Yadira Poldo es especialista en problemas de la tercera edad, y una mujer preocupada por la calidad de vida de los adultos mayores.
¿La salud? “El estreñimiento es común en la vejez, se puede combatirlo comiendo cereales, frutas, evitar los azucares. Hacer cinco comidas al día, poquito y frecuente, y una dieta balanceada, no necesitarán suplementos vitamínicos. Masticar bien para evitar la mala digestión. Sí sufren fracturas, ponerles prótesis, tenemos excelentes ortopedistas. Los avances científicos y médicos, te darán calidad de vida para envejecer mejor. Se tiene que aprender a envejecer temprano”.
¿La cabeza? “Imposible. Te pueden poner riñones, operar cataratas, sacar los tumores, pero tus ideas en la cabeza difícilmente te las puedo cambiar. Y somos reacios a mudar nuestra forma de vida. No curaré la diabetes mellitus; pero le enseñaré a vivir con ella. La hipertensión se presenta en épocas de juventud, ¿ por qué llegar a los 70 con complicaciones?”,
¿La depresión? “La salud financiera es vital en la vejez. Y es causa de depresión cuando se encuentran enfermos y desamparados. La depresión no es siempre el dinero. Es la epidemia de finales del siglo XX. Depresiones: endógena y exógena. La endógena: es una bioquímica cerebral para sentirte bien. Deben desprejuiciarse y tomar sus medicamentos antidepresivos. La exógena, con situaciones incluso de duelo, que estás viviendo, produciendo una depresión reactiva. Les digo a mis pacientes: ‘La tristeza te puede estar dando vueltas arriba de la cabeza, no dejes que haga nido’”.
¿Causales y síntomas? “Las exigencias que no podemos pagarnos causan depresión. La publicidad lo ocasiona, al igual los productos de esquemas de juventud. Los comerciales por lo general son una pareja joven, rubia, bonita. Los anuncios a los ancianos –son peyorativos– los muestran comiéndose las sobras de los niños, quitándoles los regalos, se roban los dineros, que es codo. El que es codo, lo fue de joven: le timbra el celular al pagar la cuenta y corre a contestarlo. La depresión es una enfermedad y no es fácil vivirla, hay que salir a buscar ayuda. Cuando hay que tomar medicamentos deben hacerlo y acudir a ellos sin miedo”.
¿Demandas? “El anciano tiene necesidades y las quiere cubrir con el círculo más cercano a él ,que son sus hijos, que lo busquen. Ese adulto tiene que aprender a satisfacer esas demandas por nosotros mismos, no colgarse a los hijos, la época en que nosotros fuimos hijos, lo hicimos por nuestros padres, y no tiene necesariamente que ser así. Aconsejo que no busquen a sus hijos para quejarse, hablarles de enfermedades, lo tristes y solos que están, menos volverán. Mientras más te quejes, más se alejan, tratemos de ser una compañía agradable para todos. Ten presente que tus hijos no son la garantía de tu vejez. Los hijos son raíces y alas: raíces, para que no olviden de que padres nacieron y alas para que vuelen tan lejos sus ambiciones, se cumplan. Esto no quiere decir que los hijos no sean responsables de sus padres. Nadie te da lo que no te des tú misma. Y siempre tendrás compañía”.
A Yadira se le puede contactar en el celular 333-105-3626 y el teléfono 3112-2019, o en Paseo del Rocío 4085, en la Colonia Lomas Altas.
Para Ricardo Elías Pesah.
“Jean Pesah, paciente de Yadira y amiga mía, muy entrañable y admirable (no puedo omitir: culta, cariñosa, leal, cálida y prudente). Yadira narra su ejemplo: “Me dice, me duele aquí, me duele allá, pero todo está bien. No te preocupes por mí, es menos que ayer”. Ahora tiene 85 años y la puedes encontrar en cualquier lugar de Guadalajara. Se alegra de recibir a sus hijos, y a sus nietos los espera con gran cariño, a pesar de su delicada salud. Yadira dice: “Qué genes heredaron sus hijos con esa madre”.