Los prolegómenos de una crisis inédita: paralización del aparato burocrático Domingo, 6 Octubre 2013 por El Informador

Hay que comentar que estamos contemplando el surgimiento de una crisis de carácter realmente inédito o poco común, como lo es la paralización del apartado gubernamental o burocrático nada menos que de Estados Unidos, debido a las discrepancias entre el gobierno de Obama, -de filiación demócrata- y el grupo de representantes legisladores de ultra derecha, o sea, algunos de ellos afiliados al grupo llamado Tea Party, que representa el ala política retrógrada por excelencia.
 
Pero la negativa de marras, es crear un ambiente hostil, porque se trata de desvirtuar la puesta en marcha de un programa de salud que serviría a las clases sociales mayoritarias de ese país que no pueden acceder, por falta de recursos, a los servicios médicos que ofrece la iniciativa privada (Obama Care), y de esa manera, con esa presión que ya está causando daños no sólo a la economía del propio Estados Unidos, sino a todo el mundo, en especial a México, que como se dice, cuando el coloso del norte estornuda, a nuestro país le da pulmonía…
 
¿Qué significa esa situación? Pues nada más que el gobierno de Estados Unidos, no puede ejercer el gasto público porque el presupuesto federal no ha sido aprobado, y que según los observadores consideran que sería hasta mediados del mes de octubre cuando el grupo opositor después de arduas discusiones que se esperan tengan a bien aprobarlo, pero con la condición de la anulación a la reforma en salud de Obama.
 
Esto quiere decir, en palabras sencillas, que el gobierno federal no tiene fondos para cubrir los sueldos del personal federal, por lo que estos se quedaron en casa sin pago de sueldo, ya que buena parte de las oficinas gubernamentales fueron cerradas.
 
Por otra parte, los analistas financieros temen una salida en grandes proporciones de capitales de países emergentes por dicha crisis fiscal estadounidense.
 
No es ésta la primera vez que sucede este fenómeno; se dice que es la segunda ocasión en algo más de una década. Pero por lo pronto, decíamos más de 800 mil empleados federales de servicios no prioritarios se quedaron en casa, mientras los que están en sectores fundamentales seguirán laborando sin recibir su paga acostumbrada.
 
Se trata de un secuestro del Partido Republicano por un grupo de ultra conservadores, muchos de ellos, decíamos militantes del Tea Party.
Desde luego, los costos políticos serían muy altos para el partido opositor, así como los costos económicos, pues se cohíbe la demanda de bienes y servicios y la economía se desacelera.
 
Como se ve la situación de la economía de los vecinos del norte seguirá estando en una situación no delicada, sino grave. La magnitud de los efectos negativos que provoque ésta situación a todas luces irregular, depende de la duración del cierre de operaciones. Esto sería terrible para la economía estadounidense y por supuesto para México. Todo esto, decíamos, es de corte neoliberal, ya que en el fondo se propaga la consigna de, “bajos impuestos, menos gobierno y más libertad”.