Londres y la sociedad civil Miércoles, 1 Agosto 2012 por Cuauhtémoc Cisneros Madrid

¡Sí se puede!, la raza humana sí puede vivir en concordia; sí puede competir, ganar y perder, fortalecerse, superarse en busca de ser mejor, en paz, y con gallardía, aún en medio de la locura que implica convivir y competir con otras razas, culturas, formas de ser, de ver la realidad, de creer y de comportarse.

La esencia de los Juegos Olímpicos indudablemente tiene muchas aristas por analizar y discutir, pero la principal de ellas —para mí— tiene que ver con el futuro de las nuevas generaciones,  la posibilidad de que nuestros niños y jóvenes (hijos, nietos y bisnietos) logren entender el valor de las acciones que emprendemos día a día, con independencia de nuestra condición personal y social. Una muestra de ello la hemos podido constatar al ver las acciones realizadas por el pueblo británico, antes, durante y luego de la inauguración del evento deportivo más importante del planeta.

La participación de miles de ciudadanos voluntarios logró “aterrizar” las ideas, planes y programas planeados en tiempo y forma por los diversos grupos interdisciplinarios especializados en todo lo que usted y un servidor podamos imaginarnos.

Es claro que el nivel deportivo de los Juegos Panamericanos viene a ser algo así como la antesala de los Juegos Olímpicos. Los campeones panamericanos son dignos de todo reconocimiento, no obstante, cuando llegan al espacio olímpico, no siempre resultan bien librados, y ello se debe al nivel competitivo de cada escenario.

Las comparaciones no tendrían que venir al caso, empero, los contrastes son tantos, que resulta importante señalar al menos algunos detalles de lo que hemos podido ver y saber de los Juegos Olímpicos realizados por tercera ocasión en Londres —única nación que goza de este privilegio— y que, toda proporción guardada con los Juegos Panamericanos efectuados en Jalisco, nos deja ver que el llamado “viejo mundo” todavía tiene mucho que enseñarnos.

Para darnos una ligera idea, habríamos de recordar que aquí, los estadios y Villa Panamericana fueron “terminados” apenas “15 para las12”, mientras que en Londres se inauguró con un año de anticipación. Sin entrar en muchos detalles, aquí los estadios se encuentran convertidos en verdaderos “elefantes blancos” y son utilizados por unos cuantos deportistas. En Londres, el Estadio Olímpico será desmantelado y llevado a otra zona.

En Londres, se propiciaron desarrollos deportivos y turísticos, mientras que aquí la rapiña favoreció a unos cuantos gobernantes y la Villa Panamericana es un esqueleto contaminante de toda la zona en donde se encuentra ubicada.

En ambas competencias participaron miles de ciudadanos voluntarios, lo que las convierte en magnífica oportunidad para socializar una acción de gobierno, lo malo que en Jalisco se aprovechó para colocar a cientos de recomendados con sueldos extraordinarios, lo que propició una deuda descabellada que habremos de pagar todos nosotros.