Guadalajara, Jalisco

Lunes, 27 de Marzo de 2017

Actualizado: Hoy 02:31 hrs

16°

Síguenos:

Armando González Escoto
MAR 19 2017
Los colores del tiempo

Por Armando González Escoto armando.gon@univa.mx

Democracia y cambio

¿Qué buscaban los tapatíos al dar la espalda al PRI y al PAN? La desastrosa administración del último gobierno priista y los altibajos tan seguidos del panismo agotaron una vez más la paciencia ciudadana, y porque no había más, optaron por un nuevo partido que afirmaba no querer serlo, precisamente para no uncir a sus propuestas la carga de frustraciones que el partidismo político ha dejado en México.

La agresividad del candidato fue incluso un aliciente para personas cansadas de la tibieza, indolencia y hasta complicidad de otros gobernantes, y así el voto le dio el triunfo y los hechos se lo están quitando.

En efecto, todavía la sociedad regional no está tan desesperada que busque tener un dictador. Es verdad que no toda decisión de gobierno puede contar siempre con un consenso mayoritario, pero cuando las imposiciones de la autoridad se acumulan y se justifica el recurso a la fuerza pública, que en otros momentos se ha condenado, se hace necesario detenerse y recapacitar.

La actual administración municipal llegó además acompañada por un nutrido grupo de muchachos decididos a modificar la identidad tapatía comenzando con la alteración del Centro Histórico y de la misma historia, como se apreció en los pasados festejos por la fundación de la ciudad, donde a los asistentes lo único que les quedó claro fue que hay que seguir tomando coca cola, y que aún los edificios más emblemáticos de Guadalajara pueden ser útiles pantallas para vender dicho producto.

Desfigurar la cruz de plazas atravesándola con un manchón verde, el pomposo paseo Alcalde, es otra evidencia de lo poco que les importa el pasado de la ciudad y su afán más bien por sepultarlo. Claro que para diseñar este absurdo debieron antes averiguar dónde quedaba el Centro Histórico y cómo hacer para llegar ahí. Vieron de inmediato una calle anchota, sin tráfico a causa de los trabajos de la línea tres, y dijeron, de ahí somos, a peatonalizar, así arrancaran a Guadalajara el espacio que la ciudad construyó para la célebre romería del 12 de octubre, que porque eso era nada más una vez al año, razonamiento de tan profunda inteligencia que mejor sería ocultarlo con vergüenza ¿acaso no está ya peatonalizada la calle Pedro Loza, sin que eso atraiga a los 200 mil transeúntes de que ahora se habla? ¿Se ha traicionado ya todo el significado político religioso que tuvo este proyecto en el periodo del presidente Ávila Camacho?

Vino luego el asunto del Deán, con tala de árboles, policía y madruguetes, como en los buenos tiempos del priismo. Ahora está el asunto de Mexicaltzingo; no es nuevo el proyecto de hacer bajo su plaza un estacionamiento, tampoco el hecho de que toda esa zona esté llena de mantos freáticos, y que la calidad del subsuelo sea tan pobre que impidió históricamente el que el templo pudiera tener torres. Es una zona acuosa, con manantiales y corrientes subterráneas, pero es todavía más preocupante hacer declaraciones en el sentido de que en esta ciudad las cosas se hacen le guste o no a la gente, asunto muy grave porque esa gente votó por un gobierno democrático que ofrecía para todo socializar, y no socializar como un mero pretexto para hacer todo.

 

armando.gon@univa.mx

 

Armando González Escoto

EL INFORMADOR valora la expresión libre de los usuarios en el sitio web y redes sociales del medio, pero aclara que la responsabilidad de los comentarios se atribuye a cada autor, al tiempo que exhorta a una comunicación respetuosa.

En caso de considerar que algún comentario no debería mostrarse por ofender a otras personas, instituciones, o ir contra la Ley, cualquier lector puede denunciarlo utilizando el botón de a la derecha de cada comentario.

PARA MOSTRAR LOS COMENTARIOS DE ESTA NOTA PULSA EN ESTE AVISO

:: Más Autores