* Estaba escrito… Por Jaime García Elías opinion@informador.com.mx

La del Torneo de Apertura fue una Final heterodoxa, sorpresiva: ni Tijuana ni León, sus protagonistas, habían sido incluidos por los expertos en la lista de los aspirantes. La del Torneo de Clausura será una Final lógica, ortodoxa: la disputarán dos equipos señalados a priori, por su historial y por el material humano de que están hechos como serios aspirantes.

Aquella había sido una Final provinciana. Esta será una Final capitalina…

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El desenlace de los duelos decisivos de la Semifinal era previsible: si el América había sacado el empate (2-2) de la cancha del Monterrey, era de esperarse que en el partido de vuelta, en casa, ratificara su superioridad sobre un adversario que alcanzó el boleto para la “Liguilla” con las uñas, literalmente. En el otro duelo, si el Cruz Azul había ganado, como visitante, por 3-0, se antojaba cuestión de mero trámite que consiguiera el resultado que le hacía falta para complementar la faena.

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Al margen de circunstancias como los yerros defensivos de los “Guerreros” que facilitaron el primer gol de los “Cementeros”, y de las desatenciones que se pagaron con las expulsiones de Quintero y Baloy –sin los cuales en la cancha la empresa de revertir el resultado era, al pie de la letra, “misión imposible”–, los dos finalistas llegan a la cita decisiva sin que haya un claro favorito.

Se trata, en ambos casos, de equipos que tienen deudas pendientes con sus aficionados, porque llevan varias temporadas con resultados mediocres: indignos de su historial, frustrantes para sus devotos. Se trata, por otra parte, de dos planteles respetables. Uno y otro tienen, además, jugadores descollantes en el medio: Benítez en el América, Giménez en el Cruz Azul, tienen un peso específico significativo. Además, no son los únicos: desde Muñoz y Corona, los guardametas, hasta los habituales suplentes (Mina con los cremas, el “Chuletita” Orozco con los “Cementeros”), pasando por la alineación íntegra, está claro que no hay puntos débiles en ninguna de las escuadras.

Por lo que hace a los técnicos, aunque el temperamento efervescente del “Piojo” Herrera contrasta con el de Memo Vázquez, menos estridente, más reposado, ambos han armado equipos cuyos alcances están a tono con la calidad de las individualidades, y ambos demostrado el don de mando que se necesita para llegar a un paso de la cima, con razonables perspectivas de redondear su obra.
 

Jaime García Elías
MAY 20

Lentitud en el crecimiento e inestabilidad Por Jesús Alberto Cano Vélez alberto.cano@informador.com.mx

La semana pasada el tema de la insuficiencia del crecimiento, con su corolario negativo en el empleo, fueron las expresiones externadas con mayor énfasis por autoridades, organismos económicos diversos, y voceros de los sectores productivos, que pidieron acciones de las autoridades.

En México el lento crecimiento del PIB, registrado en el primer trimestre del año, con un ritmo anual ligeramente inferior a 1%, fue el tema que ocupó la preocupación del Presidente de la República y a los sectores productivos, inquietos por las tendencias mundiales que impactan al país, por lo que pidieron mayores acciones y proyectos que detonen la economía.

Fue la preocupación también externada en Europa por Francois Hollande, presidente de Francia, que ha sostenido importantes diferencias con su homóloga alemana, en torno a las políticas que han venido siguiendo por un buen tiempo, los países europeos, bajo la influencia de Alemania.

“La recesión provocada por las políticas de austeridad, amenaza la identidad de la Unión Europea” dijo, y “si Europa no avanza, se borrará del mapa del mundo y del imaginario colectivo. No se trata de ser conservadores o progresistas, sino de superar los egoísmos nacionales y salvar el proyecto. Es hora de dar un nuevo impulso a Europa” dijo Hollande al cumplir su primer año de mandato.

Anunció una ofensiva para cambiar la estrategia de la Unión y sacar a Europa de su apatía. Le ofreció a Alemania un acuerdo para progresar hacia una unión económica y política de Europa que culminaría en doce años con un planteamiento –sea cual sea el gobierno–. La meta que propuso fue crear una unidad económica europea con todos los poderes e instrumentos –de país– para orientar la economía de la unión.

Por su parte, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), con sede en Francia y presidida por el mexicano José Ángel Gurría, advirtió que México enfrentará el desafío de mantener el tipo de cambio del peso en niveles viables para la economía, sobre todo ante un escenario de reversión de los flujos de capitales que han entrado en forma masiva a México; y al agregar que “la economía global todavía está bajo tensión por lo que permanece un gran riesgo de que pueda salpicar a México”.

“Nuestro país –dijo– tiene una fuerte e importante interdependencia comercial con los Estados Unidos, y si a los norteamericanos no les va muy bien, en estos momentos delicados de la economía mundial, ·esto podría ser un gran riesgo para el país”.

Esa consideración es especialmente relevante en estos momentos en los que por diferencias ideológicas y políticas en las cámaras legislativas norteamericanas, la falta de acuerdo podría generar fuerzas recesivas importantes, más allá de la desaceleración actual, que tendría México que enfrentar.

“Por lo anterior, los legisladores y las autoridades financieras del país deberán estar atentos a todas la decisiones de los bancos centrales en el mundo”, recomendó Sean Dougherty, economista senior para México de la OCDE.
 

Jesús Alberto Cano Vélez
MAY 20

Los treinta mazazos al PRI Por Vicente Bello opinion@informador.com.mx

La propuesta de reforma política de los senadores del PAN y PRD, presentada el pasado miércoles 15 y que tanto escoció a la dirigencia nacional panista, consta de 30 puntos que serían medulares para –decía ese día el senador panista Roberto Gil Zuarth– “una renovación profunda del sistema político y del sistema electoral en nuestro país”.

Ese miércoles, en la conferencia en que también estuvieron Miguel Barbosa Huerta y Ernesto Cordero Arroyo, pastores de los senadores perredistas y panistas, respectivamente, terció un viejo conocido de la clase política del país, Manuel Camacho Solís, quien enumeró entonces los 30 puntos aquellos, que presentó bajo la denominación de “agenda mínima para defender y profundizar la democracia”.

Las propuestas, sin duda, son unos mazazos al PRI y al presidente Enrique Peña Nieto, a propósito de cómo éste llegó a la Presidencia de la República: con inobjetables trampas, chapucerías, compra de las televisoras y compra de los votos.

Ningún  punto tiene desperdicio. Esto quiere decir que si se aprobase una reforma de este tipo, México podría ser considerado por fin como un país con instituciones auténticamente democráticas.

He aquí los 30 puntos:

“1.- Fiscalización anticipada y durante la campaña de todos los recursos de los que dispongan los partidos y sus candidatos. 2.- Pérdida de la candidatura y del registro para el partido en caso de rebase de topes durante la campaña; la nulidad de la elección, destitución del cargo e inhabilitación del candidato para concurrir nuevamente a la elección de que se trate, cuando el rebase se acredite una vez concluido el proceso electoral. 3.- Obligación de los partidos políticos de revelar posibles conflictos de interés de los candidatos por su relación con poderes económicos relevantes. 4.- Sanción penal por la transmisión de propaganda o publicidad encubierta. 5.- Revocación inmediata de la concesión de radio y televisión cuando el medio intervenga ilegalmente en campañas electorales.

“6.- Nuevos tipos penales y sanciones severas a la compra y coacción del voto. 7.- Flexibilización de la entrega y sustitución de promocionales de radio y televisión, así como establecer la celebración obligatoria de debates en todos los niveles de la competencia electoral. 8.- Obligación de los encuestadores de publicar y revelar la metodología, las fuentes de financiamiento y potenciales conflictos de interés con partidos, candidatos, gobiernos e intereses económicos o mediáticos. 9.- Autonomía constitucional a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y a la Fiscalía Anticorrupción para castigar el uso de los recursos y programas públicos por parte de servidores públicos. 10.- Facultad del Senado de la República para, a petición de las legislaturas locales o a instancia propia, desaparecer los órganos electorales locales y, en consecuencia, encomendar al Instituto Federal Electoral la organización de una determinada elección, cuando se acredite parcialidad o colusión con intereses de partido o de gobiernos locales.

“11.- Ley de partidos políticos que norme, con certeza y seguridad jurídicas, los procesos de toma de decisiones y los derechos de los militantes. 12.- Segunda vuelta electoral para elecciones presidenciales y de gobernadores. 13.- Gobiernos de coalición: inclusión de la figura del Jefe de Gabinete, ratificación congresional de todos sus integrantes y aprobación de convenio programático por ambas cámaras. 14.- Moción de censura a cargo de cualquier cámara para destituir al Jefe de Gabinete o a los integrantes del Gobierno. 15.- Sesiones de control semestrales (informes de Gobierno equiparables al que ahora se realiza los días 1 de septiembre) en las que el Presidente y su gabinete deberán comparecer ante ambas cámaras legislativas a debatir sobre su desempeño y a discutir la agenda prospectiva. 16.- Participación del Congreso en la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo y de los Programas Operativos Anuales.

“17.- Aprobación por parte del Senado de la Estrategia Nacional de Seguridad. 18.- Ley de propaganda gubernamental. 19.- Ratificación del Senado de todos los acuerdos internacionales suscritos por el Ejecutivo en materia de seguridad. 20.- Iniciativa razonada: obligación del Ejecutivo de comparecer a explicar las motivaciones y particularidades de las iniciativas legislativas que el Ejecutivo presenta al Congreso. 21.- Autonomía constitucional de la PGR. 22.- Eliminación del fuero o inmunidad para todos los representantes que hoy gozan de él, incluido el Presidente de la República. 23.- Reforma política para el Distrito Federal. 24.- Intervención de la Federación, temporalmente, en entidades con debilidad institucional para garantizar el orden público o la vigencia de las libertades.

“25.- Cuarto nivel de Gobierno: el Gobierno comunitario, con facultades concretas de decisión presupuestal, democráticamente electos y que funcionen bajo modelos de gestión participativa. 26.- Reelección legislativa y de autoridades municipales. 27.- Leyes reglamentarias de candidaturas independientes, iniciativa popular, plebiscito, referéndum y derecho de réplica. 28.- Creación de circunscripciones electorales indígenas para garantizar la representación en el Poder Legislativo. 29.- Cuotas obligatorias de género para hacer efectiva la paridad y sanciones a las prácticas de simulación. Y 30: Ampliación de los alcances del voto de los mexicanos en el extranjero”.

Obviamente para el PRI todo esto es peor que recordarle el 10 de mayo. Pero, ¿para el PAN? ¿Por qué se erizó tanto Gustavo Madero? Veremos.
 

Vicente Bello
MAY 20

Conflicto o estrategia partidista Por Celso Rodríguez González opinion@informador.com.mx

De esta serie de reformas de amplio alcance que se han venido consensuando entre partidos, actores políticos, sectores productivos, económicos y sociales, la que se refiere a la materia financiera tuvo un pequeño retraso en tiempo producto de algunos desacuerdos relacionados con la denuncia sobre el uso de programas federales con fines electorales en Veracruz, Entidad donde habrá comicios en fecha muy próxima.

La postura asumida por el Partido Acción Nacional respecto de estos acontecimientos y el impacto que se pretendió extender sobre la continuidad del Pacto, ha sido curiosamente motivo de un serio conflicto al interior de la dirigencia nacional y algunos legisladores emanados del mismo instituto político.

Por sí solo, el posicionamiento asumido por el partido es criticable a partir de privilegiar el interés de grupo sobre el nacional y más aún lo es cuando se evidencian las diferencias internas que fraccionan a uno de los partidos que integran el Pacto y que afectan un proyecto nacional de gran alcance.

Así las cosas, el grupo de la dirigencia nacional ha gestionado la modificación de la agenda del Pacto para que sea revisada prioritariamente la propuesta de reforma política electoral, mientras que en el Senado de la República sus compañeros legisladores panistas reniegan de los acuerdos y en conjunto con otro grupo perredista anuncian presentar sus propias iniciativas por lo pronto en materia financiera.

Sin duda contar con ese fervor por actualizar nuestra legislación para hace a México más competitivo, es encomiable por el ángulo que se le quiera ver, sin embargo, justamente uno de los propósitos del Pacto es concentrar el debate de los grandes temas para unificar las propuestas y evitar que los intereses grupales o particulares obstaculicen su aprobación oportuna.

De ahí entonces que si el Partido Acción Nacional exige a través de su dirigente ajustes al diseño de la agenda temática y le son concedidos en aras de propiciar las mejores condiciones para debatir, también es dable entonces, exigirles congruencia y unidad de criterio entre sus integrantes, porque no se puede extender una mano para sellar acuerdos mientas con la otra dificulta su operación.

El Pacto por México, es un acuerdo de voluntades, expresión de la buena fe de sus conformantes para favorecer el desarrollo nacional, de ahí que estos eventos se aprecien más como un conflicto interno grave de liderazgo al interior del partido que como una estrategia para sacar ventaja política.
 

Celso Rodríguez González
MAY 20

Chapoteadero Por Raymundo Riva Palacio rrivapalacio@ejecentral.com.mx

El nombre de César Nava, secretario particular del entonces presidente Felipe Calderón, líder nacional del PAN, diputado y uno de sus miembros más distinguidos de los últimos tiempos, está totalmente embarrado por la acusación en una corte federal en Nueva York como presunto conspirador en un multimillonario fraude a Pemex.

Hace no mucho, su nombre también apareció como gestor del empresario vinculado al PAN, José Susumo Azano, el principal proveedor de equipos de intercepción telefónica para la Secretaría de la Defensa durante el sexenio pasado, en un litigio con la empresa estadounidense de electricidad Sempra. Nada se le ha probado —al menos todavía—, pero la percepción de que anda en malos pasos se está convirtiendo en la metáfora de la parte oscura del gobierno de Calderón: la corrupción.

El nombre de Nava está asociado directamente al del ex presidente, en cuyo gobierno se denunciaron de manera regular actos de corrupción que no terminaron en acciones legales. “No nos dio tiempo para combatir toda la corrupción”, declaró hace algún tiempo el senador Salvador Vega Casillas, quien fue secretario de la Función Pública, y que estaba involucrado en un conflicto de interés, pues su esposa Gladys López Blanco, ex subprocuradora de Verificación y Vigilancia de la Profeco, había sido acusada de participar en una red de extorsión a gasolineros, y de la que fue exonerada en diciembre de 2011, por la ex procuradora envuelta también hoy en escándalos, Marisela Morales.

Existen demasiados indicios de corrupción en el gobierno de Calderón que no han tenido respuestas legalmente satisfactorias.

Lo más relevante pueden ser el caso actual de Pemex o el de la Estela de Luz, el monumento que quiso dejar como legado el ex presidente del Bicentenario de la Independencia, y donde su operadora política y ex jefa de Oficina en Los Pinos, Patricia Flores, está señalada como responsable de manejos irregulares en su construcción que, paradójicamente, involucra en una parte a Pemex y a la Secretaría de la Defensa Nacional, que sufragaron algunos de sus costos.

Otro tema de alto impacto es el de los casinos, una herida abierta del panismo por el involucramiento de políticos con los diferentes grupos de casineros que les financiaron campañas electorales, y que de acuerdo con panistas con conocimiento de primera mano en el tema, tienen hilos que conectan con algunas de las más altas oficinas de la presidencia anterior.

Estos son los casos más notables del chapoteadero panista, pero no serán los únicos que causarán revuelo.

La PGR está investigando actualmente a Luz María Servín Sotres, ex directora de Delegaciones del Instituto Nacional de Migración, y a varios de sus colaboradores, para determinar su responsabilidad en el otorgamiento de un estatus laboral a inmigrantes traficados a México por la delincuencia organizada.

En Pemex, hay una suspensión de pagos de obras ante la sospecha de la Secretaría de Hacienda que algunas de ellas, realizadas en la parte final del gobierno anterior, no existen.

Paralelamente, en la Secretaría de Educación Pública están revisando todo el proyecto de Enciclomedia y de la compra de computadoras por parte del ex subsecretario Fernando González, yerno de la maestra Elba Esther Gordillo, de quien se sospecha es el propietario de la empresa que vendió el equipo.

En Fonatur se investiga la gestión de Miguel Gómez Mont, quien fue cesado por un exabrupto durante el Mundial de Futbol en Sudáfrica, por la compra de una enorme extensión de terreno para un desarrollo turístico en Sinaloa, que nunca se hizo, a costos por encima del mercado.

En la Lotería Nacional encontraron un patrón de sorteos que aparentemente fueron arreglados, por lo que están determinando quiénes fueron los autores de las trampas y quiénes los beneficiados.

Son muchos los altos funcionarios del actual gobierno que comentan haber encontrado irregularidades en las dependencias a las cuales llegaron, aunque no necesariamente en estos momentos, pueden determinar si hay una explicación administrativa o si se trata de actos de corrupción.

Lo que cada vez es más claro es que el presidente de “las manos limpias”, como se autodefinió Calderón, difícilmente podrá presumir que cumplió con lo que prometió a la Nación.
 

Raymundo Riva Palacio
MAY 20

A borrar a Calderón Por Alejandro Irigoyen Ponce alejandro.irigoyen@informador.com.mx

Mañana, si tiene la fuerza que cree que tiene, el líder nacional del PAN, Gustavo Madero, habrá de cumplir una de sus metas personales y políticas más largamente anheladas: asestar un golpe mortal al calderonismo y todo lo que representa. En punto de las 17:00 horas, en la sede misma del CEN, en la Ciudad de México, están citados todos los senadores panistas para tratar tres temas: la coordinación parlamentaria, la relación entre la bancada y el partido, y la agenda legislativa. Meros eufemismos ante una decisión tomada: cortar la cabeza de Ernesto Cordero.

El chihuahuense intenta matar dos pájaros de un solo tiro: lanzar un mensaje contundente de que en la reconstrucción del partido no tienen cabida los calderonistas como el propio Cordero, pero también de legisladores como Javier Lozano Alarcón, ex secretario del Trabajo en la pasada administración, Roberto Gil, ex secretario particular del ex presidente, y la hermana Luisa María Calderón, ahora también senadora y de pasadita lavar viejas afrentas de lo que fue una administración federal decidida a influir hasta en la última de las decisiones del partido.

El ex presidente, con un tuit, “vieja regla del PAN: los asuntos internos se ventilan internamente. Cuando los presidentes la preservábamos el partido avanzó notablemente”, intentó mediar en el conflicto, pero demasiado tarde y demasiado flojo. La decisión se tomó justo cuando la secretaria general del partido, Cecilia Romero, mandó el mensaje cifrado de que  “Ernesto Cordero es el coordinador de los senadores del PAN en la Cámara de Senadores y no la reina de la primavera” y que la decisión de convocar al coordinador y al grupo parlamentario es “muy oportuna”, pues aunque existe un trabajo conjunto con los senadores para que realicen aportaciones al Pacto por México, “estamos viendo, sin embargo, que no ha cuajado esta coordinación de manera adecuada”.

Justo lo que necesitaba Madero para intentar asestar la puntilla, el apoyo de El Yunque, que en la actual guerra entre las tribus panistas no es cosa menor. Cabe recordar que Gustavo Madero es hoy el presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN gracias a un acuerdo entre los llamados neopanistas y el ala más conservadora del partido, cuando Calderón intentaba imponer a Roberto Gil.

En ese entonces lo más importante para todos los grupos panistas que fueron vapuleados un día sí y otro también por el presidente Calderón era impedir que éste dejara a su delfín en el CEN, y lo lograron. Después, la batalla se dio contra Ernesto Cordero cuando por instrucciones de Felipe intentó asegurar la candidatura a la Presidencia el 26 de mayo de 2011 con ese pronunciamiento de  “Unidos con Ernesto”, lance que de inmediato fue descalificado como mero madruguete.

Hoy la batalla es para eliminar todas las vitrinas de exposición mediática que le quedan al ex presidente —y Ernesto Cordero como coordinador parlamentario en el Senado es de las importantes de los llamados peyorativamente como arribistas—, y todo parece indicar que al igual que en los duelos que sostuvieron por dirigencia del partido y luego por  la candidatura presidencial, la más pragmática de las alianzas entre “neopanistas” y “yunquistas” volverá a tener éxito.
 

Alejandro Irigoyen Ponce
MAY 20

PAN: ¿por qué antes del 7 de julio? Por Jorge Fernández Menéndez jorgefernandezm@prodigy.net.mx

Es verdad, como decía ayer en su artículo periodístico Juan Ignacio Zavala, que el llamado calderonismo se saltó, en los hechos, a toda una generación de panistas que no terminaron de ocupar los espacios que esperaban por su trayectoria y militancia. Y que esa generación no se lo perdona, se lo quiere cobrar desde hace tiempo.

En realidad fue un proceso doble: primero del foxismo, con todos sus matices respecto a representar a un auténtico panismo y mucho más claramente después con la presidencia de Felipe Calderón, basado en un equipo mucho más joven que sus antecesores en el partido.

El problema fue que el presidente Calderón, en su momento, no supo procesar esa transformación en su propio partido: si los liderazgos que se habían impuesto durante el gobierno de Vicente Fox fracasaron y no supieron qué hacer desde el oficialismo, durante la administración Calderón las divisiones se acentuaron y nunca el PAN logró tener una imagen de cohesión, ni siquiera de partido en el poder.

A la caída, precedida de una larga, muy anterior a 2006, distancia entre Calderón y Manuel Espino, siguió la llegada de Germán Martínez, entonces cercanísimo a Calderón.

Pero Germán renuncia al PAN por los resultados de 2009, abriendo una crisis en la que aparece César Nava, que no parecía tener la carrera para llegar a esa posición y se produce aquel enfrentamiento entre Nava y Fernando Gómez Mont (con un currículum panista muy superior al de César) donde los dos quedan mal parados, donde no se toman decisiones serias y que acarrea, en todos los sentidos, costos altísimo para ese partido y para el propio Gobierno.

La llegada a la presidencia panista de Gustavo Madero estuvo marcada por el conflicto: el chihuahuense (que paradójicamente fue quien reemplazó a Santiago Creel en la coordinación del Senado cuando Germán Martínez llegó a la presidencia del partido) nunca se supo si era o no originalmente el candidato de Calderón.

Cuando el proceso estaba ya en sus últimas horas, Roberto Gil apareció como la opción del calderonismo. Pero no le alcanzó para revertir un mecanismo interno que ya estaba echado a andar y que ya no quería dejar pasar a muchas de las cartas de un presidente Calderón que, obviamente ya estaba en la cuesta baja de su administración.

Las diferencias continuaron con la candidatura de Josefina Vázquez Mota, que pudo ser una de las últimas oportunidades, aunque fuera frágil, de unidad interna. Sucedió todo lo contrario: la elección, prologada durante semanas, fue una competencia tan dura que una vez convertida en candidata dejó exhausta, física y políticamente, a Josefina, pero además, la dejó sola.

La mejor imagen de los problemas que sufrió su campaña, fue que tiempo después se descubrió, vía documentación oficial, que el CEN del PAN que encabezaba, ayer como hoy, Madero, se “ahorró” 220 millones de pesos en la campaña de Vázquez Mota, porque prefirió gastarlos en campañas locales. Y al mismo tiempo, la propia Josefina siempre se quejó de que no recibió el apoyo que esperaba del presidente Calderón.

Para terminar de demostrar la profundidad de la ruptura, el ex presidente Fox llamó a votar por Peña Nieto.

La crisis había nacido mucho tiempo atrás, pero hizo eclosión en ese momento y desde entonces no ha hecho más que profundizarse.

Mañana martes, después de que insólitamente lo adelantara en una rueda de prensa desde el jueves pasado, Madero removerá (tiene todas las atribuciones como para hacerlo) a Ernesto Cordero de la coordinación del Senado: no importa que la mayoría de los senadores apoyen a Cordero (quizás no tanto como se especula, pero más de la mitad casi con seguridad), lo que importa es que la situación entre ambos es intransitable.

El tema trasciende, con mucho, el Pacto por México, pasa por la forma de relacionarse con el poder y el concepto de oposición y futuro que se plantea para su partido.

No veo cómo podrá Madero no reemplazar a Cordero sin pagar un altísimo costo político después de su anuncio.

Buscará personajes más viables, como Héctor Larios, para esa posición, pero también es verdad que por lo menos una veintena de senadores terminarán formando de facto una fracción enfrentada con el dirigente de su partido.

Aunque lo harán sin los recursos y la exposición que da la coordinación del grupo parlamentario. Me imagino que esa es la apuesta de Madero.

La crisis era evidente y tenía que estallar.

La pregunta que no se acierta a responder es por qué ahora y no después del 7 de julio, cuando estarán en juego 14 elecciones estatales, entre ellas Baja California, el único Estado que, desde 1989, gobierna en forma ininterrumpida el PAN.

Un partido roto es la peor forma de afrontar cualquier elección: salvo que las cartas ya estén echadas.
 

Jorge Fernández Menéndez
MAY 20

Subsidiar la gasolina, una locura Por Diego Petersen diego.petersen@informador.com.mx

Hay impuestos que son regresivos, es decir: que, lejos de favorecer la igualdad social, aumentan las diferencias. Pero también hay subsidios regresivos, aquellos donde los más beneficiados son los que tienen más, y de entre ésos, sin duda, el más regresivo es el subsidio a la gasolina. En México un propietario de una Hummer o una Suburban recibe más por vía de subsidio a la gasolina que una familia pobre por la vía de Progresa.

Así de absurda es la política de subsidios en este país, pero más absurdo aún es que cada que aumenta la gasolina los partidos de izquierda, en vez de festejarlo con bombo y platillo, salgan a protestar. La visión de los partidos es tan, pero tan de corto plazo, que son capaces de hacer ese tipo de manifestaciones con tal de ganar una nota en el periódico del día siguiente, en lugar de apostar por un futuro mejor para los que menos tienen (pero bueno, el tema hoy no son los partidos, cuya capacidad de sorprendernos es inagotable).

En la Zona Metropolitana de Guadalajara el subsidio a la gasolina, lo que el Gobierno mete de nuestros impuestos para mantener los combustibles en un precio bajo, equivale a cerca de nueve mil millones de pesos al año. Esto es: mientras nos peleamos por de dónde sacar 300 millones de pesos para subsidiar el transporte público para estudiantes y discutimos si debemos endeudarnos o no para construir más líneas de tren ligero, el dinero se va a subsidiar el sistema de transporte más ineficiente, contaminante y caro: el automóvil individual. Una sociedad que le da más subsidio al uso del automóvil que a la educación superior (el presupuesto de la UdeG es de poco más de ocho mil millones al año) tiene perdida la brújula. Y ésos somos nosotros.

Si invirtiéramos esos nueve mil millones de pesos anualmente en transporte público de calidad, en 10 años Guadalajara sería otra, mucho más amable, vivible, menos contaminada y sobre todo más justa, pues el dinero se invertiría en mejorar las condiciones de vida de quienes tienen menos y no en dar gasolina barata a quienes tienen auto particular.

Las grandes ciudades son las que toman grandes decisiones. El Gobierno federal no va a cambiar la política de los “gasolinazos” para acelerar la reducción de subsidios por una cuestión inflacionaria; por eso es el momento de plantearnos en serio, sin prejuicios y con visión de futuro, un impuesto a la gasolina que permita adelantarnos. No como un asunto de gobierno o partidos, sino como un tema de ciudad. Cincuenta centavos de impuesto por litro de gasolina, 20 pesos por tanque en un automóvil pequeño, equivaldrían a siete millones de pesos diarios, dos mil 500 millones de pesos anuales que, en programas de peso contra peso con el Gobierno federal, se puede convertir en cinco mil millones de pesos al año para transporte público. El tema merece, al menos, ser discutido.
 

Diego Petersen
MAY 20

Pica… porte Por ANFLOPO aflores@informador.com.mx

Les llaman autos chatarra
los que están abandonados
por sus dueños en las callles
enteritos o chocados.

Y los hay en todas partes
con cristales estrellados,
sin motor, llantas ponchadas
pero bien estacionados.

Son una oportunidad
para adornar las banquetas:
¡en lugar de retirarlos
que los usen de macetas!
 

ANFLOPO
MAY 20

- La otra cara Por Jaime García Elías opinion@informador.com.mx

¿Nos sabrán algo, o lo dijeron “al tanteo”…?

-II-

Pocas veces sucede algo en México, que se convierta en noticia a nivel internacional. Y, por desgracia, cuando eso sucede, no siempre es para mayor gloria del país y para el correspondiente prestigio de sus habitantes. Al contrario…

De un buen tiempo a esta parte, México ha llamado la atención por hechos de violencia. Variantes, se diría, del “México Bárbaro” de los movimientos sociales (la lucha independentista, los años de Las Intervenciones, la Revolución Mexicana, la Guerra Cristera…) que degeneraban en hecatombes. Los episodios actuales, ya se sabe, se relacionan con fenómenos tan lamentables como el narcotráfico y la delincuencia organizada: balaceras, decapitaciones, “ajusticiamientos” en masa; indicios de que en este país sigue siendo cierto que “la vida no vale nada”. Adicionalmente, la impunidad, hija o de la incompetencia de las autoridades policiacas para hacer efectivos los anuncios cotidianos de supuestos “golpes mortales” a los modernos delincuentes, o del contubernio con ellos… o de las dos cosas.

Así, sucesos un tanto anecdóticos, como el cese, la semana pasada, del Procurador Federal del Consumidor, Humberto Benítez Treviño, por los alcances que alcanzó en la prensa y en las redes sociales la rabieta de su hija porque en un restaurante no le asignaron la mesa que quería, han generado comentarios acerca de la imagen del país y de sus habitantes. The New York Times, por ejemplo, señala que “los privilegios de los políticos en México, han sido siempre denunciados por los ciudadanos”, y “el asunto de la prepotente actuación de la hija del funcionario priísta (Benítez), obligó al Gobierno a destituirlo”. Los Angeles Times asienta que, en el mismo caso, “la discusión se centró en el abuso de las élites poderosas que han surgido del PRI”. (Se soslaya, si acaso, que el paso del PAN por los más altos estamentos gubernamentales no se significó precisamente por su congruencia con el discurso de moralizar el servicio público). The Washington Post, en fin, consigna que “la gente que trata de usar la riqueza, el poder o conexiones políticas para recibir un tratamiento especial —el clásico ‘influyentismo’— es una queja de muchos años en México”.

-III-

Son los bocetos de un retrato en que así como alude a las bellezas naturales, los vestigios de las culturas prehispánicas y la hospitalidad de su gente, también pone el acento, cuando viene al caso, en las lacras morales de la raza.
 

Jaime García Elías
MAY 20