Guadalajara, Jalisco

Martes, 27 de Junio de 2017

Actualizado: Hoy 05:32 hrs

18°

Síguenos:

Guillermo Dellamary
ABR 6 2017
Misiva

Por Guillermo Dellamary delamar@yahoo.com

¿Superar el complejo de inferioridad?

Una persona que tiene complejos de inferioridad a la mexicana y además se cree culto y superior a los demás, necesita hacer un esfuerzo significativo para no dejarse atrapar por la petulancia, el engreimiento y un mal gusto en su estilo de vida.

El llevar en el interior un “peladito” oculto puede ser muy cansado y provocar tensión, pues algún día se va a caer la máscara. Y entonces quedará al descubierto la realidad que siempre ha tratado de encubrir.

Muchos mexicanos todavía arrastran la sensación de que lo indígena es de corrientes y lo europeo o americano, es lo que vale la pena imitar y considerar como valioso. Por lo que inventan desdeñar y devaluar todo lo que huela a pueblo y a la gente del campo.

La manera adecuada de superarlo es dejando atrás el sentimiento de inferioridad, no tratando de compensarlo con sentimientos de superioridad. Es decir, el no creerse mejor a los demás, ni el intentar sentirse más importante que cualquier otra persona, independientemente de lo que hagan, del tipo de raza o apariencia que tengan.

Si alguien ya es prepotente, abiertamente presumido o le gusta pisotear a la gente que le sirve. Es una persona que aún tiene el complejo de inferioridad. Y cree que con dinero, prestigio o poder lo está superando. Pero en el fondo sólo está confirmando que es una persona que se sigue sintiendo insegura y menos. Por lo que seguirá buscando sentirse mejor, al tratar mal a los demás y mirarlos para abajo.

Mucho del problema que tenemos en nuestra sociedad, es el “clasismo”, y nos referimos a la configuración de los niveles de clase social que son tan evidentes y sobre todo, tan discriminativos, que por eso hay colonias, restaurantes y escuelas que son exclusivas para un cierto nivel y que no admiten a gente que no está a su altura.

Y viceversa, la gente de clase alta, ni de chiste se mezcla con gente de niveles inferiores y sobre todo los tiende a tratar con desdén. Y si los trata bien, es porque son sus empleados. Pero, de todas maneras, procura mantener una distancia “prudente” con la persona.

Los mexicanos sabemos bien identificar a la clase social a la que pertenecemos y no nos gusta relacionarnos con los de menor nivel, y si nos encanta buscar a la que consideramos superior. Los que andan en ese plan, los llamamos “escaladores”, que quiere decir que escalan niveles, con tal de llegar a una posición mejor que la que tenían.

Para algunos estudiosos, ese fenómeno de escalar, es una de las motivaciones para obtener dinero fácil y caer en la corrupción, pues con dinero se cree que se compran mejores niveles de estilo de vida. Y hay que reconocerlo, que en parte es cierto. Sucede más frecuentemente de lo que parece.
Una manera inadecuada de superar el complejo de inferioridad, es no quererlo compensar con uno de superioridad, ni sentirse importante.

Pronto veremos cómo sí lograrlo.

Guillermo Dellamary

EL INFORMADOR valora la expresión libre de los usuarios en el sitio web y redes sociales del medio, pero aclara que la responsabilidad de los comentarios se atribuye a cada autor, al tiempo que exhorta a una comunicación respetuosa.

En caso de considerar que algún comentario no debería mostrarse por ofender a otras personas, instituciones, o ir contra la Ley, cualquier lector puede denunciarlo utilizando el botón de a la derecha de cada comentario.

PARA MOSTRAR LOS COMENTARIOS DE ESTA NOTA PULSA EN ESTE AVISO

:: Más Autores