Desequilibrio vocacional Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por Dolores Tapia

Si Gabriela Escatell menciona que la SC “debe ser vista por los grupos de artistas como un aliado más que un proveedor de espacio o dinero”, según publicó esta sección el día de ayer.  Yo me atrevo a decir, de manera abierta “¿Por qué esperamos, como creadores, que el Gobierno nos mantenga?”.  Personalmente, creo que toda acción que genere diálogo entre los artistas y el Estado, es una ventana abierta para promover, abrir, generar, hacer. Y es de suma importancia, no mirarnos a nosotros mismos desde la autocompasión. Todo acto creativo si es congruente, encontrará su cauce natural, con o sin ayuda del Gobierno. Me consta. Puedo hablar de ello.  La polémica propuesta de la Secretaría de Cultura de cobrar el uso de los espacios con vocación cultural y dejar que el artista se llevase toda la taquilla, se puso en tela de juicio por buena parte de la comunidad teatral. Ahora resulta que se instalarán mesas de diálogo donde se determinarán tabuladores de espacios culturales. Me parece bien si la mayoría queda contenta, pero esto arrojó en mí tremendas preguntas, dudas y algunos sinsabores.

Por supuesto esta información circuló reciamente en las redes sociales, que como todos sabemos, tienen un gran poder. Y ahí me encontré comentarios como: “Sí la comunidad teatral somos hipsters”. ¡Cielos! Pensé. Ojalá sea broma dije, porque es tan arbitrario partir como creador y como líder de un gremio con ese argumento, para denominarse “hipster”, “fresa” o “naco”  como querer tomar una decisión a rajatabla para cobrar por el uso de suelo.  Desde hace tiempo se viene hablando de nuevos modelos y esos nuevos modelos para que el teatro jalisciense sea más digno, deben hacerse en conjunto, sí con las autoridades pero también dejando de lado ese “me tienes que dar porque yo no tengo”, eterno en muchos creadores y verse a sí mismos de otra estatura. La solución no la tiene el Gobierno, sino nuestra forma de pensar. La Secretaría de Cultura puede tomar la decisión más incorrecta del mundo, al cabo todo el sexenio anterior se la pasó haciendo barrabasadas. Total. Pero, que como gremio no hayamos entendido que la solución no la tienen ellos. La subsistencia de mi proyecto no la tiene el Gobierno.  SC abrirá mesas de diálogo, pero vuelvo a lo mismo… el nivel de diálogo lo proponemos nosotros. Si yo me siento a negociar con  la señora Vachez en nombre de otros, poniéndome en desventaja de origen ya se “rompió la bicicleta”, digo yo.  Muy bien, que no nos cobren los espacios ¿y luego? ¿Cómo sí llenar espacios? ¿Cómo sí volvernos autosuficientes? ¿Cómo hacer de esto mi carrera si no tengo tres mil pesos para invertir? Preguntas filosóficas. Antes que nada, tenemos que pensar mucho, mucho y antes de hablar. Todos.
 

El Informador
MAY 16

Injurias y respetos Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por Dolores Tapia

Me divierte mucho que a Guadalajara lleguen Les Souffleurs, (Los Susurradores), agrupación provocadora que nace de ideas poéticas que también se sucedieron en otros países, como Argentina, por ejemplo y varios con su profunda necesidad de expresión. Los Susurradores, por nombrarlos de esta manera, se lanzan a las calles con un tubo que colocan entre su boca y el oído de su interceptado, ahí se recitan poemas, conceptos filosóficos o literatura pura. Celebro con este detalle la llegada de Francia como invitado de honor del Festival de Mayo (www.festivaldemayo.org).

Aprovecho para acotar algo en referencia a mi columna anterior. Me llamó un actor un poco confundido, me preguntaba si yo cuestionaba el hecho de que Fausto Ramírez dirigiera Lluvia Implacable o en su defecto, que yo criticase que sólo él y Susana Romo fuesen los únicos directores constantes. Por supuesto, sería una aberración que yo criticara a gente con trayectoria que sí trabaja. No, nunca fue mi intención, más bien cuestiono a los creadores e insto a la comunidad a que llenemos esa cartelera, nuestra cartelera local, con trabajos de calidad y los mantengamos. En dichos párrafos sí cuestioné y cuestiono, que la única novedad a nivel de oferta entre el trabajo de Fausto y Susana –que son quienes tienen obras en temporada– fuera ni más ni menos que el señor Rafael Sandoval. Rescatado de las prehistorias. A petición de un ¿multitudinario público? ¿o de quién? De verdad directores, ¿sí piensan en el público cuando montan lo que montan? (El actor que me llamó lo hizo con profundo respeto, por eso le respondo públicamente)

Hablando pues de propuestas, se presenta este 10 de mayo la Compañía de Danza Experimental Lola Lince, con un trabajo titulado Estudios y Fragmentos Sobre el Sueño. El caso de Lola, quien tiene una tremenda y reconocida trayectoria en la Danza Experimental, me parece que está más cerca de un clásico dancístico tapatío, que de un trabajo que se quedó en el pasado. Hay público que dice, que todos los trabajos de Lola se parecen. Y tiene razón, pero he de reconocerle algo, su enorme poder para saber utilizar la metáfora. Una bailarina que creó un estilo propio y abrió en ese espectro, de muchas bailarinas. Hablo desde mi experiencia como reportera, en ese entonces y como público. Lola siempre me regaló experiencias, sensoriales. Su danza llena de preguntas, llena de silencios, llena de sonidos. Su danza que llenó la danza de otras, que completó la frase de otras propuestas. Y que ha pasado el tiempo, mucho, y sigue provocando, sobre todo… ganas de verla, de volver a verla, para seguirle teniendo respeto.

Me lanzo a husmear la cartelera del DF. Qué ganas de ver el trabajo de Martín Zapata y del señor Alberto Villarreal.
 

El Informador
MAY 9

Lo siento mi amor, pero hoy te lo voy a decir Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por Dolores Tapia

Y aquí estoy, ávida de mirar en perspectiva. Leo con beneplácito que Igor Lozada se siente contento con todo el trabajo que ha hecho, y coincido con él en que la comunidad dancística no ha podido articularse a nivel Estado. Me encantaría saber el plan de trabajo de Sandra Soto al frente de danza en SC y de Gabriela Escatell al frente de teatro. Habrá que tener paciencia, lo nuevo todavía no florece y la cartelera necesita algo o alguien que la rescate. Se necesita algo que cimbre el corazón del público.

Este 3 de mayo se presenta la Compañía de teatro Vivian Blumental dirigida por Rafael Sandoval, en el Teatro Vivian Blumental donde también, por cierto, se presenta el monólogo de Dario Fo y Franca Rame Sólo una mujer sola –que hiciera famoso Olga Valencia hace ya años–. Pan con lo mismo aunque seamos otra generación. Luego veo por allá en la cartelera a Fausto Ramírez dirigiendo Lluvia Implacable donde actúa Mauricio Cedeño. Y luego por ahí también veo a Niñas de la Guerra dirigida por Susana Romo. Yo no tengo nada en contra de nadie pero me pregunto… ¿son los únicos, los mismos, los de toda la vida, los de siempre, los que siguen teniendo cosas en cartelera o… será este letargo institucional que no alimenta nuestra hambre de artes poéticas…?  por otro lado, no entiendo porque no entiendo…  por un asunto de tiempo, de proceso, de tendencias, de generaciones… de dislocación emocional… si Rafael Sandoval sigue proponiendo algo en escena. Por supuesto ante un panorama así volteo mis ojos y aplaudo de pie la elección de Gabriela Escatell y Sandra Soto, absolutamente inexpertas en la administración pública, pero espíritus jóvenes que impiden que se perpetuen los vicios, las grillas, los dedazos, los dogmas, los viejos directores hechos santos que tanto mal hacen en términos formativos.

Me pregunto yo… por ejemplo… si tú ya estuviste al frente de una dirección como esas –hablando de SC pero se pueden incluir cualquier casa administradora y/o gestora pública– fue tu tiempo, hiciste tu trabajo, formaste actores, bailarines digamos, aprovechaste los recursos según criterio, y si lo hiciste bien pues muy bien… ¿entonces? Para qué seguir… En serio… para qué… a petición de qué… o de quienes… Como dijo Igor Lozada, la comunidad dancística de Jalisco vive una desarticulación añeja –para mi gusto no sólo eso, pero digamos que es como el ejemplo–, además y eso lo digo yo, el tiempo hace vicios y los vicios se heredan. No me parece un mal momento, para reinventarse, enseñarles a otros a hacer las cosas y dejarse de dogmas y falsos prejuicios y santos que de tanto venerarse huelen a viejo. Hay que revisar quiénes firman la cartelera de teatro de esta ciudad, no digo que no sean buenos, pero en serio… no inventen.
 

El Informador
MAY 2

Habemus gestores Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por Dolores Tapia

Ahora sí, vamos a ver de qué estamos hechos. Ya se presentaron con bombo y platillo a los miembros del equipo de Cultura de la señora Myriam Vachez. Veo con beneplácito, —he de decirlo— la elección de Álvaro Abitia como Director General de Desarrollo Cultural y Artístico.  Soy de la idea que muy pocos artistas, artistas, artistas de verdad saben producir y sacar adelante proyectos. Más aún en esta ciudad, que ene cantidad de funcionarios, empiezan a ser artistas… así de pronto… Álvaro Abitia me parece un tipo serio. Un tipo necesario. Y sé que mis palabras pueden ser usadas en mi contra, porque hablo desde la experiencia personal con un —hoy— funcionario público. ¿Por qué un tipo necesario? Álvaro es un profesional intolerante, que muy pocas veces logra mentirse a sí mismo. ¡Eureka! No perdona la falta de creatividad. Yo trabajé con él. Odia la mediocridad. Detesta a los pusilánimes. Y no entiende por qué muchos artistas viven extendiendo la mano. Creo que una visión como la de Abitia en el puesto en el que hoy se encuentra, es estratégica.

La historia de Abitia, es la de un tapatío con talento que logró las mieles del éxito y del desencanto. Como artista vivió pues entre el cielo y el infierno, luego se reinventó a sí mismo y fue desarrollando una enorme capacidad para gestionar proyectos y dar luz a otros en el ámbito musical.  Responsable intelectual —junto con Joselo, de Tacuba— de la FIM y de  la ULM, una escuela de música que nació luego de que a lo largo de los años Álvaro observase, la carencia de opciones para los chavos. Sé que todos tenemos una historia. Todos somos nuestra historia, pero me parece de criterio atinado el hecho de incluir un gestor que sabe de arte y sabe, de la nada, levantar proyectos y sabe y conoce a los artistas, sabe ganar y sabe perder y sabe sobre todo, que el arte es su destino. El puesto no lo hace a él, él le dará muchísimo a ese puesto, que se ha inventado atinadamente, después de que la Dirección de Actividades Culturales, la administración pasada, fuera —por ser amable— gris y desatinada, llena de ideas completamente fuera de foco. Álvaro no nos salvará del chamuco, ya sé, pero que alguien como él esté ahí, me habla de que ahí adentro alguien está pensando en PROYECTOS y COMUNIDAD.

Aplaudo la experiencia de Ashida, Martha Ibarra y Susana Chávez. Veo juventud, sobre todo en la gestión y en las plataformas. Veo un cambio esencial en la Dirección de Danza, con Susana Soto, una gran ejecutante y veo en Teatro, otros aires con Gabriela Escatell. Ora sí que para empezar, antes de pedir, comunidad, a echarles la mano.
 

El Informador
ABR 18

Entre el arrabal y la beca Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por Dolores Tapia

Y que se estrena El Kongal, última producción del Tlakuache Teatro de Títeres en una tesitura que para gusto y arrabal le queda muy bien a esta agrupación. La obra, dirigida por Ihonnatan Ruiz se hizo acreedora al apoyo PECDA, (Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico). A Ihonnatan lo conozco en lo personal y lo reconozco en lo artístico. Sin embargo aprovecho para mencionar, que los apoyos del famoso PECDA, en su proceso, jurados y criterio deben ser revisados.  ¡Perdón Ihonnatan! No te quise echar tierra, nomás aprovecho el viaje para decir que por una razón que seguramente es económica, este Programa deja fuera a gente con indiscutible trayectoria para  seguir apoyando pastorelas de patio de escuela… Nooooooo es el caso de mi amigo Tlakuache, que además de manejar como nadie la poética del guarrrismo, es compañero  de mil batallas y su trabajo –sobre todo en los límites de lo guapachoso, barriobajero y folklórico- es destacable muy por encima de la media y de lo que hacen otros titiriteros (me puedo equivocar y acepto tomatazos a dolorca@hotmail.com).  

Estando ya pues en el barrio bajo que tanto gusta, el amigo titiritero se puso a convocar actores y bailares, y que da con bola ni más ni menos, cha cha chán…  que con el señor Andrés David. Conocí a Andrés David hace cinco años tal vez, en un proyecto. Nunca dejaré de admirar su entrega total a los trabajos en los que participa; su entrenamiento es impecable, su construcción es metódica, no se mete en problemas y siempre hace –o por lo menos eso pienso yo- maravillosos castings. Alguna vez le pregunte (por malinchista y poco visionaria seguro) por qué no se iba al Distrito Federal, y su respuesta fue muy sencilla. Aquí tenía excelentes oportunidades de trabajo. Andrés decidió dar a Guadalajara un excelente actor local que se mueve como pez en el agua en cualquier escenario (de esos actores que hoy pueden estar en algo como El Kongal y mañana en la producción de Peter Brook). Andrés interpreta a un travesti (con singular poder en la imagen). Y a este trabajo escénico se suma la bailarina Fanny Cano, una creadora e intérprete única en la ciudad. Fanny con sus bases de ballet, merodeó con éxito los linderos de la danza-teatro, creyó antes de que fuera moda, en el trabajo actoral de los bailarines y desarticuló este asunto de la danza por la danza, enfocada y dedicada a dar sentido y discurso y quienes la hemos visto bailar siempre pensamos en la maravillosa actriz lorquiana que es. Entre música de Los Yoniks, la Sonora Margarita y las cumbias de El Kongal, participan en escena César Augusto Salazar y  Alondra García. Las funciones son viernes y sábados de abril a las 20:30 horas en Tres23 Teatro Estudio. Argentina 323. Oigan… en serio sí  revisen los procesos del PECDA. Digo, nada se pierde ¿no?
 

El Informador
ABR 11

Cine, teatro y música tapatía Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por Dolores Tapia

Para mí siempre es un gusto acordarme que  el señor Ricardo Duarte es el que está al frente de Cultura en Guadalajara, (ay Santa Barbarita que no me desilusione).  Y hoy festejo con silbato ensordecedor la permanencia de la Fiesta de la Música en avenida Chapultepec. Evento en el circulan un puño de bandas tapatías, provocando que la comunidad – o sea todos nosotros- se relacione, vincule o contacte con el arte per se y su entorno, que en este caso es la calle. El arte como el amor, es un asunto que nos revienta adentro mientas afuera solo pasa, así tan campante, como campanita la de Peter Pan. Y como el amor, también necesita sus reglas. No campanita, el arte pues. Por ello yo declaro a todos los asistentes al fiestón en Chapu: Cuidado con los excesos. Ni mucho alcohol, ni sustancias, ni mucho menos basura.  Si el evento crece en calidad que crezca pues, su exigente público. ¿O no?

Siguiendo con el arte escénico musical, también celebro e invito a escuchar flamenco rumba híbrido rock light ni más ni menos que con Estopa, el día 12 de abril en el Teatro Cavaret. Un grupo hispano, que es un poco de todo, un mucho divertido y que está bueno para encajarlo en cualquier parte menos en dogmas. Por otra parte. Invito al público serio y cinematográfico a ver Kon-Tiki una película nórdica que fue ( estuvo en FICG) nominada al Oscar en la última edición del importante premio. La dirigen Joachin Ronning y Espen Sandberg.

El  tapatío Rafa Lara dirige  5 de Mayo: La Batalla, una megaproducción que se estrena en salas guadalajarenses el próximo mes.  Esta película es la segunda más cara en la historia del cine mexicano, la primera fue Arráncame la vida protagonizada por el señor Daniel Gimenez Cacho y Ana Claudia Talancón. Pues bien en 5 de mayo coinciden varios actores tapatíos (hip, hip, hurra) tales como Liz Gallardo, quien por cierto está por estrenar la película Las Aparicio –que no la tiene tan contenta- y Andrés Montiel a quien recientemente vimos en Ciudadano Buelna.  En el filme de Rafa Lara participa Kuno Becker, Mario Zaragoza y Angélica Aragón. Ya se puede ver el tráiler oficial en Youtube. Habrá premier en Guadalajara.

Ahora bien, se presenta en la Casa Suspendida (Alcalde 830) la obra de teatro Un tranvía llamado deseo dirigida por Sara Isabel Quintero con un equipo de actores y creativos muy, muy interesantes. Si me invitan me actualizo con los demás actores (mea culpa) pero quiero ver el trabajo de Manuel Medina (con una carrera bastante especial) y el de la señora actriz Coralia Manterola. Este sábado a las 20:30 horas.  Comentarios ya saben: dolorca@hotmail.com
 

El Informador
ABR 4

Felices plazas congeladas Batman Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por Dolores Tapia

Aunque hoy inicia el éxodo tapatío a las playas cercanas, estos días son para mí digamos como el cierre de un ciclo, como un primer corte de caja del año cultural. Ya se realizó el cambio de gobierno, con mucho gusto para unos y con mucho susto para otros. Algunas gestiones se dieron a la luz de los grandes finales. En estos días lo único que se puede ver a nivel teatral, por así decirlo, es la Pasión de Cristo en San Martín de las Flores.

Insisto en mi reflexión. Ya llegó la señora Myriam Vachez a la Secretaría de Cultura, pero en el organigrama, me disculparán, el área de teatro sigue sin resolverse. Esto me parece un tema absolutamente medular. Y al mismo tiempo, creo que esta pausa reverencial, esperpéntica y silenciosa debería servir (a funcionarios, público, nosotros como periodistas y teatreros, es decir, a todos) para pensar meticulosamente a quién se pondrá al frente de la Dirección de Artes Escénicas. Y pido por favor desde la cueva más oscura del resentimiento escénico… Señores funcionarios, de verdad, por favor… Debemos olvidarnos de los actores desempleados, de los amigos de los directivos, del hipster de turno. Perdón. En esa silla –que además causó problemas irreversibles en los últimos años- debe haber un gestor con visión de productor, con una educación que entienda más allá de grillas, que quiera al teatro pero que su visión sea mucho más extensa, que hable inglés por lo menos, que haya visto teatro mucho más allá de Ameca, que su mundo no sea el Foro de Arte y Cultura y las papitas de afuera, que sepa gestionar con UdeG, con la misma SC, con empresarios. No importa si la gran actriz quiere el puesto. Una gran actriz no es una gran gestora. Un gran director no necesariamente sabe producir, aunque ame el teatro. Háganme caso. Por fis. Si no no vamos a salir del hoyo. Lamenté mucho la salida de Guillermo Covarrubias –claro que es mi amigo, pero no por eso-, ese accidente dejó que nos diéramos cuenta el poco nivel con el que una instancia pública aborda un tema. Gracias a sus sabias decisiones, seguimos en el bache, sin plan y sin dinero.

Funcionarios aparte. Pues la FIL ya tiene nueva directora, cacareada por todos los medios de comunicación y yo vuelvo a reconocer de pie el trabajo de Nubia Macías pero también, que no se nos olvide, el de Margarita Sierra.  Mujerones con visión, libres, grandes, que crecieron sí en una estructura ajena, pero que hicieron crecer a los equipos que liderearon cosa nada fácil y en esta vasija de mujerones incluyo también a Kaliope Demerutis, otra gran gran periodista de Guadalajara, creadora del suplemento semanal más exitoso de Jalisco. Demerutis, para mí, es una creativa y una precursora sin igual en esta ciudad. La imitaron y la copiaron, pero su mano en la edición ha dejado huella en la historia del periodismo del Estado. ¿Alguien opina lo contrario? Pueden escribirme a dolorca@hotmail.com

El Informador
MAR 28

Nido Vacío Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por Dolores Tapia

Quiero dedicar esta columna a todos los gestores, comunicólogos, programadores, productores y ejecutivos que se quedan sin patria interior cuando termina la labor. Terminó hace dos semanas el Festival Internacional de Cine y una amiga productora me comentaba que apenas, ahora, le llega la “resaca emocional”.

A decir verdad, en mi vida laboral, siempre tuve ganas de colaborar con el FICG, nunca olvidaré a los actores y grandes amigos que encontré en sus pasillos, las inolvidables fiestas, la conmoción que me causaron por vez primera algunas películas.

Yo soy actriz, soy parcial, siempre. Voto por los actores, siempre. Creo que son una especie en peligro de extinción a fuerza de alfombras rojas. Armando Hernández (De la Calle, Fuera del Cielo) me lo comentaba en un fiestón. El actor como esencialidad en la pantalla debería estar incluido en todo; eventos, coloquios, secciones de moda, de vida familiar. De todo. El actor está pa verse, pa venderse, pa proponer.

Utopías a parte, eventos como el FICG, como la FIL, ay ojalá tuviéramos el FIT -osea Festival Internacional de Teatro en Guadalajarita- y la FIM que para nuestras desgracias se fue lejos como pal 2014. Pues sí son un escaparate enorme sin embargo y aquí me detengo; quiero mencionar que estos eventazos además tiene un grupúsculo extraño -amado, adorado, esencial- en peligro de extinción; la gente que dice hacer las cosas por amor, por tres pesos, dando todo su tiempo. (¿Onde he oído eso, onde?) Muchos periodistas ¿o no? Muchos producers ¿o no? Actores -bueno esos ya no tienen remedio-, gestores ¿o no? Y un infinito etcétera, se van involucrando en el quiero, trabajo, mira qué bonito, me apasiona, ya me salió, doy todo, etc, etc…  Y entonces, sucede la magia y luego se quedan sin nada. No es broma. Ni chiste. Es… sicológicamente comprobado –y los productores lo saben, los dramaturgos lo saben, los actores lo sabemos- que se sucede esta extraña sensación del “nido vacío”.  Después de tenerlo todo (incluido dolor y estrés) tu labor (tu hijo), que has cuidado tanto, al que le pusiste corazón, entrañas, ilusión terminó. Todo se ha ido. Sólo queda recoger tus cosas e irte. Esperar. A que pase… el llanto, el cansancio, las hermosas imágenes de un sueño cumplido.  Los actores y productores saben a lo que me refiero, es más grande. Y siempre pensamos que solo nos pasa a nosotros. Nop. Dedico estas palabras a todos aquellos que construyeron un sueño, que ya se les fue de las manos.  Que están frente a la computadora preguntándose ahora qué sigue. Que no saben si seguirán adelante, que no saben por qué decidieron seguir adelante. Que recuerdan con amor la última proyección, la última palabra del actor, que se pasean entre las calles recordando qué hermoso fue escuchar ese último texto. Señores productores, gestores, programadores. Gracias por darnos tanto. Y por el silencio en el que hoy viven.
 

El Informador
MAR 21

El actor y nuestros dioses Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por  Dolores Tapia

Pecaré de parcial. Como muchas veces. Arranca el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, una fiesta que a mi particularmente me ha divertido muchísimo por la cantidad de actores con los que me reencuentro, fiestas en las que convivo y el cine del que soy público, presencial, vivencial y fidedigno.

Qué sería de nosotros sin las historias.

El FICG es un maravilloso punto de encuentro de actores entre actores.   Y también es verdad que se pierde la presencia tapatía en un tumulto de proyecciones y galas donde abundan –y qué bueno- los nombrezotes. Y ahí sí quiero destacar y poner mi muy personal alfombra roja, a los disciplinados, talacheros y talentosos actores de Guadalajara, como lo son Liz Gallardo, Andrés Montiel que visita su ciudad natal con Ciudadano Buelna dirigida por Cazals, el actor Guillermo Esquivias quien participa en cuatro cortometrajes, así como Pablo Abitia quien es el protagonista de Uno de Paola Villa. A mi siempre me gusta destacar la presencia de la gente que trabaja, que luego por una extraña razón en los Festivales termina brindando quien no tiene ni vela en el entierro.

Hablando de actores, quisiera mencionar al homenajeado nacional; Ernesto Gómez Cruz. A quien por cierto, acabo de ver en la tercera temporada de Capadocia. Ernesto es un actor de fondo. Es un grande, un titán. Su historia, como aquellas anécdotas que se cuentan de Al Pacino, tiene que ver con el origen humilde y un futuro ganado a punta de pala con bríos de talento.  Este actor veracruzano fue convocado al teatro por primera vez por el maestro –hoy ya un mito- Juan Ibañez, de ahí saltó a la película Los Caifanes y poco a poco, el resto de la historia se fue engarzando.

Gómez Cruz merece el homenaje que le hace el FICG, así como el reconocimiento de las nuevas generaciones. Este actor se ha hecho acreedor al Ariel, a la Diosa de Plata y la Concha de Plata, entre innumerables premios más. Es el actor de El Imperio de la Fortuna pero también el de El Callejón de los Milagros.

Los homenajes que se realizan en el marco del FIC28, a mi personalmente me hacen pensar que pase lo que pase, sea cine o sea teatro, la esencialidad del arte de contar historias se encuentra y se funde en el actor. Es el actor el eje de toda circunstancia ficcionada. No debemos de olvidarlo, aunque las distribuidoras tengan ventaja, los productores la habilidad, son los actores. ¿Quién no recuerda a figuras como María Félix? ¿Joaquín Cordero? ¿Marisa Paredes, Daniel Giménez Cacho, Damián Alcázar o Ernesto Gómez Cruz?
 

El Informador
FEB 21

Lenguajes variopintos Por El Informador opinion@informador.com.mx

Por Dolores Tapia

Qué sería de los actos creativos, sin el sentido que los provoca. El arte hace preguntas y en ese sentido, es importantísimo saber de qué otras preguntas nace. Veo con sorpresa y optimismo la incursión de Gabriela Escatell en la dirección, la también actriz está capitaneando un proyecto como Hamlet, basado en un cómic como libreto. Siempre reconoceré la frescura que Inverso Teatro inyectó al teatro jalisciense. No son los únicos con propuestas contemporáneas, ni por mucho, he de decirlo, pero sí fueron los únicos que se supieron meter en el circuito. Gabriela Escatell proviene de este talentoso grupo de jóvenes que se cansaron de ver lo mismo en los escenarios tapatíos. Gabriela –y lo sé por mucha gente- ha sido una actriz disciplinada. No es brillante ni genial, pero trabaja. Hamlet no es fácil, jugar tampoco pero creo que Escatell tiene un gran punto a favor, las ganas y el valor de arriesgarse. Y un gran punto en contra, se metió con Hamlet. Véamos qué sucede a partir de la fecha de arranque,  el 2 de marzo.

Por otro lado, no puedo dejar de mencionar El Saxofonista, una obra creada por el actor Marco Pérez. En este caso, la historia de la creación de la obra es fascinante, nació de la cabeza de un personaje increíblemente creativo, el buen Pérez –como le decimos sus amigos-, tuvo en una primera temporada, como protagonista, a otro gran actor tapatío, Pablo Abitia y ahora mismo, ha sido el Pérez quien ha tomado el mando también en escenario. El Saxofonista corresponde a esas inquietudes irredentas de un actor increíblemente creativo que también escribe, dirige y en menor escala, produce. Me gusta el sentido de Marco Pérez, tiene ese espíritu problemático de los grandes creadores. Con sus notables asegunes, creo que el trabajo de Marco, es digno de ser contado. Y su puesta en escena se presentará todavía el próximo 17 de febrero en el teatrito Diana.

Quisiera mencionar a Martha Hickman, quien hacía mucho me había dejado de sorprender. Es una creadora, disciplinada hasta donde yo la conocí, entrenada en el lenguaje dancístico contemporáneo y poco a poco se fue quedando atrás. Y la danza avanzó y ella dejó de ser novedad. Verla era soporífero. Y más aún cuando en esta ciudad, hay notables bailarinas que no se han cansado de buscar.

Ahora, y bien hecho. Martha presenta algo titulado Polvo de Estrellas, un nombre ochentero con el que celebra 15 años de trayectoria. Pero, Hickman se arroja ¡finalmente! a interpretar otros lenguajes bastante dignos como las coreografías de Alfonsina Riosantos y Paloma Martínez. Esto se prepara para mayo. En el Diana.
 

El Informador
FEB 14