Guadalajara, Jalisco

Martes, 25 de Julio de 2017

Actualizado: Hoy 17:43 hrs

23°

Síguenos:

Sergio Oliveira
FEB 25 2017
Motor de arranque

Por Sergio Oliveira oliveira@informador.com.mx

Súbete, Padre. Vamos a dar una vuelta

Hoy amanecí pensando en ti, Padre. Lo hago con frecuencia, como lo sabes, pero a cada 25 de febrero desde hace 48 años, me viene a la mente ese día en que ya no pudiste estar aquí, en que me gusta pensar que fuiste a algún lugar donde sí puedes finalmente conducir todos esos autos con los que solo pudiste soñar mientras disfrutábamos tu compañía. Mi vida ha cambiado tanto desde entonces, que apenas podrías creerlo. Vaya, si yo mismo apenas puedo hacerlo cuando veo todo lo que la vida me ha dado. En tu ausencia he vivido no solo muchos años sino muchas cosas. Una de las más bendecidas es que me volví mexicano. Aprendí a amar a otra patria con el mismo fervor con el que amamos la nuestra. Sé que tu lo entenderías, tal vez después de un breve momento de indignación. Porque fue en México donde encontré el amor de mi vida, donde más crecí como persona, donde me hice un hombre del que tengo la ilusión de pensar que te haría orgulloso. Y México, Padre, me acercó a los autos como sé que a ti te hubiera encantado.

El otro día manejaba un Mercedes-Benz E 400 de un amigo. Ambos sabemos que Mercedes era tu marca favorita, tu objeto de deseo. Son raras las oportunidades que me tocan de hacerlo, ya que quiero a la marca mucho más de lo que la marca me ha querido en años recientes, pero cada vez que esto ocurre pienso en cómo te hubiera gustado estar ahí, sentado en mi lugar, con tus manos acariciando la piel del volante, girando firme y determinadamente en las curvas, mientras esa sonrisa que te salía más fácilmente de lo que muchos pensaban, se veía dibujada en tu boca.

Me pregunto que te hubiera parecido manejar los autos con las tecnologías de hoy. Qué te hubiera parecido ver un coche lleno de electrónica, con pantallas y mapas que nos guían por el camino, que tocan la música que nos gusta con una fidelidad de sonido que parece que los músicos y cantantes estuvieran en el asiento trasero, tocando solo para nosotros.

Pasado al revés

Es curioso, pero me viene a la mente que hoy el chico en nuestra relación hubieras sido tú, que nos dejaste a tus 43 años de vida. Y me pongo a imaginar un pasado al revés, en el que yo soy el que te pongo sobre mis piernas para enseñarte a manejar, como varias veces hiciste conmigo en tu Renault Dauphine 1961 o tu DKW 1965.

Nos divertiríamos tanto juntos hoy, Padre.

Para que tengas una idea, hace tan sólo unos días te hubiera llevado a pasear ¡En un Rolls Royce! ¿Te imaginas? Yo apenas lo puedo creer también. El año pasado, por esas fechas, hubiéramos estado corriendo felices en Miami con un Ferrari 488 GTB. Volteo a mi izquierda ahora y te veo a ti manejando a esos coches, con una sonrisa de esas que solo un niño es capaz de tener: pura, cristalina, inmaculada, fruto de la felicidad absoluta que como tu y yo sabemos, solo es absoluta mientras dura.

La vida ha sido buena conmigo, Padre. He tenido y vivido mucho, mucho más de lo que nunca hubiera imaginado tener y vivir. Pero en días como hoy, en los que recuerdo con más fuerza que hace casi cinco décadas ya no puedo convivir contigo, pienso que el cambio no fue tan justo. Sin pensarlo cambiaría todo eso por haber estado esos 48 años junto a ti, cuidando de tu DKW, arreglándolo en alguna cochera llena de herramientas como la que tenía mi abuelo y tu suegro Renato.

Te quiero mucho, Padre. Y te extraño como no tienes idea. Solo te pido que no te pongas triste por mi ni por esto que siento hoy, porque es normal, es parte de la vida. En algún momento nos vamos a juntar de nuevo y conducir todos los autos que siempre quisimos conducir juntos.

Descansa. Te mando un beso.

 

Sergio Oliveira

EL INFORMADOR valora la expresión libre de los usuarios en el sitio web y redes sociales del medio, pero aclara que la responsabilidad de los comentarios se atribuye a cada autor, al tiempo que exhorta a una comunicación respetuosa.

En caso de considerar que algún comentario no debería mostrarse por ofender a otras personas, instituciones, o ir contra la Ley, cualquier lector puede denunciarlo utilizando el botón de a la derecha de cada comentario.

PARA MOSTRAR LOS COMENTARIOS DE ESTA NOTA PULSA EN ESTE AVISO

:: Más Autores