GUADALAJARA, JALISCO (14/JUN/2013).- Hace 66 años nuestros padres creyeron en un sueño…Hoy somos parte de ese sueño, de esa familia que cuida a las familias y de ese espíritu emprendedor. Empresa familiar, 100 por ciento mexicana, que valora el espíritu de la gente que la conforma, porque cree firmemente que sólo aquellas personas de espíritu fuerte e inquebrantable son quienes hacen que las cosas sucedan, que las metas se alcancen y que la voluntad de un equipo no caiga ante los nuevos retos.
Don David Ramírez Jiménez, con el apoyo de su esposa doña Bertha Fruchier Michel, fundó esta empresa en el año de 1947, en la población Alteña de Arandas. Debido a las necesidades de expansión, en el año 1963 se trasladan a Guadalajara.
Posteriormente, en el año 1990, la señora María Guadalupe Ramírez Fruchier se integra a la empresa y es nombrada presidenta y directora general. Actualmente, el Consejo de Administración está formado por: María Guadalupe, Salud, Leticia y Coralia Ramírez Fruchier, siendo ésta última también directora de la planta de producción. Misma que cuenta con la tecnología más avanzada para la elaboración de medicamentos seguros y eficaces, lo cual es un punto medular de su política de calidad, la mayoría son de libre venta (OTC), es decir, para su compra no requieren receta médica. Cuentan con las siguientes líneas: alopatía, dermatología, homeopatía, herbolaria y cosmetología. En la fabricación de sus productos utilizan exclusivamente materias primas que cumplen con las especificaciones nacionales e internacionales; los procesos de producción están validados y se realizan aplicando las buenas prácticas de fabricación.
Desde su fundación hasta el día de hoy, la prioridad de la empresa es ofrecer la más alta calidad y la excelencia en el servicio. Por su contribución a la sociedad, por la calidad de sus productos y por ser un ejemplo como empresa, se otorga el reconocimiento Pedro Sarquis Merrewe 2013 a Química Franco Mexicana Nordín S. A. de C.V.
En este mismo evento se premiará a la pequeña pianista Daniela Liebman, nacida el 14 de julio de 2002 en Guadalajara. Proveniente de una familia musical, inicia sus estudios en esta materia a la temprana edad de tres años y cumpliendo cinco comienza su entrenamiento como pianista profesional; actualmente es alumna del Departamento de Música en el Teatro de Bellas Artes.
En la Universidad de Colima, bajo la tutela de Anatoly Zatyn (célebre compositor, pianista y director de orquesta), comenzó a cosechar premios internacionales a los siete años de edad; de 2009 a 2012 ha obtenido diversos reconocimientos, como el Concurso Nacional de piano, primer lugar en el Concurso Internacional de Música Rusa en San José California (Estados Unidos); y en febrero de 2003 fue invitada como solista de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, a tocar el Concierto No. 2 de Shostakovich.
Es la primera latinoamericana que a tan corta edad ha ganado prestigiados concursos internacionales por su ejemplar trayectoria, tenacidad y disciplina. También recibe el Premio Pedro Sarquis Merrewe.