Allá en la Fuente Por El Informador opinion@informador.com.mx

A través de un desplegado, el candidato del PAN a la gubernatura, Fernando Guzmán, felicitó ayer a los profes, pero con tan mala redacción que: o elimina del reconocimiento a sus maestros de español porque no le impartieron bien las clases… o repasa sus apuntes de gramática… o se busca un buen corrector de estilo. Porque su mensaje tiene desde errores de dedo (como “sociaples” en lugar de “sociales”), hasta faltas de ortografía (“reconosco” y “anelos”). Sin contar el estilo medieval de la redacción y los acentos y comas, hartos, que faltan o sobran, asegún. Profes panistas de Allá en La Fuente se ofrecen a darle alguna asesoría.

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Sobre la campaña de Fernando Guzmán, en el PAN hay dos cuestiones, una conocida y otra no tanto. La primera es que aunque no lo digan, aceptan que no solo no levanta, sino que está cayendo y por eso cambiaron al coordinador, que supuestamente es Héctor Álvarez Contreras. La otra es que la verdad, la verdad, Álvarez no coordinará, sino que están llamando a operadores con experiencia, porque el diputado y ex acalde de Zapotlanejo es un político animoso, pero no es el hombre calificado para sacar del hoyo a Guzmán. La cara entonces, será la de Héctor Álvarez, pero los auténticos estrategas (será más de uno) permanecerán en las sombras. ¡Cuánto misterio!

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¿Y Aristóteles Sandoval? Pues está con su sí y su no, respecto a su visita al ITESO. Primero: que no irá al foro Diálogos Universitarios con Candidatos 2012 (al que sí asistieron Fernando Guzmán y Enrique Alfaro), al que fue invitado y que canceló. Segundo: Que sí participará el próximo viernes en la Cumbre de Comunicación Política, en la misma universidad, el 18 de mayo, a las 9:00 horas, actividad que estará abierta a toda la comunidad universitaria. El efecto Ibero llegó a Jalisco.

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A ver, a ver: el presidente de la Comisión de Participación Ciudadana, diputado Salvador Arellano, requiere un vocero al estilo del personaje foxiano Rubén Aguilar. Ahora resulta que lo que él quiso decir en entrevista fue que la sesión de esa comisión no fue secreta, sino a puerta cerrada… ¡Ah, bueno! Dijo también, después de la no ratificación de los consejeros del Itei, Guillermo García Murillo y Guillermo Muñoz Franco, que todo estaba fríamente calculado y que se planeó así para que el pleno aprobara lanzar nueva convocatoria. ¡No contábamos con su astucia! ¡Ffrrrrrr! (Sonido de la sacada de lengua del gremio de Allá en La Fuente al diputado priista).

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Tendremos visitas: hoy, Josefina Vázquez Mota; para el día de mañana jueves, Enrique Peña Nieto (dicen que apoyará la decisión de Aris de no ir a la universidad hermana de la Ibero) y el viernes, el presidente Felipe Calderón. Ya les contaremos en detalle.

El Informador
MAY 16

Yo voto contra el Panal Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por Ricardo Raphael

No es nada personal, mi decisión es fundamentalmente política. Quiero con mi voto hacerle un bien a mi país; aportar el grano de arena que me corresponde para que, en el futuro, tanto abuso sea imposible. ¡Ni un voto al Panal! Esa es mi convicción para estos comicios.

Llegó la hora para que los dueños de este partido dejen de ser tan poderosos; tiempo para que, con nuestros sufragios les pongamos un alto.

El Panal es la fachada electorera de una casa donde se perpetúa una de las peores expresiones de la corrupción mexicana. Se trata de un partido que sirve a los intereses de la cúpula sindical del SNTE, cuya líder prominente es Elba Esther Gordillo. Decirle “no” en las urnas a esa fuerza política es la mejor manera de oponerse a tan descarado abuso.

Sus integrantes son celosos guardianes del statu quo y han hecho cuanto obra en su poder para impedir toda reforma relevante al sistema educativo. En fecha reciente ellos reventaron el proceso de evaluación a los profesores; son también quienes descarrilaron las reformas para crear un servicio profesional del magisterio; fue esa camarilla la que este año burló a la autoridad educativa cuando se intentó terminar con el faltismo de los profesores en las aulas.

Es enorme el poder de la cúpula del SNTE: es capaz de colocar funcionarios en todos los niveles. En la actual administración nombró, entre otros, como subsecretario de Educación Básica a Fernando González Sánchez, yerno de Gordillo; también logró ubicar, en al menos 16 entidades de la República, a los responsables de las secretarías locales de Educación; manipula las direcciones de los planteles escolares y es patrón tanto de los supervisores como de sus jefes. En fin, su influencia se extiende, poderosísima, sobre la vasta estructura educativa que atiende hoy a más de 24 millones de niñas y niños mexicanos.

El poder de esta cúpula sindical se sostiene sobre tres pilares: primero, dispone del ramo más grande de recursos que tenga el Estado mexicano; segundo, gobierna la vida profesional de más de un millón y medio de funcionarios; y tercero, es capaz de premiar con numerosos votos a los políticos que se plieguen a su voluntad. Un actor que posea gente, dinero y sufragios en esta magnitud se hace invulnerable.

De las tres patas que equilibran al gigante, propongo aquí derrumbar la tercera. El sistema educativo y el sistema electoral no deben seguir entrelazados. Hay que ponerle un alto al uso impune e indiscriminado de docentes y dineros, dispuestos para servir a una maquinaria electoral cuya única misión es proteger intereses inmorales.

Si a través de los votos fuésemos capaces de decirle “no” a esa mafia, lo demás vendría solo. Si de ahora en adelante esa camarilla no pudiera someter a los legisladores, si ese grupo político quedara impedido para nombrar a los funcionarios públicos, si el Panal no lograra mantener su registro como partido, si la sociedad mexicana expresara su repudio de manera contundente en las urnas, entonces el próximo Gobierno de la República recibiría una instrucción precisa por parte de las y los ciudadanos.

Por esta razón no hay que darle un solo voto a Nueva Alianza el 1 julio. Ni un solo voto a Gabriel Quadri, ni un solo voto para el Congreso, ni uno solo para los cargos locales que el Panal juega en esta jornada.

Es oportunidad única porque en esta ocasión tal fuerza política va sola; la desecharon los panistas, los priistas, y los perredistas. Sólo falta que las y los votantes ratifiquen su rechazo y esa torrecilla mafiosa resbalará sin detenerse sobre la fatal rampa enjabonada que tanto se merece.

Ahora que, el voto a favor de la educación podría llevárselo quien, en las semanas restantes, presentara de manera creíble un rompimiento irrevocable contra tal camarilla. Quien tuviera como propuesta divorciar al Estado mexicano del poder que ostenta ese liderazgo magisterial; quien hiciera profesión explícita para denunciar sus corruptelas, el desvío de recursos que le distingue, el abuso de autoridad, sus enclaves autoritarios y sus pulsiones regresivas.

Vázquez Mota, López Obrador o Peña Nieto todavía podrían hacer campaña explícita para dejar definitivamente fuera el negocio político que este partido representa. Si alguno tomara con sinceridad esta bandera, con gran gusto y dignidad le entregaría mi voto el próximo primero de julio. Insisto: sería por razones meramente políticas; nada en esto es personal.

El Informador
MAY 16

Fuentes el prodigioso Por Ricardo Rocha ddn_rocha@hotmail.com

Escribo estas líneas desde el dolor de una pérdida fraterna y con el desorden de la desmemoria por el impacto de su partida.

Lo vi de cerca por vez primera hace tal vez 25 años, luego de haber recibido una de tantas distinciones trascendentes que lo distinguirían a lo largo de su vida. Lo acompañaba un séquito de obsecuentes que hicieron malos chistes sobre la entrevista televisiva que, según ellos, jamás se transmitiría y que yo intentaba con mi camarógrafo. ¿De verdad tú crees que va a pasar? Me preguntó con amabilidad espontánea. Yo creo que sí, le respondí no tan seguro. ¿Apostamos una cena? ¡Va! La entrevista se transmitió a pesar de algún chismoso que le anticipó mi intención a Emilio Azcárraga Milmo, quien me mandó llamar para comentarme el lío de faldas que años atrás los había distanciado. Ya en nuestra cena —que el pagó— a Carlos le hizo mucha gracia el recado de Emilio de que lo invitaba a una copa para saldar de una buena vez el pasado. Luego lo convidé como colaborador especialísimo “Para Gente Grande”, por supuesto que con la venia del “Tigre”.

Se inició así una amistad tan entrañable como respetuosa de las visiones de cada quien. Compartimos muchas veces el pan, el vino y conversaciones deliciosas. Como los amigos de verdad, jamás nos reclamamos el tiempo transcurrido desde nuestro encuentro anterior. También en este lapso concelebramos una docena de entrevistas casi siempre sobre la aparición de sus nuevos libros; muchas veces en la intimidad de su casa en San Jerónimo; pero también en otros lugares como alguna inolvidable mirando la ciudad desde la terraza del Castillo de Chapultepec y elucubrando sobre la complejidad seductora de este México nuestro de todos los días.

La vida nos acercó todavía más cuando Carlos hijo se incorporó a trabajar conmigo unos años antes de su partida tan dolorosa y temprana como la de su hermana Natasha. Dos heridas tan profundas que nunca supe si sanaron del todo en los espíritus de Carlos y Silvia Lemus, su compañera de décadas.

También la casualidad habría de juntarnos en diversas ocasiones, como cuando encontré a Silvia en una sala de espera en el aeropuerto de París, muy paciente, “aquí esperando a Fuentes que viene de Estocolmo porque nos vamos juntos a nuestro departamento en Londres”. Con todo y sorpresa habríamos de brindar los tres por el destino de nuestros vuelos.

He de decir, sin embargo, que a pesar de la cercanía que nos dio la vida, siempre hubo una suerte de respeto que no estaba reñido con la calidez de nuestros abrazos.

Y es que Carlos significaba y todavía significa una influencia enorme para mí y todos los de mi generación. De tal suerte que, a pesar del amigo fraterno, ahí estuvo siempre el icono viviente que nos había marcado con obras indispensables para descifrarnos a nosotros mismos: La región más transparente; La muerte de Artemio Cruz; Aura; Cantar de Ciegos; Zona Sagrada; Terra nostra y La cabeza de la hidra. Más acá, las claves para el entendimiento cabal del México contemporáneo: La Campaña; La frontera de cristal; Los años con Laura Díaz; Instinto de Inez; Todas las familias felices; por supuesto que su clásico La silla del Águila y muy recientemente La voluntad y la fortuna.

A propósito de esta última, Fuentes me dio uno de esos grandes regalos que se quedan para siempre. Y es que le pedí como era habitual una entrevista. Con una condición. La que quieras. Que te quedes a comer. Por supuesto. Pero hete aquí que en terminando de grabar me soltó: ¿no te importa que venga alguien más? Claro que no ¿puedo preguntar quién? Es el Gabo me dijo tan tranquilo. Los dejo solos para que puedan decir palabrotas, nos atendió risueña la inigualable anfitriona que puede ser mi colega Silvia. Y creo que no tengo que decir que fue una de las tardes más maravillosas de mi vida. En la que discurrieron lo mismo el amor que el desamor, la memoria y el olvido, el dolor y la esperanza. Se habló también de las miserias de la política y los fulgores esperanzadores de la inteligencia. De la energía vital de los jóvenes. De tiempos remotos y de los años que vendrán.

Eso y mucho más tengo yo que agradecerle a Carlos Fuentes. Y mantenerlo vivo así, con su herencia literaria formidable, su incansable apostura de ciudadano del mundo, su ánima itinerante y su inagotable amor por México.

Ricardo Rocha
MAY 16

Cuando muera, quiero verme como usted Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

—Tocayo querido, qué gusto verle— solía recibirme con generosidad injustificada cada entrevista.

La sonrisa gentil, la voz cálida y seductora y el impecable aspecto de quien lucía siempre como acabado de salir de la regadera, recién perfumado. Alto, pelo cano, pantalón de vestir combinado a la perfección con una camisa formal y un suéter delgado, cashmere tal vez, a los que a veces sustituía un traje oscuro que parecía confeccionado a la medida. El remate, zapatos con personalidad boleados la víspera y una corbata firme o algún pañuelo en el bolsillo. Algo de caballero mexicano, otro tanto de gentleman inglés.

Lo entrevisté en la mañana, en la tarde, en la noche. En su casa capitalina de San Jerónimo, en el jardín del Quinta Real Guadalajara durante la FIL, en algún salón del Hilton de La Alameda. Lástima que nunca en Londres, donde vivía la mitad del año. Nunca me citó ahí: él fijaba día, hora y lugar. Yo acudía puntual al llamado. Aparecía, estilo perfecto, unos minutos tarde, los del protocolo. Nunca desaliñado, demacrado, avejentado, dejado de sí mismo, menos enfermo.

– Cuando tenga sus ochenta quiero verme como usted – me atreví a decirle una vez frente a la cámara y se sonrojó. El hombre caminaba y nadaba mucho.

La última vez que nos encontramos ridiculizó en una frase a López Obrador y Peña Nieto, desdeñó a Josefina. Su candidato era Marcelo, pero no llegó, y lo lamentaba. Insistía que tantos partidos eran un lastre democrático, que debían existir sólo dos en México, pero fuertes: uno de centroderecha (conformado por el PAN y el ala neoliberal del PRI) y otro de centroizquierda (hecho del PRD y los nacionalistas del PRI).

Había que preguntarle rápido y estar atento. Contestaba breve y contundentemente. Primero política, luego literatura. Me encantaba oírlo contar –creo que por eso se lo preguntaba siempre– la historia de que más vale que las musas lleguen cuando estés trabajando. Decía que él no era de los que esperaban distraídos el feliz arribo de la inspiración, sino que cada mañana temprano se despertaba a las 6:30, desayunaba y se sentaba a escribir de 8:00 a 1:00. Las musas, misericordes, asisten al obrero esforzado.

¿El Nobel? Cuando se lo dieron a Gabo me lo dieron a mí, es mi generación, con eso basta. ¿No le gustaría? A quién no (levantó los hombros). ¿Usa computadora? ¡No! Yo soy escritor como Cervantes, de pluma fuente nada más.

Un gran seductor. Por eso escribía así.

La primera vez que me embrujó la cadencia con que él leía fue cuando cubrí, a finales de los noventa, una conferencia que impartió en Bellas Artes.

La bocina estaba hasta atrás del salón y como mi deber de reportero de la XEW era captar el audio con la mejor calidad posible lo escuché sin alcanzar a verlo. “Este hombre debería hablar diario en la radio”, pensé.

Este lunes 21 de mayo de 2012, en su magnífica casa escondida en el empedrado del Sur de la Ciudad de México teníamos agendada una entrevista. La última que no lo fue. Seguro alistaría, como era costumbre, la sala de abajo, clásica, con olor a provincia y ventanales abiertos al patio interior, con mesitas presumiendo las fotos familiares en las que salen guapísimos y en las paredes obras de arte de sus amigos, vivos y muertos, que no orean un lienzo en galería por menos de un millón de dólares.

Mientras llega nuestra próxima conversación, estaré imaginando que Carlos Fuentes aparecerá recién rasurado tras alguna puerta mágica, extenderá los brazos en suéter de cashmere y me volverá a decir: tocayo querido, qué gusto verle.

Carlos Loret de Mola
MAY 16

De verdad, ¿quién ganó? Por Ivabelle Arroyo ivabelle@gmail.com

Este artículo viene un poco adelantado  pero es por culpa del Tribunal Electoral del Poder Judicial (el federal, pues) y las reacciones de tía enloquecida de algunos consejeros del Instituto Federal Electoral ante el riesgo de no poder hacer un conteo rápido el día de la elección.

Al final, resulta que todo fue un equívoco y sí se hará el conteo, pero una duda se instaló. Y es que a ver: El IFE y los institutos electorales estatales cuentan con un sistema de resultados preliminares (el PREP), además están las famosas encuestas de salida, el susodicho conteo rápido y el resultado final, completo, de la votación. Ah, y claro, las encuestas, todas las encuestas previas.

La duda es: ¿cuál de estas herramientas funciona para tener certeza? ¿Qué tipo de certeza es la que se requiere para evitar conflictos postelectorales? ¿En qué consiste cada tipo de resultado? Las encuestas las conocen: son fotografías del momento con un sistema que permite hablar del universo completo de electores a través de una muestra de éste. Esa foto cambia día con día; a veces hay tendencias, a veces hay giros bruscos, a veces no.

El PREP es una especie de recolector de datos al estilo bancario. Básicamente se trata de tecnología que permite el envío cifrado a distancia de los resultados electorales de los distritos a una base central. No es una muestra, así que no habla del universo. Habla de lo que hay, por partes. Al principio puede mostrar un ganador que refleja una sola zona del país, pero luego puede cambiar drásticamente el resultado cuando llegan, por ejemplo, los resultados rurales.  Este sistema no da certeza sobre los resultados totales, pero da confianza sobre el manejo de la información en general. Uno puede ver en dónde está ganando quién y es francamente emocionante.

Las encuestas de salida son hechas generalmente por casas encuestadores o por medios de comunicación. No tienen ninguna validez, pues dependen de la honestidad del votante al que inquieren.

El conteo rápido es un ejercicio riguroso estadístico, hecho por la propia autoridad electoral, con el 5% de las casillas. Se supone que refleja el universo completo y permite que los consejeros tengan datos precisos para contrarrestar el ruido de los partidos y los medios en la noche de la elección. Sin embargo, si la elección es cerrada, el margen de error del conteo rápido puede poner en entredicho a la autoridad.

Dicho esto, es preciso advertir que la carrera que juega el IFE no debe ser contra el tiempo ni en contra del ruido en tiempo real generado por medios y redes sociales. La certidumbre la otorga que los votos se cuenten bien, no cómo se canta el resultado. Si lo anuncian después de López Dóriga o los tuiteros, no será grave, siempre y cuando los funcionarios de casilla hayan sido bien capacitados, los consejeros hayan sido imparciales y la elección haya sido vigilada. Eso es lo importante.

Ivabelle Arroyo
MAY 16

Semejanzas entre Guzmán y Josefina Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por Rubén Martín

Hay una cantidad importante de coincidencias entre la campaña federal presidencial panista y la campaña por la gubernatura de Jalisco. A estas alturas de la campaña del Partido Acción Nacional (PAN), se tiene la percepción de que a su candidata Josefina Vázquez Mota le falta entusiasmo, que no levanta, que falta unidad entre el panismo y que puede caer hasta un tercer lugar rebasada por el candidato de la izquierda electoral.

Las mismas características se encuentran en la campaña de Fernando Guzmán por la gubernatura de Jalisco. A escala federal el escenario de un tercer lugar para la abanderada de Acción Nacional no es novedoso, pero sí lo es en Jalisco donde el escenario electoral ha estado dominado por el bipartidismo entre el PAN y el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La novedad en la actual contienda por la gubernatura en Jalisco es el ascenso de Enrique Alfaro Ramírez, un tercero en discordia postulado por el partido Movimiento Ciudadano (de nula presencia en la Entidad). A mitad de la campaña, encuestas recientes ubican a Alfaro en el segundo lugar de intención del voto, superando al panista Fernando Guzmán, pero lejos todavía del priista Aristóteles Sandoval.

Su campaña va en ascenso y su mensaje de ser un candidato ajeno a las estructuras partidistas ha permeado entre ciertos sectores de votantes, incluso entre votantes que antes han apoyado al PAN.

No solo eso. Hay versiones consistentes de que incluso recibe apoyos de influyentes panistas, como Herbert Taylor Arthur, cercano al gobernador Emilio González Márquez. Incluso se sostiene que el propio mandatario estatal habría dejado a su suerte a Fernando Guzmán para apostar por Enrique Alfaro, conformando de facto una alianza opositora frente a la fuerte candidatura priista.

Y el pretendido mensaje de unidad que se quiso dar este fin de semana resultó peor, pues como manifestación de que el gobernador sigue apoyando a Guzmán, se envió a Raúl Monjaraz, secretario particular de Emilio González, a la campaña por la gubernatura. El mensaje es extremadamente débil debido a que Monjaraz tiene escasa o nula presencia entre el panismo.

La cantidad de coincidencias que existen entre las campañas de Vázquez Mota y Fernando Guzmán indican que no se trata de problemas de los candidatos, sino de un asunto que compete a todos los panistas.

Todo indica que estamos ante un fin de ciclo del PAN en el poder público, tanto nacional como en Jalisco. El PAN dejó de ser la oposición que ofrecía creíblemente un cambio no sólo de partido en el poder, sino de régimen. La oferta panista de un gobierno donde se desterrara la corrupción y la impunidad no solo suena hueca, sino que ahora los panistas están inmersos en casos de corrupción semejantes a los del PRI.

Con este fin de ciclo panista, se cierra también un ciclo de búsqueda de legitimación para el sistema político. La derrota de los panistas será vista, con razón, como el fracaso de la alternancia de gobiernos en México y aumentará el desprestigio de partidos y elecciones entre la mayoría de la población.

 

El Informador
MAY 15

La magia de Bebeto se debilita Por Jorge O. Navarro jonas@informador.com.mx

Difíciles tiempos le están tocando al abanderado del PAN a la alcaldía de Guadalajara. Alberto Cárdenas, mejor conocido como Bebeto, es el político panista que, como candidato, ha sido el más exitoso y rentable en la historia del partido blanquiazul en Jalisco.

Cuando dejó la gubernatura, su capacidad de conexión con las masas era sorprendente; no parecía que su carisma se hubiera desgastado en seis años de gobierno, algunos de ellos bastante accidentados. Después, en las elecciones de 2006, como candidato a senador, barrió —literalmente— con sus oponentes y sólo en Guadalajara fue más votado que el mismo candidato a gobernador, Emilio González Márquez.

Precisamente esos antecedentes lo convirtieron en el “único candidato posible” para que el PAN tuviera aspiraciones serias de recuperar Guadalajara. Pero las circunstancias adversas se han ligado una tras otra y están configurando un escenario en extremo adverso.

Primero, la debilidad de la candidata presidencial Josefina Vázquez Mota contagia a todos los panistas en el país. Luego, aunque definitivamente Bebeto es el candidato más rentable que tiene el PAN, tanto que se esperaba que con el inicio de las campañas municipales (el 30 de abril) le diera un empujón al candidato a gobernador, Fernando Guzmán Pérez Peláez, pareciera que ocurre exactamente al revés, y los equipos de campaña lo notaron, porque Cárdenas hace su campaña solo y no junto a Guzmán, como ocurrió los primeros días.

Y para rematar, los candidatos a diputados prácticamente están desaparecidos o cuando menos, no se ven por ningún lado. Lo normal en una elección, y más en una difícil como la actual, es que los aspirantes a una diputación estén codo con codo con el candidato a la alcaldía, y no es el caso.

¿Y qué hay con los contrincantes? Pues el PRI tiene un candidato, Ramiro Hernández García, que no ha pasado por ningún predicamento en la campaña, que a cualquier colonia donde se para está siempre con el candidato a diputado y en sus evento cuidan que invariablemente haya simpatizantes.

A eso debe agregársele que en Guadalajara gobierna el PRI y la administración que encabezó Aristóteles Sandoval trabajó acuciosamente para granjearse simpatías en colonias populares, donde no hay organismos cupulares ni grandes liderazgos, pero sí muchos votos…

Todavía es pronto, pero Bebeto, que nunca ha perdido una elección, posiblemente esté por conocer la derrota. Su magia electoral se está debilitando.
 

Jorge O. Navarro
MAY 15

Las herencias Por Alberto Aziz Nassif opinion@informador.com.mx

Las campañas por la Presidencia muestran pesadas herencias que son las debilidades de los candidatos. Las estrategias mediáticas son para modular esas herencias e incluso desaparecerlas, de tal modo que el votante se encuentre a los candidatos con un pasado difuminado. ¿Cuáles son estas herencias?

Cuando Llegamos a la mitad de las campañas, los tricolores sonríen porque el debate, gran desafío para su candidato, fue una prueba superada. Sin embargo, en cuanto Peña se enfrenta a auditorios no controlados le pasa lo que sucedió en la Universidad Iberoamericana: lo abuchean. Las otras campañas tratan de apresurar el paso, pero la enorme diferencia con el puntero complica la tarea. López Obrador avanzó, pero no lo suficiente como para haber cambiado el ritmo, y Josefina se rezaga sin poder remontar, mientras el gobierno de Calderón sale al rescate.

Peña Nieto, el candidato de imagen juvenil pero con una herencia difuminada, trata de ocultar los intereses oligárquicos que lo sostienen (mediáticos, empresariales, corporativos). ¿Por qué es el puntero? Hay factores que se comprueban después del debate, no hay nada extraordinario, salvo la enorme mediatización de su figura y el despliegue de una maquinaria muy eficaz. Es el PRI de siempre que en cada acto de campaña se muestra como ha sido toda la vida, la diferencia es que  hoy tiene enfrente 12 años de un panismo gobernante que ha decepcionado, y sobre todo, el desastre de una estrategia de seguridad que ha dejado más de 50 mil muertos. Peña Nieto flota en los actos de masas acarreadas, públicos que lo ven como una superestrella o el galán de una telenovela. Los intereses detrás de Peña Nieto no son los compromisos que firma públicamente, sino la estructura oligárquica que lo sostiene, creo que así lo vieron los estudiantes de la Ibero que lo repudiaron.

Josefina no crece porque trae la herencia de los 12 años del panismo y no presenta novedades, porque el futuro del que habla es el presente. Su lema de diferencia ha quedado difuso. Ha cometido errores estratégicos, como la intención de debatir sólo con Peña Nieto. Vázquez Mota tira su ventaja inicial, desaprovecha su condición de género. La candidata panista se ubica muy cercana a los intereses empresariales, les promete reformas laborales flexibilizadoras. No ha encontrado su tono, no ha podido establecer las diferencias, está atrapada en las herencias del calderonismo y según varias encuestas ya se ha ido al tercer lugar (El Universal, 14/V/2012).

López Obrador trae consigo las herencias del 2006. Se quiere posicionar como el candidato del proyecto alternativo, de la equidad y el acento redistributivo. Pero AMLO es ahora un candidato que navega desde atrás, con las enormes cargas negativas que le dejó el movimiento poselectoral de hace seis años. Hoy se ha movido al centro, pero se le dificulta convencer a los que lo abandonaron, a las temerosas clases medias o a los que nunca lo han querido, como ciertos grupos empresariales que en esta campaña muestran un acotado interés en su propuesta. AMLO en 2012 cambia el tono; trata de reconciliarse; deja atrás las estridencias y los adjetivos; se reúne con todos los que hace seis años no quiso ver; le habla a los cercanos y a los lejanos y trata de ampliar su coalición. Su reto es generar confianza para lo cual muestra todas sus cartas, gabinete, reformas, cifras y hasta sueldos.

La paradoja es que hoy es un candidato más sereno y con propuestas plurales, pero está mucho más lejos de la Presidencia que en 2006. A pesar de todo AMLO es, como dice Jesús Silva-Herzog Márquez, el único que nombra la estructura oligárquica del poder en México, y creo que es el que podría empezar a moverla, en lugar de aliarse con ella, como lo ha hecho la derecha del PAN y del PRI; quizá por eso ha empezado a crecer de nuevo.

Quadri es sólo es una pieza menor en el tablero de Elba Esther Gordillo, esta es su herencia que cada día le será más costosa. No hay que dejarse engañar, ni un voto al Panal.

En estas semanas han circulado diversas hipótesis sobre lo que puede significar esta elección con las herencias que hemos visto: un 2000 al revés, es decir, más de lo mismo pero ahora con un regreso del PRI, que tiene como discurso el cuento del cambio. También se pensó que se podría repetir el 2006, pero sin dramatismo y polarización, con una opción entre otro gobierno de derecha o una opción de izquierda. Pero las mediciones electorales indican que a media campaña nos mantenemos frente a una tercera hipótesis: un resultado similar al de 1994, sin las tragedias de aquel año, con un puntero muy adelante y dos segundos lugares cercanos entre ellos.

En la segunda parte de la campaña habrá que observar cómo se manejan las herencias y si cambian las expectativas o seguimos frente a un resultado “inevitable”. Ya veremos…

Alberto Aziz Nassif
MAY 15

Viejos instintos Por Carlos Loret de Mola carlosloret@yahoo.com.mx

Parece que se acostumbraron a encabezar las encuestas con una muy cómoda ventaja.  El grupo de Enrique Peña Nieto ha de haber pensado que lo de la campaña era mero trámite porque en el primer acto adverso que les ha tocado, echaron mano de sus viejos instintos.

Frente a la protesta de estudiantes de la Ibero, los operadores tricolores de inmediato desempolvaron palabras como conjura, infiltrados, manipulados y otras que datan del más viejo PRI, y de las que de pronto abreva también la autonombrada “izquierda progresista”.

Incluso en el video producido por la campaña peñanietista para tratar de suavizar la mala tarde que tuvo en esa universidad se incluyó un fragmento en que el propio candidato reacciona, aún en el lugar, a una pregunta sobre las protestas: “No son genuinas”, dice, para después aclarar que respeta las expresiones en contra.

A fin de cuentas, todos los políticos son iguales: cuando algo les sale mal o un sector de la sociedad se organiza para protestar en su contra, de inmediato les brota el deseo de culpar de sus infortunios a enemigos imaginarios, manos ajenas, conjuras externas, complots, manipulaciones.

Si Peña Nieto vio en la Ibero protestas que no son genuinas, López Obrador vio pirrurris manipulados por la malvada derecha en la marcha contra la inseguridad de cientos de miles de personas de blanco cuando era jefe de Gobierno del DF.

Se ataca a los estudiantes hasta por pagar colegiaturas caras, como si los alumnos de universidades privadas no tuvieran derecho a protestar, como si no fueran ciudadanos con la garantía individual de simpatizar con el candidato que se les pegue la gana (exactamente igual que los que simpatizan con el PRI y que ahí mismo se organizaron para recibirlo con aplausos).

En campaña, todo se magnifica: unos ven en la protesta (que no fue violenta) una conspiración; otros, un despertar de la conciencia nacional contra la opresión de la mafia del poder. Ni una ni otra. Es un acto de campaña de dos partes en conflicto: una que quiere llegar y otra que busca impedirlo para que llegue el suyo. Y todo se desarrolla en el más animado ambiente democrático y de respeto a la libertad de expresión. Los gritos, las mantas, las pancartas son el aderezo de la fiesta.

Cierto que no es muy alentador que una parte de los jóvenes de la élite universitaria conciban la política como la aplicación de tácticas, inventadas por los priistas y perfeccionadas por los perredistas, para reventar asambleas cuando están en minoría. Pero de ahí a exigir investigaciones porque le gritaron y hablaron feo a un candidato, hay un largo trecho.

El que no quiera que le griten que no se meta a la casa de los sustos.

Saciamorbo

El vocero del PRI, Eduardo Sánchez, ex alumno de la Universidad Iberoamericana, no escondió su visión de la sociedad y en su afán de descalificar a los jóvenes que protestaron se atrevió a decir, en una entrevista para Radio 13, que “no tenían aspecto de estudiar ahí”. Racismo puro.
 

Carlos Loret de Mola
MAY 15

Allá en la Fuente Por Informador opinion@informador.com.mx

Pues primero dijo que sí: sí voy al ITESO a participar en los diálogos universitarios con la comunidad de la institución jesuita. Y su secretario particular, Netzahualcóyotl Ornelas, confirmó que el candidato del PRI a la gubernatura, Aristóteles Sandoval Díaz, acudiría el 29 de mayo a las 11:00 de la mañana (tempranón, pues, para alcanzar a desayunar antes un menudo picosito). Pero luego dijo que siempre no: ayer el equipo de Aristóteles canceló su participación con la comunidad itesiana. Porque quienes sí han ido son Fernando Guzmán y Enrique Alfaro, más un buen de candidatos a las alcaldías de Zapopan, Tlaquepaque, Guadalajara, y Gabriel Quadri. Dicen las malas lenguas que es mera precaución. (No vaya a ser que le pase lo mismito que a Enrique Peña Nieto en la Universidad Iberoamericana).

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La oscuridad que sí nos gusta es la de las cheves oscuras. Pura negrura. A quienes también les gusta lo oscuro, o más bien, trabajar en lo “oscurito”, es a la Comisión de Participación Ciudadana del Congreso local. El colmo de los colmos con los legisladores es que no hay manera de explicar su incongruencia. Resulta que la Comisión, que entre otras facultades tiene la de dictaminar todo lo relacionados con la transparencia, sesionó en lo oscurito para ratificar a dos consejeros del ITEI. El presidente de la comisión, Salvador Arellano, reconoció que se reunieron en secreto porque la Ley les permite hacer eso en temas delicados. O sea, tomaron decisiones en materia de transparencia en la total opacidad.  Por eso, tras quedar atónitos, mejor le entramos a las “oscuras”. ¡Salud!

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Harta razón tiene el adagio “el miedo no anda en burro”. Por eso, por si las de hule, el presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, diputado Enrique Aubry, se dio un tiempito en su agenda para irse a entrevistar con ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, aunque los legisladores dicen que no hay desacato por tardarse cinco laaaargooooos meses en emitir un dictamen de no ratificación del ministro José Félix Padilla. A ver qué noticias trae desde el defectuoso. ¿El efecto Gustavo Macías está presente?

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Como en el resto de municipios metropolitanos, en Zapopan se tomaron muy en serio eso de la veda electoral. No han subido información a su página de internet sobre transparencia desde hace meses. Y si alguien quiere saber, por ejemplo, sobre los contratos de los aviones contratados para apagar el fuego de El Bosque de La Primavera hace tres semanas, Tesorería municipal dice que se gastaron poco más de 12 millones de pesos y que la empresa contratada es Global Ballistic Tech. Pero…. la sindicatura informa en el oficio 0530 que en el ayuntamiento no existen esos contratos. O se nos subieron las copas y algunas neuronas se declararon en huelga, o ya no entendimos.

Informador
MAY 15
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