Elegir ser demócrata Viernes, 10 Febrero 2012 por Guadalupe Morfín

 

Una mujer en el país ha desafiado un difícil entramado partidario en la contienda pre electoral en México, y ganó la elección interna del PAN para ser candidata a la Presidencia de la República: Josefina Vázquez Mota. Aunque en política se tragan sapos y cocodrilos sin aspavientos, me preocupa que parezca contener tanto sus emociones, como si no se diera permiso de legítimos enojos o de travesuras. Sin embargo, conocí su compromiso con las mujeres de Ciudad Juárez como secretaria de Sedesol, y valoré el trabajo de colaboradores suyos, como Cecilia Loría en Indesol, o Rogelio Gómez Hermosillo en Oportunidades. Fueron aliados en fortalecer a la sociedad civil juarense que se las juega en zonas de riesgo, y en brindar auxilio a mujeres vulnerabilizadas por la pobreza. Cuando ella fue secretaria de Educación, y gracias al subsecretario Miguel Székely, y a las organizaciones sociales del programa Construye-T, establecimos una alianza para prevenir violencia en el bachillerato, a partir de material editado por la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas, donde trabajé, con convocatorias a concursos en las preparatorias federales del DF, y espléndidas respuestas. Pero donde más fresca la vi, fue en la vieja Planta de Luz, con Germán Dehesa, que la quiso bien, recaudando fondos para los damnificados de huracanes en distintos estados, en una subasta a donde caímos Patricia Mercado y yo cuando andábamos en la aventura de México Posible en 2003. La ahora candidata también fue co-convocante, con Beatriz Paredes (PRI) y Amalia García (PRD), en 2005, en Zacatecas, de un Congreso por una Reforma de Estado con Perspectiva de Género, con 30 participantes líderes en los campos académico, político, social y gubernamental, de distintos partidos o sin militancia. O sea, Josefina es dialogante, y puede impulsar por ello una agenda de reconciliación nacional. 
 
Una mujer duerme bajo la nieve de este enero cerca del Distrito Federal. Su pecho y su rodilla son cumbres conocidas para los alpinistas. Es el volcán femenino, el Iztaccíhuatl. Cotidianos y firmes pasos por la paz podemos dar las mujeres en México.
 
Pilón tapatío: Mi escepticismo en el campo electoral (fui abstencionista militante antes del IFE) se vio confirmado con la elección interna para candidato a gobernador en Jalisco y su desaseo. Pese al recelo, salí a votar, pues el proceso local era abierto a la población con credencial de elector. A escala nacional no sé si el asunto llegó a nuestros extremos de acarreos, que deben tener muy alterados en su sagrado reposo a don Manuel Gómez Morin y a su amigo Efraín González Luna, fundadores del PAN. Aquí parecía juego de carambolas: “acarreo a XXX para que voten por K que estorbará que llegue W y así propiciamos que pueda arribar sin líos Z, pero también mando a votar a YYY por LLL para tener múltiples velas encendidas”... Ya ni la amuelan. Juguemos mejor a ser demócratas, en serio y en la risa.
CARGANDO COMENTARIOS...