Los más ricos Por Augusto Pedrero opinion@informador.com.mx

Aunque con cifras bastante atrasadas en algunos casos, la revista Sports Illustrated, recientemente publicó, dos listas de ganancias, Fortunate 50 e International 20, con los nombres de los deportistas que mas dinero reciben, en un año.

La primera lista, llamada Fortunate 50 (los 50 Afortunados), menciona a los 50 atletas estadounidenses, que recibieron más ganancias por salarios y patrocinios (NBA, NFL), siendo obtenidos en su última temporada terminada a la fecha. En cuanto a los deportes donde no hay salario, sino que el atleta gana dinero sólo si triunfa o juega bien, y que además recibe ingresos por patrocinios (golf, tenis), se usaron las cifras del año 2011. En el boxeo, se usaron las bolsas ganadas de junio de 2011 a mayo de 2012.

Después de decidir las pasadas consideraciones, la revista publicó a los 50 deportistas norteamericanos con mayores ganancias, pero por cuestiones de espacio, sólo mencionaremos a los primeros cinco.

En primer lugar está el boxeador Floyd Mayweather Jr., quien en dos peleas que hizo, cobró 85 millones de dólares.

En segundo lugar está Phil Mickelson, quien en torneos ganó tres millones 763 mil dólares, y en patrocinios 57 millones, con lo que acumuló 60 millones 763 mil dólares. Los editores, no publicaron cuánto le pagó cada patrocinador a Phil, únicamente los mencionaron: Callaway, el banco británico Barclays, Rolex, la firma de contadores públicos KPMG, la petrolera Exxon Mobil, el campo de golf Grayhawk de Scottsdale, Arizona, y la compañía farmacéutica Amgen/Pfizer quienes poseen el medicamento Enbrel, el cual sirve para tratar la psoriasis artrítica, enfermedad que Phil tiene.

En el tercer lugar se encuentra Tiger Woods, quien en aquél año de 2011, únicamente ganó un millón 940 mil dólares en torneos, pero en patrocinios se embolsó 54 millones 500 mil, para un total de 56 millones 440 mil. Sus patrocinadores son Nike, que es quien lo viste y le proporciona equipo para jugar, Electronic Arts que produce los videojuegos de Tiger desde 1998, Fuse Science que produce la bebida energética que bebe, Kowa Kowa que es un fabricante japonés de sedantes contra el dolor, quienes fueron los primeros en patrocinarlo después del escándalo de 2009, Upper Deck que producen y venden tarjetas y figurines de Tiger, Tatweer un desarrollador de los Emiratos Árabes Unidos, a quienes Tiger les prestó su nombre en un proyecto golfístico, y por último, TLC Laser Eye Centers, quienes han operado de la vista a Tiger en dos ocasiones.

En el cuarto lugar está el basquetbolista de Los Ángeles Lakers, Kobe Bryant, quien ganó 20 millones de dólares en salario y 28 millones en patrocinios, para totalizar 48 millones.

En el quinto lugar está LeBron James, basquetbolista del equipo Miami Heat, quien en salario recibió 12 millones 880 mil y 33 millones en patrocinios, acumulando un total de 45 millones 880 mil.

Parece ser, que en los únicos datos en los que la revista pudo haber sido más actual, es en los de los golfistas. Realmente datos del año 2011, parecen prehistoria.

Por ejemplo, el año pasado, únicamente en torneos, Phil ganó cuatro millones 203 mil dólares, y Tiger se embolsó seis millones 133 mil dólares. En lo que va de este año de 2013, Phil lleva dos millones 220 mil dólares y Tiger cinco millones 849 mil.

Qué lejanas están aquellas épocas en que Tiger Woods acumulaba más de 100 millones de dólares en ingresos, en un año de calendario.

Anualmente, la revista Golf Digest, publica su “Golf Digest 50”, lo cual es el resultado de una investigación que realizan para estimar las ganancias de los 50 golfistas más remunerados. En su investigación, incluyen los ingresos ganados en torneos, o por asistir a cualesquier competencia en alguna parte del mundo, así como bonos por actuaciones destacadas, remuneraciones por patrocinios, honorarios por diseño de campos de golf, regalías por venta de videojuegos, y cualquier ingreso adicional que pudieran tener por fuera del campo de golf.

De conformidad con dicha revista, en los años 2006, 2007, 2008 y 2009, Tiger Woods acumuló 99, 123, 117 y 122 millones de dólares, respectivamente. Increíble ¿verdad?

Alguien que, en un futuro no muy lejano, puede llegar a ganar cantidades muy importantes, es el norirlandés de 24 años de edad Rory McIlroy. Por ejemplo, de acuerdo a la misma revista, el año pasado, Rory ganó un total de 22 millones 582 mil dólares, de los cuales 15 millones 582 mil fueron en el campo de golf y siete millones fuera del campo.

Durante este año, Rory puede añadir su nuevo contrato con Nike, acerca del cual existen varias versiones, siendo la más aceptada, la del periódico New York Times, que dice que Rory va a ganar 100 millones de dólares durante los primeros cinco años hasta llegar a los 250 millones en 10 años, siempre y cuando cumpla con una lista larga de incentivos.

Por lo que toca a la segunda lista de la revista Sports Illustrated, los International 20, la comentaremos posteriormente.

Hasta la próxima ocasión, procure mantener su bola En El Fairway.
 

Augusto Pedrero
MAY 21

Otro rugido del “Tigre” Por Augusto Pedrero opinion@informador.com.mx

“Estoy mejorando” respondió Tiger a la pregunta de un reportero del canal de golf, sobre ¿cómo describirías la forma en que estás jugando ahora?

¿Puede Usted creerlo? Tiger Woods, 37, volvió a ganar.

El torneo The Players Championship, es el de mayor bolsa a repartir en el MUNDO, con nueve millones 500 mil dólares, y con un millón 710 mil dólares para el campeón.

Tiger finalizó tirando 13 golpes bajo par, para ganarles por dos golpes de diferencia, a los norteamericanos Jeff Maggert, 49, y Kevin Streelman, 34,  y al sueco “sorpresa” David Lingmerth, 25.

Pero, no vaya Usted a pensar, que por los dos golpes de ventaja, todo fue “coser y cantar” para Tiger. El jugador número uno del mundo, tuvo que sacar lo mejor que tiene, para llevarse la victoria.

Es más, faltándole únicamente dos hoyos por jugar, el español Sergio García, 33, ya le había empatado el liderato, con 13 golpes bajo par.

Y Tiger lo sabía, debido a que vio, desde el green del 17, cuando Sergio embocó su birdie en el hoyo anterior, para empatarlo.

El famoso hoyo 17, es un par 3, de sólo 135 yardas, rodeado cas   i en su totalidad por agua, pero a pesar de su corte distancia, su tiro inicial es uno de los mas intimidantes en la PGA Tour, no sólo por el agua que hay de por medio, sino porque el hoyo, en su conjunto, casi parece un estadio, en donde hay miles de personas observando la actuación de los jugadores.

Vimos claramente la estrategia que siguió Tiger, desde antes de hacer su tiro de salida del 17. Se apuntó con el pitching wedge, a la mitad del green, y hacia ahí salió, sólidamente impactada, su bola. Después hizo dos putts, y se fue muy contento con su par.

En cambio, Sergio, cuando le llegó su turno, se apuntó a la bandera, que estaba en el extremo derecho del green. También usó el wedge, pero su bola no logró llegar al green, y acabó, en dirección de la bandera, pero en el agua.

Después, en una acto de costosa soberbia, Sergio no sólo no cambió de bastón, sino que tampoco quiso irse al “área de dropeo” opcional, y volvió a tirar desde el mismo lugar. Ahora su bola libró por medio metro el agua, pero el efecto de retroceso y la inclinación del terreno, hicieron que la pelota se regresara al lago.

Sergio vuelve a intentarlo una vez mas, desde el mismo lugar, pero ahora apuntándose a medio green. Ahora si alcanzó a llegar al green, y con dos putts, logró un decepcionante SIETE, un super, superzopilote, que lo apartó de la pelea por el campeonato.

Todavía, no conforme con el error cometido, en el hoyo 18, un par cuatro de 441 yardas, con agua a todo su lado izquierdo, falló su tiro de salida, y se fue al agua. Terminó el último hoyo con un zopilote, para finalmente acabar con siete golpes bajo par, para un empate en el octavo lugar.

Con SEIS golpes arriba del par en los últimos dos hoyos, sinceramente no recuerdo haber presenciado una “debacle” de este tamaño, para alguien que iba empatado en el liderato.

En cambio Tiger, cerró muy sólido. Finalizó con muy buenos tiros en los últimos cuatro hoyos. El putt del hoyo 15 para par, la sacada de trampa del hoyo 16 para dejarse un birdie fácil, el wedge del 17, y la salida y tiro a green en el hoyo 18. Como él dijo, “estoy mejorando”. Y está ganando. Esta fue su cuarta victoria del presente año, y la número 78 de su carrera en la gira.

El próximo día 13 de Junio, inicia el segundo Major del año, el US Open, y Tiger es el favorito para llevarse el título. Sería su victoria número 15 en Majors.

Con respecto a esto último, y nada mas por hacer números, vemos que  Jack Nicklaus ganó su útimo Major, el número 18, a la edad de 46 años. Tiger tiene 37, o sea que le faltan nueve años para igualar esa edad de Nicklaus. Cada año tiene cuatro Majors, o sea que Tiger Woods tiene la posibilidad de jugar 36 Majors para llegar a la edad en que Nicklaus ganó su último.

Ahora nos preguntamos, ¿podrá Tiger ganar CINCO Majors en 36 intentos, y así romper el récord de Jack? Nada mas hay que recordar, que no es lo mismo ganar un Major, que un torneo normal.

Usted ¿qué opina? amable lector.

Este jueves inicia el HP Byron Nelson Championship que se juega en Irving, Texas, uno de los suburbios de la ciudad de Dallas. El campeón defensor es Jason Dufner y va a participar el sudafricano Louis Oosthuizen, quien por cierto se quedó, la semana pasada, con el primer lugar en promedio de distancia con el driver, 300.6 yardas.

Hasta la próxima ocasión, procure mantener su bola En El Fairway.
 

Augusto Pedrero
MAY 14

Otro triunfo mexicano Por Augusto Pedrero opinion@informador.com.mx

En su primer año en la Champions Tour (50 años y mayores), y después de sólo siete torneos jugados, el golfista de 50 años, Esteban Toledo, originario de Mexicali, Baja California, GANÓ su primer torneo en dicha gira, el Insperity Championship, jugado en Woodlands, Texas, y se llevó los 270 mil dólares del primer lugar.

Como que esta victoria ya se veía venir, debido a que en sus últimos dos torneos, Esteban había quedado empatado en séptimo lugar y empatado en cuarto.

Su triunfo, además, es el primero que algún mexicano haya ganado en la gira de “los viejitos”.

Para lograrlo, Esteban tuvo que tirar un 67, cinco bajo par, el tercer y último día, y así acumular los seis golpes bajo par, con los que les empató el liderato a otros dos jugadores norteamericanos, Gene Sauers, 50, y Mike Goodes, 56.

El desempate duró tres laaaaargos hoyos.

En el primer hoyo, los tres empataron con par. En el segundo, Gene Sauers hizo bogey y quedó eliminado. Y en el tercero, Toledo falló su putt para birdie desde unos cuatro metros, pero Goodes, desde unos dos metros, no embocó su putt para par, y Toledo se llevó la victoria.

Cuando Goodes falló su putt, Toledo, con los brazos abiertos, cayó hincado sobre el green y volteó hacia arriba, hacia el cielo, como agradeciéndole a Dios su triunfo.

¡Qué padre! Primer mexicano que gana en la Champions Tour. De lujo, ¿verdad?

Todavía no hace mucho tiempo, en Diciembre pasado, Esteban se encontraba compitiendo en la Escuela de Calificación de esta gira, en donde logró obtener su tarjeta, al quedar empatado en el cuarto lugar, con seis golpes bajo par, en cuatro días de competencia.

Nos dio mucho gusto su triunfo y creemos que aún tiene mucha “madera” para continuar compitiendo fuerte, y ¿porqué no?, ganando.

Más “primerizos”

Derek Ernst, un chavo californiano, que en unos pocos días más cumple 23 años de edad, le ganó el desempate del torneo Wells Fargo Championship, al inglés David Lynn, 39, convirtiéndose así, en el SÉPTIMO jugador, que por primera vez gana un torneo de la gira mayor, de los 19 que se han jugado, en lo que va del año. El año pasado, a estas fechas, únicamente cuatro golfistas, lo habían logrado.

Como que ahora, los nuevos valores, se presionan menos ante la posibilidad de ganar algún torneo. ¿Por qué será? ¿Se deberá a su ambición, perseverancia, preparación exhaustiva tanto física como psicológica, suerte, o sólo son jugadores con un talento excepcional? La respuesta correcta, podría ser que se debe, al conjunto de todas las razones anteriores. Habría que analizar caso por caso.

Por ejemplo, antes de este último torneo, Derek había jugado SIETE desde el mes de Enero pasado. Únicamente pasó el corte en DOS de ellos (el primero y el séptimo), y el mejor lugar que pudo lograr, fue un empate en el lugar 47, y ganar 16 mil 159 dólares.

Pero su suerte iba a cambiar.

A principios de la semana pasada, le llamaron de la PGA Tour, para avisarle que había logrado entrar al Wells Fargo Championship como cuarto jugador “alterno”, y en lugar de irse a jugar un torneo de la Web.com Tour, se dirigió hacia Charlotte, Carolina del Norte, a jugar el Wells Fargo.

Derek finalizó los cuatro días de competencia, con ocho golpes bajo par, igual que el inglés David Lynn, por lo que tuvieron que irse a desempatar, bajo un intenso “chipi-chipi”, al hoyo 18, un par cuatro de 478 yardas, con algo de subida. Con par, Derek ganó el desempate, y así, de la noche a la mañana, se convirtió en el flamante ganador del torneo, y del millón 206 mil dólares.

Pero no vaya Usted a creer, amable lector, que el torneo, fue “pan comido” para Derek. Entre los jugadores participantes, estaban el norirlandés Rory McIlroy (empató en el décimo lugar con -4), Phil Mickelson (finalizó en el tercer sitio con -7) y el inglés Lee Westwood (empató en la cuarta plaza con -6).

Es más, faltando únicamente tres hoyos, Mickelson era líder con nueve golpes bajo par, pero por enésima vez, “regala” el torneo al hacer sendos bogeys en los hoyos 16 y 17.

En cambio, Derek Ernst, cerró con un gran birdie en el hoyo 18, para merecer el ir a desempatar.

Con su victoria, Derek avanzó mas de MIL puestos en el Ranking Mundial. Estaba en el lugar 1,207 y ahora ocupa el 123. Además, se ganó el derecho a jugar el torneo de esta semana, The Players Championship, apodado el “quinto major”, así como también, el poder participar en dos torneos de la gira mundial (Bridgestone y HSBC), el PGA Championship, el Torneo de Campeones en Hawaii y el Masters siguiente.

Su vida CAMBIÓ por completo. Qué gran satisfacción debió de haber sentido, al lograr realizar uno de sus mas preciados sueños, y a tan corta edad.

Hasta la próxima ocasión, procure mantener su bola En El Fairway.
 

Augusto Pedrero
MAY 8

Victoria mexicana Por Augusto Pedrero opinion@informador.com.mx

“Tenía varios torneos quedando ahí cerca, pero por fin logré ganar el título, jugando muy sólido” comentó “El Camarón”, José de Jesús Rodríguez, al ganar, en el segundo hoyo de desempate, el torneo de la PGA Tour Latinoamérica denominado Robeto de Vicenzo Invitational Copa NEC, el domingo pasado, el cual se jugó, en la ciudad de Montevideo, Uruguay.

El originario de la ciudad de Irapuato, Guanajuato, tiene 32 años de edad, y con tarjetas de 71, 66, 66 y 68 tiró 17 golpes bajo par, para quedar empatado en el primer lugar junto al norteamericano Timothy O’Neal y al argentino Sebastián Saavedra. En el segundo hoyo de desempate, el hoyo ocho, un par cuatro “cortón” de solo 312 yardas, “El Camarón” se subió al green de un solo tiro con su driver, para, con dos putts, hacer su birdie, y ganar los 27 mil dólares del torneo.

“Yo salgo siempre a jugar lo que yo sé y a dar lo máximo de lo que puedo, y gracias a Dios logramos el birdie”, comento Rodríguez después de su victoria.

Con este resultado, “El Camarón” se puso al frente de la Lista de Dinero Ganado de la PGA Tour Latinoamérica, con 44 mil tres dólares en ganancias, producto de esta victoria, un segundo puesto en el torneo TransAmerican Power Products CRV Open, que se jugó en el Club de Golf Atlas de esta ciudad, y de un empate en el lugar 37 en el Abierto Mexicano de Golf jugado en el Club de Golf México. Estas han sido sus tres participaciones en la gira, de cuatro posibles, en lo que va del año.

“Me alegro mucho de estar ahí (en la cima de ganancias) para lograr el objetivo, pero lo importante es disfrutar esto”, comentó “El Camarón”, y añadió, “yo sé que, si se disfruta el juego, se llega al éxito… anteriormente, un error, no me lo perdonaba, y ahora un error lo convierto como si fuera el mejor tiro, y creo que eso es fundamental”.

A un sólo golpe de Rodríguez, con 16 bajo par, quedó otro mexicano, alguien que es una de las jóvenes promesas de nuestro país. Me refiero a Sebastián Vázquez, chilango de 22 años, quien ya el año pasado “saboreó las mieles” del triunfo, al ganar el Puerto Rico Open en la misma gira, la cual es el trampolín para llegar a la “segunda división” de las giras en Norteamérica, la Web.com Tour.

Sueño realizado

Si hay alguien en la PGA Tour que le ha “echado todos los kilos” durante mucho tiempo para llegar a ganar un torneo de la gira, ése es Billy Horschel, un “chavo” de 26 años originario de Grant, Florida.

Vaya forma de festejar su triunfo, moviendo sus brazos y puños repetidamente hasta sentir que ya no era un sueño, que estaba despierto en una realidad.

Siempre, la primera victoria es la mas difícil. En los últimos tres torneos, Horschel no pudo “cerrar” bien sus actuaciones, y se tuvo que conformar con un empate en el segundo lugar en el Shell Houston Open, un empate en el tercero, en el Valero Texas Open y un empate en el noveno lugar en el RBC Heritage de la semana antepasada, en donde cerró con un “espantoso” 74.

En cambio, en el Zurich Classic of New Orleans, Horschel cerró con un fabuloso 64, ocho bajo par, y acumuló 20 golpes abajo, suficientes para, finalmente, ganarle por un solo golpe de diferencia a D. A. Points (su verdugo del Shell Houston Open), quien cerró con un 65, para acumular 19 golpes abajo del par del campo.

¡Qué final tan emocionante!

Billy Horschel tuvo que embocar su noveno birdie del día (por un solo bogey) desde unos siete metros para GANAR la competencia. Y eso que, después de pegar su driver de salida en el último hoyo del torneo, el juego fue suspendido por lluvia y amenaza de truenos, durante casi una hora. Una hora, en la que Billy estuvo pensando si se aventaba a tratar de llegar de dos golpes al green del hoyo 18, un par 5 de 557 yardas, dog-leg con agua a todo su lado derecho, o si solo se tiraba a tratar de acercarse al green, para después pegar un wedge a la bandera, y tratar de sacar el birdie, porque sabía que solo con un birdie, podría ganar. Cuando el juego se reanudó, Billy optó por lo segundo, y su approach posterior a la bandera, no fue muy bueno, todavía le quedó un putt “medio largo”. Sin embargo, ejecutó su putt con tal determinación, que la bola tenía que meterse al hoyo.

Y así fue.

Después de sus gritos y movimientos con sus puños y brazos, se inclinó sobre el green, tapó su cara con su gorra, y probablemente lloró, para desahogar toda la presión acumulada durante tantos años.

¡Qué momento!

Con su triunfo, aparte del millón 188 mil dólares, ya se colocó en el tercer lugar en puntos de la Copa FedEx.

¿Quién lo iba a decir? de alguien que a finales del año pasado, apenas estaba jugando en el torneo de calificación de la gira, para tratar de obtener de nuevo su tarjeta.

Hasta la siguiente ocasión, procure mantener su bola En El Fairway
 

Augusto Pedrero
ABR 30

Desempates al por mayor Por Augusto Pedrero opinion@informador.com.mx

Al final del torneo RBC Heritage de la semana pasada, dos campeones recientes del US Open, empataron el primer lugar con nueve golpes bajo el par del campo.

Ellos fueron el norirlandés Graeme McDowell, de 33 años de edad, y el norteamericano Webb Simpson, de 27.

Efectivamente, McDowell ganó el US Open de 2010 en el campazo de Pebble Beach, en Monterey, CA., y Simpson lo ganó en 2012 en el Olympic Club de San Francisco, CA. Por cierto que, cuando Simpson ganó este torneo, McDowell quedó en el segundo lugar, a un solo golpe de él.

Sin embargo, ahora las cosas iban a ser diferentes. Ya en el desempate del RBC Heritage, McDowell hizo par en el primer hoyo de desempate, contra bogey de Simpson, por lo que se llevó la victoria, y el millón 44 mil dólares de premio. Por el segundo lugar, a Simpson le dieron $ 626 mil dólares.

Con su triunfo, McDowell ya se colocó entre los primeros 10 golfistas del Ranking Mundial, al quedar en el octavo puesto, y también, en la FedEx Cup “brincó” del lugar 50 al sexto.

Desde su triunfo en el US Open de 2010, Graeme no había logrado ganar de nuevo en la PGA Tour, sino hasta ahora. Como que los campos “muy largos” no se adaptan a su juego, ya que no le pega muy duro. Su promedio de distancia con el driver es de 277 yardas, lo que lo coloca en el lugar 152 de la Tour. Eso sí, en precisión con el driver, está en el octavo lugar, al acertar 70% de los fairways.

Actualmente, el líder en este “departamento de pegadores largos”, con 306.1 yardas de promedio, es Luke List, quien es un norteamericano de 28 años de edad nacido en Seattle, Washington, y recién “desempacado” de la Web.com Tour, en donde, el año pasado, quedó en el cuarto lugar de dinero ganado, por lo que obtuvo su tarjeta de la gira mayor.

En dicha gira de la Web.com, en 2012, quedó en el primer lugar de distancia con el driver, al alcanzar un promedio de 323.5 yardas. ¿Qué le parece? “Pegashori” el chavo ¿verdad?

Ampliando un poco el tema de los “pegadores largos”, en lo que va del año, Tiger Woods está en el lugar 30 con 295.1 yardas de promedio, Bubba Watson y Keegan Bradley están empatados en el octavo lugar, con 300.3, Rory McIlroy está en el cuarto lugar con 303.3 y el belga, Nicolas Colsaerts, en el segundo puesto con 305.3 yardas de promedio. El procedimiento que sigue la PGA Tour para determinar la distancia promedio de los jugadores, es mediante la medición de la distancia que logran los jugadores en dos hoyos previamente seleccionados en cada ronda, para dividir después, el gran total de yardas acumuladas, entre el total de drives que contaron. Por ejemplo, a Bubba Watson, en 24 rondas jugadas, solo le contaron 42 drives (falló seis por mucho), mismos que acumularon 12 mil 614 yardas, por lo que, si dividimos esta cantidad entre los 42 tiros, su promedio nos da las 300.3 yardas que actualmente tiene.

Volviendo a los desempates, aparte del de la PGA Tour, también los hubo en la European Tour, en la LPGA Tour y hasta en la PGA Tour Latinoamérica.

En la gira europea se jugó el Abierto de España en la ciudad de Valencia. Al final, el francés Raphael Jacquelin, el alemán Maximilian Kieffer y el chileno Felipe Aguilar empataron con cinco golpes bajo par. Para el desempate, los jueces de la gira europea extrañamente decidieron, que sólo se jugara en el hoyo 18, hasta que hubiera un ganador, y ¿qué sucedió? Que el ganador se decidió, hasta después de haber repetido en nueve ocasiones el mismo hoyo. Tedioso ¿verdad? El chileno Aguilar perdió en el tercer intento, y Jacquelin, después de dos horas adicionales de desempate, le ganó al alemán en el noveno, para llevarse los $ 250 mil euros del campeón.

En el LPGA Lotte Championship jugado en Hawaii, la noruega Suzann Pettersen, 32, le ganó en el primer hoyo de desempate a Lizette Salas, 23, una norteamericana de ascendencia mexicana que últimamente es apoyada por Nancy Lopez.

“Tenemos mucho en común” dijo Nancy, refiriéndose a sus respectivos padres.

Lizette tuvo que tirar un 62, 10 golpes bajo par el último día, para empatar en 19 abajo con Suzann. Posteriormente comentaremos mas acerca de lo todo lo que ha hecho y logrado Lizette.

Por último, en la PGA Tour Latinoamérica, adivine quién, ahora sí, ganó el desempate. Nada más y nada menos que el argentino Ángel Cabrera, quien hace apenas un par de semanas obtuviera el segundo lugar en el Masters.

Resulta que en el torneo Abierto OSDE del Centro, jugado en Córdoba, Argentina, Cabrera tuvo que tirar un 64, siete bajo par, para empatarle el liderato a un paisano suyo, Rafael Gómez. En el primer hoyo de desempate, Cabrera hizo birdie, contra par de su oponente, y ganó el torneo. Como que a sus 43 años, todavía tiene mucho golf por delante. ¿No cree Usted?

Hasta la próxima ocasión, procure mantener su bola En El Fairway.
 

Augusto Pedrero
ABR 23

Másters muy cardiaco Por Augusto Pedrero opinion@informador.com.mx

Faltando sólo nueve hoyos para que concluyera el primer torneo Major de 2013, el Masters, el argentino Ángel Cabrera de 43 años de edad, iba nueve golpes bajo par, aventajando por dos al norteamericano Brandt Snedeker, por tres, a los australianos Jason Day y Adam Scott, y por cuatro, al otro australiano Marc Leishman.

Algo le pasó al argentino que hizo bogeys en los hoyos 10 y 13, lo que lo quitó del liderato e hizo que varios jugadores, entre ellos Tiger Woods, tuvieran la esperanza de ganar el torneo si “cerraban” bien la ronda.

Pero el que la cerró bien, fue Ángel Cabrera al hacer dos birdies en los hoyos 16 y 18, para empatarle así el liderato a Adam Scott, quien también “cerró” muy bien con birdies en los hoyos 13, 15 y 18. Ambos jugadores terminaron con nueve golpes bajo par.

Y se fueron al desempate. Ambos le hicieron par al hoyo 18, y en el hoyo 10, después de dos golpes, ambos estaban cerca del hoyo para birdie. Cabrera lo falló y Scott lo embocó.

¡Que decepción!

Sinceramente queríamos que ganara Cabrera, pero el australiano, con ese putter “como de cinco metros” de largo, la embocó y se llevó el torneo.

Desde el British Open del año pasado, el australiano de 32 años Adam Scott, había demostrado que estaba “cerca” de ganar un Major. En aquella ocasión, Adam llevaba cuatro golpes de ventaja sobre Ernie Els (quien iba un par de grupos adelante), cuando solo le faltaban cuatro hoyos a Adam para terminar. Como es sabido, Scott cerró con cuatro bogeys y Els le ganó por un solo golpe de diferencia, ya que hizo birdie en el último hoyo.

Sin embargo, ahora en el Masters, la historia fue diferente. El que vino de atrás, fue Adam, y ganó.

Ahora, después haber ganado embocando su último tiro con un “putter largo” como que con mayor razón, va a continuar la polémica sobre el uso de “esos” bastones, debido a que algunos jugadores los “anclan” a su abdomen, barbilla u ombligo.

Por supuesto que van contra el espíritu del juego. Recuerdo que fueron aprobados cuando el polémico de Frank Thomas, director técnico de la USGA durante 26 años y hasta el año 2000, estaba encargado de aprobar o rechazar bastones que no cumplieran con las especificaciones de la época. Los aprobó, y también aprobó el efecto “resorte” de las caras de los drivers, y por si fuera poco, también lo hizo con las “bolas nuevas”, que vuelan entre 40 y 50 yardas mas que las anteriores, con lo que hizo “obsoletos” a la mayoría de los campos de golf.

Con dichos putters largos, los poteadores malos y medio-malos mejoran, debido a que no le hacen swing al bastón, únicamente lo “mecen” como el “péndulo” de un reloj de pared, que está “anclado” a un punto específico. Por supuesto que tiene que practicarse para dominarlo, no es mágico, pero de que ayuda, ayuda.

Como sabemos, ningún otro bastón de golf, se “ancla”, como que no va con el deporte en el que hay que hacerle swing al bastón para pegarle a la bola. Y por si fuera poco, algunos lo consideran antiestético, como si fuera una escoba.

Al final, amable lector, lo increíble es, que de los últimos SEIS torneos Major, CUATRO se han ganado con esta clase de putters, cosa que no es del gusto de los tradicionalistas del golf. ¿Usted que opina?

Reglas, reglas, reglas

Volviendo al Masters, como que hay un jugador al que debería  prohibírsele aplicarse alguna regla de golf, sin que un Juez de Reglas esté presente.

Efectivamente amable lector, me refiero a Tiger Woods, quien, en lo que va del año, van DOS veces que lo castigan por dropearse MAL.

La primera vez fue en enero pasado, en el torneo de Abu Dhabi, en donde se dropeó sin castigo, una bola que estaba enterrada en su propio impacto, pero en la ARENA que había dentro de unos arbustos en el rough. Le pusieron dos golpes de castigo.

Y la otra vez, fue el viernes pasado en el hoyo 15 del Masters, al no dropear su bola “tan cerca como sea posible” al punto desde el que jugó su último tiro, la cual, es una de las dos opciones del Hazard frontal. Al dropearse otra bola, lo hizo un par de yardas atrás de dicho punto, infringiendo asi la Regla y haciéndose acreedor a dos golpes de castigo por jugar su bola del lugar equivocado. Como todo esto se decidió después de haber Tiger firmado y entregado su tarjeta, merecía la descalificación del torneo, sin embargo el Comité de Reglas del Masters, aplicando la Regla 33-7, decidió condonar esta última infracción, debido a que ellos, antes de que Tiger terminara su ronda, habían tenido conocimiento del dropeo equivocado, y no hicieron nada porque, al ver el video,  consideraron que lo había hecho correctamente. Sin embargo, al conocer de una entrevista posterior en la que Tiger había comentado que se había dropeado un par de yardas atrás de su tiro anterior, para hacer el mismo tiro y asi evitar el pegarle a la bandera de nuevo, el Comité decidió ir al lugar de los hechos para cerciorarse. Como sí hubo infracción, lo castigaron con dos golpes, pero evitaron la descalificación, por no habérselo dicho antes.

Usted ¿qué opina?

Hasta la próxima ocasión,

procure mantener su bola En El Fairway.
 

Augusto Pedrero
ABR 16

Otra sorpresa Por Augusto Pedrero opinion@informador.com.mx

En los primeros tres días del Valero Texas Open, el escocés de 30 años de edad, Martin Laird, había hecho scores de 70, 71 y 70, cinco bajo par, digamos que “nada del otro mundo” que lo colocaban a cinco “largos” golpes del líder Billy Horschel, quien llevaba 10 bajo par.

Durante los seis meses anteriores, Martín se la había pasado en la plataforma de práctica, buscando respuestas a su juego, por demás,  inseguro. De los ocho torneos que había jugado en este año, no pasó el corte en cuatro, y su mejor lugar fue un empate en el lugar 34.

De repente, en la práctica anterior a su salida del domingo, algo le hizo “click”, no sólo en su swing, sino también con su putter, que le hizo tirar un increíble 63, nueve bajo par, y acumular 14 golpes abajo, que fueron suficientes para ganar el torneo, llevarse el millón 116 mil dólares de primer lugar y ser el último invitado al Masters de esta semana. Adicionalmente, Laird rompió la “racha” victoriosa de puros golfistas  norteamericanos, quienes habían ganado todos y cada uno de los 14 torneos anteriores de la PGA Tour, en este año.

Martín le sacó dos golpes de ventaja al norirlandés Rory McIlroy, de 23 años, quien tiró un fabuloso 66 y quedó en el segundo lugar con 12 golpes abajo.

¡Qué ronda la de Laird! En los últimos 18 hoyos, no hizo ningún bogey, tiró cinco birdies en los primeros ocho hoyos, se “recetó” otro birdie en el hoyo 12, y sobretodo, tuvo la audacia de cerrar con TRES birdies más, en los últimos TRES hoyos. ¿Qué le parece?

Con dicho score de 63, Martín empató el record del hermoso campo del TPC San Antonio, que mide siete mil 522 yardas, par 72, diseñado por Greg Norman, y que está ubicado en la ciudad de San Antonio, Texas.

Para Laird, ésta fue su tercera victoria en la PGA Tour. Las dos anteriores fueron en el Arnold Palmer Invitational de 2011, y en el Justin Timberlake Shriners Hospitals for Children Open del año 2009.

Por cierto que también nos dio mucho gusto el ver que Rory McIlroy, sin conocer previamente el campo, acertó en su decisión de jugar este torneo, previo al Masters, ya que su intención era prepararse mejor para tratar de hacer un buen papel en dicho Major, mismo que, hace un par de años, tuvo la oportunidad de ganar.

Ahora sí, The Masters

Este jueves inicia la primera ronda del Masters. A diferencia de los otros tres Majors, este torneo siempre se juega en el mismo campo, el Augusta National Golf Club, que fuera diseñado, a principios de la década de los treinta, por el legendario Bobby Jones y el famoso arquitecto Alister Mackenzie.

Realmente es un placer el poder ver el estado de perfección en que mantienen este campo, de plano su hermosura no tiene rival, y no se le ve ningún defecto. Ojalá que los pronósticos meteorológicos de algo de viento, lluvia y pocos rayos para los primeros dos días del torneo, no afecten su desarrollo.

La bolsa de la competencia es de ocho millones de dólares, con un millón 440 mil para el ganador. Como si fuera poco, el triunfador se lleva además el derecho a jugar este torneo “de por vida”, y por los siguientes cinco años, obtiene su tarjeta de la PGA Tour y el derecho a jugar los otros tres Majors y el The Players Championship. El símbolo más codiciado del torneo es la famosa “chaqueta verde”, sin embargo, el campeón también se lleva una medalla de oro, y su nombre es grabado en el hermoso “Masters Trophy”, que representa la casa club, pero que no se lo puede llevar, ya que permanece en la sede del torneo.

Este año participarán 94 golfistas, pero después de 36 hoyos, únicamente pasarán el corte los mejores 44 y empates, o también, todos aquellos que se encuentren a 10 golpes del líder.

No deja de llamar la atención el que un chavo amateur, de 14 años de edad, se haya ganado el derecho a jugar el torneo, e implantar el récord del golfista más joven en participar. Se trata de Tianlang Guan, un joven chino que ganó el mejor torneo amateur de Asia, y con ello su derecho a ser invitado al Masters.

“No me voy a exigir demasiado a mí mismo” dijo, y añadió “va a haber algo de presión en mí, pero voy a tratar de realizar mi juego”.

Por lo pronto, Guan, ya jugó rondas de práctica con Ben Crenshaw, Tiger Woods y Dustin Johnson, y jugará las próximas con Tom Watson y Nick Faldo.

¡Quién fuera él! ¿No cree Usted?

Hasta la próxima ocasión, procure mantener su bola En El Fairway.

Augusto Pedrero
ABR 9

El bastón de mamá Por Augusto Pedrero opinion@informador.com.mx

¿Cómo puede ser posible que un golfista gane un torneo en la PGA Tour, después de haber jugado NUEVE, en lo que va del año, de haber pasado el corte únicamente en DOS, y de lograr el lugar 63 como su mejor posición?

Muy sencillo. Sacando de su cochera el putt que hace 26 años le había “tomado prestado” a su mamá, y usarlo en el torneo.

Efectivamente amable lector, Darren Andrew Points, norteamericano de 37 años de edad, recordó que cuando era chavo, había poteado muy bien con el putt de su mamá, un Ping Anser muy clásico y antiguo, con el que ya había ganado algunos torneos estatales.

El miércoles anterior al torneo Shell Houston Open, D. A. Points, aceptó la sugerencia de un amigo pro, con respecto a que tomara una clase de putt con el entrenador Brian White, quien tenía que salir de la ciudad, pero, si D. A. le pagaba el costo de cambiar su vuelo por uno mas tarde, se quedaba a asesorarlo durante una hora.

Points aceptó gustosamente, y se reunió con el entrenador White en el putting green de práctica del Redstone Golf Club.

“Me dijo un par de cosas” comentó D. A., y añadió “me cambió el putt y pácatelas, me sentí de lujo, la bola empezó a rodar en la línea, mi golpe se volvió mas consistente, ya no fallaba los putts por la izquierda”.

Como Usted sabe, amable lector, para ganar los torneos del PGA Tour, se requiere de un buen juego corto y, sobre todo, de potear muy bien.

D. A. Points tiró 64, 71, 71 y 66 para 272 golpes, 16 bajo par. Para llevarse la victoria, todavía tuvo que embocar un putt de unos cuatro metros, bajo la presión mas extrema, ya que si lo fallaba, habría tenido que irse a desempatar con otros dos jugadores.

Lo que le sucedió a D. A. en este torneo, fue muy similar a lo que le pasó a Tiger Woods, un día antes del WGC Cadillac Championship, cuando Steve Stricker le dio unos tips sobre como mejorar su forma de potear, para que también Woods ganara la competencia.

Es el segundo torneo que gana D. A. Points. El primero fue en el AT&T Pebble Beach National Pro Am de 2011, en donde su compañero amateur de equipo, fue el comediate Bill Murray.

Después de la muy mala “racha” que Points había tenido durante este año, ahora que ganó el Shell Houston Open, no solo aseguró su entrada al Masters de la semana próxima, sino que también, ya aseguró su “chamba” en la PGA Tour por otros dos años, hasta fines del año 2015.

Por lo pronto, esta semana se jugará el Valero Texas Open en la ciudad de San Antonio, Texas. Como que los organizadores del torneo se sacaron la lotería, debido a que, el jugador número dos del mundo, el norirlandés Rory McIlroy, decidió jugarlo. Lo anterior obedece a que Rory quiere estar mas “en contención”, como la única solución para tratar de recuperar su juego anterior. Como se sabe, ahora Rory está usando los bastones Nike que se comprometió a usar, por el contrato que por 200 millones de dólares firmó en diciembre del año pasado. Como que le ha estado batallando, pero no dudamos de que llegará dominarlos como lo hacía con sus Titleist anteriores.

Hace un año

¿Se imagina Usted, amable lector, el fallar un putt de 30 centímetros, para perder un torneo Major?

“No, no me lo imagino”, podría Usted responder, “eso no es posible”.

Pues permítame decirle, que aunque todo mundo pensaría que esa bola está “dada”, y que no le puede suceder a nadie, eso le pasó a la jovencita coreana de 24 años de edad, I. K. Kim, hace casi un año, en el Kraft Nabisco Championship.

Dicho torneo, es el mismo que Lorena Ochoa ganó en 2008 y en el que es costumbre que la campeona se “aviente” al lago que rodea el green del hoyo 18.

Pero no vaya Usted a creer que I. K. Kim es una golfista inexperta que le falta madurar. A su corta edad, ya ha ganado tres torneos de la gira, y mas de cinco millones 300 mil dólares.

En dicho putt de 30 centímetros, había una sombra del tronco de una palmera que diagonalmente cubría el hoyo, pero su bola estaba en el sol. Ese podría haber sido el pretexto de ella para justificar su falla, pero no fue así.

“La gente comete errores, eso fue lo que pasó hoy, y uno tiene que aprender de ellos” comentó Kim en la entrevista posterior, y añadió “hice muy buenos putts en el hoyo 16, en el 17 y en el 14, eso es lo que voy a recordar siempre”.

Pues bien, este torneo Major inicia pasado mañana, y me permito sugerirle que trate de no perdérselo, ya que van a estar presentes las mejores golfistas del mundo.

Hasta la próxima ocasión, procure mantener su bola En El Fairway.
 

Augusto Pedrero
ABR 2

Increíble, logró su sueño Por Augusto Pedrero opinion@informador.com.mx

Después de una larga crisis en su vida personal y lesiones importantes en su rodilla izquierda, Tiger Woods, de 37 años de edad, regresó al lugar NÚMERO UNO del ranking mundial.

Se dice fácil ¿verdad?, pero la mera verdad es que, de plano, al través de todo este tiempo, se las vio muy “negras”.

Fue a fines de Noviembre del año 2009, cuando su esposa descubrió sus infidelidades, y empezó la “debacle”. Sin embargo, era tal la ventaja que  Woods les llevaba en el ranking mundial a los demás jugadores, que aún sin jugar regularmente, conservó el liderato hasta la última semana de octubre de 2010.

Poco mas de un año después, en Noviembre de 2011, Tiger ya estaba en el lugar 58 de dicho ranking. Muy mal, ¿no cree Usted?

Durante todo ese “calvario” hasta el lugar 58, muchos escritores de golf y bastantes aficionados, auguraban que ya estaba acabado, que nunca volvería ser el de antes.

Sin embargo, Tiger quería volver, quería recuperar su prestigio de buen jugador, de luchador y ganador ante las adversidades. Contrató a un nuevo entrenador, Sean Foley, deshaciéndose del “oportunista” de Hank Haney. Foley le cambió el swing, y con ello, la vida.

Tiger nunca se dio por vencido, estuvo trabajando muy duro, hasta que, por fin, el día de ayer, ganó el torneo Arnold Palmer Invitational, y con ello obtuvo varios logros:

a) Regresó a ser el golfista número uno del mundo, desplazando a Rory Mcilroy.

b) Acumuló mil 605 puntos en la Copa FedEx, 323 más que el segundo lugar, Brandt Snedeker.

c) Ya tiene el primer lugar en dinero ganado en la PGA Tour en este año, con tres millones 787 mil dólares.

d) Empató con Sam Snead, un récord que había permanecido intocable por 48 años, el de ganar un mismo torneo OCHO veces. Snead lo hizo en el Greater Greensboro Open.

e) Logró su victoria número 77 de la gira, quedando a solo cinco del récord de Sam Snead con 82.

Cuando Tiger embocó su último putt del torneo, esbozó una gran sonrisa, sintiéndose liberado de la presión que sentía por tener que ganarlo.

Poco tiempo después, un reportero le comentó a Tiger que algunos “críticos” del golf opinaban que necesitaba volver a ganar un torneo Major, para ser “realmente” considerado como el número uno del mundo, a lo que Tiger, sonriendo, muy atinadamente respondió:

“Bueno, eso depende de ellos, es su opinión, yo me siento muy satisfecho con la forma en que estoy jugando, y eso es suficiente”.

Al final, Woods ganó el torneo con 13 golpes bajo par, y con scores de 69, 70, 66 y 70, dos golpes menos que el inglés Justin Rose.

De los 13 torneos que se han jugado durante este año en la PGA Tour, Tiger ha jugado CINCO y “únicamente” ganó TRES.

“He limpiado muchas cosas diferentes en mi juego, y estoy muy satisfecho por como ha estado evolucionando” y añadió “estoy muy emocionado por lo que queda del año”.

Así que, aguas con el “Tigre”, logró su sueño, y está rugiendo de nuevo.

Nacional Interzonas

A Golf Amateur de Occidente le tocó este año, ser la sede del torneo LIII Campeonato Nacional Interzonas, en el que compiten por equipos, los valores infantiles y juveniles de las siete zonas golfísticas de nuestro país.

Del lunes a mañan, todos los chavos y las chavas competirán en tres clubes de nuestra ciudad, a saber: Valle Imperial Country Club, Club de Golf Santa Anita y Guadalajara Country Club. Tanto la inauguración, como la clausura del torneo, tendrán lugar en el Club de Golf Santa Anita.

Les deseamos la mejor de las suertes a los equipos de GADO.

Hasta la próxima ocasión, procure mantener su bola En El Fairway.
 

Augusto Pedrero
MAR 26

¡Difícil el campito, che! Por Augusto Pedrero opinion@informador.com.mx

En el torneo de la semana pasada, el Tampa Bay Championship presented by EverBank, compitieron jugadores de la talla de Luke Donald, Sergio García, Jim Furik, Matt Kuchr, Webb Simpson y Jason Dufner, y, sin embargo, ningún jugador logró romper el par de campo en cada uno de los cuatro días de competencia. Estaba tan difícil el campo de Innisbrook, par 71 de siete mil 340 yardas, que solo se ganó, con un score de 274 golpes, 10 bajo par.

El campeón fue el norteamericano Kevin Streelman, de 34 años, quien tiró 73, 69, 65 y 67, para por fin obtener su primera victoria en la gira, en su intento número 153.

“Esto fue realmente de lujo” dijo Kevin, y añadió “solamente me mantuve paciente y en paz conmigo mismo”.

Kevin nació en Winfield, Illinois, es egresado de la Universidad de Duke, y actualmente reside en Scottsdale, Arizona. Es un jugador que se ha hecho a base de mucha fe y esfuerzo.

Desde que se hizo profesional de golf en el año 2001, tuvo que trabajar de caddie para ganarse la vida, poder practicar, y obtener algo de dinero para competir en las mini-tours de los Estados Unidos, hasta que, en el torneo de calificación del año 2007, obtuvo su tarjeta de la PGA Tour para 2008. Desde entonces, ha jugado desde 32 hasta 26 torneos al año, para conservar su tarjeta, cosa que siempre logró al quedar alrededor del lugar 100 en la tour.

Pero ahora, con su victoria, ya obtuvo dos años de exención en la gira, y la seguridad de jugar el Masters dentro de tres semanas.

Antes de que Kevin abandonara el green del último hoyo, vimos como su esposa corrió hacia el, a abrazarlo con tal gusto y emoción, que ambos se quedaron abrazados por varios segundos, lo que nos hizo suponer, que hubieron muchas adversidades por las que tuvieron que pasar, antes de ese momento.

Por lo que vimos, Kevin y su esposa, han sido una pareja que ha  seguido sus sueños y que, sin importar las piedras en el camino, no sucumbieron hasta lograrlos. En verdad, fue una escena muy conmovedora.

Por otra parte, en este mismo torneo, el chavo norteamericano Jordan Spieth, de 19 años de edad, empató el séptimo lugar con cinco golpes bajo par, y la PGA Tour le concedió la categoría de Estatus Especial Exento, ya que en lo que va de este año, Jordan ha acumulado $ 521 mil 893 dólares, cantidad que es mayor a lo que ganó el jugador que quedó en el lugar 150 durante el año pasado.

Dicho estatus significa que durante lo que queda del año, podrá jugar todos los torneos, en los que sea invitado por patrocinadores, sin necesidad de calificar los lunes.

En Diciembre pasado, después de una brillante carrera como amateur, en la que llegó a ser el número uno en el Ranking Mundial, Jordan renunció al segundo año de sus estudios en la Universidad de Texas en Austin, para hacerse profesional.

En este año, su primer torneo fue el Farmers Insurance Open, en el que no pasó el corte. En el AT&T Pebble Beach National Pro Am, quedó empatado en el lugar 22. En el Puerto Rico Open, quedó en el segundo lugar, y, como mencionamos anteriormente, en el Tampa Bay empató en el séptimo lugar.

Se ve que hay “madera” de campeón. Vamos a seguir de cerca sus actuaciones.

Nueva líder mundial

Después de un reinado de la taiwanesa Yani Tseng que duró las últimas 109 semanas, la norteamericana de 28 años de edad Stacy Lewis, se convirtió en la nueva golfista número UNO del mundo, al ganar el  RR Donnelley LPGA Founders Cup el domingo pasado, con un récord de torneo de 23 golpes bajo par, sobre el campo del Wildfire Golf Club en Phoenix, Arizona.

Desde que se inició el World Rolex Ranking en el año 2006, Stacy es la segunda norteamericana en alcanzar la cima de la lista. La primera que lo logró, fue Cristie Kerr, quien en el  año 2010, la mantuvo durante cinco semanas.

“Es increíble” comentó Stacy, “era mi meta desde mediados del año pasado, y realmente no pensé que sucediera tan pronto . . . voy a divertirme, lo sé. He visto como Yani ha batallado con ser la número uno por mucho tiempo, pero yo voy a salir a divertirme”.

¡Quien lo diría!

Cuando Stacey tenía 18 años de edad, tuvo que ser sometida a una cirugía mayor de espalda, para ponerle una varilla y cinco tornillos que corrigieran la curvatura de su columna vertebral. ¿Lo puede Usted creer?

Su primer año en la LPGA fue el 2009, hace cuatro años, y hasta ahora ha ganado siete torneos y ya es la número UNO del mundo.

Desafortunadamente, Stacy es la única norteamericana en las primeras 10 del Rolex Ranking. Paula Creamer y Cristie Kerr son las número 11 y 12.

Hasta la próxima ocasión, procure mantener su bola En El Fairway.
 

Augusto Pedrero
MAR 19