de Reportero bajo el título “¿Y Papá Vallejo qué?”.

Veremos cómo proceden las autoridades federales al frente del caso.
 

Carlos Loret de Mola
AGO 6

¿Y papá Vallejo qué? Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

El jueves 5 de junio de este año en estas “Historias de Reportero” publiqué que “Rodrigo Vallejo Mora, hijo del gobernador de Michoacán, aparece con Servando Gómez Martínez ‘La Tuta’ en uno de los videos incautados en una casa de seguridad del cártel de Los Caballeros Templarios”.

La columna titulada “El hijo de Fausto, en video con ‘La Tuta’” fue retuiteada y ampliamente comentada en redes sociales, retomada también por distintos medios de comunicación. Se irritó por eso el entonces mandatario michoacano, Fausto Vallejo. Su reacción fue furibunda:

Habló al aire de que había periodistas nacionales sensacionalistas, puso a sus plumas afines a atacar, mandó a sus voceros a desmentir y él mismo, el sábado 7, dos días después de la publicación, dijo: “Se ha hablado mucho sobre el video o sobre algunas cuestiones de mi hijo, familiar; quiero decirles que en la familia no hay delincuentes”. Curioso: su declaración fue en el día que se conmemora la Libertad de Expresión.

Las mentiras de Vallejo papá no aguantaron. Justo una semana después de difundida la columna en cuestión el todavía gobernador cambió su versión: confesó que a su hijo “lo levantaron y se lo llevaron a la fuerza” a mediados de 2013 y que si tal video existía, quizá se trataba de ese “levantón”.

Vaya “levantón” el de Rodrigo Vallejo: en el video aparece sonriente, platicando con soltura con el más buscado de Michoacán, compartiéndole sus visiones, cómodamente sentado, medio echado incluso en torno a una mesa donde asienta su cerveza Tecate.

Si aquello fue una reunión involuntaria, un secuestro exprés, una privación ilegal de su libertad, Vallejo papá o Vallejo hijo debieron denunciar. Pero no. No habían dicho una palabra sobre el asunto.

Seis días después de que cambió su versión, Fausto Vallejo anunció su renuncia al cargo. Fue el 18 de junio. Y mes y medio más tarde, este fin de semana, Rodrigo Vallejo fue detenido por la PGR, consignado por encubrimiento.

Ahora espera a que se defina su situación jurídica recluido en el penal de Santiaguito, en Almoloya, Estado de México.

La gestión de Vallejo como gobernador de un Estado asfixiado por la inseguridad estuvo marcada por la polémica desde el inicio debido a su estado de salud: se debatió si debía retirarse del cargo para atenderse.

Finalmente se retiró de la silla cuando ya se había cumplido el plazo que permitía simplemente nombrar a un sucesor sin necesidad de convocar nuevamente a elecciones.

Pero había en su Gobierno una enfermedad peor: los Caballeros Templarios lo habían infectado del todo. Hoy, el que fue su secretario de Gobierno y quien lo sustituyó durante su licencia, Jesús Reyna, está en la cárcel por complicidad con esa organización. Y la casa de Vallejo estaba igual de invadida: su hijo trataba con “La Tuta” y ya también está arrestado.

Difìcil creer que mientras su mano derecha y su hijo eran cómplices del crimen organizado, papá Vallejo no supiera nada.

SACIAMORBOS

¿No sabía? Eso suena a aquello de que Raúl hacía de las suyas y Carlos no se enteraba.

Carlos Loret de Mola
AGO 5

El góber bala Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Puebla es hoy una muestra de un falso dilema. No sé si por maña o confusión de los políticos y varias ONG.

Parecería que frente a las manifestaciones los gobiernos sólo tienen de dos sopas: permitir con total impunidad que grupos violentos realicen actos de vandalismo que afecten a terceros o reprimir brutalmente a quienes protesten.

Los partidos políticos viajan de una postura a la otra según les va tocando ser gobierno u oposición: no les interesan los derechos de manifestación, libre expresión, libre tránsito y seguridad pública. Trabajan para los grupos profesionales de la protesta que los apoyan o para cuidar la cara de sus figuras.

En las democracias más avanzadas del mundo tienen claro que el derecho a protestar se respeta sin condiciones. Y también que el uso de la fuerza es legítimo cuando quienes se manifiestan recurren a la violencia y al vandalismo. Nadie lo discute.

Por eso es muy fácil detectar casos de abuso policiaco. Hay protocolos y reglamentos detalladísimos tanto para las fuerzas públicas de seguridad como para los manifestantes. Y los policías tienen una capacitación permanente para saber qué hacer frente a multitudes enojadas.

La llamada “ley bala” aprobada en febrero en Puebla pareció en un principio un intento por ordenar el tema. Pero el Gobierno de Rafael Moreno Valle y la mayoría PAN-PRI en el Congreso local se excedieron:

Comenzaron tomando en cuenta en su iniciativa la capacitación para los policías y el establecimiento de protocolos, pero terminaron incluyendo apartados peligrosos como que en el cuarto nivel de emergencia frente a una manifestación, los policías usen balas de goma, armas de fuego y “armas letales” en general.

Esperable: la reacción de las ONG fue de rechazo y denuncia, y aún así la ley se aprobó.

Si en la frontera Estados Unidos-México siempre estamos en contra del uso de balas de goma (que en todo el mundo se sabe que sí pueden causar la muerte), es absurdo ponerlas en manos de policías mal capacitados y plasmar en la ley que pueden usar armas letales contra manifestantes. Era abrir la puerta a la tragedia.

El 9 de julio, en San Bernardino Chalchihuapan, pobladores que protestaban por el retiro de los registros civiles bloquearon la autopista Atlixco-Puebla. Con la “ley bala” en vigor llegó la policía estatal. Hubo un enfrentamiento: no se veía gran capacitación de los policías que arrojaban a la gente lo mismo granadas de gases lacrimógenos que las mismas piedras y objetos que habían recibido primero.

Fue herido en la cabeza el niño José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, quien terminó muriendo. Los pobladores afirman que lo mató una bala de goma de la policía. Las autoridades niegan que se hayan usado y afirman que lo hirió un cohetón, arsenal de manifestantes.

La tragedia es que falleció un niño de 13 años. Un juez ordenó la suspensión de la citada ley. Hoy en Puebla de nuevo no hay protocolos ni reglas vigentes, hay un niño muerto y el debate sigue en el mismo atolladero.

Como si la impunidad y la represión fueran las únicas dos opciones.
 

Carlos Loret de Mola
JUL 24