Guadalajara, Jalisco

Viernes, 22 de Septiembre de 2017

Actualizado: Hoy 15:26 hrs

25°

Síguenos:

Sergio Aguirre
MAY 19 2017
Viaje en parasubidas

Por Sergio Aguirre sergio@aguirre-consultores.com.mx / @seraguirre

¿Quién le ganará a López Obrador?

Va como un mínimo homenaje a todos los periodistas asesinados en México solo por serlo
 
No tengo ni idea de cómo se llame o de su edad, o a qué se dedique. O aspecto. Si es hombre o mujer o de su lugar de origen, o dónde vive. Si es de izquierda o de derecha. Quizá ya está en la contienda. Quizá a medias. Quizá ni le conocemos.

Tampoco si vendrá de una candidatura sin partido. Esos los llamados independientes y figura más importante de lo pensado, por representar un pivote grande pero achicado a lo tonto de una olla de presión por la indignación justificada ante los gobiernos clientelares y corruptos. Ello dado el costo de “admisión”. Su acceso, a toda contienda por los excesivos requerimientos exigidos por la ley es bloqueada. Sospecho esas inexplicables e impeditivas normas por avaricia. A los partidos no les gusta compartir su tajada venenosa y sabrosa del presupuesto público. Mucho menos su poder. Por lo menos ojalá permitieran independientes sin necesidad de tanto trámite, pero sin presupuesto público a cambio de harta y salvaje verificación de cuentas: como debería de ser para todos los miembros de los partidos.

Tampoco sé si será un invitado no afiliado a un partido (prestigio o talento a cambio de poder sin compromiso clientelar o al revés). O un perteneciente contumaz de otro. O la unión de partidos y/o bajo cualquier tipo de espectro, desde una propuesta de un gobierno de coalición hasta el apoyo partidista o multipartidista a un independiente.

Lo que sí sé es de un discurso necesario para el gane de dicho candidato. Y es uno para quitarle a López Obrador su bandera del odio hacia el sistema y la corrupción. Odiar al sistema y su corrupción derivada es normal y perfectamente justificado. Los medios electrónicos actuales han desnudado al clientelismo (entendido como la práctica de comprar el voto a cambio de dinero, bienes, servicios o cargos) propio de muchas clases políticas en todo el mundo, incluyéndonos por supuesto. Repito, es el clientelismo o ver a la política como negocio y la consecuente corrupción, la causa directa del enorme descontento sobre el estado actual de las cosas. Y el clientelismo con su pacto de impunidad implícito, y herencia del PRI como partido casi hegemónico, tiene infectado a todos, sí, a todos los partidos políticos incluyendo y en primer lugar a MORENA. De ahí la paradoja: AMLO puede ganar la presidencia con un argumento contra sí mismo, porque la corrupción se deriva del clientelismo y tiene como consecuencia la impunidad.

Nuestro sistema de partidos actual ya dio de sí. El clientelismo ya los pudrió. Por eso es necesario reventar a todos los partidos políticos. No deben ser ricos, deben ser pobres. Hay de quitarles el dinero público salvo para sus cuentas corrientes yendo mucho más allá de la tímida reforma propuesta por el diputado independiente del Estado de Jalisco, Kumamoto. Ese es el discurso. Todos los partidos son iguales por clientelares. El clientelismo termina acarreando la corrupción y la impunidad. Luego, López Obrador es un corrupto más. Si el candidato que tome este argumento es de partido, por coherencia, deberá reformar a su partido de inmediato, para extirparle su hediondo clientelismo.

Sergio Aguirre

EL INFORMADOR valora la expresión libre de los usuarios en el sitio web y redes sociales del medio, pero aclara que la responsabilidad de los comentarios se atribuye a cada autor, al tiempo que exhorta a una comunicación respetuosa.

En caso de considerar que algún comentario no debería mostrarse por ofender a otras personas, instituciones, o ir contra la Ley, cualquier lector puede denunciarlo utilizando el botón de a la derecha de cada comentario.

PARA MOSTRAR LOS COMENTARIOS DE ESTA NOTA PULSA EN ESTE AVISO

:: Más Autores
:: Lo más leído de la semana

Sorry. No data so far.