Contenido de la reforma educativa Viernes, 21 Diciembre 2012 por Luis Jorge Cárdenas Díaz

Por fin, se aprobó la iniciativa de reforma educativa que tan necesaria es para mejorar el funcionamiento del sistema educativo nacional y mejorar la preparación del estudiantado. Este no es más que el primer paso de un largo camino por recorrer para colocar a nuestro país en un lugar decoroso dentro del concierto de las naciones. La educación es el pilar básico sobre el cual se puede edificar el progreso económico y social  al que tanto aspiramos.

Esta iniciativa comprende al federalismo sin el cual no podría llevarse a cabo, de ahí que tiene rango constitucional para abarcar la gran diversidad y las necesidades locales. Todavía falta  establecer en la legislación secundaria reglas y procedimientos obligatorios, de carácter nacional, como son la promoción, la permanencia y la evaluación.

El servicio profesional docente tiene por objeto ofrecer una educación de calidad que garantice a los maestros su permanencia, su promoción en base a su capacitación. Las prácticas hereditarias y el derecho a traspasar las plazas deben desaparecer junto con otros vicios no menos nocivos para la educación. Las reformas al Artículo 3º de la Constitución proponen establecer a nivel nacional las bases de creación de un servicio profesional docente que esté integrado por concursos de ingresos para los docentes y para la promoción a cargos con funciones de dirección y de supervisión en la educación básica y media superior.

El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación es otro de los ejes rectores de la reforma educativa, como un órgano constitucional autónomo, con el propósito de evaluar los avances  en la ejecución de los programas de estudios, así como la capacitación del magisterio, que es uno de los puntos contra  los que se han manifestado públicamente los mentores. Simultáneamente las autoridades competentes deberán prever al menos la creación de un Sistema de Información y Gestión Educativa para evaluar el grado de avance en el fortalecimiento de la formación continua de los maestros, así como la expedición de normas que permitan fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas y establecer la escuela de tiempo completo.

La evaluación es de capital importancia. Evaluar es medir, analizar e identificar fortaleza y debilidades para producir un diálogo de calidad y equidad. El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, tendrá las atribuciones de evaluar el desempeño y resultado del sistema educativo nacional en los ámbitos de la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior, por lo que estará dotado de facultades para diseñar y realizar las mediciones de los componentes, procesos y resultados del sistema; así como emitir lo lineamientos a los que se sujetarán las autoridades educativas federal y locales para llevar a cabo las funciones de evaluación que  les corresponden y poder así generar directrices para el mejoramiento educativo.

Tenemos un largo camino que recorrer para estar a la altura de otros sistemas educativos que han evolucionado en forma pragmática, como el plan piloto establecido en Japón, llamado “Cambio Valiente” que consiste en impartir sólo cinco materias básicas obligatorias: Aritmética de Negocios, Lectura, Civismo, Computación y 4 idiomas con sus  alfabetos, cultura, religiones: japonesa, americana, china y árabe. ¿Contra ellos van a competir nuestros hijos?