Así lo deseamos; que el deporte más popular que tiene este país le pueda dar una alegría aún mayor a la que ya le ha dado Londres 2012. A como se han venido dando las cosas la plata sabría a poco; quién lo diría, el Tri Olímpico, a falta del último partido, ha hecho historia de la buena, pero que no debe motivar el conformismo, qué bueno que es Brasil el rival, porque así el oro brilla más, así sucedió en el evento que hasta ahora ha sido el parteaguas del futbol mexicano, al menos en selecciones con límites de edad, cuando la Sub-17 que comandaba Jesús Ramírez ganó el Mundial de la especialidad derrotando en la final a Brasil.
El buen trabajo sustentado en la continuidad de los procesos bien llevados ha permitido que la conquista de los chamacos de Chucho en 2005 no haya quedado en una simple efeméride que se recuerda cada 2 de octubre, a partir de entonces, lentamente, si se quiere, se ha venido consolidando un avance cualitativo del futbol mexicano en la misma categoría en el 2011 bajo el mando de Raúl Gutiérrez México volvería a levantar el trofeo de campeón del mundo, en ese mismo año pero en Colombia la Sub-20 dirigida por Juan Carlos Chávez culminó su destaca participación ganando el partido por el tercer lugar habiendo caído en semifinales ante Brasil.
Después de la mayor, la Sub- 23 es la que más jaquecas ha producido: Hugo Sánchez, por no calificar a Beijing 2008 perdió el puesto de seleccionador nacional viendo truncado lo que tanto deseo. Cuatro años después como parte de un nuevo proceso ahora bajo el mando de José Manuel de la Torre y la dirección técnica de Luis Fernando Tena el representativo olímpico mexicano ha hecho lo que ningún otro ha logrado: entregar una medalla.
En selecciones menores las cosas pintan bien, pero falta que el trabajo se vea reflejado en la Selección mayor en una Copa del Mundo; está claro que en Concacaf no hay nada que demostrar y que el calificarse al Mundial debe ser mero tramite. Fue el equipo de Miguel Mejía Barón que obtuvo el subcampeonato en la primera Copa América en la que se participó y en el Mundial de Estados Unidos 94 el que colocó en un escalón más arriba al futbol mexicano desde entonces se ha asistido y superado la fase de grupos en todos los mundiales que se han disputado: Francia 98, Japón-Corea 2002, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. Las condiciones parecen estar dadas para romper el estancamiento y seguir creciendo apoyados en el impulso que le dan los jugadores jóvenes con una mentalidad ganadora como los que hoy tienen el oro a su alcance que se sumarían a los que ya se consagraron campeones sub 17 para demostrar que hay objetivos que dejan de ser utopías.