“Un método peligroso” va del análisis mental a la vida común. Un psiquiatra se vuelve vulnerable al amor de una paciente donde Freud es pieza clave.
La mente es la llave maestra del cuerpo. En un segundo pasan mil cosas por la cabeza. La mente avanza tan rápido que ni el tiempo la controla; somos dueños de nuestros pensamientos, es la privacidad de sí mismos. Entre la locura y la cordura hay una línea muy delgada que sucumbe a nuestros actos. Y es que la normalidad va en nuestros parámetros de conciencia. ¿Qué está bien? y ¿Qué está mal?
La cinta de David Cronenberg nos acerca al método del psicoanálisis de Sigmund Freud y su teoría sobre la sexualidad. No se asuste, es una película muy digerible, no se necesita ser un estudioso de la psicología para entenderla, aunque ahí podría estar la razón por la que en momentos es muy tibia a pesar de contener escenas fuertes que tienen que ver con el masoquismo.
Si bien la cinta nos lleva por el camino de la conducta sexual y utiliza a la conciencia para responder a lo que es “correcto” de lo que no, se rompe la línea de la emoción. Le explico, cuando llega un momento de la cinta que debe ser inquietante, la frialdad de los diálogos rompe con la intención, o la acción tan serena en cierto momento de los personajes no permite que haya un desahogo a la impresión que uno como espectador se formó.
La película se basa primordialmente en la vida de Jung y su paciente Sabina, una mujer con problemas de histeria que la vuelve violenta, pero que Carl Jung la ayudará a recuperarse y en ella resolverá dudas sobre la conducta sexual y mental que lo mantendrán cerca de Freud, en primera instancia para ser pieza clave de su método de trabajo. Después, las divididas opiniones alejará a estos dos importantes médicos.
Es una trama interesante y llena de matices que permiten la introspección, gran trabajo de Viggo Mortensen, que interpreta a Sigmund Freud, prudente y analítico, pero Fassbender es quien me impresiona por la soltura con la que personifica a Carl Jung, deja precedente de una buena actuación, su papel es tan distinto al de “Prometeo” o “Shame” que vale la pena disfrutarlo en otros roles, con Keira Knightley tengo sentimientos encontrados, cuando actúa de “loca” se ve sobreactuada, forzada, pero cuando supera la etapa de la histeria, Sabina Spielrein (su personaje) se vuelve más amigable en la pantalla, más aterrizada.
La historia retrata los aspectos de la sexualidad y sus variantes, por un lado, Sabina tiene una fijación por el masoquismo y para esa época es una practica pecaminosa y escandalosa que la vuelve reprimida, aunque todo ese impulso escondido lo saca a flote con la histeria. Por otra parte está Otto Gross (Vincent Cassel) que ve al sexo como algo natural y sin inhibiciones, para él es un acto placentero en el que no se debe involucrar sentimientos, pero para ambos casos, Freud tiene un análisis en el cual Jung se ve inmerso, pues como si su conciencia fuera el ángel y el diablo que lo aconsejan, termina haciendo caso tanto a su razón como a sus impulsos que lo meten en la encrucijada de un método peligroso del que sólo él puede salir.
En este contexto se visualiza a la infidelidad y el amor que también están presentes como un fenómeno social. ¿Cómo deshacerse del apego cuando se es médico?
¡En gustos se rompen géneros!…
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Sobre la cinta:
Es la tercera vez que Viggo Mortensen y David Cronenberg trabajan juntos, lo hicieron para “Una historia violenta” y “Promesas peligrosas”, ahora repiten mancuerna con “Un método peligroso”.
Frase para “tuitear”:
“A veces tienes que hacer algo imperdonable para poder vivir”, Michael Fassbender, actor.
¡No te las pierdas!:
“Expiación, deseo y pecado” – Keira Knightley (2007)
“Alatriste” – Viggo Mortensen (2006)
“Shame” – Michael Fassbender (2011)
