Guadalajara, Jalisco

Sábado, 23 de Septiembre de 2017

Actualizado: Hoy 11:34 hrs

20°

Síguenos:

Rubén Martín
JUL 19 2017
Antipolítica

Por Rubén Martín rubenmartinmartin@gmail.com

Duarte y el reino de la impunidad

Harta de la corrupción estructural en el sistema político, la sociedad mexicana le entregó en bandeja de plata a Enrique Peña Nieto la oportunidad de demostrar que sí puede y quiere combatir la corrupción, con una sanción ejemplar contra el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa.

Duarte se ha ganado a pulso la antipatía de buena parte de la sociedad, no sólo por las evidencias de que llegó al gobierno a robar de modo organizado y mayúsculo (y no de modo discreto y moderado, como hacen la mayoría), sino a hacerlo de modo ostentoso: ranchos de lujo, una “casa de gobierno” con sala de cine incluida, automensajes de impulso al lucro: “Sí merezco abundancia” (Karime Macías). Además, Javier Duarte se ha dado a odiar por el cinismo y chabacanería con la que se ha presentado ante los medios desde que fue detenido en Guatemala el pasado 15 de abril. Con su modo de disponer los recursos públicos, su despreciable personalidad y la centralización de la corrupción nacional en su figura, el gobierno de Peña Nieto tendría la oportunidad de redimirse ante una parte de la sociedad si castiga a Duarte como es debido. Pero todo indica que no sólo no lo hará, sino que pareciera que hay un acuerdo para que el odiado político, salga pronto de la cárcel.

Para empezar, de manera inexplicable, los montos desviados imputados a Javier Duarte pasaron de más de 65 mil millones de pesos (mdp) a apenas 438 mdp, de los cuales vergonzosamente los fiscales que de la PGR apenas pudieron aportar “pruebas” por 38.5 mdp en la primera audiencia ante el juez, la noche del lunes 17 de julio. ¿Dónde quedan las 57 denuncias que la Auditoría Superior de la Federación ya presentó ante la PGR por posibles daños al erario por 45,000 mdp de los años 2011 y 2014 y en proceso de aclaración otros 15,000 mdp de los dos años anteriores? El órgano fiscalizador de Veracruz, por su parte, le imputa desvíos por 20,578 mdp (Expansión, 18 julio 2017).

En lugar de presentar un caso sólido para probar los desvíos y lograr del juez una condena ejemplar para Duarte, la actuación de los enviados de la PGR en la primera audiencia fue un fiasco, a grado tal que el juez regañó a los fiscales y el abogado defensor de Duarte, Marco del Toro (defensor también de Elba Esther Gordillo) se dio el gusto de reírse en la cara de los fiscales y decir ufano que el caso en contra de su defendido “se está desmoronando” (Arturo Ángel, Animal Político, 18 julio 2017).

Hablamos de pifias monumentales, como no incluir 57 denuncias presentadas por la ASF por desvíos por 45 mil, no incluir en las acusaciones las desapariciones forzadas y los asesinatos de periodistas ocurridos en el sexenio de Duarte. En lugar de ello se presenta un caso pequeño y mal armado.

No sería de extrañar que al final dejen salir a este personaje odiado nacionalmente. Tal vez el dinero que robó se repartió muy arriba y en muchos lugares, los suficientes para comprar su impunidad. Y así confirmaríamos que México no sólo tiene un sistema de corrupción extrema, sino que también reina la impunidad.

Rubén Martín

EL INFORMADOR valora la expresión libre de los usuarios en el sitio web y redes sociales del medio, pero aclara que la responsabilidad de los comentarios se atribuye a cada autor, al tiempo que exhorta a una comunicación respetuosa.

En caso de considerar que algún comentario no debería mostrarse por ofender a otras personas, instituciones, o ir contra la Ley, cualquier lector puede denunciarlo utilizando el botón de a la derecha de cada comentario.

PARA MOSTRAR LOS COMENTARIOS DE ESTA NOTA PULSA EN ESTE AVISO

:: Más Autores
:: Lo más leído de la semana

Sorry. No data so far.