MADRID, España.- En el devenir de un ferial deslucido por el desapacible tiempo frío y los resultados, con poco digno de destacar luego de una faena importante de Perera con la única oreja cortada, en la tarde menos propicia por la climatología cuando a los ángeles y querubines se les pasó la mano con los diuréticos, —vaya diluvio y granizo que del arcano cayó—, por fin, en fin y al fin, una corrida que por toros y toreros dejó buen sabor de boca.
Toros de Fermín Bohórquez con presentación de lujo, con ejemplares muy en el tipo del encaste Murube con negros pelajes, finos de cabos, largos de rabos, bien armados con belleza en sus láminas, imponente trapío, con la seriedad y la relevancia que el cuajo dan, y con la importancia que cobró todo lo que ante de ellos lograron los de la terna que luchando contra de los elementos, triunfaron cortando una oreja cada uno de ellos, haciendo que el empapón valiese la pena.
Corrida, pues, bonita de hechuras en la que destacaron los corridos en tercero, cuarto, de Carmen Segovia y quinto, manejables y con nobleza que brindaron condiciones para triunfar, cumpliendo en el castigo y llegando a la muleta claros y con cierto son.
Fue el paisano Diego Silveti quien enfundado en vestido verde aguamarina y oro salido de la aguja, cuando granizaba y se inundaba la plaza, habiendo quitado por delantales, brindando al cónclave se plantó en el centro del platillo para aguantar en dos péndulos que arrancaron la ovación al apreciar la afición la actitud determinante del joven mexicano, quien con estoicismo, aguantando los impactos del agua embolada en hielo en la cara y empapándose como buzo, aprovechó las nobles embestidas del astado buscando la distancia y afinando la colocación, ajustándose de largo primero y en corto después, en series de toreo por abajo con ayudados con la diestra y al natural con la de cobrar, rematando con oportunidad con de pecho y desplantes, para cerrar con bernadinas ajustadas que se le jalearon cuando la visión de las escenas se nublaba por la cantidad de agua que caía.
Pinchando en el primer envite, sepultó la hoja en el segundo en sitio despenando al ejemplar, y un público que reconocía su actitud y entrega pidió la oreja que le tuvo que ser traída del desolladero toda vez que el presidente tardó en concederla cuando las mulillas habían arrastrado al burel.
Con el sexto, el hueso del encierro, muy poco pudo hacer que no fuera mostrarse voluntarioso retirándose, sí, con un trofeo en el esportón que confío, espero y deseo le signifique utilidad en el tiempo por venir.
Por su parte, el galo Juan Bautista con el mejor del sexteto, un toro de triunfo grande con el que dejó ver su buen momento de expresión con una técnica bien asimilada y procedimientos que le permitieron lucir en una tarde inclemente en series con la derecha y naturales con buen temple rematados con sendos de pecho que se le corearon.
Tuvo su faena ritmo y medida cobrando estocada entera en sitio que bastó cortando la oreja dejando una muy buena impresión.
Con el que abrió plaza anduvo en torero pero sin redondear cuando el moro se le fue quedando corto en un trasteo prolongado terminando breve con el acero.
A Juan del Alamo le empecé a ver de novillero apreciando condiciones para llegar a sobresalir en la tan hermosa cuanto difícil profesión. De matador ya, afinando sus formas y acrecentando sus recursos con un valor cabal que le ha caracterizado, se picó con Silveti en quites ejecutando el mexicano gaoneras ceñidas, sin enmendar un ápice llevándose las palmas y del Alamo instrumentando mandiles en menor nivel.
Sin mayor cosa en el segundo, con el quinto ya, un Bohórquez que se abría a los toques y metía el morro claro y con cadencia, le realizó una faena lucida por abajo pisando con determinación y firmeza, en franca actitud de ir pa álante, continuando con bernadinas embarrándose al burel que cuando le pidió la muerte, yéndose tras de la espada haciendo la cruz, pasándose y sepultando el acero todo, ganarse merecidamente el apéndice. Así…
Así una corrida con éxito de los tres alternantes y un encierro que colaborando se dio para el triunfo….
Ya veremos a los demás mexicanos que comparecerán en la plaza más exigente e importante del planeta taurino.
¡Suerte de la buena, pues..!
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