Los macrosueldos Thursday, 29 March 2012 por Luis Jorge Cárdenas Díaz

Tenemos la tendencia de indignarnos hasta la locura cuando alguien gana mucho, sea quien sea. Si se trata de un futbolista criticamos que gane más alguien que patea una pelota que quien se quemó las pestañas en la universidad hasta llegar a coleccionar diplomados, maestrías y doctorados. Pero si se trata de un funcionario público, consideramos que el gobierno nos está asaltando y llevándose nuestro dinero    para repartirlo entre la burocracia de alto nivel.

La diferencia entre uno y otro, es que el primero divierte a millones de personas que lo observan en la televisión y que llenan los estadios y son los que voluntariamente cooperan  para que gane mucho dinero el deportista. En tanto que la burocracia dorada no nos causa ninguna diversión ni beneficio y se lleva tranquilamente nuestro dinero contra nuestra voluntad. No cabe duda que el deportista, el artista, el cantante de música pop, el escritor de Harry Potter; todos ganan millonadas porque muchas personas están dispuestas a aplaudirles; no obligan a nadie a sentarse ante el televisor,  ni reciben dinero de los contribuyentes por su talento. Los escritores no obligan a nadie a adquirir sus libros y, si hay compradores por millones, es por su propia voluntad, es lógico que por eso saquen provecho.

Sin embargo, cuando se trata de fondos públicos  es otra cosa y, cuando una inversión se malgasta en  obras de ornato como la estela de luz en el D.F. en  la que  reina la oscuridad en el uso del dinero; nos indigna ver como se malgastan los impuestos del contribuyente. Cuando vemos como se reparten el botín en las Cámaras de Diputados, tanto la federal como   en las entidades, resulta indecente que ese dinero se utilice para premiar a los responsables de un desastre.

Me pregunto ¿Acaso no se darán cuenta de lo desproporcionado de sus sueldos y pensiones vitalicias? ¿Qué a diferencia de J K Rowling y Shakira, su trabajo no genera ganancias que lo justifiquen? ¿Qué a diferencia de Ronaldo o Tom Cruise, que no tienen sustitutos, a ellos cualquier persona de mediana cultura y conocimientos los puede reemplazar sin que se note la diferencia.

El Presidente de la República consiguió la aprobación de un Decreto que modificó la Constitución para que los servidores públicos del Gobierno Federal no ganen más que el titular del Poder Ejecutivo. Solo que resulta aplicable a partir de 2010, por lo que los que ya están trabajando desde antes no les afecta, como a los Ministros de la Suprema Corte. Además, los diputados  se dan sus mañas para otorgase compensaciones, bonos, boletos de avión clase Y, - abiertos para cualquier cambio,- los cuales canjean por boletos de la  clase más baja,    obteniendo una diferencia entre 10 y 50 mil pesos mensuales.

“Es  hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan, y no hacemos nada por contrarrestarlos, se puede decir que nos merecemos lo que tenemos” . (J. Saramago)