Guadalajara, Jalisco

Lunes, 26 de Junio de 2017

Actualizado: Hoy 03:54 hrs

18°

Síguenos:

Jaime García Elías
MAR 20 2017
A propósito

Por Jaime García Elías opinion@informador.com.mx

* “Ahí va…”

La sabiduría popular enseña que “Del plato a la boca, a veces se cae la sopa”; la canción recuerda la conseja del arriero: “No hay que llegar primero, sino hay que saber llegar”; y la experiencia advierte que, en el actual sistema de competencia del futbol mexicano, ser primero en la etapa clasificatoria no necesariamente equivale a un cheque al portador, pagadero por la certeza de que en la “Liguilla” se va a revalidar esa calidad.

Todo lo anterior viene al caso por el riesgo de que algunos incondicionales del Guadalajara pudieran caer en la tentación de echar a vuelo las campanas a raíz de que su equipo bienamado es líder de la clasificación general, y a proclamar que las matemáticas —que no mienten, aunque se les manipule con acertijos como el consabido de “dos de la vela y de la vela dos…”— llevan a la conclusión de que el “Rebaño Sagrado” no sólo es el equipo más querido de México, sino que también es, ya, el mejor.

*

Más allá de que los rayados, al igual que el Toluca, han conseguido seis victorias en 10 apariciones cumplidas hasta ahora y tienen la puntuación que les permite estar en la cima del tabulador, hay, curiosamente, dos capítulos, al menos, en que lo superan sendos equipos que se encuentran, hoy por hoy, más allá del bien y del mal…

Uno, Santos Laguna —lo mismo que el Monterrey, segundo en la clasificación general— tiene apenas una derrota en el certamen, por dos de los rojiblancos. Otro, el campeón defensor “Tigres”, sombra de lo que fue en el Torneo de Apertura, lo supera en el rubro de la eficiencia defensiva, con sólo ocho goles admitidos —menos de uno por partido, en promedio—, a cambio de 10 que el Guadalajara ha recibido.

*

Sometidos, por decisión propia, a un saludable voto de silencio, los dirigentes del Guadalajara se han abstenido de aparecer en escena para echarle a sus tacos toda la crema del frasco y proclamar, antes de tiempo, su grandeza. El técnico, Matías Almeyda, en tanto, como corresponde a alguien que en el camino ha aprendido a mantener los pies bien puestos sobre la tierra, ha mantenido la ecuanimidad que el caso amerita, en el entendido de que sus “Chivas”, en efecto, “ahí la llevan…”, pero aún no llegan a donde sus legiones de incondicionales quisieran.

Jaime García Elías

EL INFORMADOR valora la expresión libre de los usuarios en el sitio web y redes sociales del medio, pero aclara que la responsabilidad de los comentarios se atribuye a cada autor, al tiempo que exhorta a una comunicación respetuosa.

En caso de considerar que algún comentario no debería mostrarse por ofender a otras personas, instituciones, o ir contra la Ley, cualquier lector puede denunciarlo utilizando el botón de a la derecha de cada comentario.

PARA MOSTRAR LOS COMENTARIOS DE ESTA NOTA PULSA EN ESTE AVISO

:: Más Autores