El cinismo desproporcionado que se hace llamar Legislatura Miércoles, 29 Junio 2011 por Jorge Zul de la Cueva

En breve resumen diré que el auditor superior del Estado, Alonso Godoy, tiene las manos manchadas de dinero mal habido.  Alfredo Vargas Padilla, su suegro, cobró cinco millones de pesos al Congreso del Estado por razones hoy aún poco claras. El señor Godoy, por su parte, cobró durante 2009, 6.5 millones de pesos. Esto es seis años y nueve meses de su salario. “Es que nunca he tenido vacaciones”, dijo el señor, y ése fue el inicio de un circo de pésimo gusto donde nuestros representantes dicen cosas sin sentido para justificar lo injustificable, mientras se dan baños risibles de pureza. Por ejemplo, hace unos días el diputado del PRI, Jesús Casillas, renunció a la Comisión de Vigilancia del Congreso para “no contaminar” a los demás regidores con la postura que defiende sobre el futuro de Alonso Godoy. Yo no puedo entender que nos crean tan tontos, que asuman en verdad que somos capaces de decir “ah claro, qué señorón este Jesús, qué pantalones”, cuando el trabajo en un Congreso es en buena medida cabildear a los compañeros y disidentes, ofrecer argumentos para que compartan las posturas que uno defiende y éstas puedan ganar en las votaciones. Jesús Casillas se deslindó del tema candente en un acto irresponsable, carente de valentía, con un pretexto endeble y punto. No es un asunto de colores ni partidos (el PRD en los hechos también está con el auditor), todos dicen que “muy mal” mientras encubren y solapan. Abraham González Uyeda, que en el twitter se comporta como un adalid de la justicia, ante pregunta expresa de los medios sobre su particular voto en torno al auditor, evita comentar. En twitter dice (palabras más, palabras menos): “Que no se vaya, que se haga justicia con él y con quienes expidieron los cheques”, y hace una propuesta para que el futuro auditor sea elegido por el Congreso basado en una terna elegida por ciudadanos, fórmula que, por cierto, ha demostrado ser sumamente funcional para que los partidos hagan toda clase de triquiñuelas que terminen por nulificar la ciudadanización de… pues de prácticamente todo. Los rumores en la calle indican que el señor auditor recibió solamente la propina de los hurtos millonarios de la anterior Legislatura, hurtos que beneficiaron a importantes cabezas de la política local y que, por ende, se hará lo que sea para defenderlo con tal de que no suelte la sopa. Muy bien señores, ustedes a lo suyo, nosotros a tomar nota y a recordarles: nos vemos en 2012, la única ventana que la ciudadanía tiene para medianamente hacerles sudar un poco. Ya vendrán el plebiscito, la revocación de mandato y las candidaturas ciudadanas… ya vendrán y se irán ustedes.