Guadalajara, Jalisco

Martes, 26 de Septiembre de 2017

Actualizado: Hoy 09:32 hrs

27°

Síguenos:

Jaime García Elías
SEP 6 2017
Entre veras y bromas

Por Jaime García Elías opinion@informador.com.mx

– ¿“Caiga quien caiga”…?

Hay dos frases que en México se repiten con muchísima frecuencia, para denotar, primero, que aquí la ley se aplica porque se aplica; y después, que –como se decía en cierto programa radiofónico– “El que la hace, la paga”. La primera frase surge en cuanto un funcionario público de cierto nivel tiene que referirse a una denuncia más o menos grave, planteada por algún personaje u organismo de la sociedad civil razonablemente respetables, a través de los medios: “Se investigará, y se llegará hasta las últimas consecuencias”. La segunda pretende cortar de tajo la posibilidad de que tal investigación aborte si detrás de ella hubiera algún “intocable” (del que pudiera decirse lo que de los espíritus chocarreros: “No existen…; pero de que los hay, los hay”): “Caiga quien caiga”.

-II-

Las dos frases referidas –o sus equivalentes– fueron incluidas en las declaraciones de las autoridades “competentes” (según San Lucas) a raíz de la estafa descubierta y difundida por la asociación civil “Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad” y el diario digital “Animal Político”, en el sentido de que “Entre 2013 y 2014, el Gobierno federal –una entelequia, por lo que en rigor debería decirse que ‘alguien, en el Gobierno federal…’– otorgó contratos ilegales por siete mil (léase bien: ¡siete mil…!) 670 millones de pesos, a través de distintas dependencias, y utilizando como intermediarias a (personas vinculadas a…) al menos a ocho universidades de los estados de México, Morelos y Tabasco”.

De ese monto, añade la nota, “no se sabe dónde quedaron tres mil 433 millones”. (“¡Cualquier baba de perico!”, diría el paisano).

-III-

Se trata, pues, de un escandaloso desvío multimillonario de recursos públicos. Se trata de la desaparición sistemática de caudales aportados, vía impuestos, por el pueblo, y que supuestamente tendrían que invertirse en obras o servicios que beneficien a los ciudadanos. Se trata de una maniobra realizada en el curso de dos años, y en la que estarían involucrados funcionarios de varias universidades estatales: algo que sugiere que “desvíos” similares podrían haberse dado desde mucho tiempo atrás, y que tras esas ingeniosas maniobras pudieran haber participado muchas personas más, asignadas a (o conectadas con) dependencias públicas…

Con una sola diferencia: que quienes eventualmente sean descubiertos y señalados como responsables, habrán sido menos listos que quienes ya se enriquecieron merced a su habilidad para meter las manos en las arcas públicas, y volaron, sin dejar huella, al cielo de la impunidad.

Jaime García Elías

EL INFORMADOR valora la expresión libre de los usuarios en el sitio web y redes sociales del medio, pero aclara que la responsabilidad de los comentarios se atribuye a cada autor, al tiempo que exhorta a una comunicación respetuosa.

En caso de considerar que algún comentario no debería mostrarse por ofender a otras personas, instituciones, o ir contra la Ley, cualquier lector puede denunciarlo utilizando el botón de a la derecha de cada comentario.

PARA MOSTRAR LOS COMENTARIOS DE ESTA NOTA PULSA EN ESTE AVISO

:: Más Autores
:: Lo más leído de la semana

Sorry. No data so far.