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Rubén Martín
ABR 12 2017
Antipolítica

Por Rubén Martín rubenmartinmartin@gmail.com

Cambiar al país desde abajo

La guerra por despojo y explotación emprendida por los dueños del poder y el dinero en este país y sus socios globales, tienen a México en una situación límite de barbarie y destrucción de la que jamás se saldrá por las vías electorales que ofrece como alternativa el propio sistema dominante.

Así lo han entendido miles de pueblos, comunidades, organizaciones y personas que decidieron poner un “Ya basta” a esta situación que ha intensificado el despojo, las explotaciones, la violencia, las desapariciones y sus fosas, y la enorme devastación ambiental que aqueja a millones de mexicanos en el país.

El año pasado surgieron dos iniciativas políticas que tratan de replicar ese grito de rabia que busca una salida digna para reconstruir el país. Uno fue la iniciativa en agosto de 2016 del Congreso Nacional Indígena (CNI), respaldada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) para constituir un Concejo Indígena de Gobierno que elija a una mujer indígena como su vocera. La otra iniciativa arrancó el 10 de abril de 2016, en el aniversario del asesinato de Emiliano Zapata, y conjunta a casi 200 pueblos, comunidades y organizaciones. Se trata de la Campaña en Defensa de la Madre Tierra y el Territorio.

Esta semana ambas iniciativas lanzaron pronunciamientos que muestran su postura política frente a una parte de la opinión pública entretenida en el circo electoral.

El CNI emitió un comunicado donde precisa qué es el Concejo Indígena de Gobierno y se distancia de la política tradicional: “Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías, es decir en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio. No nos confundan, no pretendemos competir con los partidos políticos porque no somos lo mismo, no somos sus palabras mentirosas y perversas. Somos la palabra colectiva de abajo y a la izquierda, esa que sacude al mundo cuando la tierra retiembla con epicentros de autonomía”, y recuerda que el Concejo Indígena de Gobierno se guiará por los siete principios del CNI: Servir y no servirse, construir y no destruir, obedecer y no mandar, proponer y no imponer, convencer y no vencer, bajar y no subir, representar y no suplantar.

En tanto, la Campaña Nacional en Defensa de la Madre Tierra dio por terminada una primera fase de la campaña, luego de un año de caminar juntos. En su comunicado cuestionaron al sistema capitalista que todo lo vuelve mercancía, y los megaproyectos privados que despojan a pueblos y comunidades. “Pero nosotros queremos La Vida. La Vida Buena para nuestros pueblos, para todas y todos los mexicanos. No queremos proyectos que nos dejan muerte. No seremos más sus esclavos modernos. Queremos la Vida. Amamos la libertad y queremos igualdad”.

Estas dos iniciativas políticas nos muestran y confirman que, a pesar de que la atención se concentra en el espectáculo electoral, en el país hay otras formas de entender y hacer la política. Una que abajo pretende reconstruir el país desde sus cimientos, con otra mirada, otra política y otra ética.

Rubén Martín

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