Las Chivas se presentaron ante su afición, que realizó una muy buena entrada, en el nuevo horario y día de los partidos del Rebaño como local. La cancha de pasto natural no estaba en óptimas condiciones, aunque como dijo Osvaldo Sánchez, es mejor que el césped artificial. Al final Chivas volvió a perder.
Con las atenuantes que se quieran, como el arbitraje de Marco Antonio Rodríguez una vez más polémico, la sensación de que no están haciendo las cosas del todo mal, la lesión tempranera de un jugador —ahora Luis Ernesto Pérez—, que se está en una transición al dominio del estilo que pretenden los holandeses, pero el hecho de que el Guadalajara no sabe ganar los partidos es irrefutable, y mientras eso no suceda las cosas se van a complicar y la presión va a aumentar.
Benjamín Galindo mandó un planteamiento esperando a Chivas; su equipo fue paciente y después de dos avisos en peligrosos contragolpes, cuando Luis Michel ya era la figura del partido, la defensa no se ajustó a los cambios ofensivos del rival, dio muchos espacios, hasta que vino el tercer contraataque, que fue letal, y Carlos Darwin Quintero sentenció el partido. Ya no hubo tiempo para más.
La última victoria del Guadalajara fue ante Toluca en el Omnilife, fecha 12 del torneo anterior. Desde entonces para acá son siete derrotas consecutivas acumuladas en la Liga.
Despegue rojinegro
Magnifico resultado el que obtuvo el Atlas en su visita a la Bella Airosa apegado al estilo de juego de Juan Carlos Chávez. En el segundo tiempo fueron devastando a los Tuzos. Deben estar satisfechos “La Pájara” y sus directivos, pues al menos en este partido los refuerzos ofensivos que contrataron se hicieron presentes. Tras una buena acción de Héctor Mancilla en el área el balón le llego a Luis Alonso Sandoval y “El Negro” no perdonó para marcar el camino de la victoria de los Zorros.
Después Mancilla hizo lo mejor que puede hacer para reconciliarse con la Fiel Rojinegra: goles; y el chileno hizo el segundo que sentenciaba el partido, pues al tiempo que los atlistas se posesionaban como amos y señores de las acciones en la cancha del Hidalgo, los locales se derrumbaban por las expulsiones de Jorge Hernández y “El Gringo” Torres, y Paulo Da Silva con su autogol le dio el tinte de aplastante al marcador.
Resultado estupendo para los Rojinegros porque fue acompañado de una buena demostración en el terreno de juego, en contraste para el ego de Hugo Sánchez, pues con lo poco que se ha jugado su equipo no ha justificado la enorme inversión que hizo en el armado del plantel y con los suspicaces antecedentes que siempre ha tenido no tardarán los cuestionamientos sobre su capacidad como estratega. Afortunadamente para él la directiva Tuza no es de las que entra en pánico con rapidez, pero habiendo jugado tres partidos, dos de Liga y el de Copa, los hidalguenses no han marcado un solo gol. El miércoles las verán con los Leones Negros en el torneo de Copa.
Por cierto, para el tema de las crisis de los equipos el copero sí tendrá injerencia en la activación de la guillotina. Para redondear el panorama del Atlas, Querétaro ya se apuntó para ser el salvavidas de los que se ahogan en el descenso. Tijuana, Puebla y Atlante también perdieron en una semana a pedir de boca para los atlistas.