Llegó la hora del ciudadano Lunes, 25 Junio 2012 por Celso Rodríguez González

Pasado mañana terminará el proceso de campañas políticas que prevé el marco normativo electoral federal y que establece también como fecha para emitir el sufragio mayoritario de los mexicanos el próximo domingo primero de julio.

Con el término concluido para el proselitismo, los partidos políticos tendrán tiempo para evaluar la eficiencia de las estrategias utilizadas y tomar notas para las siguientes elecciones; a los ciudadanos con credencial para votar corresponde ya el domingo definir con su voto no sólo la eficiencia de las estrategias partidistas, también la viabilidad de las propuestas emitidas por los diferentes candidatos, confrontarlas y elegir a quien llevará las riendas del país los próximos seis años.

Las diferentes plataformas han sido expuestas, el árbitro está listo y reconocido por todos los contendientes y ahora sólo resta la parte más importante, el voto razonado, responsable y ordenado de los mexicanos.

Se ha dicho ya hasta la saciedad, que el sufragio constituye un derecho, pero también una obligación, porque con él participamos en el futuro de nuestro país y el destino de las próximas generaciones, es pues un asunto de mucha trascendencia el sencillo trámite de llenar la boleta y depositarla en la urna correspondiente.

Es justamente en esta parte en la que vale la pena recordar la mecánica para emitir el voto y tener perfectamente claro el procedimiento, porque en Jalisco además de elegir Presidente de la República, también votaremos por la renovación de las cámaras de senadores y diputados, así como para nuevo gobernador, la composición del Congreso local y los presidentes municipales.

En las boletas diseñadas, impresas y distribuidas en todo el país con anticipación bajo resguardo del Ejército Mexicano, aparecerán los logotipos de todos los partidos políticos que postularon candidatos, sin importar si optaron por participar en coalición compartiendo candidato o si compiten solos con su abanderado.

Los partidos coaligados tendrán en la boleta bajo su imagen el nombre del candidato que postulan de tal forma que el nombre de Andrés Manuel López Obrador aparecerá junto con el logotipo del Partido del Trabajo (PT), de Movimiento Ciudadano (MC) y del Partido de la Revolución Democrática (PRD); por su parte el nombre  Enrique Peña Nieto aparecerá bajo la imagen del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM); el nombre Josefina Vázquez Mota, sólo en el logotipo del Partido Acción Nacional (PAN) y el nombre de Gabriel Quadri De la Torre, sólo bajo el ícono del Partido Nueva Alianza (PANAL).

Para emitir un voto válido, primero habrá que decidirse por el candidato de su preferencia y localizarlo bajo el logotipo correspondiente cruzándolo con el plumón proporcionado; si aparece en dos o más ocasiones el nombre de su elección, podrá optar por cruzarlas también, pero eso sí, el voto se contabilizará como uno sólo.

Esta novedad que será implementada por primera ocasión, tiene como finalidad identificar el número de votos emitidos a favor de cada partido, de tal forma que permita posteriormente identificar el porcentaje del total de sufragios que se obtuvo por cada instituto político con independencia de los resultados obtenidos por candidato.

En un breve y ligero análisis la propuesta de mecánica parece buena, pero a mi juicio, no obstante los reconocidos esfuerzos del Instituto Federal Electoral, hizo falta publicitar adecuadamente estas nuevas disposiciones para facilitar aún más la práctica de este ejercicio democrático, sin embargo, estoy seguro que no obstaculizará el proceso ni generará motivos para reclamaciones post electorales.

Inicia entonces la participación del actor principal, el ciudadano, con la emisión libre, responsable y secreta de su voto; hoy más que nunca nuestro país requiere de la colaboración de todos para que el resultado tenga la legalidad y legitimidad que requiere el presidente electo para, recuperar rápidamente la armonía y la paz social que ineludiblemente se ve alterada en toda contienda electoral.